El dólar se puso nervioso

Compartir

El gobierno intenta relativizar la fuerte suba del dólar, luego de la venta de más de 1000 millones de dólares de reservas y la suba de la tasa de interés en pesos por encima del 30 por ciento. El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne aseguró que el problema es que “los argentinos no estamos acostumbrados a la flotación” de la moneda estadounidense y dijo que “no hay que ponerse nerviosos cuando se mueve el tipo de cambio”. Un informe del Centro de Economía Política (CEPA) explica los factores estructurales que llevaron al dólar a superar los 21 pesos: liberalización, desregulación, sistemático endeudamiento y fuga de divisas.

Desde el miércoles pasado el dólar se encuentra encendido. El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne aseguró que el gobierno no pierde la calma y que el problema es que “los argentinos no estamos acostumbrados a la flotación –de la moneda estadounidense– pero tenemos que ponernos menos nerviosos cuando se mueve el tipo de cambio”.

Desde el oficialismo se intenta aparentar una simple cuestión coyuntural y en la agenda mediática la temática perdió potencia luego de la detención del empresario Cristóbal López. Sin embargo, según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) existen cuestiones estructurales y medidas económicas específicas que determinan la suba del dólar: la reforma tributaria, la suba de la tasa de interés de los Bonos del Tesoro a 10 años en la economía estadounidense, la demanda de dólares que exigen los créditos hipotecarios UVA, la liberación del dólar, la fuga de divisas, el saldo negativo en la balanza comercial y la baja liquidación del agro, son los factores principales remarcados en un reciente estudio .

El CEPA aclara que con el actual modelo de desregulación y apertura el Gobierno incurre en una encerrona donde las únicas dos soluciones posibles son devaluar o entregar las reservas: Estas reservas provienen exclusivamente del endeudamiento externo, incluso vendiendo el 100% de las mismas, no alcanzan para pagar ni el 50% de la deuda contraída en estos dos últimos años”.

Aquí un desarrollo de los principales factores que colaboran a entender por qué el mes de abril termina tan convulsionado.

  • La importancia de los jugadores extranjeros

El principal factor, según el informe del CEPA, de la fuerte demanda de dólares que existió el pasado miércoles fue el movimiento de grandes jugadores extranjeros retirando sus posiciones en pesos de la plaza local. “La hipótesis más fuerte ha sido una reacción negativa ante la entrada en vigencia de la reforma tributaria en un contexto de alta volatilidad global, lo que presionó un desarme de posiciones de portfolio de parte de capitales extranjeros. La decisión del Banco Central de vender reservas a unos pocos jugadores convalidó la realización de significativas ganancias en sólo 48 horas”.

En este contexto, además de la venta de reservas, el gobierno decidió aumentar la tasa de interés de la LEBAC cerrando en 27,9% el 26 de abril y en 30,25% el día de ayer.

  • La suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos

El informe desarrollado por el CEPA muestra que la tasa de interés de los Bonos del Tesoro a 10 años de la economía estadounidense se ha incrementado en el primer trimestre de 2018: “Partiendo de 2,46% el 2 de enero de 2018, a 2,81% el 1 de marzo del mismo año y manifestando una suba pronunciada en la tercera semana de abril, hasta llegar a 3,03% el 25 del mencionado mes”, aseguraron. Este incremento es otra variable que gravita sobre la economía local.

El alza de la tasa no se debe únicamente a las política fiscal adoptada por Donald Trump sino también  al desapalancamiento que está impulsando la Reserva Federal de Estados Unidos. “La misma, tiene un stock de bonos del Tesoro americano superior a los US$ 2 trillones producto de la serie de programas de salvatajes que realizó durante la salida de la crisis sub-prime. Esta venta masiva de bonos hace caer su precio e incrementar su rendimiento generando un proceso de ‘fly to quality’ de parte de inversores globales, quienes abandonan sus activos más riesgosos de países periféricos para adquirir el instrumento norteamericano. Vale destacar que este proceso recién comienza dado que del stock de bonos del tesoro la FED sólo vendió cerca del 2%”.

La suba de tasa en Estados Unidos fomenta la fuga de capitales y complejiza la continuidad del proceso de endeudamiento externo de nuestro país, el pilar principal del modelo del oficialismo.

  • La demanda de dólares de los créditos hipotecarios UVA

La demanda de dólares a partir del incremento en la toma de créditos hipotecarios UVA es, según el informe del CEPA, otro factor que al menos por ahora solo se manifiesta como coyuntura en la economía del país. En el primer trimestre de este año se entregaron créditos por 1,624 millones de dólares en total. “Ante un sistema inmobiliario dolarizado, es claro el pasaje de esta masa de pesos a la demanda de dólares para la adquisición de inmuebles”. En enero los créditos ascendieron a 497 millones de dólares, en febrero a 463 millones y en marzo llegaron a la cifra más elevada desde su implementación, con créditos otorgados por 662 millones de dólares.

  • Fuga de dólares 

Desde la liberalización del mercado cambiario implementada por el gobierno de Cambiemos se experimentó una fuerte aceleración en la salida de divisas. Según el CEPA, desde diciembre de 2015 los niveles operados en el mercado se multiplicaron: “La formación de activos externos neta del sector privado no financiero (es decir, las compras netas de las ventas de moneda extranjera con fines de atesoramiento) alcanzaron 9.807 millones de dólares en 2016 y 22.148 millones de dólares en 2017. En efecto, el año 2017 más que duplicó el ritmo de salida del año anterior (siendo 125% mayor). A ello se adicionan 6.931 millones de dólares de formación de activos externos en el primer trimestre de 2018, lo que indica un incremento del 45% en relación con el mismo trimestre de 2017”.

La salida acumulada desde diciembre de 2015 hasta marzo de 2018 por compra de moneda extranjera del sector privado para atesoramiento alcanza los 40.909 millones de dólares.

  • Más demanda de dólares por turismo

La demanda de moneda extranjera por el concepto de Turismo (en donde se incorporan también las compras por internet a través de tarjetas de crédito) también se incrementó. En 2017 alcanzaron la suma récord de 10.457 millones de dólares y 3.213 millones de dólares solamente durante el primer trimestre de 2018, que ya supera los niveles de salida del mismo trimestre del año pasado.

  • El saldo negativo de la balanza comercial

El año 2017 cerró con un saldo negativo de 8.741 millones de dólares según un informe elaborado por el propio INDEC. Según el estudio del CEPA,  este déficit comercial, a dólares corrientes deflactados, resulta comparable al de los peores años de la balanza comercial argentina: 1980, 1994 y 1998

La situación no sólo no pareciera mejorar, sino que se estima que durante este año se superarán ampliamente las proyecciones: El saldo comercial del primer trimestre de 2018 ya alcanza los 3.107 millones de dólares de déficit.

  • La baja liquidación del Agro

Los productores cerealeros y oleaginosos, fundamentales para la provisión de divisas de la economía local, han tenido una baja liquidación. La sequía que atraviesa el agro y el menor nivel de liquidación durante el mes pasado significan una gran presión sobre el dólar dada la relevancia de estos ingresos para el país. Marzo ocupa el  segundo lugar entre los meses de peor liquidación en los últimos cinco años.

Si bien se trata de un factor que puede pensarse como coyuntural, es de conocimiento popular el comportamiento del sector: reticentes a la liquidación hasta lograr un tipo de cambio más elevado. Esto lo convierte, en el análisis, en un factor más bien de tipo estructural ya que es una constante en los agroexportadores de nuestro país.

Comentarios

Comentarios

Hacé tu anotación Sin anotaciones