A 18 años del crimen de María Marta: libro, serie y otro juicio

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Carlos Carrascosa, viudo de María Marta García Belsunce, estuvo preso por matar a su esposa hasta que fue absuelto de culpa y cargo. Un libro en primera persona recién publicado por Ediciones B revela su lado de la historia.  Justo cuando está por comenzar otro juicio por el asesinato contra dos vigiladores y un vecino a los que el viudo apunta. Netflix lanza una docuserie que terminará de convertir el crimen impune del country Carmel en un clásico policial argentino. La relación de Silvia Saravia, asesinada por su marido empresario, con María Marta, contada por Carrascosa.

El recuerdo vuelve una vez más: el country, la bañadera, la sangre, la muerte, los disparos, el pituto, la familia, el vecino. Un crimen en un barrio cerrado de clase alta, donde todos son apuntados. Que tuvo horas de televisión y del que se escribieron miles de páginas de expedientes. El asesinato de María Marta García Belsunce se transformó en un clásico de la historia policial argentina. En pocos días Netflix estrenará un documental revisando los detalles de un caso que no se resolvió y en el que los acusados esperan un juicio. El viudo de la víctima, imputado, condenado y finalmente absuelto, ahora decide entregar su versión en un libro. Parece que aún no se contó todo lo que tenía que contarse sobre esta historia que comenzó hace 18 años. 

“Tres veces estuve preso por un crimen que no cometí. Asesinaron a mi esposa, sufrí el dolor de su partida sin poder despedirme de ella y la Justicia me sentenció sin pruebas, sin que se supiera el móvil y sin que apareciera el arma. La Justicia está administrada por seres humanos. Pero quienes fuimos víctimas de un error judicial esperamos que sea la propia Justicia la que revise, corrija y repare el error”. Con ese párrafo comienza Diario de un inocente. Un amor, una causa, una vida, editado por Ediciones B (Penguin Randomhouse), la versión de Carrascosa de lo que le sucedió en todos estos años. 

“Pensaba escribir lo que me pasó para que lo supieran mis amigos. Que entendieran por lo que estaba pasando. Mi historia, la de María Marta, lo que le ocurrió, ese tiempo en la cárcel y cómo estoy ahora. La mayor parte lo tenía escrito y la cuarentena me ayudó a terminarlo. Cuando se los mostré a mis amigas y amigos me convencieron a publicarlo. Me decían que no tenía que quedar en mi círculo íntimo”, explica el viudo de María Marta a Nuestras Voces desde la casa de un amigo en la que ahora vive en Luján.

Durante la charla cuenta que la escritura comenzó un 16 de septiembre de 2009, cuando estaba preso en el penal de Campana. Era un día en el que muchos de los presos salían en libertad porque les había llegado la condicional. Sintió la necesidad de escapar del encierro y darle forma a los recuerdos lo aliviaba bastante. “Yo siempre me creí inocente, no asimilaba lo que estaba pasando. Quizás lo estaría negando. Hasta que llegué a la cárcel y caí dónde estaba. A partir de ahí tuve que pelear por mí, por demostrar mi inocencia y por saber quién había sido. Fue entonces que mis abogados me trajeron la causa y comencé a entender lo que sucedía”, cuenta Carrascosa, que pasó más de siete años preso, condenado como coautor del homicidio, hasta que la Suprema Corte Bonaerense lo absolvió definitivamente hace dos años.

Los temas se mezclan, los pasados lejanos en pareja con el espanto del crimen. Conviven viajes por Europa con escenas más duras. El relato suave se detiene en la mitad del libro y aparece en su casa de El Carmel en octubre de 2002. Carrascosa le dedica varias páginas a explicar esos minutos en los que todos sostenían la versión del accidente en la bañadera. “Lo que provocó toda esta película fue que yo dije que había sido un accidente y no un crimen. Pero cuando me encontré a mi mujer, yo no sabía si estaba viva o muerta. En el momento en que la apoyé en el piso llegó la masajista a la puerta de la casa. Ahí salí por la ventana y le dije que subiera rápido porque Maria Marta había tenido un accidente. Recién después de que vino la ambulancia, la revisaron y le hicieron el RCP, bajó el médico y me dijo: “Terrible accidente, Carrascosa”. El fue quien me lo confirmó y yo lo dije. Por eso a mí me acusan de ocultar la realidad”, se defiende el viudo de García Belsunce.

Gran parte de sus rencores están destinados al fiscal que investigó el caso, Diego Molina Pico. Lo acusa de ocultar sus propios errores y de luego no volver atrás. Para Carrascosa, “necesitaba esconder su ineficiencia y decidió inculpar a alguien de la familia”. “El no dio la orden de que se practicara la autopsia cuando estuvo en el velorio. Y para salvar su imagen y su posición nos apuntó”, sostiene. “Dirigió la investigación hacia donde le quedaba más cómodo y le redituaba mediáticamente. Así se olvidó de la hipótesis del robo. Inventó que yo integraba el Cartel de Juárez y que María Marta era una arrepentida. Dio una prueba monstruosa de su imaginación”. 

El recorrido judicial de Carrascosa fue complejo. En julio de 2007, en el juicio oral fue absuelto por el homicidio de su esposa, pero condenado a cinco años y seis meses de prisión por el delito de encubrimiento agravado. Al revisar la sentencia, Casación de la Provincia lo condenó a perpetua como coautor de homicidio agravado por el vínculo. Ese fallo fue apelado y llegó hasta la Corte Suprema, que en 2014 dispuso una nueva revisión judicial. Así fue que en diciembre de 2016 la Cámara de Casación Penal bonaerense decidió absolverlo y abandonó la cárcel.

Carrascosa explica que la mirada de los demás tenían de él cambió cuando recuperó la libertad. “El día que salí libre sentí que las miradas y los dedos acusadores habían desaparecido. Esa misma noche, mis amigos me llevaron a una peña. Estaba lleno de gente y cuando entré de varias mesas me saludaron y sonrieron. Ahí me di cuenta de que las cosas habían cambiado. Empezaba a tener libertad al caminar. Al principio la gente se me acercaba y me preguntaba. Y yo tenía la necesidad de contestarles. Creo que la gente entendió bien lo que pasó”, interpreta Carrascosa. 

Sostiene que el caso estuvo cruzado por cuestiones políticas. Plantea haber sido víctima de internas judiciales y de ser utilizado en momentos para correr el foco de los problemas nacionales. “Las tres veces que me metieron preso fueron antes de una elección. Mi caso sirvió para tapar porquerías políticas. Tanto en 2003, como en 2007 y 2009. Siempre igual, entre uno y dos meses antes de las elecciones. La decisión de meterme en la cárcel  rompía con la idea de que la Justicia es solo para los ricos. Y ahí caía yo que de rico ya no tenía nada”. 

Estos días está impactado por el femicidio de Silvia Saravia a manos de su marido Jorge Neuss. Es una historia de sangre dentro de un barrio privado. A muchos les repicó el caso Belsunce por esas razones. Pero a Carrascosa le tocó de cerca porque la conocía. “Era una belleza de mujer. Era compañera de María Marta. Eran muy compinches. Estudiaron sociología juntas en la Facultad. A Neuss también lo vi un par de veces. Pobrecita, lamento mucho lo que le pasó”.

El lanzamiento de un documental en Netflix que se llama “Carmel: ¿Quién Mató a María Marta?”, con la participación de Carrascosa, Molina Pico, de familiares y amigos de la pareja, pero también de periodistas como Pablo Duggan, Rolando Barbano y de la escritora Claudia Piñeiro. Carrascosa dice que no lo preocupa el estreno: “No vi nada de lo que salió hasta ahora. Me dijeron que son serios los productores así que eso me tranquiliza. Me grabaron, pero no sé mucho más”. Lo que sí lo desvela es el juicio contra quien cree que es el asesino de su esposa, su ex vecino Nicolás Pachelo y dos ex vigiladores del country. “Lo estábamos esperando hace tiempo y el inicio se pospuso por la pandemia. Sólo quiero que se haga Justicia”.   

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