¿Cambia el mundo? Con el foco puesto en el cambio climático, Biden suspende el fracking

Compartir

El presidente de los Estados Unidos pone la lucha contra el cambio climático en el centro de sus primeras decisiones en política exterior y seguridad nacional. Entre ellas, la suspensión de nuevas concesiones de fracking en tierras fiscales de los Estados Unidos y la prohibición de financiar proyectos fósiles.

Desde su llegada a la Casa Blanca, Joe Biden tomó varias medidas referidas al cambio climático, punto central de su agenda política. Los problemas medioambientales estuvieron presentes durante su campaña electoral rumbo a la presidencia y él mismo se perfila como un líder político convencido de la necesidad de tomar acciones contra el calentamiento global.

Esto marca un importante cambio de paradigma respecto de la administración de Donald Trump, quien negó sistemáticamente la crisis climática que está atravesando el planeta, con consecuencias catastróficas.

Es la primera vez que un presidente de los Estados unidos decide suspender una actividad petrolera, sea en tierra o en plataformas off shore. Hubo un antecedente con Barak Obama cuando en 2010, luego del accidente de la plataforma de Brtitish Petroleum en aguas del Golfo de México, bloqueó la perforación de pozos en profundidades mayores a 153 metros. No se trató de una política de Estado como la que ahora asume Biden. Obama, en ese momento, decidió una veda de nuevas perforaciones por seis meses, en tanto se investigaran las causas del escape de millones de litros de crudo. Ese hecho significó una catástrofe ambiental, la amenaza en las poblaciones costeras del golfo y allí perdieron la vida 11 operarios de la plataforma.

 

El compromiso en todas las áreas de gobierno

“Hay que ubicar esta política en lo que Biden quiere hacer con el cambio climático. Él dice que la decisión de combatir el aumento de la temperatura es absolutamente transversal a todas las acciones de su gobierno e incluye esta suspensión de nuevas fracturas en tierras federales. Esto no tiene precedentes y la industria en Estados Unidos está que trina”, analizó Marina Aizen, especialista en medioambiente y miembro de la Asociación Periodistas por el Planeta.

Por otro lado, Joe Biden es el primer presidente que pone al cambio clima´tico en el lugar  de la urgencia de la crisis climática y no de la corrección política. “Por eso comienza atacando la industria”, señala Aizen. En tal sentido, formó un gabinete comprometido en este camino así como en todos los estamentos de su administración. El cambio climático dejó de ser el ultimo orejón del taro. Hoy es central en esta administración y la suspensión del fracking tiene un peso real y simbólico muy importante, con consecuencias directas”.

Otro de los aspectos a tener en cuenta con esta decisión política de Biden respecto de tomar el cambio climático como una de sus principales políticas de estado es no seguir subsidiando ni invirtiendo en programas de combustibles fósiles. “A diferencia de las administraciones previas, no creo que el Gobierno federal deba dar apoyo financiero a las grandes petroleras en subsidios a los combustibles fósiles. Voy a ir al Congreso para pedir que se eliminen esos subsidios”, afirmó Biden. Esto significa cortar todo financiamiento a la producción de combustibles fósiles.

Y es además, una decisión que llega de forma directa a Vaca Muerta, en Neuquén. “Vaca Muerta tuvo dos préstamos por 18 millones de dólares por parte de una agencia federal de los Estados Unidos que era la OPIC (Overseas Private Investment Corporation, hoy DFC, Development Finance Corporation)”, explica Marina Aizen, de Periodistas por el Planeta.

En ese momento, varios senadores de los Estados Unidos se opusieron a tales préstamos. Entre ellos estaba Kamala Harris, la actual vicepresidenta del país. “No financiar proyectos fósiles le pega directamente a Vaca Muerta. Y esto ocurre en medio de una retirada importante de financiamiento a toda la industria fósil en general. La pandemia pegó de lleno en el mercado. Exxon reportó pérdidas por más de 600 millones de dólares. Como el fracking no es rentable, hay que subsidiarlo, cuando se corta una línea de financiación se reciente el mercado”, completa Aizen.

—Entonces, ¿cómo se va a financiar Vaca Muerta, como quiere el gobierno nacional?

—La única forma de financiar Vaca Muerta es con subsidios del Estado argentino, lo que significa sacarle plata a los pobres para darle a las empresas petroleras, porque es un proyecto que no se sostiene.

Vaca Muerta es la segunda reserva de shale gas más grande del mundo y la cuarta de petróleo no convencional, por lo que constituye una suerte de El Dorado en plena Patagonia. Una tentación para invertir por parte de aquellas compañías que no pueden hacerlo en sus países de origen (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña) y también para los gobernantes argentinos que deben afrontar crisis económicas y financieras a repetición.

Cambio de paradigma

El mismo día de su asunción, Biden dispuso el regreso de los Estados Unidos al Acuerdo de París, de donde Trump se había retirado. Estados Unidos es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero a causa de la producción de energía por combustión fósil. La decisión fue muy bien recibida por los otros líderes del Acuerdo como Emmanuel Macrón y Angela Merkel.

También canceló de manera definitiva la creación del oleoducto Keystone XL, proyecto muy resistido por las comunidades rurales por donde pasaba, los ambientalistas y también por los pueblos originarios. El único que lo lamentó fue el premier de Canadá, Justin Trudeau, quien en vano había hecho gestiones con Biden para evitar la cancelación. El oleoducto –propiedad de TC Energy y del estado canadiense– debía llevar crudo desde el estado de Alberta, en Canadá, hasta la costa de Texas. Se trataba de una inversión de US$ 8.000 millones.

Finalmente, el míércoles pasado, Biden anunció un plan integral contra la crisis climática y, entre otras medidas, ordenó “suspender” (no prohibir, no lo hará) el fracking o fracturación hidráulica en tierras fiscales de los Estados Unidos. Y también mandó a revisar el otorgamiento de permisos en el sector energético relacionados con la producción de combustibles fósiles. Precisamente, la fracturación hidráulica fue tema central en su campaña electoral en ciertos Estados clave como Pensilvania, donde este sistema de extracción de gas natural es muy usado. En otros Estados, como Vermont, está prohibido.

Acusado por los republicanos de cerrar puestos de trabajo en la industria gasífera y petrolera, Biden tuvo que salir a aclarar que la medida tomada no era una prohibición. “Déjenme aclarar, no vamos a prohibir el fracking, protegeremos los trabajos y los trabajos crecerán, incluyendo estándares más fuertes como controles a las filtraciones de metano”. Ese mismo día, además, anunció la creación de nuevos empleos invirtiendo en energías limpias: “La acción de hoy nos ayudará a aumentar la producción de energía renovable a partir de la energía eólica marina y a cumplir con nuestra obligación de ser buenos administradores de nuestras tierras públicas”, agregó.

También incluyó iniciativas para lograr que en 2035 el sector energético llegue libre de contaminación de carbono, con la proyección de que Estados Unidos siga en un “camino irreversible” con una economía de cero emisiones de carbono netas en 2050.

 

Biden presentó a su gabinete «listo para liderar el mundo»

 

Para conseguirlo se creó la oficina Política de Clima Doméstica, al frente de la que estará Gina McCarthy, quien dirigió la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos durante la administración de Obama. El otro personaje clave en esta agenda de descarbonización que pretende el presidente norteamericano es John Kerry, un diplomático que participó de las negociaciones del Acuerdo de París, en 2015. Ahora Kerry fue designado para integrar el equipo de Seguridad Nacional del Presidente y su misión será impulsar la descarbonización en el exterior. Esto supone delicadas y agudas negociaciones financieras, pero también un impulso a la toma de posiciones entre los líderes mundiales respecto de la crisis climática.

Finalmente, en estas semanas de Biden en el poder de la Casa Blanca, donde delineó lo que será su mandato respecto de la crisis climática y los problemas ambientales, anunció también que para el 22 de abril, Día de la Tierra,  convocará a una Cumbre global de medioambiente, marcando así el regreso formal de los Estados Unidos al frente del esfuerzo internacional para reducir las emisiones de carbono.

Comentarios

Comentarios

Alba Piotto

Alba Piotto

Alba Piotto es periodista y Licenciada en Comunicación Audiovisual (UNSAM). Además, tiene una diplomatura en Sociedad y Ambiente (UBA) y es cofundadora de la Asociación Periodistas por el Planeta. Escribió dos ensayos: Cuerpxs equivocadxs. Hacia la comprensión de la diversidad sexual (Paidós, 2012) y Pantallas (Letras del Sur, 2016). Colabora en Nuetras Voces, es editora en la agencia GO Noticias y forma parte del equipo de asesores en el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM).

Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 10/04/2021 - Todos los derechos reservados
Contacto