El orgullo de ser mujer, sindicalista y haber parado

Compartir

La revolución de las mujeres también llegó a los sindicatos y ellas fueron protagonistas del paro nacional contra el ajuste, el acuerdo con el FMI y en reclamo de la reapertura de paritarias. Historias íntimas de una lucha.

El tercer paro nacional contra el gobierno de Mauricio Macri convocado por la CGT a las que adhirieron las dos CTA, el MASA, la Corriente Federal y los movimientos sociales fue contundente. Las principales ciudades del país amanecieron paralizadas y así continuaron durante todo el día. El acatamiento de los sindicatos de transportes fue fundamental para garantizar que la medida se sienta, se registre, se perciba. La calle hizo silencio, pero ese silencio es en realidad un grito fuerte, el de los trabajadores y trabajadoras que dicen basta. Basta a la política de ajuste, basta al acuerdo con el FMI, basta de reforma laboral, basta de tarifazos.

El triunvirato de la CGT le reclamó al gobierno abiertamente la reapertura de paritarias; las dos CTA advirtieron que no van a abandonar la calle; Sergio Palazzo de La Bancaria y de la Corriente Federal dijo que si el gobierno no toma nota “aumentará la conflictividad social” y Hugo Moyano dijo que este “este es el Gobierno del FMI”.

Mientras que Mauricio Macri dijo que “el paro no contribuye a nada” y el ministro de Trabajo volvió al remanido discurso del  “algunos sindicalistas quieren volver al pasado”, el flamante ministro de Producción, Dante Sica, reconoció ante algunos empresarios que reabrirán las paritarias.

Lo cierto es que este es un paro esperado, ansiado, después de tantas idas y vueltas, dimes y diretes, en medio de una puja interna dentro de las cúpulas sindicales. ¿Es este paro el inicio de un nuevo reacomodamiento sindical? ¿Es acaso este paro, como dice Pablo Moyano, el inicio de la unidad del movimiento obrero?

Y si esto es así, si el sindicalismo va a dar un nuevo giro, una nueva vuelta de tuerca, no podrá soslayar lo que viene sucediendo no solo en la calle sino adentro de sus propios gremios: la revolución de las mujeres también llegó a los sindicatos.

No sólo porque los primeros paros al gobierno de Macri lo hicieron las mujeres, sino porque después del millón de mujeres en las calles el pasado 13 de junio pidiendo por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito también tiene que ser leído en esa misma sintonía.

“Ni Una Menos Sin Trabajo”

Hay fotos que ya quedan vetustas, como la de conferencia de prensa del lunes, que encabezaron los tres secretarios de la CGT Carlos Acuña, Juan Carlos Schmid, y Héctor Daer junto a toda la comisión directiva. La única mujer en la foto, sentada casi en la punta de la mesa era Noe Ruiz ‑secretaria general del Sindicato de Modelos‑, que comanda la Secretaría de Igualdad y Oportunidades y Género.

El sindicalismo es el espacio más machista y masculinizado por enorme diferencia con cualquier otro sector o institución pública y privada. En Argentina hubo mujer presidenta durante ocho años, mujeres ministras, mujeres diputadas y senadoras, mujeres CEOS de grandes empresas, mujeres rectoras de universidades y mujeres juezas de la Corte Suprema de Justicia. Solo hubo una vez una mujer que compartió un triunvirato como secretaria general de la CGT: Susana Rueda. Su paso fue fugaz, duró solo un año, y con enormes quejas y reproches.

Pero desde que en 2015 las mujeres salieron a la calle al grito de Ni Una Menos, también penetró dentro del sindicalismo.

Según explica la politóloga Tania Rodríguez que investiga temas de género y sindicalismo “En Argentina hay 10 millones de trabajadorxs registradxs según datos del Ministerio de Trabajo, de los cuales 4 millones están afiliadxs a un sindicato. Dentro del universo de trabajadorxs sindicalizadxs, 1.240.000 son mujeres”.

La novedosa cuenta de Twitter “La Cartelera de Trabajo”—@carteleralct— conformada por economistas y abogados que relevan datos de diferentes ministerios y organismos, elaboró un cuadro sobre la proporción de mujeres en puestos de decisión de Argentina. Y llamativamente, junto con el Comité Ejecutivo de la UIA, el Consejo directivo de la CGT tiene la menor proporción de mujeres en sus cargos directivos, sólo un 3%. En cuanto a los sindicatos en general, el número alcanza un 20%. Sin embargo, en un desgloce, solo el 18% de las secretarías, subsecretarías y prosecretarías sindicales son encabezadas por mujeres. Pero de ese 18 por ciento, el 74 por ciento abordan temáticas consideradas desde una óptica sexista “propias de la mujer”, tales como igualdad de género o servicios sociales.

Mónica Macha: “En la política, a mayor jerarquía menos mujeres”

“De ahí que muchas sindicalistas inicien su recorrido en los márgenes del campo sindical y logren avanzar en la medida en que se abren intersticios que vuelven permeables, tanto el sindicato como sus propias vidas, a la agenda de las mujeres”, reflexiona Rodríguez.

La voz de ellas

Las asambleas feministas y las movilizaciones de mujeres fueron un espacio clave para que las mujeres no solo alzaran su voz dentro de los propios sindicatos, sino para hacer trama entre distintos espacios sindicales, armar alianzas y estrategias en unidad, algo que muchas veces a los varones les cuesta tanto.

En el paro de ayer, muchas mujeres sindicalistas corrieron a contramano, encabezaron reuniones, se juntaron con el resto de compañerxs, estuvieron a primera hora en sus sindicatos. En diálogo con Nuestras Voces cada una reflexionó sobre el paro y el momento histórico de las mujeres.

Vanesa Siley es una de las pocas Secretarias Generales de un gremio, de FESITRAJU, uno de los que nuclea a los trabajadores judiciales. Es la única mujer que se sienta en la mesa con el resto de los secretarios generales de la Corriente Federal de los Trabajadores de la CGT y lidera el espacio Mujeres Sindicalistas.

“La medida fue contundente indica un clima del momento, que es una medida igual que en abril del 2017, solicitada, requerida, legitimada y exigida a la central obrera por las bases y una clara demostración por parte del pueblo. La medida fue contundente y esto se refleja en que que las ultimas políticas del gobierno son las que menos gustaron, incluso a quienes lo votaron. No eligieron a un gobierno para que acuerde con el FMI o para que vete una ley que congela las tarifas. El modelo económico está fuertemente cuestionado con este paro general. Pero seguimos esperando que esto continúe con un plan de lucha, y con la unidad  de toda la oposición. Tenemos que empezar ya y no esperar al 2019”.

El precio de ser mujer: cobrar menos y pagar más

Estela Díaz es la secretaria de género de la CTA y una de las pioneras en dar la batalla dentro del sindicalismo.

“Esta jornada de paro fue un parazo y es como lo pensábamos. Tenemos un movimiento sindical, de las mujeres, de las organizaciones sociales que vienen dando fuertemente la pelea en la calle y que hoy se tradujo en este contundente paro para demostrar que no queremos al FMI, que no queremos despidos, que queremos trabajo digno igualdad. Desde las mujeres trabajadoras y sindicalistas lo venimos sosteniendo. Este modelo profundiza la desigualdad social y sobre todo la desigualdad de género. Las mujeres somos las más perjudicadas con este modelo de ajuste de Cambiemos”.

Marieta Ureña Russo, es delegada en Tucumán del Sindicato de Trabajadorxs Judiciales (Sitraju) y una de las cuatro mujeres dentro de la CGT a nivel provincial.

“Se está viviendo un fuerte acatamiento en la Provincia, el hecho de que haya habido paro de transporte y de actividad bancaria se sintió bastante. Hubo además, mucha adhesión de gremio estatales. Era una medida de fuerza esperada y pedida desde los trabajadores”.

Ana Cubilla es Secretaria General del Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR) de Misiones, el gremio alternativo al monopólico UATRE que comandaba el Momo Venegas. Ana es la primera mujer sindicalista en esa provincia.

“En Misiones cortamos las rutas nacionales 12 y 14. Estuvimos todos acompañando al costado de la ruta junto a los camioneros. Fue muy contundente. Los negocios estaban todos cerrados y las estaciones de servicios también. El acatamiento al paro fue 100%. Nosotras como mujeres también estamos ahí acompañando, con todas las compañeras  de agrupaciones sociales y barriales”.

Mara Rivera es subsecretaria de Género, Juventud e Igualdad de Oportunidades de APSEE-Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía‑, el gremio que nuclea a los que supervisan y controlan que todo lo relacionado con los servicios eléctricos funcione. Desde 2015 por primera vez en 60 años desde que existe el gremio hay dos mujeres en la Comisión Directiva.

“Fue un paro contundente y necesario. Detrás del paro tenemos que afrontar un plan de lucha porque si no arrancamos con eso no va a tener efecto, con un Gobierno que nos pone palos en la rueda. Lo vimos con el tarifazo, con la reforma previsional y ahora con la reforma laboral. Ellos no hacen pausa y nosotros no tenemos que hacerlo tampoco.  Están diciendo en todos los medios cuánto cuesta el paro y eso reafirma lo que siempre se ocultó, que los trabajadores producimos riqueza y no somos un costo como nos quieren hacer creer. Esas contradicciones continuas que tiene este Gobierno demuestra cada vez más quiénes son”.

Jacqueline Flores asumió en la Secretaría Adjunta de la Capital Federal de la CTEP, el sindicato de los trabajadores precarizados, y es la única mujer dentro del secretariado.

“Nosotrxs adherimos al paro contundentemente u lo apoyamos. La Unidad de los trabajadores es la fortaleza del pueblo. Y sobre todo reforzamos que el acuerdo con el FMI va a ajustar en primer lugar y sobre todo a los pobres y los trabajadores más desprotegidos. La pobreza siempre afecta más a las mujeres, porque son las más desprotegidas, las que tienen empleos más inestables, que se hacen cargo de los hogares y de los hijos”.

Viviana Benítez es secretaria de Asistencia Social y Turismo del sindicato de los obreros gráficos bonaerenses y una de las referentes del espacio de Mujeres Sindicalistas de la Corriente Federal de los Trabajadores de la CGT. Viviana pertenece a uno de los gremios más emblemáticos, al que fue comandado por el histórico Raimundo Ongaro, fundador de la CGT de los Argentinos.

“Me siento muy orgullosa como trabajadora al ver cómo se acató el paro en todos lados. Esto significa que existe la clase trabajadora, existe la lucha que venimos haciendo, que no es en vano. Y que el hecho de que hoy las estén vacías significa que este es nuestro comienzo, que debemos exigir un plan de lucha para que podamos terminar con las políticas de este gobierno en contra de los trabajadores y trabajadoras.

Marianela Mel es secretaria de mujer y familia del SATSAID, el gremio que nuclea a los trabajadores y trabajadoras de la televisión. Si uno hacía zapping durante la jornada del paro también registraba que los trabajadores de TV hicieron notar su disconformidad con el ajuste del gobierno.

“Desde el SATSAID decimos con orgullo que el acatamiento al paro fue altísimo. No se escucha movimiento en la calle. La programación que salió al aire lo está llevando a cabo el personal jerárquico o están dando programas emitidos o enlatados. Esto nos demuestra que la unión de todas las centrales obreras es fundamental, porque refleja la disconformidad del conjunto del pueblo trabajador. Espero que el mensaje sea recibido y que haya un trabajo en consecuencia”.

Karina Nicoletta es secretaria de Género del gremio de los Metrodelegados, que durante la jornada llevaron a cabo la paralización de las 6 líneas de subte y el Premetro.

“La jornada del paro general representa una muestra contundente del enorme proceso de resistencia que vienen llevando a cabo profundamente los sectores de trabajo organizados y de la economía popular frente a las políticas de ajuste, despidos,  precarización y embestida sobre los derechos constitucionales promovidas por este gobierno. Las trabajadoras conocemos de sobra  los efectos del neoliberalismo, que provocan una mayor desigualdad social y una profundización de las desigualdades de género y menores posibilidades de autonomía. Hablamos de feminización del ajuste a partir de que el impacto de políticas de recesión, flexibilización laboral y despidos afecta en mayor medida a las mujeres, pero como contrapartida podemos señalar también una feminización de la resistencia al neoliberalismo, tal como lo venimos viendo en los últimos dos años con el enorme proceso de acción y movilización del movimiento feminista en nuestro país”.

Andrea Herrera es delegada de ATILRA, el gremio de la industria lechera, que por primera vez en su historia tiene hace dos años a una delegada mujer en la planta más grande del país: Mastellone

“El paro en Mastellone fue contundente. Lxs trabajadorxs dieron una muestra de conciencia de clase paralizando a la producción en rechazo de las políticas sociales y económicas de este gobierno neoliberal. La situación que atravesamos no da para más. Continuaremos esta lucha. Lo importante es la conciencia de clase y a la conciencia colectiva. Decimos basta de la pérdida de derechos, lxs trabajadorxs somos la patria.

Comentarios

Comentarios

Tali Goldman

Tali Goldman

Periodista y politóloga. Escribe para Nuestras Voces y también es colaboradora en la Revista Anfibia, Crisis y Tiempo Argentino. Trabajó en la investigación para el libro El Nieto y fue columnista en la radio de las Madres. Dicta clases de periodismo en la UMET.

Hacé tu anotación Sin anotaciones