El G20 de los pueblos

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Universidades, sindicatos y organizaciones sociales lanzan hoy en Buenos Aires la iniciativa People 20. Con la misma perspectiva autónoma y emancipadora que han tenido otras contracumbres planetarias, buscan poner en crisis la agenda de la reunión del G20 que se realizará en Argentina a fin de año, que prioriza el libre mercado y la robotización del trabajo pero nada dice de los fondos buitres y las guaridas fiscales.

Argentina será anfitrión a fin de año de la cumbre del Grupo de los 20 (G20). Los gobiernos de las economías más poderosas del mundo llegarán a Buenos Aires; y con ellos, sus agendas e intereses. Precisamente, para tratar de darle voz y pulso político a los temas no contemplados en la cita multilateral mencionada, un grupo de universidades públicas, organizaciones sociales y colectivos de la sociedad civil lanzan hoy People 20 mediante una Conferencia que articulará varias mesas de debate en el Centro Cultural de la Cooperación.

P 20 se inscribe en una corta y reciente línea de tiempo anudada por portentosos eventos populares que han transcurrido paralelos a citas gubernamentales aisladas en cubos de cristal. Entre las contracumbres más célebres se puede mencionar el despertar del movimiento globalifóbico congregado para protestar contra la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) de Seattle en 1999; seis años más tarde, Mar del Plata fue sede de la histórica Cumbre de los Pueblos y del fallido intento de los Estados Unidos por sumar a los Jefes de Estados de las tres Américas en su propuesta de libre comercio conocida como ALCA.

People 20, por lo pronto, comenzará situando su critica al desarrollo del G20 desde el campo del debate académico, con la clara intención de ir elaborando un lienzo de ideas pasibles de ser tomadas en cuentas en el futuro por gobiernos con una orientación económica proteccionista. Además, P20 se desarrollará en forma paralela al segundo plenario de ministros de Finanzas y presidentes de los Banco Centrales de los países miembros del G20, que reunirá también a técnicos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Pero mientras en el plenario de ministros del G20 poco, o nada, se dirá seguramente sobre las guaridas fiscales o la captura del Estado por parte de las grandes corporaciones, People 20 trabajará bajo la siguiente consigna disparadora: “¿Qué economía global necesitan nuestras democracias?”.

El panel de disertantes congregará a referentes del pensamiento económico heterodoxo local, regional y también internacional. Por ejemplo, participará Daniela Gabor de la Universidad de West England, especialista en Shadow banking –la plataforma bancaria que viabiliza la fuga de capitales y el lavado de dinero–. También estará entre los invitados el investigador holandés Rodrigo Fernández, hijo de exiliados chilenos radicados en Ámsterdam, y parte de la plataforma holandesa SOMO –un colectivo de profesionales abocados a monitorear los impactos que las multinacionales de su país como Shell hacen fronteras afuera–.

Anfitriones del fracaso global

El economista Nicolás Zeolla de la Universidad Nacional de San Martín es uno de los organizadores de People 20. Como anfitrión de la cita, Zeolla resume a Nuestras Voces, en principio, quiénes son y serán los actores principales de una convergencia que nace para retrucar de acá a fin de año, los postulados y horizontes librecambistas del G20. “P 20 surge como una iniciativa multiactoral, aunque fundamentalmente de perfil universitario, para darle una mirada alternativa a la cumbre del G20. Las unidades académicas convocantes son varias: el Instituto de Altos Estudios de la Universidad de San Martín, la Universidad de Quilmes, la Universidad de General Sarmiento, la Universidad de José C. Paz, y el centro de postgrados FLACSO. También tiene mucho protagonismo la organización no gubernamental holandesa SOMO, un colectivo enfocado en el estudio crítico de las grandes corporaciones. A su vez, es parte la red latinoamericana Latindadd, que vincula a varias organizaciones activas en la defensa de la justicia fiscal, y también son parte de la mesa anfitriona el Centro Cultural de la Cooperación y representantes sindicales de la Central de Trabajadores de la Argentina”, resume Zeolla.

Precisamente, Adrián Falco, Secretario de la Red de Justicia Fiscal de América Latina y el Caribe –un espacio zonal integrado por la ya mencionada red Latindadd– comenta a Nuestras Voces cuál es la agenda fiscal y tributaria que, a su criterio, no es tomada en cuenta en los borradores preparatorios de la cumbre que el gobierno de Mauricio Macri se ufana de organizar. “Es imprescindible romper con el control que hoy ejerce el poder transnacional en la gobernanza global de la fiscalidad. Los espacios del G-20 y la OCDE no son representativos para los intereses de nuestra región. Por eso, desde la Red de Justicia Fiscal nos parece imperante bregar por la creación de un órgano intergubernamental vinculante de tributación en Naciones Unidas con presupuesto y en un marco de plena democracia. Esa propuesta la hizo, en su momento, el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa. Para ello, sería importante sumar a la discusión fiscal a todo el movimiento social, sindical, campesino, de mujeres. Sectores que hoy no ocupan un lugar privilegiado en la mesa de discusión del Grupo de los 20”, precisa Falco, al frente de una coalición interamericana que vincula a más de treinta organizaciones de la sociedad civil.

Zeolla remarca que la presidencia pro témpore de Argentina en el G20 visibiliza la injustificada mimetización del gobierno de Cambiemos con las grandes potencias occidentales. “Argentina, en su rol de anfitrión del organismo, propuso tres ejes de debate al G20. Uno, pasa por las transformaciones del mercado de trabajo generadas por el impacto tecnológico; dos, alimentación sustentable y medio ambiente; y, por último, expansión financiera para el desarrollo. Pero, nuestro país como economía emergente debería estar preocupado por otros temas más urgentes, consideramos desde People 20. Estamos en un momento muy delicado del sistema mundo. Ahora, que se acabó el dinero barato porque Estados Unidos modificó su tasa de interés, y ahora que vuelve el FMI a ser gendarme de nuestros gastos públicos, seguimos sin contar con una arquitectura financiera autónoma para satisfacer un doble propósito: guarecernos de los movimientos especulativos y contar con políticas de crédito no injerencistas”, advierte Zeolla, quién integra la línea de investigación de financiarización y reprimarización productiva de la Maestría en Desarrollo Económico de la Escuela de Economía y Negocios de la UNSAM.

Por último, la cumbre argentina del G20, cuyo presidente y equipo ministerial fue señalado en cada entrega de la filtración periodística conocida como Panamá Papers de tener activos radicados en zonas offshore, debería –advierten los organizadores de People 20– darse una política, un debate al menos, contra el papel cada vez más relevante que las guaridas fiscales tienen en la economía global. Adrián Falco propone, en ese sentido, que “para llevar adelante un combate serio a la opacidad global tributaria se debería comenzar poniéndole fin a las guaridas fiscales. Ahí habría que poner la lupa en los territorios de ultramar. Esas jurisdicciones son una pieza clave en el andamiaje del saqueo del erario público a través de planificaciones fiscales hechas por grandes estudios de auditoria que ofrecen secreto bancario para poder esconder fortunas del alcance de los fiscos. Tenemos que ser capaces, entonces, de generar una fiscalidad en la que la progresividad tributaria sea la regla y no la excepción. Que paguen más quienes más tienen”.

Para consultar la programación completa de la contra cumbre ingresar aquí.

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Emiliano Guido

Emiliano Guido

Periodista especializado en política internacional. Forma parte del Programa de Integración Regional y Financiamiento para el Desarrollo en Fundación SES (Argentina). Ganador del Premio José Martí (2006) otorgado por la agencia Prensa Latina.

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