La reforma silenciosa de CONICET

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Científicos denuncian que el MINCYT viola el acta firmada en diciembre y no convoca a la reunión de seguimiento del conflicto. El ministro Lino Barañao se reunió con autoridades universitarias para avanzar de manera unilateral con la reubicación de investigadores. Cuáles son las reformas que establece un documento interno del CONICET.

Publicado en Agencia TSS

“A fines de 2015, dos jóvenes investigadores argentinos residentes en el exterior me escribieron a través del Programa RAICES. Estaban pensando en venir a trabajar al instituto. Después de diciembre de ese año no me escribieron más”, recuerda el físico Félix Requejo, subdirector del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA), perteneciente al CONICET y a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). “Yo los entiendo porque atravesé momentos críticos durante los gobiernos de Alfonsín y Menem. Esto me hace acordar un poco a esas épocas. Usábamos hojas recicladas para imprimir porque no teníamos para comprar papel. El cambio todavía no es tan drástico porque la gestión anterior nos ha dejado institutos y equipos nuevos”.

Pasaron más de seis meses de la toma del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT) que culminó con la firma del Acta Acuerdo. Todavía no hay una solución concreta para los 498 científicos cuyo ingreso fue rechazado por el CONICET, a pesar de haber aprobado todas las instancias de evaluación. La última reunión que mantuvo la Comisión Mixta de Seguimiento del conflicto, compuesta por referentes de los colectivos científicos y autoridades del MINCYT, se realizó el 11 de mayo. Les habían ofrecido reubicar a 410 de ellos en diferentes universidades nacionales del país, independientemente de la institución o zona geográfica a la que hubiesen apuntado.

En la reunión no se mostró ningún convenio o borrador de esa propuesta, que no fue consensuada previamente con los afectados. Tampoco se realizó la versión taquigráfica de lo hablado en el encuentro, como siempre se hacía. La reunión siguiente debía ser el 26 de junio, pero no había sido convocada hasta el cierre de esta nota. “Estamos en la mayor de las incertidumbres y de los maltratos porque ni siquiera se dignan a respondernos. Nunca hubo un retraso tan grande y no hay explicación, se cortó la línea de diálogo establecida en el Acta Acuerdo”, le dijo a TSS Guadalupe Maradei, doctora en Filosofía y Letras e integrante de la Red Federal de Afectados. Sin embargo, las autoridades del MINCYT sí mantuvieron reuniones con autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

Una fue el 6 de mayo, en la que funcionarios del MINCYT les comunicaron a las autoridades del CIN sobre la creación de un programa que aportaría recursos económicos para crear 410 cargos docentes en las universidades nacionales para los postulantes al CONICET (los restantes 88 habrían optado por incorporarse a otros organismos del sistema científico-tecnológico, como el INTA y la CNEA).

El pasado martes 11 de julio hubo otra reunión, de la que participó el ministro de Ciencia Lino Barañao. TSS accedió al informe elaborado por el presidente de la Comisión de Ciencia, Técnica y Arte del CIN y rector de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), Félix Nieto. El encuentro fue convocado por la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) del Ministerio de Educación y Deportes, y la Secretaría de Articulación Científica y Tecnológica del MINCYT. “Fuimos informados de la decisión del Poder Ejecutivo de crear un ‘Programa para la incorporación en universidades nacionales de profesionales con alta capacitación para fortalecimiento de la función CyT’”, se explica en el informe. Posteriormente, se establece que el objetivo es incorporar a las universidades nacionales, con cargo de Jefe de Trabajo Práctico con dedicación exclusiva, a 410 postulantes recomendados y denegados al ingreso de la carrera de investigador del CONICET.

El informe finaliza así: “Resulta evidente que la participación de las universidades nacionales en el Programa para la incorporación de ex becarios del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas a universidades nacionales es voluntaria y se realizará mediante un convenio específico con la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU). Los plazos previstos para cada etapa del programa serán informados por la SPU oportunamente. El MINCYT, por su parte, otorgaría incentivos a los investigadores que se relocalicen como docentes investigadores en el interior del país, así como recursos para el financiamiento de proyectos de investigación”.

“Proponen una falsa idea de federalización que fragmenta los equipos de trabajo. Nosotros ya expresamos el rechazo de todas las formas que pudimos. Si el plan se cumple, implica mandar doctores de distintas disciplinas a estar solos en universidades que quizás ni trabajan en sus líneas de investigación. La mayoría tenemos entre 35 y 40 años y familias a cargo. Para algunos, una relocalización va a ser imposible de aceptar”, sostiene Maradei. “Además, esto nos da la pauta de que, si nos están ofreciendo un cargo remunerado, financiamiento para una mudanza y un crédito hipotecario, es porque la plata está. Entonces, no se entiende por qué no nos dan el ingreso al CONICET. En esa reestructuración hay un ajuste encubierto y una orientación hacia intereses que tienen que ver con lo privado y con un desmantelamiento del organismo”, agregó.

Documento misterioso

A Félix Requejo le llegó hace unos días un documento de trabajo titulado “Planificación Estratégica del Conicet”, en el que observó algunas cuestiones que lo alarmaron. Según explicó a TSS, fue enviado a los directores de los Centros Científicos Tecnológicos (CCT), organismos en los que se descentraliza el CONICET según la región del país, que lo hicieron llegar a las autoridades de los institutos de investigación. “La forma en que se generó el documento es misteriosa. Consultamos al menos a tres miembros del directorio del CONICET y ninguno reconoce haber discutido esto lo suficiente como para llevarlo a los CCT. Lo presentó su titular, Alejandro Ceccatto, pero no queda claro en carácter de qué”, dijo Requejo, quien también es miembro del grupo Ciencia y Técnica Argentina (CyTA).

El físico señaló que, en el documento, se les hace consultas sobre “aspectos refundacionales del CONICET” y se piden respuestas para dentro de un mes, a pesar de que julio es un mes crítico: entre esta semana y la que viene se cierran las convocatorias a becas y viene el período de receso. “No están respetando la institucionalidad del CONICET ni los tiempos razonables para discutir temas de tanta profundidad”, sostuvo.

Más allá de la formas, a Requejo le llamaron la atención algunos puntos del texto. Bajo el subtítulo “Gobierno y Modelo de Gestión”, en un inciso se señala que “hay consenso en que el presupuesto de la institución no está alineado a lo estratégico”. Y se explica: “Actualmente se destina la mayor parte de esos fondos al estipendio de becas, pero si no fuera así podría destinarse a otros fines. Esto implica replantear el rol que tiene CONICET en relación con la formación de recursos humanos. A su vez surge la pregunta: ¿tiene sentido financiar la formación de doctores y desatender su seguimiento e inserción laboral?”.

En el apartado destinado a los “Recursos Humanos”, el documento sostiene que “hubo coincidencia acerca de su impacto en términos cuantitativos. Sin embargo se planteó que no hubo planificación para determinar el para qué de ese crecimiento de recursos humanos”.

Para Requejo “es extraño que Ceccatto diga que no hubo planificación, teniendo en cuenta que fue parte de la gestión anterior del MINCYT y participó de la elaboración de la estrategia de crecimiento del CONICET. Creo que Ceccatto y Lino Barañao han equivocado mucho el rumbo y no creo que puedan volver a sus laboratorios. Es una traición, no en términos políticos, sino una traición más básica, al compañerismo y a la honestidad intelectual”.

En otra parte del documento, bajo el subtítulo “Articulación”, hablan de  la “necesidad de expandir el modelo Y-TEC” y señalan que “esos montos podrían salir de los fondos hoy asignados a becas”. “El modelo empresas de base tecnológica como Y-TEC es muy importante porque articula producción con investigación. Pero el planteo es que esos montos salgan de becas, en vez de solicitar un aumento de presupuesto, cuando entre los objetivos fundacionales del CONICET está la formación de recursos humanos”, dice el investigador.

Otro aspecto que llamó la atención de Requejo es que el documento “tiene un lenguaje distinto. Se habla de la ‘marca CONICET’ como si fuera un producto comercial. Está escrito desde una perspectiva ajena al organismo, como si hubiera sido redactado por estudiantes frustrados de una universidad privada que están haciendo un MBA (maestría en administración de negocios), al punto de que incluye un glosario que explica el significado de términos como ‘cooperación internacional’, ‘impulsar’, ‘insertar’, que son palabras que usamos desde que íbamos al colegio y que utilizamos cotidianamente en los proyectos que escribimos. La sensación de indignación que sentimos en el CCT fue tremenda, porque hay dos opciones: o está escrito por alguien que no sabe a quiénes está dejando su mensaje, o nos están tomando el pelo. Prefiero creer que se trata de la primera”.

El colectivo Jóvenes Científicos Precarizados también criticó el documento a través de un comunicado, en el que señalan que “es una reserva de argumentos para la implementación de políticas de ajuste, privatismo y precarización”. Por su parte, Maradei sostuvo: “Están dejando trunco un proyecto que había invertido mucho en la formación de doctores. La convocatoria de este año fueron 450 cargos. De esos, la mitad va a ser para temas estratégicos, que son temas muy específicos. El resto nos quedamos afuera”.

Carta documento

El 7 de julio, integrantes de ATE Capital y de la Red Federal de Afectados enviaron una carta documento al MINCYT. Allí solicitan que “deje sin efecto su actitud unilateral de continuar con el proceso de incorporación, como asimismo, proceda a convocar de forma urgente a la Comisión Paritaria Mixta de Seguimiento”. Y advierten que, en caso contrario, procederán a “convocar nuevamente medidas gremiales y realizar acciones judiciales pertinentes”.

Requejo dijo que en el consejo directivo del INIFTA están discutiendo el documento de planificación estratégica para resolver cómo seguir. “Nos llega la directiva de que tenemos que discutirlo pero no sabemos bien para qué. Nuestro temor es que usen esta desprolijidad para decir que las reformas fueron aprobada con consenso entre los investigadores porque nadie se quejó”, indica.

¿Es posible una nueva toma del Ministerio? “Estamos considerando todas las medidas. Cuando se convoque a reunión nuevamente vamos a plantear que nos pueden reubicar pero dentro del área geográfica de nuestros respectivos CCT, que es nuestra zona de residencia. Si esto no se cumple, las medidas de acción directa son posibles”, avisa Maradei. La Red Federal de Afectados se movilizó este jueves 13 al Ministerio de Modernización para exigir el ingreso de los casi 500 investigadores rechazados, un aumento salarial y mejores condiciones de trabajo para los trabajadores del sector. “Sabemos que están interviniendo en las decisiones del MINCYT”, finalizó.

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