A más de una semana de la tragedia que cobró la vida de la joven Sofía Devries durante una inmersión en las aguas de Puerto Madryn, el propietario de la escuela de buceo y apnea manifestó que su compañía solo fue “contratada para un desplazamiento” y confesó que lo sucedido “será una carga que llevará para siempre”.
La Investigación Judicial en Curso
Mientras avanza la indagación por la muerte de la joven de 23 años, quien se encontraba realizando una certificación de buceo junto a su pareja e instructor, Leandro Alonso, Alejandro Andrés, jefe de Freediving Patagonia, aclaró que no tiene responsabilidad en lo ocurrido bajo el agua, aunque admitió que el suceso fue “un impacto muy fuerte”.
En un comunicado que publicó el jueves a la noche en sus redes sociales, Andrés explicó que había estado “incomunicado varios días” debido a la investigación judicial, durante la cual le incautaron sus teléfonos móviles. Afirmó también que, tras lo acontecido, “obviamente tendremos que reconsiderar varias cosas a nivel personal”.
Detalles del Trágico Evento
El empresario especificó que el buceo realizado por Devries, su pareja Leandro Alonso y otras cinco personas “no formaba parte de una operación de Freediving Patagonia, simplemente habíamos sido contratados para un traslado” de los equipos necesarios al sitio del buceo.
Reiteró: “Lo ocurrido permanecerá como una carga diaria en mi vida”, subrayó el experimentado instructor y empresario con aproximadamente dos décadas de trayectoria en la región.
En este contexto, prefirió no hacer comentarios sobre las causas que podrían haber llevado al fallecimiento de Sofía Devries después de que los investigadores mencionaran la posibilidad de que hubiese experimentado un ataque de pánico en la oscuridad del fondo marino, impidiendo su regreso a la superficie. “No tengo intención de hablar sobre los eventos o de juzgar a alguien; esa es responsabilidad del juez de la causa”, afirmó.
Reflexión Personal y Futuro
“Quienes me conocen saben que me apasiona el buceo. Son conscientes de cómo trabajo y que la nueva licencia que me permite operar me llevó cerca de 20 años de esfuerzo. Los que me conocen entienden el empeño que significó llegar al punto donde me encuentro ahora”, enfatizó, mostrando su pesar.
Subrayó además: “El impacto fue muy fuerte”. “Las imágenes de lo vivido en esos instantes continúan presentes, y son escenas que me perseguirán eternamente”, agregó.
“Jamás había experimentado algo similar”, compartió y comentó que buscará fuerzas para “seguir adelante, intentaré redescubrir el gozo de hacer esto y continuaremos recibiendo visitantes, mostrando a las personas la maravilla del trabajo en el agua”.
Agradeció asimismo a amigos y seguidores que le brindaron apoyo, al tiempo que criticó “a aquellos que aprovecharon la situación para perjudicarlo, no esperaba menos. A quienes hablaron sin conocerme, que Dios los guíe. No voy a involucrarme en eso”.
Andrés expresó con tristeza la repercusión nacional del caso, destacando que “se dijeron muchas cosas, y algunas personas, sin tener conocimiento, hacen comentarios hirientes. Deben saber que logran herir”.
“No me queda otra opción que continuar; decidí abrir las puertas nuevamente y empezar de nuevo”, concluyó en su mensaje llamado “unas palabras para volver”.
En el proceso judicial por la muerte de Sofía Devries, que sigue en la jurisdicción de la justicia de Chubut bajo la dirección del fiscal Alex Williams, peritos y expertos tratan de determinar si la joven sufrió una descompensación debajo del agua que le impidió subir por sus propios medios o si existió alguna conducta negligente que pueda acarrear responsabilidad penal.
