Daño colateral

Compartir

Las centrales termoeléctricas que los socios y amigos del presidente Macri están instalando en la provincia de Buenos Aires son obsoletas en Europa, ponen en riego las reservas de agua y la salud de los vecinos. Los informes de impacto ambiental se hacen al mismo tiempo que la obra y, en la mayoría de los casos, ni siquiera se hace la audiencia pública que marcha la ley.

Fotos: Facebook Vecinos de Matheu y Villa Rosa autoconvocados en contra de termoeléctricas

Publicado en Periodismo Popular

El proyecto del gobierno argentino para paliar la crisis energética prevé saldos muy positivos para las empresas privadas contratadas y un daño colateral considerado, al parecer “aceptable”. Así lo demuestra la gestión llevada adelante en la provincia de Buenos Aires.

El actual gobierno nacional mantiene un discurso en el cual exige al pueblo sacrificio, confianza y empuje para salir adelante. Ese pedido que se hace intenta canalizar el entusiasmo y la vocación de progreso en resultados prósperos.

El problema es que esa prosperidad no es para todos. Para que algunos se beneficien económicamente y otros tantos mejoren su calidad de vida (derecho de todos los habitantes del suelo argentino), se necesita del sacrificio de muchos. En el caso de las termoeléctricas, los mártires no pudieron elegir su condición. Los daños que ocasiona una de estas plantas en el lugar donde se instala son irreversibles.

El energético club del tarifazo

Resulta muy preocupante que en poco tiempo se hayan instalado cuatro termoeléctricas en la zona norte de Buenos Aires, eligiendo lugares estratégicos para su funcionamiento (son aledañas a subestaciones eléctricas y en zonas donde el acuífero Puelche las provee del agua que necesitan), sin tener en cuenta el impacto ambiental que sufrirán los habitantes que allí se encuentran, ni el riesgo en que ponen a las reservas de agua dulce de la región y, ante todo, pasando por encima de las leyes previstas para garantizar el derecho a una vida digna y en detrimento del patrimonio natural.

La forma en que estas centrales se han instalado tiene un mecanismo similar en los cuatro casos: cuentan con el aval del gobierno nacional para iniciar las obras antes de cumplir con los requisitos legales correspondientes a nivel provincial y local.

Escobar2Durante la construcción, se va preparando el pedido de informes (que debiera ser previo para poder evaluar y autorizar la obra); casi llegando al final de las obras, se trata a nivel local la rezonificación de los predios donde ya se instalaron las termoeléctricas. Sin importar si irrumpen en medio de una zona residencial, el predio (sólo aquel en el que se halla la termoeléctrica) es rezonificado como parcela industrial, en el que se puede albergar industrias de categoría 3 (clasificación para industrias de alto riesgo contaminante, de explosión, etcétera). Esta rezonificación se vota en los concejos deliberantes de cada localidad, para lo cual la ley exige que haya una audiencia pública previa para que los habitantes de la zona estén informados y puedan dar su opinión a quienes los representan a la hora de votar. Al menos en Pilar y Luján ésta audiencia no existió.

Un negocio para mamá

Para cerrar la trama, es el gobierno provincial quien debiera encargarse de garantizar que las obras realizadas en una localidad no generen problemas para las localidades aledañas, como en el caso de la planta de Villa Rosa, municipio de Pilar, ubicada a 300 metros del casco histórico de la ciudad de Matheu (Escobar). Al parecer, el gobierno provincial tampoco considera importante este aspecto.

Quizá, tanta irregularidad en los procesos se deba a que la vía legal correspondiente impediría la instalación de estas industrias cerca de las zonas residenciales.

La banda de la Rosada II

Las y los vecinos autoconvocados contra las termoeléctricas siguen organizándose y el colectivo crece en forma exponencial, a medida que se toma conocimiento de estas decisiones políticas que pasan por encima de los derechos de las personas de a pie. En la asamblea coinciden en que no se trata de impedir el desarrollo y el progreso, sino de exigir que estén garantizados los derechos y que se gestionen políticas que consideren el impacto ambiental.

Estas termoeléctricas fueron traídas en containers desde Europa, donde se dejaron de utilizar debido a su peligrosidad. Si el gobierno nacional tiene un discurso firme acerca de volver a conectarnos con el mundo y ser un país de alto desarrollo, debería tener su correlato en la gestión.

Comentarios

Comentarios

Hacé tu anotación Sin anotaciones


NuestrasVoces.com.ar 2017 - Todos los derechos reservados - Contacto