El efecto Alberto en América Latina

Compartir

El contundente triunfo del Frente de Todos fortalece la perspectiva electoral del presidente boliviano Evo Morales y del candidato frenteamplista uruguayo Daniel Martínez, cuyos cronogramas en las urnas coinciden con el calendario argentino. Además, la virtual victoria del ex Jefe de Gabinete demuestra que los partidos populares latinoamericanos pueden retornar al gobierno e, incluso, hacerlo con liderazgos renovados. “El retorno del kirchnerismo va a reequilibrar el tablero geopolítico del Cono Sur. Acá nunca hubo fin de ciclo de ciclo regional”, advierte el analista Alfredo Serrano Mancilla.

Fotos: Joaquín Salguero

“¿Viste Argentina? Ahórrate cinco años de experimentos espantosos”, pregunta y convoca un afiche electoral de la coalición gubernamental Frente Amplio en Uruguay. Los ecos políticos regionales del contundente triunfo de Alberto Fernández se dispersaron por toda América Latina pero tuvieron su repercusión más notoria en el país vecino por proximidad geográfica, además de sincronía temporal en los calendarios electorales respectivos. Es más, el ex presidente José Mujica realizó consideraciones políticas muy valiosas de Alberto Fernández en un reportaje cedido el último fin de semana a la revista oriental Caras y Caretas.

El audio del reportaje fue emitido por el programa “Un mundo de sensaciones”, que emite la señal FutuRock. En dicha entrevista Mujica parece querer iniciar un deshielo político entre dos formaciones hermanas en su ideario programático, su Frente Amplio y el peronismo, que quedaron algo distanciadas en su relación tras el conflicto bilateral por la instalación de la papelera Botnia durante el gobierno de Néstor Kirchner. “Alberto no es ningún pelele. Es un tipo con autoridad y carácter”, estimó Mujica. Cuando le pidieron una opinión sobre la campaña acústica, “a la uruguaya”, realizada por Axel Kiciloff en provincia de Buenos Aires, Mujica elogió al ex ministro de Economía y sobre su contrincante advirtió que “podrá ser muy simpática la Gobernadora pero la gente no vive de sonrisas”.

El Frente Amplio tiene por delante la elección más reñida desde que son gobierno. Los últimos sondeos colocan al ex Intendente montevideano Daniel Martínez adelante en las encuestas. Sin embargo, la adhesión ciudadana de Luis Lacalle Pou, por el Partido Blanco, y Ernesto Talvi, del Partido Colorado, sumadas aventaja en número a Martínez. Esa aritmética no se dio en los últimos comicios. Los dos partidos tradicionales suelen suscribir un acuerdo táctico contra el Frente Amplio en la segunda vuelta. Por lo tanto, Martínez debería crecer un poco más en las mediciones. Por lo pronto, ni el Partido Blanco ni el Partido Colorado podrán seguir, como lo venían haciendo, reclamando más apertura económica en la campaña electoral. El desplome del macrismo es un ejemplo cercano que les juega en contra.

La restauración neoliberal tropieza en América Latina

“El triunfo del Frente de Todos va a significar una bocanada de aire fresco a favor de las dos coaliciones oficialistas en los procesos electorales de Bolivia y Chile porque sus líderes van a poder recordar a sus electorados que los programas económicos del Fondo Monetario conducen a un desastre social. En lo particular todo indica que Evo Morales va a triunfar en primera vuelta. Una muestra realizada por CELAG hace poco en ese país da por cierta esa posibilidad. En cambio el panorama del Frente Amplio en Uruguay es difícil porque el candidato opositor (Luis) Lacalle Pou es muy posible que tome el apoyo de un Partido Colorado en ascenso en un escenario de ballotage casi confirmado”, dice a Nuestras Voces el consultor internacional Alfredo Serrano Mancilla, director de la plataforma continental de investigación CELAG.

Bolivia también elegirá a su próximo presidente en la segunda quincena de octubre. Al igual que sucedió en Uruguay el abultado triunfo de la dupla Fernández repercutió en el país del altiplano. El Jefe de Estado Evo Morales no utilizó ninguna clase de eufemismos al momento de corresponsabilizar al organismo dirigido hasta hace poco por la actual Directora del Banco Central Europeo Christine Lagarde en la debacle electoral macrista: “Lo que sucedió en Argentina es una rebelión contra el FMI”. A diferencia de Uruguay el oficialismo boliviano tiene más posibilidades de conseguir en las urnas un nuevo mandato de gestión.

A su vez la incidencia del retorno peronista a la Casa Rosada es más elocuente en el escenario boliviano porque el rival de Morales, el ex presidente Carlos Mesa, hace de la ambigüedad discursiva y el marketing político una estrategia de construcción política que presenta algunos comunes denominadores con el macrismo. Por ese motivo el oficialista MAS boliviano insiste en dar una discusión económica en la campaña en pos de correr el velo ideológico de Mesa.

En paralelo el triunfo de Fernández fue un combustible narrativo en el discurso de Morales, que en los últimos días ahondó en la defensa de su modelo estatal y, en ese sentido, alertó a la ciudadanía sobre la posibilidad de volver a colocar a su país bajo las órdenes de los organismos internacionales de crédito. Incómodo en ese debate, el catedrático Mesa se vio obligado a dar definiciones más concretas de su programa. “Hace unos meses, el candidato boliviano admirador secreto de Mauricio Macri, declaró enfático: Se ha desatado una guerra sucia en mi contra. Lo repito con todas sus letras, yo no creo en el neoliberalismo, no pienso privatizar ninguna empresa. El partido de gobierno miente, miente y no se cansa de mentir, dijo Mesa en un repentino ataque, mezcla de credibilidad y nacionalismo”, comenta el colega Anselmo Esprella la encerrona en la quedó colocado Carlos Mesa.

Adriana Salvatierra, la cara de la igualdad de género en Bolivia

Por último Serrano Mancilla hace una valoración del triunfo de Alberto Fernández en dos líneas de tiempo. Hacia atrás, el director de CELAG considera que la victoria del Frente de Todos desmitifica la perspectiva de que el macrismo junto a sus aliados regionales, como el gobierno chileno de Sebastián Piñera, o su colega brasileño Jair Bolsonaro, venían a instrumentar un fin de ciclo progresista regional. “La victoria tan rotunda de la fórmula Fernández deja varios aprendizajes. El primero y principal es que no debemos infravalorar la huella positiva que han dejado los procesos progresistas latinoamericanos en la memoria popular. En segundo lugar me parece pertinente resaltar lo que venimos diciendo con CELAG en los últimos años: América Latina está en disputa. Conclusión, no había ni hay ningún fin de ciclo popular en la región, si no lo que hay es una disputa entre el bloque de gobiernos conservadores y el eje progresista zonal. El bloque progresista no está muerto, sino todo lo contrario, está vivito y coleando con un respaldo electoral de envergadura”, considera Serrano Mancilla.

La segunda conclusión del analista consultado pone el reloj de la región cronometrando futuro. En ese sentido, la más que probable asunción de Fernández alterará el balance de poder gubernamental en mesas multilaterales, ya sean políticas o comerciales, donde se dirime el horizonte de inserción regional. Los interrogantes son varios: ¿Cuál será la agenda del Mercosur? ¿Tiene la fenecida UNASUR chances de revivir? ¿Qué será del pacto firmado con la Unión Europea? Serrano Mancilla estima que esos debates están más abiertos que nunca, y no capitulados bajo la égida neoliberal, no solo por el triunfo justicialista, sino por otras victorias y otras emergencias políticas que están reviviendo, advierte Serrano Mancilla, los vientos progresistas en América Latina.

“La victoria de Fernández genera un reequilibrio geopolítico en la región. Es decir la vuelta de Argentina a la senda progresista, junto a la reciente victoria de López Obrador en México, y las posibles victoria de Evo Morales y Daniel Martínez en octubre, uno en Bolivia, el otro en Uruguay, rediseña el tablero regional. Más allá de (Jair) Bolsonaro en Brasil, y algunos bloques conservadores nacionales vigentes, como la coalición que sostiene a Iván Duque en Colombia, o a Sebastián Piñera en Chile, es evidente que hay una nueva radiografía del poder en el Cono Sur. En ese sentido no hay que minimizar la emergencia de nuevos bloques políticos populares como la Colombia Humana que encabeza Gustavo Petro, el Nuevo Perú liderado por Verónica Mendoza, o el Frente Amplio chileno”, valora el analista español.

Comentarios

Comentarios

Emiliano Guido

Emiliano Guido

Periodista especializado en política internacional. Forma parte del Programa de Integración Regional y Financiamiento para el Desarrollo en Fundación SES (Argentina). Ganador del Premio José Martí (2006) otorgado por la agencia Prensa Latina.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 20/11/2019 - Todos los derechos reservados
Contacto