El mundo según Cristina

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El Instituto Patria presentó un nuevo libro de Cristina Fernández de Kirchner. “Una política exterior soberana” es una pieza que reúne las principales intervenciones públicas de CFK en foros regionales y multilaterales durante su segunda presidencia y discursos dados en los años más recientes, como el ofrecido en la cumbre continental de CLACSO del 2018. ¿Qué tipo de inserción global y regional piensa la dupla Fernández-Fernández? ¿Puede haber integración zonal con Bolsonaro, Duque y Piñera? Los detalles del libro en esta nota.

Cristina Fernández vuelve a tomar la palabra, aunque con un registro distinto al de “Sinceramente”. En el texto de “Cristina Fernández de Kirchner – Una política exterior soberana” la voz de la principal referente de Unidad Ciudadana salta el cerco de la política local y se centra en la agenda global. Eso fue posible gracias al trabajo de la Comisión de Integración Regional y Asuntos Internacionales del Instituto Patria, que pasó por escrito los más significativos discursos de CFK sobre política exterior de los últimos años.

El libro está hilado con intervenciones de la compañera de fórmula de Alberto Fernández hechas en distintos escenarios. El lector recupera, entonces, la lectura de Cristina sobre la importancia de abrazar a la Fragata Libertad en pleno fragor de la pelea con los holdouts, o se vuelve a escuchar a la actual Senadora bregando por una nueva arquitectura multilateral en la asamblea de las Naciones Unidas. El libro presentado este jueves en el Instituto Patria dista de ser una compilación taquigráfica de discursos protocolares.

Dividido en seis módulos temáticos –Soberanía, Asociación con China, Integración, Organismos Internacionales, Nuevas Arquitecturas Multilaterales, Rol del Estado en el Nuevo Mundo–, la pieza logra sistematizar la mirada de Cristina sobre el rol de Argentina en el sistema mundo. No es casual que tras la salida de “Sinceramente”, la ex presidenta vuelva a poner nombre y apellido a una producción escrita para hablar de un tema –la agenda internacional– que suele tener un débil anclaje tanto en medios como en la conversación pública de los principales dirigentes políticos.

 

A contrario del discurso dominante que asocia al kirchnerismo con la cerrazón doméstica –una narrativa donde resuena la frase: “los K nos cerraron al mundo”– CFK jugó fuerte durante sus dos mandatos en política regional y global: por citar tres casos, auspició una cumbre extraordinaria de Unasur en Bariloche para mediar entre Álvaro Uribe y Hugo Chávez; viajó hasta Honduras cuando se concretó el putsch contra Manuel Zelaya en pos de hacer una advertencia continental contra los golpes blandos; forjó un inédito e histórico rechazo a los fondos buitre en Naciones Unidas. Ese interés por no estar ajena a lo que sucede fronteras afuera también estuvo presente en un párrafo caliente de su anuncio como candidata a Vicepresidenta: El mundo actual y Latinoamérica en especial han mutado para mal en los últimos tiempos. Hoy estamos en tiempos álgidos. Tiempos de disputa comercial, tecnológica, militar y política, advirtió.

Además, el libro incorpora gemas como el discurso filoso y bromista desarrollado por CFK cuando se reunió en el último año de su mandato con los CEOs de treinta empresas rusas de primera línea. “Quiero contarles una anécdota. Timerman en holandés significa carpintero y yo me enteré cuando estuvimos en el encuentro del G20 en San Petersburgo, visitando las tumbas de los zares, porque a Pedro el Grande le gustaba mucho cómo trabajaban los carpinteros holandeses, de dónde provenía su familia. Así que todos los que estamos acá somos hijos de inmigrantes. Acá tenemos un alemán por ejemplo, los vamos a perdonar pese a (Ángela) Merkel…”, se lee en uno de los capítulos de “Una política soberana”.

Cristina: el lugar de la enunciación

La comisión de Internacionales del Instituto Patria, integrada por dirigentes como el ex embajador en Bolivia Ariel Basteiro, el ex funcionario del Palacio San Martín Eduardo Sigal –que estuvo a cargo de las negociaciones comerciales con la Unión Europea– o la especialista en temas de Defensa Natalia Tini, es un grupo de trabajo estudioso de los temas del mundo, pero no tanto en lograr poder de síntesis. La ex diputada nacional María del Carmen Alarcón contó en la ronda de prensa organizada por el Instituto Patria, desarrollada previo a la presentación del libro, que el primer borrador entregado a la actual senadora bonaerense era “un bibliorato enorme”.

Cristina los conminó, entonces, a depurar el texto, a buscar los discursos que habían ido al hueso del ADN kirchnerista sobre política exterior y, además, a tratar de no repetir los temas. Que cada alocución desgrabada incursione un tema distinto a los ya incorporados, aconsejó. El resultado son poco más de 300 páginas. “La idea del libro es usarlo como insumo para continuar la política de formación pública en política internacional que venimos haciendo. El año pasado hicimos un curso de dos meses en el Patria, y la idea ahora es repetir esa experiencia en el interior, con el libro como disparador. Ya lo dijo Perón, no se puede pensar una política de Estado si no es en clave de política internacional. Las dos presidencias de Cristina tuvieron un fuerte perfil en términos de integración, la compañera siempre buscó incrementar nuestra soberanía en los organismos internacionales”, continúa explicando Alarcón cómo serán las próximas estaciones de “Una política soberana”.

Uno de los nodos centrales de la publicación está centrado en la relación de Argentina con China, segunda potencia mundial y actor económico clave en la región. Un periodista especializado en seguir la ruta diplomática Buenos Aires- Beijing comentó en la reunión compartida en la calle Rodríguez Peña que estaba conforme con la edición realizada porque “China se lleva más de cuarenta páginas del libro. Muy bien ahí”. Esas palabras fueron además el preámbulo utilizado por el colega para intentar conseguir una definición precisa de Oscar Parrilli, director del Instituto Patria, sobre cómo sería el diálogo de un gobierno de “Les Fernández” con el gigante asiático.

Macri trae chucrut del G20

El ex Secretario General de Presidencia, primero, hará una finta en cuanto a erigirse como portavoz de los Fernández más famosos del país pero, luego sí, va a sentar posición con una anécdota que incluye la participación del ex presidente uruguayo José Mujica: “China es un actor central del mundo. Ellos compran y venden mucho; entonces, no debemos obviar ese dato. Con ellos debemos obrar al igual que con cualquier otra potencia, siempre defendiendo nuestra soberanía. Recuerdo que una vez el Pepe Mujica, tras inaugurar un puerto con financiamiento chino en Uruguay, dijo que si no elaborábamos una política articulada entre nosotros con los chinos, las futuras generaciones iban a reclamar la vuelta del imperialismo gringo. Lo importante es no ser servil. El actual gobierno argentino, en cambio, abandonó su política exterior y se muestra cada vez más satisfecho a medida que profundiza la sumisión con los organismos internacionales”.

Un colega del portal Infobae preguntó a Parrilli sobre las claves de la agenda exterior de un mandato presidencial encabezado por Alberto Fernández. Además, el periodista buscó despejar dudas sobre si el giro económico en una hipotética administración post kirchnerista no profundizaría la actual desconfianza del mercado internacional con el país. Ese interrogante motivó una detallada explicación de Parrilli: “A ver: las Inversiones Extranjeras Directas (IED) fueron reventadas por el gobierno de Macri. En los gobiernos de Néstor y Cristina no sucedió eso. No nos fuimos del mundo como intentan vender algunos medios. Voy a dar un ejemplo que aunque parezca risueño vale la pena mencionar. La industria global de alimentos para mascotas, dominada por firmas de EE.UU., en el país donde más creció durante los años 2003 y 2015 fue en Argentina. No pusieron la plata acá porque éramos buenos, en realidad habíamos desarrollado un fuerte mercado interno, por eso invirtieron acá”.

Por último, consultado sobre cómo sería la diplomacia vecinal de un gobierno de Alberto Fernández en un concierto regional dominado por administraciones neoliberales como la liderada por el brasileño Jair Bolsonaro, Parrilli sacudió los hombros y, en señal de repreguntar cuál sería la novedad, cerró el encuentro con el siguiente comentario: “A ver, durante nuestros gobiernos nosotros tuvimos excelentes relaciones diplomáticas con Álvaro Uribe, con Sebastián Piñera, con Juan Manuel Santos. Y con ellos, incluso, logramos elaborar un documento de consenso contra el golpe parlamentario en Honduras, donde Cristina tuvo una participación estelar. Nosotros no somos dogmáticos, tenemos experiencia en política internacional”.

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Emiliano Guido

Emiliano Guido

Periodista especializado en política internacional. Forma parte del Programa de Integración Regional y Financiamiento para el Desarrollo en Fundación SES (Argentina). Ganador del Premio José Martí (2006) otorgado por la agencia Prensa Latina.

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