La lucha ambiental es también defensa de la soberanía

Compartir

Paulatinamente, la agenda ambiental está adquiriendo un papel protagónico en la agenda pública, lo que permite que esta lucha pueda ser enmarcada en un proyecto de país. En este sentido, es fundamental que el factor ambiental se encuentre presente en la elaboración de políticas públicas. La cuestión ambiental es una trinchera desde la cual defender nuestra soberanía y nuestros recursos naturales. 

Hoy se celebra  un encuentro multidisciplinario sobre cambio climático, que convoca a representantes de la juventud, de la comunidad científica, de la gestión pública y del campo popular.

Son estas instancias las que permiten que la lucha ambiental se incorpore al pliego de reivindicaciones de la militancia y de las organizaciones sociales más tradicionales, acercando esta bandera al campo nacional y popular al que pertenece.

De esta manera, paulatinamente, la agenda ambiental está adquiriendo un papel protagónico en la agenda pública, lo que permite que esta lucha cobre impulso propio y no se materialice, solamente, en  medidas superficiales de rédito político automático, sino que pueda ser enmarcada en un proyecto de país.

En este sentido, es fundamental que el factor ambiental se encuentre presente en la elaboración de políticas públicas, como un factor de desarrollo, liberando a la lucha ambiental del lugar de eterna resistencia, en el que se encuentra encasillada, el cual únicamente le permite oponerse a prácticas perjudiciales para la salud y la calidad de vida de la población, dinámica que después se utiliza como justificativo para oponer la lucha ambiental al progreso.

Es necesario construir una contrahegemonía de progreso, con una definición que no coincida con los  de una minoría económica y que no se sostenga sobre la miseria de ciertos sectores sociales, el deterioro de la calidad de vida de la sociedad en su conjunto,  vulnerando el derecho a un futuro digno.

Camino a un país sustentable

Por otra parte, la cuestión ambiental es, en el contexto que estamos atravesando como Patria Grande, una trinchera desde la cual defender nuestra soberanía y nuestros recursos naturales.

Es, asimismo, un terreno de disputa, entendiendo que la dominación sobre Latinoamérica por parte de las grandes potencias no se da únicamente a través del control directo sobre nuestros recursos o indirecto a través de la sujeción económica, sino que hay una colonización de nuestras  formas de lucha y de militancia contra estas formas de dominio.

Esto se refleja, entre otras cosas, en el hecho de que nuestras referencias en este momento son norcéntricas. Si bien es fundamental considerar  las movilizaciones masivas que se están gestando en Europa y su papel, a la hora de poner el tema en agenda, ahora necesitamos recuperar experiencias de luchas autóctonas, empezando por la batalla histórica de los pueblos originarios contra el extractivismo.

Por último, es fundamental pensar esta lucha al calor de otras luchas sociales, como el feminismo. No es casual que muchas veces sean las mujeres las que encabezan luchas ambientales, como las mujeres de Famatina, las madres de Ituzaingó, las promotoras ambientales. o las docentes que luchan en las escuelas rurales contra de la fumigación.

Muchas veces. la feminización de la pobreza, hace que las consecuencias de las problemáticas socioambientales y del cambio climático recaigan con más fuerza sobre las mujeres, a quienes nuevamente se les asignan las tareas de cuidado.

La lucha feminista por otra parte, como movimiento autogestivo que surge desde las bases sociales hacia las dirigencias, tiene que ser ejemplo de organización de la lucha ambiental,  construyendo un ambientalismo de modo tal que esta lucha no sea moldeada bajo los intereses y podamos construir un ambientalismo latinoamericanista y con la gente adentro.

* La autora es integrante de la agrupación Jóvenes por el Clima.

Comentarios

Comentarios

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 17/11/2019 - Todos los derechos reservados
Contacto