A Macri se le complicó el tablero electoral en Córdoba

Compartir

La provincia que le aportó votos clave a Mauricio Macri para las presidenciales de 2015  (allí obtuvo el 72%) está en el principio del cronograma 2019, con elecciones el 12 mayo. Pero no hay acuerdo entre los precandidatos de Cambiemos y la estrategia de Macri de nacionalizar la elección puede fracasar. Schiaretti capitaliza el repentino fallecimiento de De la Sota y se despega de Cambiemos por la crisis económica. El peso de la interna radical entre Mestre y Negri crece. Y Cristina lidera las encuestas entre los candidatos de oposición nacional. 

Córdoba, la de la reforma universitaria, la del radicalismo, la de la influencia jesuítica y el poder eclesiástico, la del Cordobazo, la de Luciano Benjamín Menéndez, la de los festivales folklóricos, la de la segunda ciudad más importante del país, la primer provincia que tuvo un intendente de Cambiemos luego de la Ciudad de Buenos Aires. No es Buenos Aires, la primera en población y en relevancia simbólica, pero Córdoba, por caudal específico, por peso histórico, es la provincia que cualquier termómetro político medirá como variable insoslayable en la definición del clima nacional. No por casualidad desde dichas tierras, de las más visitadas por el turismo local, surgieron presidentes de la Nación.

Córdoba no abrirá el escenario electoral del 2019 -el primer test es en La Pampa, en febrero, y continúa en marzo en Neuquén-  pero en mayo vota y sí será uno de los primeros y de los más importantes. Una de las razones es estadística: allí se concentra cerca del 10 por ciento de electorado nacional. La otra, tan importante como la anterior, se relaciona directamente con los últimos comicios presidenciales: en 2015, Macri ganó allí con el 72 por ciento de los votos y, para muchos especialistas, fue la clave en su victoria final sobre el kirchnerismo. El tablero electoral que se cierne sobre la provincia donde gobierna el peronista Juan Schiaretti, entonces, configura un panorama ineludible a la hora de pensar una disyuntiva que se resolverá, de modo categórico, a fines de octubre: la continuidad o no del macrismo en el poder.

Ahora bien, ¿cuál es la realidad política hoy en Córdoba? ¿Tiene asegurada su victoria Macri? ¿Cuenta con el 72% de la última elección, que le resultó tan determinante? ¿Cómo se afectó el mapa político después de la muerte del ex gobernador José Manuel de la Sota? ¿Sigue representando el gobernador Juan Schiaretti un aliado confiable para el macrismo?

Córdoba, La Docta en conserva

A nivel nacional, las PASO serán en agosto y las generales en octubre. Pero un tercio de los distritos ya oficializaron el adelantamiento de los comicios locales. En Córdoba, el 12 de mayo sucederá la elección provincial, donde se elegirán de forma directa gobernador y vicegobernador, sin primarias. Además, el intendente de Córdoba, Ramón Mestre, también decidió que ese día se celebre la elección municipal, con la votación de intendente y viceintendente. También habrá renovación en los representantes ante las cámaras. En todas las provincias del país y en la Ciudad de Buenos Aires se elegirán 130 diputados nacionales, cuyos mandatos durarán cuatro años (2019-2023).

“La estrategia de Macri en Córdoba siempre ha sido nacionalizar las elecciones en la provincia, algo muy diferente de que lo hizo el kirchnerismo –dice Sebastián Puechagut, analista político e integrante de la consultora cordobesa Explanans-. Pero ahora hay una ruptura y el panorama parece complicado para el macrismo. Primero, porque la decisión de Schiaretti de desdoblar las elecciones y adelantar las provinciales al 12 de mayo, fue sólo positivo para su partido local, Unión por Córdoba. En ese contexto, Cambiemos se ganó un problema, aún no definió su candidato y tiene la disyuntiva de hacer una campaña fuerte como Cambiemos pero despegada de lo nacional o una campaña propia del radicalismo, como pasó con elecciones pasadas de intendencias locales. Por ejemplo, desde que ganó su primera elección a la intendencia de Córdoba en 2011, Ramón Javier Mestre reivindica un fuerte perfil radical en su campaña, desligado de Cambiemos”.

Para los expertos en el campo político cordobés, la indefinición de Cambiemos podría tener costos en la valoración de los electores. A mayor disgregación –explican-, mayor volatilidad en las intenciones de voto. Pero no es la única provincia con problemas. Mientras en Buenos Aires todavía no se precisó si habrá desdoblamiento electoral, en Córdoba impera un reacomodamiento que se atomizó en distintas internas, donde nadie está dispuesto a resignar su candidatura.

“Según nuestras últimas encuestas, la posición de Schiaretti como lider del oficialismo y candidato a gobernador está muy bien considerada, con más del 70 por ciento, mientras que Cambiemos mantiene un escenario abierto que oscila entre Mestre, Mario Negri y Héctor Baldassi. Negri tiene el respaldo nacional, quizás arme una fórmula con Baldassi, es un gran estadista aunque hace tiempo está ausente en la provincia y eso se percibe en el electorado. Esta tensión de la oposición a Schiaretti sólo lo beneficia a él”, explica Puechagut.

En una encuesta a nivel provincial realizada por la consultora Explanans, el 52 por ciento consideró la situación económica actual del país como “en crisis grave”. La imagen presidencial de Mauricio Macri, según Puechagut, “bajó muchísimo”, aunque no necesariamente se ha traducido a las intenciones de voto. “Es notorio cómo se redujo el entusiasmo sobre la figura de Macri, que siempre fue altísimo en la provincia. Pero, aún así, sigue estando por sobre la media a nivel nacional. Notamos que el desgaste vivido por la crisis económica del año pasado no dañan sus chances presidenciales, que siguen siendo muy fuertes, pero habrá que ver qué pasará en la ciudad de Córdoba y en las intendencias del interior de la provincia. A la vez, creció la figura de María Eugenia Vidal: mientras Macri tiene 23 por ciento como candidato presidencial, Vidal tiene 20, pero en imagen Macri tiene 47 y Vidal, 55”.

En la ciudad de Córdoba el horizonte presenta otra dura contienda, donde tampoco Cambiemos definió su preferencia. “Hay allí no menos de cinco precandidatos, que vienen de diferentes extracciones y ninguno cuenta con la venia presidencial –continúa el consultor Sebastián Puechagut-. Schiaretti ha metido mucha presencia en la intendencia en el último tiempo, con obra pública y hoy sus candidatos tienen grandes posibilidades de triunfar en un escenario que siempre fue esquivo. La ausencia de De la Sota, además, ha traccionado emocionalmente, la muerte repentina generó muestras de tristeza e impacto emocional como nunca se había visto en la provincia, pero ese vacío dejó a Schiaretti como exponente máximo del peronismo provincial. Su gran desafío es encontrar herederos políticos convincentes”.

Tanto en la provincia como en las intendencias locales, en definitiva, los esfuerzos de los candidatos de Cambiemos están concentrados en lograr el apoyo nacional y, a la vez, disociarse de la crisis económica, que representa el principal escollo del macrismo en el electorado. Con este panorama, han crecido las miradas sobre un Schiaretti cada vez más despegado y autónomo de Macri, incluso crítico con el impacto social de la recesión. “Ha triunfado su postura de ser un hombre que protege a Córdoba del conflicto nacional –reflexiona Puechagut-. Y esto debe analizarse en un escenario de polarización entre el oficialismo y la oposición representada en Cristina Fernández de Kirchner, que aún mantiene en las encuestas su liderazgo cercano al 20 por ciento como candidata presidencial. Su decisión tendrá un peso en la definición final de los cordobeses”.

Sigue en Córdoba la larga noche neoliberal

El filósofo Diego Tatián, en su libro “Contra Córdoba”, postuló una hipótesis cultural. La llamó “Cordobesismo”, una suerte de fuerza conservadora que impide lo que nace y “sobrevive a todo lo que se rebela”; Córdoba como una “persistente” ciudad “con arañas nocturnas hilando infamias”, como escribió el poeta Enrique González Tuñón en una elegía a Deodoro Roca.

“Córdoba es una ciudad que tiene muchísimas iglesias, pero a la vez hizo el Cordobazo, que vota a Macri pero recuerda con orgullo la Reforma Universitaria y también idolatra a Agustín Tosco –dice Puechagut-. Tenemos una visión del cordobés urbano, de clase media, que tiene una visión cultural progresista y además inscribimos a la ciudad en una traza histórica que lo circunscribe a gestas populares y al progreso del obrero. Pero también es una provincia con instituciones de fuerte peso, con ciudades antiguas, donde la iglesia y las universidades tienen un sesgo conservador, con el estandarte de algunas asociaciones económicas liberales como la Fundación Mediterránea. Córdoba en lo económico es extremadamente liberal, progresista en lo cultural y conservadora en lo social”.

Leer la clave cultural, en definitiva, como marco para interpretar el marco político cordobés. La hipótesis del “cordobesismo”, además, fue el estandarte político de José Manuel de la Sota, bajo su lema de “no somos de derecha, ni de izquierda, ni macristas ni kirchernistas: somos cordobeses”. No es de extrañar, entonces, que hoy el macrismo desconfíe de sus aliados, que parecían estar tan sólidos y que, con el paso del tiempo, fueron creando sus propias condiciones para la negociación en la mesa política.

“En Córdoba está esa idea de responder a la centralidad porteña por oposición –concluye el analista Puechagut-. Tiene que ver con esa historia del orgullo de esas gestas históricas sucedidas en nuestras provincia en los últimos dos siglos, se ve en instituciones como la CGT, que si tiene un perfil de conducción nacional, en Córdoba se le hace la contra. Lo mismo pasa con la Unión Industrial o con los partidos políticos. O la noción que a Cambiemos a nivel nacional lo maneja el Pro, pero en Córdoba lo maneja el radicalismo. El peronismo estuvo alineado con el kirchernismo durante 12 años, pero en Córdoba no fue así. Es la impronta del cordobesismo”.

Comentarios

Comentarios

Juan Manuel Mannarino

Juan Manuel Mannarino

Periodista. Colabora en este portal, en la revista digital Anfibia y el sitio Cosecha Roja. Es docente de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata y escribe obras de teatro.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 19/10/2019 - Todos los derechos reservados
Contacto