Los datos del Estado: una cuestión de soberanía

Compartir

La denuncia contra Cambridge Analytica ha sembrado la duda en miles de millones de personas sobre qué uso se le da a la información que día a día vuelcan en las redes. Ahora bien, si la filtración de información personal es grave, ¿qué decir de la información que es propiedad del Estado Nacional?

Foto: Joaquín Salguero

Estos últimos días ha estallado a nivel mundial un escándalo que involucra a la compañía británica Cambridge Analytica, acusada –de acuerdo a una investigación del New York Times– de usar información de más de 50 millones de perfiles de Facebook para incidir en campañas políticas, entre las que se destacan las de Donald Trump en Estados Unidos y que, según algunas investigaciones, podría alcanzar al gobierno de Mauricio Macri. La filtración de datos es uno de los mayores negocios turbios de la era digital, que ocasiona serios perjuicios para las sociedades, en términos personales e institucionales.

La denuncia contra Cambridge Analytica ha generado múltiples consecuencias, desde la estrepitosa caída de las acciones de Facebook en la bolsa hasta denuncias internacionales de injerencia en asuntos extranjeros. Y ha sembrado la duda en miles de millones de personas sobre qué uso se le da a la información que día a día vuelcan en las redes.

El asunto es grave y complejo desde todo punto de vista. Y obliga a la reflexión sobre el resguardo de nuestra información, de nuestra intimidad, de nuestros vínculos, etc.

Ahora bien, si la filtración de información personal es grave, ¿qué decir de la información que es propiedad del Estado Nacional?

¿Nos tenemos que ir de Facebook?

El año pasado presentamos un proyecto de ley que declara de interés público la protección de la información digital del Estado Nacional, la cual “constituye un recurso estratégico que debe ser resguardado con el objetivo de defender la soberanía nacional en materia de información”.

Para eso establece que dicha documentación digital sólo podrá ser almacenada físicamente dentro del territorio de la Nación Argentina y estará sometida únicamente a su ley y jurisdicción. Asimismo define a los datos del Estado como bienes de dominio público, propiedad del Estado Nacional y por consecuencia inajenables, inembargables e imprescriptibles. Y considera que tanto la accesibilidad como el reguardo de dicha información son de vital importancia para “la autonomía del desarrollo político, social, cultural y económico, y la seguridad de la Nación”.

Esta iniciativa cobra mayor relevancia en el actual contexto en el cual y al calor de las discusiones mencionadas al inicio. Y bien vale tener a mano un dato importante: el gobierno de Cambiemos ha propuesto incorporar “Facebook at Work”, un servicio de Facebook para empresas, en la administración pública. De aplicarse herramientas como esa, los datos generados por el Estado se suben a una “nube” y pasan a guardarse en servidores de otros países, por lo tanto, quedan sujetos a leyes y jurisdicciones extranjeras. Es decir, servidas en bandeja a empresas como Cambridge Analytica.

Estamos a las puertas de un debate trascendental que impacta, en última instancia, sobre las instituciones democráticas, la noción de lo público y las maneras en que la política representa a la ciudadanía –y cómo la ciudadanía se vincula con la política-.

En este contexto –y ante el riesgo cierto de la apropiación privada de la información generada por las personas y también por los Estados-, resguardar nuestra Soberanía es una cuestión de Estado.

* Diputado Nacional FPV-PJ

Comentarios

Comentarios

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 21/09/2019 - Todos los derechos reservados
Contacto