La gran marcha

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Crónica del 24 desde la calle, con la gente y en medio de Obamas y Macris.

Por Lavaca.org*

La marcha fue tan masiva que nadie podía marchar. La dinámica de la calle, y la de la realidad, en medio de la visita del presidente estadounidense Barack Obama al país, lograron lo que nadie había previsto: las distintas manifestaciones convocadas en Buenos Aires para el 24 de marzo se transformaron en un solo y masivo acto, que colmó Plaza de Mayo, toda Avenida de Mayo hasta el Congreso y las diagonales que desembocan en la Plaza, a lo que se agregaron las manifestaciones en distintas ciudades del país. Antes, Obama y Macri habían estado en el Parque de la Memoria.

La voz de una enorme persona diminuta es una de las que puede sintetizar el momento. Dijo la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas a lavaca.org: “No sé calcular cuánta gente fue. Y no sé si otros saben. Pero fue fabuloso. Hoy fue la marcha más grande que recuerdo. Ni la de los 20 ni la de los 30 años fueron como ésta. Y lo más importante es que hoy las diferencias no contaron. Todos sabemos lo que queremos, y sabemos lo que no queremos. Volvimos a estar todos juntos en la calle sin enfrentamientos, sin estar unos contra otros como otros años”.

Para recordar los 40 años del golpe militar hubo convocatorias y horarios diversos, como siempre: los organismos de derechos humanos (Abuelas, Madres Línea Fundadora, H.I.J.O.S, CELS), el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia por otro lado, sectores kirchneristas, la Asociación de Madres, organizaciones sociales, partidos de izquierda. Pero ya a las 14 la Plaza de Mayo estaba colmada para el primero de los actos, llamado por los organismos de derechos humanos. Y con una multitud de personas que no iban encuadradas. “Es la primera vez que vengo” contó Victoria, que llegó con sus hijos de 24, 12 y 11 años: “Lo que me hizo venir es que no me parece que este gobierno esté haciendo lo que tiene que hacer. Los precios, los despidos, las banderitas norteamericanas… no sé, no me gusta. Va para atrás”.

Cuando entró la bandera de casi 200 metros con las fotos de los desaparecidos, no quedó más lugar, y la gente comenzó a agolparse por las diagonales Sáenz Peña y Roca, y por Avenida de Mayo hasta llegar al Congreso. Los que allí esperaban marchar hacia la Plaza pasaron la tarde sin poder avanzar, mientras iba llegando más y más gente.

A las 15.30, alrededor de la Pirámide, las Madres hicieron su ronda de cada jueves en medio de la multitud que las aplaudía: “Duró media hora, como siempre” cuenta Nora “aunque hoy eran un montón los que nos acompañaban con su abrazo y su cariño”.

Pati sí, Colonia no

Los puestos de choripanes y hamburguesas (a 35 pesos) funcionaron a pleno y se ganó el día el que postulaba: “Pati sí, Colonia no”. No hubo policías, ni hicieron falta. Ni siquiera para cortar el tránsito: todo fluyó con naturalidad. Las banderitas norteamericanas que habían adornado la Plaza el día anterior, mientras Obama iba de la Casa Rosada a la Catedral, fueron prudentemente retiradas.

Adolfo y Ana, docentes. “Uno viene por algo elemental: estamos por la defensa de los derechos humanos, un país democrático, sin censura y sin despidos”.

Obama y Macri hablaron durante la mañana sobre derechos humanos. Adolfo: ”Y el que los vea por televisión va a creer que tienen sentimientos por el tema pero no, todo es por negocios. Pero armaron esas escenas para venderlas al exterior”.

¿Qué sienten al ver que recrudecen las denuncias sobre la corrupción durante el kirchnerismo, como en el caso de Lázaro Báez entre otros? Ana: “No está probada, pero además se denuncia de un solo lado, no se habla tanto del presidente del Banco Central (Adolfo Sturzenegger, procesado por el megacanje de 2001). Entonces me parece que se mira con un solo ojo”.

Victoria: “Si alguien es corrupto que vaya preso. Sin dudas que pasaron cosas, pero que se investigue también lo que seguramente está pasando también en este gobierno”.

En ese sector del acto, casi todas las charlas sobre este tema tuvieron ese tipo de respuestas.

Medios autogestivos

Otra de las sorpresas de la tarde fue la aparición de una edición del diario Tiempo Argentino gestionado por sus trabajadores, que hace 3 meses no cobran sus salarios en esa empresa fagocitada por los empresarios kirchneristas Sergio Spolzsky y Matías Garfunkel. La edición se imprimió en la fábrica recuperada Gráfica Patricios (que imprime también la revista Mu). Agotaron los 30.000 ejemplares a 20 pesos, con lo cual lograron un éxito mucho mayor que el de un diario que cobraba fortunas como pauta oficial, pero era casi inexistente. “Empezamos 200 en el conflicto. Algunos compañeros han conseguido otros trabajos, pero hoy somos lejos más de 100 vendiendo los diarios y charlando con la gente para tantear si hay lectores como para armar una cooperativa y seguir editándolo”.

La organización social La Poderosa, que edita la revista La Garganta Poderosa, instaló también stands con la publicación y cartas abiertas, al estilo de la de Rodolfo Walsh, destinadas al padre Carlos Mugica, a Marita Verón, a Julio López. Más cerca de Congreso estaba el stand de la revista Mu y los libros de la Cooperativa Lavaca. En todos los casos resultó llamativo el agradecimiento del público por la existencia de tal tipo de proyectos.

Otro modo de comunicación autogestiva fue aportado por el Colectivo Fin de un mundo, que con 155 integrantes propuso Bailar la Bronca, un espectáculo conmovedor que incluyó temas como la Marcha de la Bronca, Desapariciones, Dinosaurios, Señor Matanza y Latinoamérica, mientras las columnas seguían sin poder avanzar hacia Plaza de Mayo.

Además de la multitud de partidos políticos, pudo verse a escuelas de gestión social como Creciendo Juntos, cuyos estudiantes hacían entrevistas para su Radio Estudiantil Comunitaria. O a La Colectiva Lohana Berkins, con las travestis reclamando a los saltos su derecho al trabajo, y unas palabras de la artista Susy Shock sobre la declaración del grupo: “Como sociedad llegamos ante riesgos muy fuertes de nuevas represiones, de nuevos silenciamientos, pero como colectivo dispuestas y dispuestos a seguir ampliando ese círculo de diálogo y disputa, de discursos, que creemos que son discursos absolutamente represores y represivos”.

Otro bloque de manifestantes llegó desde el Teatro Colón, donde artistas autoconvocados había realizado un acto reclamando la renuncia del curioso ministro de Cultura porteño Darío Lopérfido.

Detalles mañaneros

La jornada había comenzado con la llamativa visita del presidente Barak Obama al Parque de la Memoria, que recorrió brevemente. Junto al presidente Mauricio Macri lanzaron tres flores blancas cada uno al Río de la Plata. Cabe mencionar que toda esta escena tuvo como trasfondo el avance hacia tratados de supuesto libre comercio entre ambos países, la promesa de inversiones y acuerdos sobre seguridad.

Todo esto ocurría a 40 años de un golpe que tuvo su costado militar, represivo e ilegal, y su costado cívico y empresario personificado en la figura de José Alfredo Martínez de Hoz, en lo que constituyó una premonición del neoliberalismo que se instaló de modo orgánico en los 90.

Tras pasar junto al Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, en el Parque de la Memoria, Obama retomó su anuncio de desclasificar documentos y agregó: “Las democracias deben tener el valor de reconocer cuando no se está a la altura de defender los ideales que defendemos, cuando hemos tardado en defender los derechos humanos; ese fue el caso de Argentina”.

En ningún caso Obama pidió perdón por lo hecho, y los anuncios sobre desclasificación y autocrítica parecen más motivados por la coincidencia de su llegada con el aniversario del golpe que por un genuino interés en avanzar en esos temas tan ajenos al libre comercio.

En la Plaza, razona Nora Cortiñas: “Son todos negocios. Y el fondo es que quieren reflotar el Alca, los tratados de libre comercio. Vamos a seguir resistiendo porque este pueblo no quiere que se saqueen sus recursos naturales, no quiere que se judicialice la protesta social, no queremos Protocolos como los que quiere hacer este gobierno, que son una continuidad de la Ley Antiterrorista que hizo el gobierno anterior. Acá lo que hay es un rechazo a Obama. ¿De què archivos hablan si no desactivaron Guantánamo, ni el bloqueo a cuba, ni los bombardeos a Siria y tantos países? ¿Qué afecto se les puede demostrar?”

Sobre los archivos: “Los que desclasificaron hace más de 10 años tenían tachados los nombre que no quieren que salgan a luz. Lo único claro es que los archivos y las tachaduras demuestran la participación de Estados Unidos en el terrorismo de Estado. Y ya que estamos hay que recordar que el gobierno argentino también tiene que hacer lo mismo: que abran los archivos que hay aquí cuanto antes”.

Desaparecidos en democracia

La movilización también fue de palabras y de ideas.

Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga (desaparecido cuyo cuerpo fue encontrado 7 años después como NN): “Nadie duda que la represión es una cuestión de Estado. Los funcionarios son parte del problema. Estamos en la actualidad con 200 desapariciones forzadas durante la democracia y más de 5.000 casos de gatillo fácil. Es evidente que hay un avance en la cuestión represiva y que esta es una democracia deteriorada”.

Pone como ejemplo la creciente prepotencia policial con respecto a jóvenes y adolescentes incluso de colegios privados (el caso del Sagrado Corazón de Jesús de Quilmes). “Hoy estamos entendiendo que si nos matan a un pibe matan a un ser humano, y eso tiene que ver no sólo con la policía o una familia judicial discriminadora y criminalizante, sino también con la actitud política de no querer resolver de raíz esta cuestión”.

Una sugerencia: “Son momentos para salir, para hacer cosas que nos mantengan vivos, porque necesitamos retroalimentarnos el ánimo”.

Pablo Pimentel, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos: “Durante los gobiernos de Néstor y Cristina ocurrieron cosas gravísimas como la segunda desaparición de Julio López, la de Luciano Arruga, y tantos casos de violencia institucional. Este gobierno ha sido elegido por voluntad popular, hay que hacerse cargo. Pero está hipotecando a las generaciones que vienen. Las consecuencias del golpe fueron las desapariciones, los robos de bebés, la tortura, pero el objetivo central era endeudar a la Argentina y destruir la industria nacional con la apertura de importaciones. Algo parecido puede llegar a suceder ahora”.

Una señora pregunta: “¿Ustedes tienen algo que ver con Clarín? Se llama Florencia: “Estas marchas me energizan, por eso vengo siempre. Los medios dicen todos lo mismo así que no miro más nada. Ando por el suelo. Vengo acá, saco pila y adelante”.

Pasa el gremialista Claudio Marín de la CTA-Yasky: “Todo lo de Obama no ha sido torpeza sino provocación”. Ricardo Peidró, adjunto de la CTA-Micheli. “La marcha es impresionante, la cantidad de jóvenes y la reacción de la gente para entender que si Estados Unidos tuvo responsabilidad en los golpes, la tuvo también en las muertes y desapariciones. Por eso el rechazo”.

Otro momento impresionante lo generan personas con máscaras blancas que tienen escrito un número en la frente: 43, en referencia a los estudiantes normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, México. Y una bandera: Terrorismo de Estado Nunca Más. Yunuen pertenece a la Asamblea de Mexicanxs en Argentina: “Mi país es rico en recursos, como toda Latinoamérica, y la población es mano de obra barata, o consumidora de productos que entran por los tratados de libre comercio. Sin embargo las políticas neoliberales no responden a las demandas de educación, trabajo, vivienda. ¿Qué hace el Estado? Inventa la guerra contra el narco que en realidad viene a ser la guerra contra los pobres y las organizaciones sociales. Lo real es que hay un narcoestado, una fusión del narco con las élites políticas que están contra el pueblo”. Todo esto ocurre mientras Estados Unidos celebra el liberalismo mexicano, y el mundo de los negocios lo cataloga como un país con un excelente ambiente para las inversiones extranjeras.

“Desgraciadamente mucha gente sigue desconociendo las 7 guerras que Obama tiene en el mundo, siguen negando qe es un gobierno genocida, con una situación interna de violencia y discriminación contra negros y latinos. Obama viene aquí a hacer otro tratado de libre comercio, a vender más arma y a poner bases militares. No vino a beneficiar al pueblo trabajador argentino y esto desgraciadamente se va a ver con el tiempo” dice Yunuen.

La imagen de otro desaparecido en democracia: Diego Duarte era un chiquilín perseguido por la policía en los basurales de José León Suárez. Se escondió en la basura, la policía ordenó taparlo con más basura, y jamás se lo pudo encontrar. Ocurrió en 2004. La imagen del pequeño cartonero está en la remera de Ernesto “Lalo” Paret, que hoy trabaja organizando las cooperativas de recicladores de basura. “Esta es la plaza del pueblo, que vengan de un partido no es lo importante. Lo fundamental es el ejercicio de recobrar la memoria, el reencuentro de tantos compañeros diversos con un objetivo común. Y recordar que los 30.000 peleaban por lo mismo que hay que pelear hoy, y que ese Terrorismo de Estado hizo posible la desaparición de miles de compañeros, pero mirá cómo se multiplicó la cosa” dice señalando todo lo que nos rodea.

¿Qué generan las imágenes y denuncias sobre corrupción en el anterior gobierno?

“Pasó con el kirchnerismo, con el duhaldismo, con el delarruísmo, con el menemismo. Nos cuesta reflejarnos en eso. Pero algo es seguro: los compañeros que no están peleaban para tener otro presente que no es esa foto de la corrupción. Ni esa, ni las que seguramente no deben diferir mucho otros gobiernos y pueblos del país”.

Nuevo cruce con Nora, que no sólo no está cansada en este anochecer de un día agitado, sino está por ir a otro acto: “Esta es la calle. Nadie va a borrar la memoria de este pueblo ni con decretos ni con carteles. La memoria está inscripta en cada uno de los argentinos. Está dentro de las vísceras de cada una y de cada uno. Esa es la memoria histórica, que jamás será borrada”.

*Foto: Nacho Yuchark/lavaca

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