¿Le conviene a Larreta unificar?

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Si bien se viene asegurando que el jefe de Gobierno ya está decidido a unificar las elecciones porteñas con las nacionales, en su entorno sostienen que no hay definición. Hay más contras que pros.

Publicado en Nueva Ciudad

Hay una pregunta que se hacen en la sede de Parque Patricios del Gobierno de la Ciudad. Una pregunta que recorre esos pasillos y las cabezas de sus funcionarios: ¿conviene realmente unificar las elecciones porteñas con las nacionales? Las respuestas que uno suele recibir cuando pregunta van de negar que se esté discutiendo el tema (que la inocencia les valga) a decir que si se va a hacer es “porque lo manda el jefe”, que no es en este caso Horacio Rodríguez Larreta, sino el líder máximo del PRO, Mauricio Macri. No obstante, mientras en los medios se afirma que el jefe de Gobierno ya tiene decidido a unificar, en su entorno señalan que la decisión no está tomada. Y el panorama está enrarecido: María Eugenia Vidal cavila sobre desdoblar las elecciones bonaerenses y lo conversó con Macri el viernes pasado. En Mendoza, los intendentes radicales le piden a Alfredo Cornejo que separe las elecciones provinciales por la mala imagen del presidente a nivel local. ¿Realmente en este escenario Larreta va  a unificar, por primera vez, las elecciones porteñas?

La discusión viene desde hace rato, e impacta también dentro de Cambiemos porteño, la última de las alianzas locales. Como contamos hace un tiempo, los radicales de la Ciudad -cuyo candidato ideal es Martín Lousteau si no se va a pelear la presidencia- nunca estuvieron de acuerdo con unificar. De hecho, tampoco querían que Larreta pudiera decidir la fecha. No obstante, el jefe de Gobierno logró pasar una ley en la cual tiene libertad total para unificar o no.

¿Por qué le convendría a Larreta unificar? La respuesta de uno de sus funcionarios es tajante: “No le conviene. Lo va a hacer para ayudar a Macri”. Se saber que la estrategia del presidente es tender a la unificación de todas las elecciones que lo ayuden en la reelección. En ese sentido, promovió el acuerdo con los radicales en la Ciudad para que, si hay internas entre Larreta y Lousteau, ambas boletas lleven la de él como candidato a presidente y le traccionen más votos. Romper esa estrategia sería muy costoso para el jefe de Gobierno, por ahora.

No obstante, casi nadie argumenta que sea un escenario que le convenga electoralmente a él. Si bien el macrismo descarta que ganará en la Ciudad, la estrategia de Larreta ha sido diferenciarse lo más posible del presidente y municipalizar la discusión. La campaña de Larreta será eminentemente porteña: obras, obras y más obras. Para eso, estuvo liquidando terrenos públicos, como forma de conseguir dinero rápido ante el ajuste que le vienen imponiendo desde el Gobierno nacional. La idea de la campaña porteña de Larreta nunca fue nacionalizar la elección, sino inaugurar una gran obra por mes -incluyendo el Paseo del Bajo, el gran proyecto de su primer mandato- y reelegir a fuerza de mostrar gestión. Su marca de agua.

La cadena de favores de los Stanley

En ese sentido, parecería convenirle más desdoblar. Y el hecho de que en su entorno sigan con la idea algo nos está diciendo. Pero, claro está, eso significaría enfrentar a Macri, algo a lo que Larreta ha renunciado en los últimos tiempos, incluso en materia de seguridad donde la rendición ante Patricia Bullrich parece ser incondicional. O tal vez sea que los focus group les dijeron que conviene más entrar en la ola de la demagogia punitiva.

La otra disputa que pueden llegar a tener Macri y Larreta es por la candidata a vice: ambos evalúan la posibilidad de que los acompañe Carolina Stanley, la superministra de Salud y Desarrollo Social. En el caso de Macri, duda entre volver a hacer tándem con Gabriela Michetti (una opción que tiene amplias chances) o buscar otro perfil. En el caso de Larreta, sería una forma de permitir que Diego Santilli no vaya en la fórmula por segunda vez. “El Colo” tiene la intención de suceder a Larreta en 2023, algo que el jefe de Gobierno dijo la semana pasada que considera una aspiración razonable. Con dos mandatos como vice, Santilli quedaría descartado para 2023 porque la Constitución porteña prohíbe que se vuelva a presentar para un tercer mandato.  Algo parecido a lo que le pasaba al gobernador de La Rioja Sergio Casas –quien fue primero vice y luego gobernador- hasta que habilitó la consulta popular que se hará hoy en esa provincia, tras los traspiés judiciales de Cambiemos. No parece que el PRO, que argumentó en contra de la re re, se pueda animar a hacer lo mismo con el Tribunal Superior porteño. Pero quién te dice.

Volviendo a la fecha de la elección, seguramente pesará en la decisión de Larreta lo que termine haciendo Vidal. En general ambos se han movido juntos en las discusiones internas del macrismo, salvo en este caso, en el que Larreta se muestra sumiso y la gobernadora despliega su autonomía ante Macri. Las conversaciones entre el presidente y Vidal del viernes seguirán durante el mes, con encuestas y evaluaciones múltiples. Si bien hay integrantes de la mesa chica PRO, ministros nacionales y bonaerenses que apoyan el desdoblamiento, hoy la voluntad de Macri parece tender hacia la unificación, lo que hace que la balanza se incline hacia ese lado. Eso dejaría a Larreta sin opciones. Otro cantar son los gobernadores radicales, que patearon la cuestión para adelante cuando Macri se las planteó durante sus vacaciones en el sur: le dijeron que querían esperar la definición de Vidal. Lo cierto es que ni Gerardo Morales, de Jujuy, ni Cornejo, de Mendoza, parecen muy entusiasmados con la unificación. De todas formas, tienen más posibilidades para zafar. Larreta tiene pocas.

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