“El capitalismo se mueve en la ilegalidad”

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En el marco de la celebración de fin de año de la comunidad Nuestras Voces, el sociólogo Horacio González y los periodistas Ari Lijalad y Jorge Elbaum charlaron con lectores y colaboradores en el Centro Cultural Los Chisperos acerca de cómo informarse, cómo construir colectivamente y cómo luchar por el sentido en los tiempos que corren.

Este martes lectores, colaboradores y periodistas de este portal se reunieron en el Centro Cultural Los Chisperos para reflexionar y debatir sobre el periodismo en tiempos macristas. El periodista Ari Lijalad es quien abre la conversación. Lleva en sus manos el más reconocido libro del inglés Mark Fisher llamado Realismo Capitalista (2009): “Es más fácil imaginarse el fin del mundo que el fin del capitalismo”, lee y, luego de recomendar su lectura, agrega: “Es un libro realmente pesimista pero da una clave de cómo salir, de cómo efectivamente poder imaginarse antes el fin del capitalismo que el fin del mundo”.

“Yo pensé una suerte de analogía con lo que estamos viviendo que es que ahora se nos hace muy difícil imaginarnos el fin del macrismo, parece que esto va a ser eterno, que cada día es peor, que cada día es una mala noticia, que cada día es un negociado, que todos los dias son deuda, que todos los días son despidos, que todos los días son recortes a los jubilados y que es cierto también. Parece inevitable pero eso es porque uno de los grandes logros que tienen es efectivamente hacernos pensar que es imposible pensar de otra forma, que no hay otra solución que ésta, que es en gran parte del discurso del macrismo: la pesada herencia significa ‘no nos dejan otra alternativa’ que hacer esto”.

“Y la verdad es que si solamente leemos los medios de comunicación de ellos, si solamente leemos las editoriales de ellos, los análisis económicos de ellos, si vemos su programa de televisión y escuchamos su programa de radio parece que es cierto que no hay otra forma de pensar, y que no hay otra forma de hacer y que no hay otra forma de ver lo que está pasando”. Sin embargo, para Ari es posible y es por eso que recomienda la lectura de medios como Nuestras Voces: “Hay un enorme desafío en este momento para estos ámbitos de comunicación. Para mí es un enorme honor ser parte de uno de los poquitos espacios que se armó como resistencia comunicacional a lo que es la comunicación dominante”.

Sobre los lectores de los grandes medios Lijalad sostiene: “Muchos dicen que lo leen para saber cómo piensan y saber sus planes tenebrosos y crueles y yo la verdad que siempre doy el mismo ejemplo. Michel Foucault decía que el poder se expresa en los silencios. El poder no te va a publicar en una editorial de Morales Solá sus planes, es un poco más sofisticado. Yo también los leo, pero la cuestión es lograr salir un poco más y no quedarnos engrampados en: ‘viste lo que dijo Majul, viste lo que dijo Morales Solá, viste lo que dijo Van der kooy’ y nunca llegar al ‘viste lo que dijo Horacio Gonzalez, viste lo que dijo Jorge Elbaum, viste lo que dijo Roberto Caballero’ y un montón de tipos que también piensan sobre lo que está pasando y sobre todo pueden pensar alternativas sobre lo que está pasando”.

Ari afirmó que Nuestras Voces demostró que esto es posible: “Es el único portal que ha seguido muchos temas fuera de agenda”, entre los que mencionó la cobertura desde San Carlos de Bariloche sobre el asesinato de Rafael Nahuel, la cobertura del caso de Santiago Maldonado y el CorreoGate develado por él mismo en este portal.

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Periodismo de investigación, capitalismo y la ilegalidad legal

Lo primero que hace Horacio González al hablar de periodismo de investigación es mencionar a Rodolfo Walsh como figura fundante: “Él pensaba en reemplazar a la novela a la que consideraba burguesa”, comienza y agrega: “Era alguien que iba, tomaba nota y escribía algo que parecía una denuncia, aunque al mismo tiempo parecía una historia de vida, parecía una descripción de la historia del lugar, por lo tanto al periodista le tocaban sectores que historiadores o antropólogos podrían haber ocupado. La profesión del periodista se expandía hacia zonas que usualmente no eran empleadas como parte de la visión del periodista, aunque esa era la época de los grandes libros de relatos”.

“Walsh dice basta de escribir novelas. Hay que hacer otra cosa que sustituya el papel de las novelas que es dirigida a un público burgués, también en sentido de provocar algo que llamaremos información y al mismo tiempo suscitar en ese lector un conjunto de datos de imaginación y de compromiso con lo que ve que forman parte de las benevolentes mitologías personales que cada uno tiene por ejemplo leer a Balzac, leer a Flaubert o leer a Borges”.

“Puntualmente sobre este último, Walsh hace una decidida escisión. Toma casi todos los modos narrativos de Borges. No le quedó nada por tomar de Borges, se nota mucho en Operación Masacre. Pero Walsh llamó a lo que hacía Periodismo de Investigación, cosa que Borges no hubiera llamado así aunque él también sabía que lo que hacía no tenía un nombre fácil. Se llamaba ficiones, artificios. Borges es el antecedente más inmediato. Si no hubiera Borges, no hubiera Walsh”.

Además del recorrido histórico del periodismo de investigación, Horacio González se detuvo en el concepto de ilegalidad capitalista: “Hay algo que hoy nos resulta no muy fácil de identificar, que es que todo el capitalismo se mueve en la ilegalidad y tiene sus manos, su tipo de justicia, que se dedica a acusar de ilegales a personas que se movían en la legalidad burguesa. Por ejemplo todo el kirchnerismo se movió dentro de la legalidad burguesa. Hizo cosas inapropiadas para la legalidad burguesa pero se valió de ella, la arañó, la escupió, hizo una ley de medios que efectivamente era lo más avanzado que se hizo en cualquier país del mundo sobre los medios de comunicación concentrados, pero aun así, aún amparada por grandes movilizaciones sociales, la aprobó el parlamento y la Corte Suprema. Nunca el kirchnerismo dejó de moverse respecto de la sociedad burguesa en su legalidad, si imputó a los medios y los sometió a un juicio popular fue a través de una ley laboriosa que tuvo muchas idas y vueltas”.

“Lo que quiero decir con esto es que el capitalismo real se mueve dentro de una absoluta ilegalidad. Es una ilegalidad que reproduce el capital de una manera que la legalidad no la puede reproducir, por el contrario la legalidad es un arma trucha manejada por jueces que accionan desde la ilegalidad completamente pero que toman una norma penal, un sistema de castigo, etcétera. Esa es la relación capitalismo – ciencias jurídicas: Panamá Papers y todas las operaciones, todas esas son formas de ilegalidad. El kirchnerismo intervino ahí también y le costó el juicio a Cristina y el Juicio a Kicillof”.

“No hay capitalismo sin ilegalidad. Es la ilegalidad los que precisan otras normas para la reproducción del capital porque las viejas normas burguesas, eran con la rivalidad burguesa a su servicio. Hoy la rivalidad no existe para el capitalismo”.

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Pelear por el sentido

Por su parte, el periodista Jorge Elbaum se refirió a la lucha por el sentido y sobre la importancia de la existencia de medios alternativos: “Un tema clave es la reivindicación de un proyecto como éste en el que moderan una forma de comunicación alternativa que disputa el sentido. Raymond Williams habla de la lucha de sentido. No existe la posibilidad de la vida sin una lucha por el sentido, vivimos permanentemente imponiendo, construyendo, sumando agenda. Una de las grandes disputas que hay es de qué vamos a hablar, es un tema de la titulación de los diarios, es un tema que cualquiera que incluso individual y subjetivamente se siente a hablar con alguien, cuál es el tema prioritario, qué merece más nuestro esfuerzo. Y yo creo que ahí hay un tema clave para estos tiempos de lucha del sentido contra lo que yo denomino una nueva forma de fascismo no solamente en la Argentina sino en Estados Unidos, en Europa, etcétera”.

“Hay una lucha por el sentido en la definición. Si lo definimos como una derecha democrática como hace Natanson en Le Monde Diplomatique o lo definimos, como creo yo, que es la forma que asume el fascismo a principio del siglo XXI. No es solamente una disputa berreta de plumas a ver quién le pega más, quién está más cerca de una definición de época sino también tiene que ver con una apuesta acerca de la caracterización de una etapa. Doy este ejemplo porque me parece que es parte de lo que Nuestras Voces intenta hacer que es participar de esa lucha por el sentido desde un lugar de agenda que no te lo impusieron ellos.”

El reto populista

Elbaum se pregunta: ¿Cómo construimos en el marco de la lucha de sentido necesaria de la época una discursividad permeante, permeable, aceptable, legítima, que tiene que tener una ética de la legitimidad, tiene que estar anclada en determinados valores de veracidad y honestidad intelectual? Me parece que en esta etapa tenemos que empezar a reflexionar. Hace cinco años Cristina ganó con el 54 por ciento de los votos, cuatro años después ganó Macri con 51 puntos. ¿A dónde está ese desfasaje? Bueno, hay un tercio de la población, a groso modo, que se identifica históricamente en la Argentina y sobre todo en los últimos cincuenta años, con una versión reaccionaria, conservadora, cuasi fascista. Tributaria tanto del neoliberalismo conservador mitrista como de la liga patriótica o de los años treinta. Hay un tercio producto de las derrotas y producto victorioso de las derrotas, del campo popular que va de 1916 hasta acá, hay otro tercio llamemosle Nac & Pop que en los últimos cuarenta, cincuenta, sesenta años vota al nacionalismo popular en todas sus vertientes, incluso votaron a Menem. Pero hay un tercio que es el tercio que me parece más importante, es el tercio del medio con una construcción política que nosotros llamaríamos apolítica pero que es absolutamente política incluso cuando decide no ir a votar, cuando decide que todos los políticos son iguales, son todos chorros, es una catalogación política. Eso existe y ese sujeto, es el que define las elecciones y es el sujeto de Durán Barba y también es el sujeto clave de la disputa por el sentido y yo creo que ese sujeto es interpelable”.

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