Cambiemos se quedó ‘sin conexión’

Compartir

El voto electrónico naufragó en el Senado, luego de un rechazo mayoritario por parte del bloque del PJ-FpV. Para el Gobierno fue la primera gran derrota en el Congreso, pero sobre todo perdió una herramienta que era clave para su control sobre el proceso electoral: el conocimiento en tiempo real de los resultados parciales el día de votación, que licuaba el peso de los fiscales. Además, se volvió a aglutinarla mayoría de gobernadores peronistas en una vereda contraria a la de la Rosada. En la volteada, cayó también la obligatoriedad de listas con lugares equivalentes entre hombres y mujeres.

161126votoelec-1

La reforma electoral propuesta por el Gobierno, que había cosechado el respaldo del Frente Renovador en Diputados, quedó finalmente detenida en el Senado, luego de que esta semana el kirchnerismo y los senadores de provincias peronistas frustraran su tratamiento. La decisión la tomaron luego de escuchar a múltiples voces de informáticos y académicos advirtiendo sobre el peligro de vulnerabilidad de un sistema electrónico en la votación, que era el eje del proyecto macrista. Además, el texto incluía la paridad de género en las listas, que quedará sin tratamiento.

El voto electrónico abría la puerta a otra controversia, que está muy asociada a la estrategia comunicacional e informática de Cambiemos. y que hasta ahora no salió a la discusión: la información en tiempo real sobre cómo se desenvolvían las elecciones en la misma jornada de votación le iba a permitir al Gobierno conocer resultados parciales del sufragio y así ajustar la estrategia minuto a minuto. Se trata de otra “ventaja” que perdió con vista a las próximas elecciones.

En verdad, el famoso robo de boletas, que en gran medida sirvió como argumentación en este debate, no refiere tanto a la supuesta imposibilidad de votar por lo que cada ciudadano quiere. Cuando hay faltantes, son estadísticamente mínimos los casos en que el elector no pide reponer las boletas u opta por una segunda opción electoral.

Lo cierto es que desde hace décadas que las fuerzas políticas (todas) usan el conteo parcial -vía fiscales- de las boletas, para medir la temperatura de las elecciones y tomar decisiones del día en función de esa información, junto a las encuestas en boca de urna. Por ejemplo: a media mañana, los fiscales contabilizan en el cuarto oscuro que la cantidad de boletas que quedan en el pilón de su candidato es mayor a la esperada; con esta información, ese partido puede llamar a votar a sus militantes y levantar la estadística antes de que sus fuerzas aliadas le quiten respaldo o de que las expectativas de otros votantes empiecen a caer. Siempre la sensación de victoria atrae más voluntades. El robo de boletas, muchas veces, apunta a que los otros partidos pierdan sus conteos propios, y se les maree la brújula.

Con el voto electrónico, en Estados Unidos no pocos analistas advirtieron que muchos de esos datos en tiempo real se procesan para evaluar el desenvolvimiento en regiones y tomar decisiones en función de ello. Entonces, si comienza a dar resultados negativos una zona del país donde la mayoría de los votos son de inmigrantes, el candidato que maneja los datos puede aparecer de sorpresa en un restaurant de esa localidad, almorzando con su familia, y tomarse una selfie con el mozo mexicano. Nada menos proselitista, y a la vez, nada más proselitista que una comida casual.

A su vez, al quitar el conteo de boletas, también imposibilitaba que los fiscales tuvieran información parcial durante la jornada electoral. Naturalmente, eso no es algo negativo en sí mismo, pero Cambiemos contaba con que esa herramienta quedara en manos únicamente de quien manejaba los datos; es decir, en el Gobierno de turno. De esta manera, una reforma que debía ser “democratizante”, en realidad beneficiaba al poder central.

Como sea, la decisión de aplicar el voto electrónico, que había conseguido el apoyo en Diputados tras el respaldo del massismo, quedó ahora frustrada y el oficialismo intentará ahora imponerla antes de las presidenciales de 2019. Si los resultados de las legislativas le dan positivamente, la discusión posiblemente vuelva a la Cámara con urgencia.

Desde el macrismo sostuvieron que la decisión de los gobernadores responde en realidad a una intención de “mantener su poder feudal en muchos distritos del país”, en tanto que la reforma propuesta por el oficialismo vendría a responder a “una demanda ciudadana de elecciones transparentes y equitativas”.

La responsabilidad recayó sobre los mandatarios provinciales porque, antes de la votación, los senadores se reunieron con representantes de las jurisdicciones peronistas, que se manifestaron mayoritariamente en contra de hacer cambios al sistema electoral.

Adentro del Gobierno, la herida marcó el rostro del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que tenía a su cargo el manejo de las provincias y los cierres con las fuerzas políticas para avanzar en la reforma. Sucede que para Cambiemos representó el primer gran golpe dentro del Congreso, donde venía logrando acuerdos y negociaciones que le permitía avanzar en sus iniciativas o detener las del peronismo, sin demasiado costo político.

El viernes, luego de digerida la caída del proyecto, Frigerio sostuvo: “no es el peronismo el que se opone a incorporar mayor transparencia y confiabilidad en el sistema electoral, no es justo decirlo de esa manera porque hay muchos gobernadores peronistas y de partidos provinciales que apoyan e impulsan éstos cambios”.

La negativa del grueso del bloque PJ-FPV también se fundamentó en sucesivas reuniones técnicas con informáticos en las que recogieron pilones de advertencias y críticas a la estructuración de sistemas electorales electrónicos. La vulnerabilidad es, naturalmente, el gran punto en discusión.

En estos últimos meses, desde que la Boleta Única Electrónica (BUE) entró en discusión pública se multiplicaron las voces de informáticos alertando sobre las falencias del sistema propuesto por el Gobierno. Se viralizó, incluso, un video en el que se mostraba la transformación de un voto a través de una aplicación de celular; mientras que en la Cámara de Diputados un especialista mostró cómo se podía leer el contenido de una boleta sin siquiera sacar el dispositivo móvil del bolsillo.

Comentarios

Comentarios

Hacé tu anotación Sin anotaciones


NuestrasVoces.com.ar 2017 - Todos los derechos reservados - Contacto