Cae el poder de compra del salario, suben los conflictos

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La pérdida de poder adquisitivo del salario por la alta inflación impulsó la demanda de reapertura de paritarias por parte de los principales sindicatos. Mismo destino atravesaron las jubilaciones, pensiones y asignaciones que, tras la reforma previsional del año pasado, perdieron gran capacidad de compra. El bono de 5 mil pesos acordado por la CGT, el gobierno y la dirigencia empresarial no llega a compensar, ni en el mejor de los casos, la pérdida de poder adquisitivo durante 2018. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analiza la evolución de los ingresos, considerando que la jubilación mínima habrá retrocedido 7,3% su poder de compra respecto del promedio de 2017 y acumula una pérdida de 13,9% desde 2015.

El contexto de fuerte pérdida de poder adquisitivo pone sobre la mesa la reapertura paritaria y compensaciones que permitan recuperar parte del poder de compra. La CGT, el gobierno y las centrales empresariales se reunieron para convenir un bono de hasta 5 mil pesos para el sector privado, sin muchas especificaciones debido a que aún resta efectuarse el decreto presidencial con las condiciones y a que han surgido versiones contradictorias según los distintos actores que integraron la mesa. Lo cierto es que, aún en las mejores condiciones, un bono de ese monto dista mucho de la recuperación necesaria del poder adquisitivo de salarios. Pensiones, jubilaciones, asignaciones familiares y AUH corren una peor suerte aún.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) efectúa un análisis de la evolución de los ingresos de jubilados y asalariados, de distintas ramas, con el objetivo de determinar el valor mínimo del reajuste necesario para lograr un “empate” con la inflación y analizar los acuerdos paritarios de los principales convenios con relación a la evolución de los precios minoristas.

Para medir la pérdida de poder adquisitivo en las jubilaciones, es preciso considerar que en 2017 se cambió la fórmula de movilidad jubilatoria de ajuste trimestral que promedia en un 70% la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y en un 30% el Coeficiente de Variación Salarial (CVS). Según las estimaciones de CEPA, la jubilación mínima habrá retrocedido 7,3% su poder de compra respecto del promedio de 2017 y acumula una caída del 13,9% desde 2015. Vale aclarar que, para realizar este cálculo, CEPA utiliza la inflación de CABA, empalmada con el IPC INDEC y el REM del BCRA. Esto supone un cálculo moderado dado que la canasta de consumo de dicho segmento de la sociedad poco tiene que ver con el promedio del conjunto, ya que subestima el impacto de sensibles aumentos cuyos ponderadores no se modifican del mismo modo. Un ejemplo es el sensible incremento de los servicios que es particularmente relevante en los perceptores de jubilaciones y pensiones. Para equiparar el poder de compra de la jubilación mínima en 2018 respecto del año anterior, la compensación de fin de año debería ser de a $9.264. respecto de 2017 y si se pretende recuperar la pérdida desde 2015 debería ser de $18.975.

Cuando se considera la caída de los salarios reales a partir de la estimación de Remuneración Normal y Permanente, considerando la evolución de la inflación publicada por el Instituto de Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires (IPC CABA), la inflación del IPC INDEC y las estimaciones del REM-BCRA, la perdida promedio es 7,5% con respecto al año anterior. La pérdida acumulada desde 2015 es del 11% promedio.

Gremio por gremio

El informe de CEPA también calcula la pérdida de poder adquisitivo en seis de los gremios más importantes: comercio, construcción, metalúrgicos, empleados públicos, gastronómicos y gráficos, los cuáles muestran una caída del poder de compra entre 8% y 14% con respecto a la paritaria del año pasado, y acumula una caída entre el 13% y 17% desde 2015. Cuando se considera el último mes paritario, la caída es entre 10% y 21% con respecto al año pasado y entre 21% y 29% si se compara el último mes de la paritaria vigente con el último mes de la paritaria 2015/2016.

Cuando se considera el caso de los estatales, se observa que la pérdida de poder adquisitivo fue el 14,4% si se compara el promedio de la paritaria de este año con respecto al promedio de la paritaria del año anterior. En el caso de UPCN, la paritaria abarca el período junio-junio que originalmente fue de 15%: 3% julio, 6% agosto, 6% septiembre y recientemente se acordó dos pagos remunerativos por única vez de $2000 en octubre y de $4000 en noviembre. La pérdida acumulada desde 2015 es del 17%.

Cuando se considera el caso de los gastronómicos, cuyo período paritario abarca junio 2018 – junio 2019, y que pactó un 15% en junio y un 10% en enero, se observa que la pérdida de poder adquisitivo con respecto al promedio del año anterior fue del 13,3%. La pérdida acumulada desde 2015 es de 17,2%.

En el caso de los metalúrgicos, cuya paritaria va de abril de 2018 a abril de 2019, la pérdida de poder adquisitivo promedio de la última paritaria con respeto a la del año anterior es del 11,6%. El acuerdo original fue de 15% en dos tramos, 9% en mayo y 6% en julio, e incluyó cláusula de revisión. En septiembre de 2018 se acuerda un nuevo incremento de 5% sobre los valores de los salarios básicos vigentes al 31 de agosto de 2018. Las partes acordaron, además, mantener reuniones mensuales a los efectos de analizar la evolución de la situación actual. La pérdida desde 2015 acumulada es de 14,7%

En el caso de la construcción, la pérdida de poder adquisitivo promedio fue del 10% con respecto al promedio de la paritaria del año anterior. En marzo de 2018 se realiza el acuerdo que abarca la paritaria del período abril-abril. El acuerdo original fue de 15,5%: 10% en abril y 5% acumulativo en agosto de 2018. Recientemente se realizó una actualización que implica un aumento de 5% en septiembre, 3% en noviembre y 3% en enero de 2019 acumulativos, lo que suma en la paritaria completa un 27%. El acuerdo incluye una cláusula de revisión para diciembre de 2018. La pérdida acumulada desde diciembre de 2015 es de 14,3%.

El sector de comercio tuvo una pérdida del 9% con respecto al promedio de la paritaria del año anterior. En marzo de 2018 se realiza el acuerdo que abarca la paritaria del período abril-abril. El acuerdo original fue de 15,5%: 10% en abril y 5% acumulativo en agosto de 2018. Recientemente se realizó una actualización que implica un aumento de 5% en septiembre, 3% en noviembre y 3% en enero de 2019 acumulativos, lo que suma en la paritaria completa un 27%. El acuerdo incluye una cláusula de revisión para diciembre de 2018. La pérdida acumulada desde 2015 es de 14,7%.

Por último, el caso de los gráficos tuvo la caída menos pronunciada de todas, del 8,4% promedio. En marzo de 2018 se realizó el acuerdo que abarca la paritaria del período abril-abril. El acuerdo original fue de 15% en dos tramos, 9% en mayo y 6% en julio, e incluye cláusula de revisión. En septiembre de 2018 se acuerda un nuevo incremento de 5% sobre los valores de los salarios básicos vigentes al 31 de agosto de 2018. Las partes acuerdan, además, mantener reuniones mensuales a los efectos de analizar la evolución de la situación actual. La pérdida acumulada desde diciembre es del 12,9%.

En conclusión, la pérdida de poder adquisitivo de este año con respecto al año anterior y más aún con respecto a 2015 es muy pronunciada entre los que perciben salarios y jubilaciones. En este sentido, es de esperar presiones para reaperturas de paritarias en la amplia mayoría de los gremios dado que el reciente bono de 5 mil pesos ofrecido por el gobierno y a pesar de desconocer aún las condiciones de aplicación, en el mejor de los escenarios, lejos está de compensar la pérdida. Para “empatar” el poder adquisitivo del año pasado, el bono de fin de año en estatales debería ser de $51.734, en el caso de gastronómicos de $48.404, en el caso de metalúrgicos de $37.995, para comercio de $32.906, para gráficos de $31.005 y para construcción de $26.176.

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Débora Ascencio

Débora Ascencio

Periodista especializada en economía. Integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), becaria doctoral de CONICET y docente de la Universidad de Buenos Aires. Es licenciada en Sociología y maestranda en Sociología Económica.

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