Riachuelo: incertidumbre y negocios

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La Cuenca Matanza Riachuelo se repuso al ritmo de la recuperación que tuvo el país en los últimos doce años. Y si bien aún resta mucho por hacer, el actual gobierno, con el Rabino Bergman a la cabeza, intenta negar todos los avances obtenidos en el saneamiento del río durante la última gestión. Además, Bergman se mostró muy interesado en que sea Macri el primero en nadar en el Riachuelo y Franco Macri informó en Twitter que tenía una empresa china que lo podía limpiar. 

Fotos: Joaquín Salguero

Cualquiera que hoy lo cruce no lo sabrá por el olor a cuadras de distancia. Tampoco la niebla le impedirá ver el río, y eso tiene que ver con cosas que se han hecho y algo han cambiado. Desde la creación de ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo) por el presidente Néstor Kirchner, y desde que la Corte Suprema de Justicia tomó cartas en el asunto mucha agua pasó bajo sus puentes.

Es cierto que falta mucho pero estos procesos, hay que admitirlo, como ocurre y ocurrió en otros ríos del mundo, llevan tiempo, y tal vez sea mucho para algunas ansiedades e injusticias, sobre todo si las cosas quieren hacerse bien, sin eslóganes ni recetas mágicas: primero hay que dejar de ensuciar y no detener la gestión.

Ocho años pueden parecer poco, comparados con los más de doscientos años de la historia de contaminación de este río, pero se ha hecho mucho y falta aún más. Sería interesante para todos aquellos y aquellas que nos comparan con el primer mundo que investiguen lo que tardaron en recuperar al Támesis, al Rhin, al Sena y al mismo Ganges, sin recuperar aun en un país como la India que tiene el 80% de sus ríos contaminados. También sería bueno que sepan todas las consultas en la Argentina y de otros países que recibe ACUMAR para asesorar en estos temas. La coordinación de tres jurisdicciones, representadas en la ACUMAR, es una tarea muy importante, de difícil gestión, realmente novedosa y de vanguardia para la región. De hecho es estudiada como fuente de ideas para la solución de otras cuencas.

Avances de la gestión anterior

La gestión gubernamental saliente ha dejado una cantidad de avances dignos de mencionar, como la obra más importante para el saneamiento del agua desde la creación de Obras Sanitarias de la Nación, el Colector Margen Izquierdo.

Pocos lo saben pero casi el 80% de la contaminación de este río se debe a los líquidos cloacales domiciliarios de la zona sur de la Ciudad y la Provincia (el porcentaje restante proviene de los vertidos industriales y los residuos sólidos urbanos). Por eso, esta obra compleja, que inició su construcción en marzo de este año y significó grandes trabajos de planificación y gestión de sus fondos, implica duplicar la capacidad de procesamiento de la red cloacal del área y beneficiará a 4,5 millones de personas. Es uno de los legados más importantes para dejar de ensuciar el río.

Pocos lo saben pero casi el 80% de la contaminación de este río se debe a los líquidos cloacales domiciliarios de la zona sur de la Ciudad y la Provincia.

El Colector demandará unos cinco años de ejecución y ese es el lapso que se tiene para terminar de poner en caja a las industrias. Al momento de irnos de la anterior gestión de ACUMAR llevábamos aproximadamente un 30 % de empresas reconvertidas. (Al día de hoy no se conocen avances).

También es visible la mejora de las riberas y la limpieza de basuras en sus aguas. Así como la remoción de todos aquellos objetos voluminosos que se hallaban en su cauce, entiéndanse barcos, automóviles y un sinfín de electrodomésticos. Han vuelto las aves, y algunas especies del agua han empezado a recuperarse. La naturaleza también hace su trabajo; incluso se ven coipos a la altura del Meandro de Brian.

Aquello por lo que un legislador fue demonizado, cuando dijo que había peces en el río, fue tratado en la primera publicación de la actual gestión en su revista institucional Cuenca, en julio de este año, dándole la razón al legislador. Pero claro, ya no estamos en campaña.

El polo petroquímico de Dock Sud ya no podrá ser nombrado de esa forma, porque han sido relocalizadas las 12 empresas químicas que allí estaban, solo queda una, intimada a ser sacada de dicho lugar, lo que significa un avance muy importante y altamente significativo en términos de ordenamiento y salud de la población.

Es muy destacable el abordaje integral hecho en salud, aunque ahora sabemos que dejará de hacerse. En su momento se desplegó un vasto operativo, dotando a los 14 municipios de centros de salud especializados, de laboratorios, un hospital regional y tráileres sanitarios que recorren la cuenca en forma permanente. Más de 2 millones de personas accedieron al agua potable, así como muchísimos niños se educan en temas ambientales, teniendo a su río como objeto de estudio. Nuevas vialidades recorren la cuenca por sus orillas generando mayor conectividad.

Y se han recuperado los puentes; el más conocido, el puente Nicolás Avellaneda, que une la Boca con Avellaneda, un emblema de la Ciudad hoy prácticamente restaurado y listo para volver a funcionar. Como seguramente estará funcionando la carrera de Ciencias Ambientales de la Universidad de Avellaneda que tendrá su sede en una vieja barraca junto al rio.

Del lado de la Provincia fueron mudadas todas las personas que vivían en las riberas. En la Ciudad de buenos Aires menos; y a los que restan, les quedó acordado un plan de mudanza, debidamente consensuado con los vecinos y aprobado en la Legislatura local, por unanimidad.

Seguro que faltó hacer muchas cosas en esta novedosa experiencia, pero no se puede decir que no se ha hecho nada. Hubo errores pero las cosas ya no son como antes.

Seguro que faltó hacer muchas cosas en esta novedosa experiencia, pero no se puede decir que no se ha hecho nada, hubo errores, sí, pero las cosas ya no son como antes. Hubo errores y desaciertos al principio, hasta encontrar un rumbo. Hubo error en la prepotencia de un juez que se llevaba puesto todo por delante, que prohibió la navegación del río, que generó un hecho público, por el cual fue apartado de la causa, poniéndola en un párate de casi un año. Pero también hay que decir que la justicia ha sido un componente sustancial en todo este proceso. A partir del fallo que obligó al saneamiento fue ajustando su proceder para tratar de articular la gestión del Estado al ritmo que desea imprimirle la sociedad civil. Dicho acompañamiento ha producido a veces la imagen de una cierta lentitud que no debería leerse como tal. Ese compás de demora muchas veces tiene que ver con los problemas de la imposición de la ley, y la necesidad de generar consensos que permitan a todas las partes intervinientes el tomar decisiones, ejecutar planes o resolver reclamos. Porque la justicia también oficia como un lugar donde las partes implicadas van recomponiendo un tejido roto; la manera de repararlo muchas veces no tiene que ver con la fría aplicación de la ley, sino con la interpretación de los contextos, que permite avanzar más rápidamente una vez tomadas las decisiones.

¿Otro negocio para La Famiglia?

A un año del cambio de gestión se nota una detención importante en las obras. Y una importante profusión de desencuentros.

La primera noticia que tuvimos de la nueva gestión fue que el Rabino Bergman, actual ministro de Medio Ambiente, estaba muy entusiasmado y quería apurar todo para que sea Macri el primero en nadar en el Riachuelo. La segunda, unos días después, fue gracias al twitter de Franco Macri, que informaba que tenía una empresa china que lo podía limpiar. Liviandad en los mensajes que siempre hacen costosa la cuesta de la gestión.

La primera noticia que tuvimos de la nueva gestión fue que el Rabino Bergman estaba muy entusiasmado y quería apurar todo para que sea Macri el primero en nadar en el Riachuelo. La segunda, unos días después, fue gracias al twitter de Franco Macri, que informaba que tenía una empresa china que lo podía limpiar.

A un mes de asumir, el nuevo presidente de ACUMAR debió renunciar y se entró en un interregno de unos tres meses en los cuales no quedaba claro quiénes eran las autoridades. Más allá de lo institucional, que no es menor, se continuaron algunas obras y el Presidente Macri inauguró plantas de potabilización en Marcos Paz y de tratamiento en Lanús (obra ya inaugurada por CFK); muestras da la pesada herencia.

Con referencia al tema de la vivienda, se han escuchado anuncios pero no se ha visto ningún avance en concreto. Esto a pesar de que la Ciudad de Buenos Aires ya tiene un plan acordado y aprobado por la Legislatura porteña por unanimidad para la villa 21-24, que va muy lento, como también lento va el traslado de lo que resta mudar de la Villa 26, que tendría que haber sido mudada este año.

Pero también vemos, que a pesar de los acuerdos alcanzados, el Gobierno de la Ciudad, publica en la revista ARQ del diario Clarín del 30/08/16, el proyecto “Ciudad Riachuelo”, que es el ganador de un concurso para urbanizar la Villa 21-24, un gran espacio verde junto al río. ¿Contradicciones?, ¿instalación de temas?, ¿confusión de mensajes?, así es el tratamiento de temas realmente sensibles.

Este año hubo una Audiencia Pública convocada por ACUMAR, hace un mes, donde fue muy criticado el nuevo Plan Integral de Saneamiento (PISA), y se reclamó muy fuertemente la vuelta de la navegación al río, que sigue prohibida y no está contemplada a futuro, ni siquiera en dicho PISA. Por lo cual se tiende a creer que esta vía navegable no lo será más, ya que se están haciendo modificaciones en los territorios que, amparadas en la prohibición transitoria, van a condicionar muy fuertemente su retorno.

Hace unos días la Corte Suprema de Justicia de la Nación convocó a ACUMAR a explicar los avances del Plan de Saneamiento. Lo que se vio fue un total desentendimiento de la problemática a encarar y la titubeante presentación de una gestión sin conducción, ni objetivos, que solo ha engrosado la planta permanente y no puede gobernar el organismo desde hace un año, sometiéndolo a un internismo permanente.

Entre las contradicciones, nunca queda claro por qué por un lado se dice que ACUMAR es un organismo con una planta de trabajadores excesiva (“No sé puede limpiar el Riachuelo sin limpiar ACUMAR” o “No es el agua, es la gente”, Rabino Bergman dixit), cuando esta gestión la amplió; mientras, por otro, en la Audiencia se aclara que el organismo tiene una plantel jerarquizado de técnicos excelentes (otra prueba de la pesada herencia), que no son correspondidos cuando las autoridades no se hacen presentes ante una instancia de esa envergadura.

También su Consejo directivo amplió sus honorarios, y solo la representante de la Coalición Cívica, negó su aceptación. El opositor Sergio Federoviski, conocido periodista del Frente Renovador Cambiemos y participante de la oposición concertada, que ocupa el lugar de la verdadera oposición, que no está representada, aceptó el incremento, al tiempo que también dedica su tiempo al periodismo ambiental en un programa del canal estatal de esta nueva gestión. El ambientalista de María julia, y sus mil días hoy tiene su nueva oportunidad.

El Director Ejecutivo, Julio Torti, no se presentó a dicha audiencia y dejó su lugar en manos de personal político de escasa jerarquía, con débiles y contradictorias exposiciones. También ahora sabemos que la muy escasa eficiencia demostrada en este año es acompañada por la eficiente práctica que ejerce este gobierno, de poner en los cargos públicos a militantes del negacionismo del terrorismo de estado, como ya lo vimos con Lopérfido, pero ahora aparece por las orillas del Riachuelo este nuevo caso, que debe ser repudiado por trabajadores y funcionarios. Al día de hoy se suma a la segunda renuncia de la máxima autoridad en nueve meses.

Costó mucho construir la estructura de ACUMAR y avanzar en la recuperación de la Cuenca. Antes hubo solo la cultura de la desidia, de ensuciar sin ningún problema, algo muy difícil de desmontar. Esa sí fue una pesada herencia, que hubo y hay que seguir revirtiendo.

También resulta muy poco creíble que el actual gobierno, que demostró una actitud nula con respecto a la construcción de viviendas en la Ciudad de Buenos Aires, plantee cómo siguen estás cuestiones en un futuro cercano. Pero lo que es muy importante es que esta Cuenca, más allá de todas las acciones emprendidas por ACUMAR, se recuperó al ritmo de la recuperación que tuvo el país en los últimos doce años.

Fue aquí donde los grados de pobreza y desocupación se hicieron visibles en su faz más inhumana en las sucesivas crisis incluyendo la del 2001. Desde el 2003 en adelante, la Cuenca recuperó sus niveles laborales, y mejoró sus estándares de vida, ¿o no es un ejemplo de esto que miles de personas se conectaran al agua potable? Pero también hay otros indicadores vinculados a la educación y la salud que deben ser tenidos en cuenta. En salud, solo desde ACUMAR se crearon unidades sanitarias y un hospital Regional en la Cuenca media (que ya tendría que estar inaugurado). En educación seguramente será el futuro el que nos muestre la incidencia que tendrán la creación de las universidades creadas en el conurbano, y que son parte de las mejoras de la Cuenca.

Desde el 2003 en adelante, la Cuenca recuperó sus niveles laborales, y mejoró sus estándares de vida, ¿o no es un ejemplo de esto que miles de personas se conectaran al agua potable?

Es fundamental tener un plan para el Matanza Riachuelo, es cierto que está ACUMAR pero hay que decirlo clarito, esta cuenca se empezó a recuperar porque el país tuvo un proyecto de recuperación, explicitado en cada apertura de las Sesiones Ordinarias en el Congreso Nacional por la ex presidente Cristina Fernandez, que siempre nombró al tema del Matanza Riachuelo en ellas. Un hecho absolutamente inédito.

Es cierto que falta mucho pero un Plan de Saneamiento sin proyecto de país es inviable. Y esto es lo que quedó demostrado en la Audiencia ante la Corte Suprema hace unos días. La recuperación de esta Cuenca no es una tarea sencilla pero la ventaja que tiene la actual gestión es que todas las jurisdicciones responden al Gobierno Nacional, cosa no menor al momento de gestionar.

Los que venimos trabajando desde hace muchos años en la cuenca, en distintas funciones y cargos, docentes, sociales, técnicos y políticos, de la Sociedad Civil y del Estado, nunca habíamos visto los avances que se dieron en el río. Negarlo es suicida pero también hay que reconocer lo que falta para revertir esta tarea titánica y difícil como pocas. Bien lo saben aquellos trabajadores de ACUMAR que se sumaron a esta epopeya y quieren hacer las cosas bien. Por todo esto, como por tantas cosas, creo que todos los actores de la cuenca y los intervinientes desde los distintos ámbitos, deben reflexionar acerca de su participación para corregir y no echar en saco roto, las expectativas ni los logros alcanzados. Creo que a la luz de los hechos es hora de evaluar con seriedad cómo seguir.

*Ex Vicepresidente de ACUMAR durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

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