A volver

Compartir

Luego de 4 años de neoliberalismo extremo el peronismo vuelve al poder con una fórmula pergeñada por Cristina y la unidad conseguida por Alberto. Crónica íntima de la noche de la victoria, donde actores, boxeadores, sindicalistas y miles de personas fueron a hablar de política. Donde la alegría a flor de piel no dejaba de lado la angustia por la desocupación. Cristina agradeció a los que «resistieron», Axel recordó las cifras de la debacle que dejan Macri-Vidal, y Alberto aseguró: «Nos queda cumplir lo prometido». Alberto y Cristina pidieron a Macri que aligere la situación y tome medidas adecuadas hasta el traspaso del mando.

El ex boxeador y campeón de dos categorías mundiales que mantuvo a fanfarrón Floyd Mayweather Jr. al borde del nocaut, Marcos René “El Chino” Maidana, estaba sentado en un banquito con una sonrisa ancha y anteojos.  

-¿Estás contento, campeón?

-Muy contento.

A unos metros de él, un grupo de abogados defensores de los Derechos Humanos como Elizabeth Gómez Alcorta  confluían casi en un mismo espacio con el sector de “Los Gordos” de la CGT. Los eternos dialoguistas del sindicalismo, Héctor Daer y su hermano Rodolfo, compartían una mesa con Antonio Caló y más dirigentes gremiales. El líder de La Bancaria, Sergio Palazzo, se había instalado temprano  cerca del escenario con la Corriente Federal de los Trabajadores. También los principales dirigentes de la CTA, que votaron unirse con la CGT.

Sonaba la cumbia a todo volumen  en el lugar donde había un grupo de actores y actrices –entre ellos Alejandro Vanelli, Gerardo Romano, Juan Leyrado y Cecilia Rosetto-, a pasos de las butacas donde conversaban animadamente los amigos de Osvaldo Papaleo. Todos con los ojos puestos en los porcentajes del escrutinio que se veían en las pantallas de tevé. 

Los penalistas Maximiliano Rusconi y Miguel Pierri se mezclaron entre el público. A esa hora, medios televisivos de Japón, Telesur y la televisión oficial de Alemania –entre muchos otros- registraban las imágenes desde el primer piso de la base del Frente de Todxs en el barrio de Chacarita. 

En el instante en que la vicepresidenta electa, senadora Cristina Fernández de Kirchner salió al escenario con su hijo Máximo Kirchner a su derecha, Sergio Massa con su mujer Malena Galmarini casi pegada a Wado de Pedro, los porcentajes eran indeclinables a favor del Frente de Todxs por 7,56 puntos de diferencia 48,02% para Alberto Fernández y 40,46% para Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto. Sólo el canal C5N tituló “Alberto presidente electo”. El resto se debatía entre el espanto y el odio larvado (América, TN, La Nación) y el humor habitual de Crónica TV en su clásica pantalla escrita como un copete.  

Entonces, la multitud adentro y en las calles gritó eufórica y determinada: “¡Alberto presidente, presidente, Alberto, presidente!” 

Eran las 22:58 cuando Cristina tomó el micrófono. Fue luego de que el gobernador electo, Axel Kicillof, resumiera las calamidades de la gestión de María Eugenia Vidal y su jefe político, e instara a seguir recorriendo la provincia de Buenos Aires, donde al cierre de esta edición se había impuesto por 1.400.000 votos a la candidata del Presidente, Vidal. Axel Kicillof ya es el  continuador generacional exitoso del Frente ideado por Alberto y Cristina.

“Hoy una vez más decidió el pueblo argentino. Quiero decir que hay muchísimos factores que explican lo que hace algunos meses muy pocos preveían, pero creo que ha sido fundamental la unidad de los dirigentes porque significa haber comprendido las necesidades que hay. Pero lo que ganó fue la política. Recién escuchaba al presidente y hemos visto que la situación económica después de Macri y de Vidal es de tierra arrasada”, dijo Kicillof.

Cristina fue más breve y retomó las cifras de la debacle dichas por Kicillof, a quien elogió con una sonrisa cariñosa: “Fue primero mi viceministro de Economía y luego ministro, que hoy sea el nuevo gobernador de la provincia de Buenos Aires, es para mí un inmenso orgullo”.

«Quiero agradecer a los cientos miles de ciudadanos y ciudadanas anónimos que han resistido y que no tienen focos group ni encuestas pero tienen pensamientos y sentimientos que los han ayudado a mantenerse en pie”. Luego realizó un sentido homenaje a las Madres y Abuelas con Estela de Carlotto y Taty Almeida en el escenario.

No sin cierta melancolía por la fecha, manifestó “estar contenta. Nunca pensé que algún día para esta fecha iba a estar tan contenta, siempre me encuentra bajoneada, pero hoy me encuentra con mucha alegría”, aclaró. 

Ayer se cumplieron nueve años de la muerte de Néstor Kirchner, su rostro apareció en la pantalla y el grito fue unánime: “Néstor no se murió, Néstor vive en el pueblo (…)”. En su mensaje, Cristina también recordó a su hija Florencia y a Máximo, sonriente cerca de ella.

Macri advertido

Antes de pasarle la palabra al Presidente electo, Cristina se dirigió a Macri: “Me voy a tomar un atrevimiento, le voy a pedir aquí frente a ustedes y a todos los argentinos al que todavía es presidente hasta el 10 de diciembre, por favor en mi carácter de ex presidenta de dos mandatos constitucionales, que por favor hasta el 10 de diciembre tome todas las medidas que pueda tomar para aligerar las situaciones dramáticas que se están viviendo en las finanzas del país. Es su responsabilidad. Los presidentes son presidentes desde el primer día que asumen hasta el último día que se van”. 

Ya habían pasado las 23, cuando Alberto Fernández también se dirigió a Macri con énfasis. “Fue una jornada histórica para la democracia. Hasta el 10 de diciembre el presidente es Macri. Lo único que importa es que los argentinos dejen de sufrir de una vez por todas”, subrayó en el mismo tono de Cristina.

“El Frente de Todos nació para incluir a todos los argentinos y a todos los argentinos estamos convocando”, dijo  Alberto Fernández. “Sepan los argentinos que cada palabra que dimos, cada compromiso que asumimos fue un contrato moral y ético sobre el país que debemos construir. Vamos a construir la Argentina igualitaria que soñamos, ese es el compromiso que asumo y ojalá que quienes sean nuestro opositores en estos cuatro años sean conscientes de lo que nos han dejado y nos ayuden a reconstruir el país de las cenizas que han dejado. Ojalá ese sea el compromiso de diálogo que nunca tuvieron y ahora lo ejerzan”.

En su discurso recordó a Néstor Kirchner y declaró emocionado, que el primer acto que hizo como candidato presidencial «por esas causalidades de la vida» fue visitar el mausoleo de Néstor Kirchner. “Y no tuve en cuenta que hoy es el día en que Néstor nos dejó. Gracias Néstor donde estés, porque vos sembraste todo esto que estamos viviendo. No sería justo que no le reconociera a él todo lo que ha hecho por nosotros”, agregó con la imagen del ex presidente de fondo. 

Ya en otro tono, aseguró vibrante: “Vamos a entrar al mundo dignamente, vamos a volver a construir el país que soñaron nuestros mejores hombres y mujeres porque nos lo merecemos”.

Festejos

Al salir las calles del barrio de Chacarita tenían el influjo de aquel 17 de octubre histórico. Miles de personas: jóvenes, familias enteras con niños y niñas en los hombros, con banderas argentinas y gritando “vamos a volver” y “Alberto presidente” colmaron los alrededores del escenario exterior de Avenida Corrientes y Dorrego y todas las calles adyacentes desde mucho más allá de la Avenida Lacroze rumbo a Villa Urquiza y Saavedra. Hacia el sur la multitud copó por completo el barrio de Almagro y llegó hasta el Obelisco con cantos y banderas. 

Ya pasada la medianoche, una auténtica marea humana llena de alegría festejaba el triunfo con el desahogo de la felicidad. 

Macri y Fernández

Mauricio Macri invitó a desayunar a Alberto Fernández, pese a la oposición de sus simpatizantes que le decían que no. Siete horas antes, Elisa Carrió había afirmado que Juntos por el Cambio había “ganado la Nación y la Ciudad”. El senador Pichetto pedía calma con la mano derecha hacia abajo. 

Lo que vendrá no será fácil. “El mejor equipo de los últimos 50 años” deja una deuda astronómica con el FMI y los primeros vencimientos serán en 2020. Además  de haber generado en menos de cuatro años, cinco millones de nuevos pobres en el país, los tarifazos, la recesión, devaluación, y depreciación de los salarios impactan de lleno en el bolsillo. Macri fue tan brutal que dolarizó las tarifas de luz, agua y gas, los alimentos, los alquileres y las expensas. En la Argentina se come menos carne y se bebe menos leche que en 2015. Quizá por eso una bandera chilena flameaba junto a las argentinas como una advertencia de la finitud definitiva del modelo neoliberal en América Latina. 

El español José Luis Rodríguez Zapatero fue testigo de este hecho histórico en Buenos Aires, en el mismo espacio y tiempo que uno de los hijos de Luiz Inácio Lula da Silva –preso injustamente con una causa inventada- en Brasil. 

Algo llamado peronismo y mucho más  produjo que el 27 de octubre de 2019 en un mismo lugar de la ciudad porteña festejaran miles de personas, con un ex campeón mundial de boxeo, una ex presidenta -ahora vicepresidenta electa-, un grupo de famosos actores y actrices, un flamante y joven gobernador electo de la provincia más rica y grande del país en nombre de la unidad. Con Alberto Fernández como Presidente, y las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo apoyándolos.  

“Mi amor, la libertad es fiebre/Es oración, fastidio y buena suerte”, cantó  alguna vez el Indio Solari. 

Y fue así. 

Comentarios

Comentarios

Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista, escritor y docente. Columnista con Roberto Caballero en Radio Colonia y del programa ADN en C5N. Distinguido con el Premio Walsh de la Facultad de Periodismo de La Plata en 2017. Fue editor de Policiales de Tiempo Argentino.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 17/11/2019 - Todos los derechos reservados
Contacto