Elecciones en Bolivia: el pueblo apuesta nuevamente por el MAS

Compartir

A una semana de los comicios en el país vecino los pronósticos siguen abiertos aunque según los últimos sondeos, el evismo está muy cerca de ganar en primera vuelta. En la oposición, el ex presidente Carlos Mesa es el candidato del bloque de la derecha con más chances de concentrar el voto anti MAS, en caso de ballotage. Evo Morales advirtió que el gobierno ilegítimo –que esta semana homenajeó a los asesinos del Che Guevara– está preparando un fraude electoral. El factor Camacho. La búsqueda del voto indeciso.

En la biografía de Evo Morales “Mi vida: de Orinoca al Palacio Quemado”, un trabajo coordinado por el ex ministro de Comunicación Manuel Canelas, está descripto con detalles poco conocidos, tanto en la voz de Evo como de sus amigos y familiares, el origen humilde de Morales. El primer triunfo de Evo fue, a diferencia de hermanos suyos fallecidos por desnutrición o falta de una cobertura de salud, sobrevivir a la falta de comida, a la ausencia de un techo confortable. Heredó de su padre la costumbre de levantarse antes que el sol, cuando estudiaba se aislaba como un asceta en la punta de un cerro porque ahí encontraba un silencio y un calor que lo reconfortaba, tuvo en esos años de escolaridad un solo calzado roto, y a pesar de las llagas sobre sus pies, caminaba kilómetros para llegar a la escuela.

Evo anheló en esos años sin abrigo, con una sola comida al día, ser trompetista, paracaidista, jugador de fútbol, sindicalista, presidente. Evo, años después, logró casi todas sus metas. Cada triunfo de Morales es siempre el triunfo de la voluntad política. En siete días, el partido político que conduce desde su exilio político forzado en Argentina, buscará también vencer en la adversidad, triunfar en las urnas a un gobierno ilegítimo surgido tras un golpe político.

Nuestras Voces habló con el Senador por el MAS Orlando Pozo, un joven legislador recién electo que, al igual que Evo Morales, debió exiliarse en Argentina porque su vida estaba en la mira del gobierno golpista de Jeanine Áñez, para conocer su opinión sobre las denuncias realizadas el último miércoles por el propio Morales, cuando en una videoconferencia con dirigentes del MAS y periodistas, advirtió que desde el Palacio Quemado, y en auxilio con los Estados Unidos, el gobierno ilegítimo está preparando un fraude electoral porque, asegura, los números de intención de voto que maneja como presidente de la campaña del MAS le indican que ganarán en primera vuelta.

Una última encuesta realizada por Jubileo indica que el MAS está a 1,3 por ciento de ganar en primera vuelta. El muestreo realizado a 14 mil personas le da un 42,9 por ciento en la intención de voto al candidato de Evo Morales, lo que lo ubica en el primer lugar. Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana tiene un 34,2 por ciento de y Luis Fernando Camacho, un 17,8 por ciento.

“Toda la derecha boliviana, la derecha rancia, fascista y racista, que gestaron el golpe de estado, hoy por hoy están con temor porque el pueblo boliviano está apostando nuevamente por el Movimiento al Socialismo. Ellos están prácticamente confabulando contra la victoria del pueblo, y obviamente no van a aceptar resultados adversos, por lo tanto estamos atentos para hacer las denuncias internacionales correspondientes en caso de que no haya un conteo de votos transparente”, advierte Pozo.

A su vez, Nuestras Voces consultó al Senador del MAS sobre si, el obligado exilio político, y la consecuente falta de contacto diario entre el ex presidente y la base social del Movimiento al Socialismo, está precipitando un nuevo esquema de conducción política más moderado y dialoguista con el régimen golpista. “La conducción política del MAS emerge desde el pueblo boliviano, desde el seno de las organizaciones sociales que son el movimiento indígena originario, el movimiento obrero, los jóvenes, los profesionales. Hoy nuestro instrumento político y electoral está siendo conducido por el compañero Luis Arce; claro que el eje troncal del programa político y económico que transformó a Bolivia durante 14 años hasta la llegada del golpe fue y es el compañero Evo Morales”, aclara Pozo.

Pero, a pesar del contexto político mencionado, la asonada político- militar que derrumbó al gobierno de Morales, que contó y cuenta con la apoyatura de la OEA y de los gobiernos neoliberales alineados en el Grupo de Lima, habrá comicios nacionales, y en ese hecho hay un primer triunfo del MAS, ya que la convocatoria a elecciones fue pospuesta en más de una oportunidad.

A pocos días de las elecciones la acumulación electoral de cada bloque político –el representado por el MAS, y en contraposición el representado por los partidos de derecha– parecería que no va a diferir demasiado de lo sucedido en las elecciones de un año atrás, cuando el triunfo por escaso margen en primera vuelta por parte del MAS fue desconocido a punta de pistola e incendios de Juntas Electorales por una variopinta alianza conducida en los hechos por los grupos supremacistas blancos y las cámaras agroindustriales del departamento de Santa Cruz, y por su vocero, el actual candidato presidencial Luis Camacho.

Jeanine Áñez: Cabeza de un régimen de facto, sin votos y sin mandato

Distribución del electorado

En resumidas cuentas, el evismo cuenta con un 40 por ciento de las adhesiones en la intención de voto; en la vereda de enfrente, Carlos Mesa, portavoz de los grandes centros urbanos de Occidente y de sus sectores medios profesionalizados, tiene altas probabilidades de salir segundo en los comicios; por último, Camacho viene concentrando el apoyo  de la ciudadanía anti MAS localizada en los departamentos de Occidente, cuya cultura y geoeconomía difiere de la otra Bolivia, la del altiplano, la de piel cobriza, la que masca hoja de coca, la más campesina y obrera, donde la voz de Evo corre libre como el viento.

Una nota publicada este jueves en el diario La Razón de La Paz incorpora miradas interesantes desde el análisis político electoral para avizorar un pronóstico de lo que puede llegar a suceder el próximo 18 de octubre. En el mencionado artículo, según el politólogo Franklin Pareja, se advierte que “si en la segunda vuelta se elige la presidencia, no hay que olvidar que en la primera se define el poder. Esta es una elección dicotómica –señala Pareja– donde solo hay dos opciones: la restauración de un proyecto político depuesto, encarnado en el MAS, y la sustitución de ese proyecto”. Pero dicotomía ya no solo de candidaturas, sino de electorados mismos; hay dos electorados afirma: “Uno minoritario (pero) cohesionado y con algún grado de organización, perteneciente al bloque popular, que no tiene a dónde migrar su voto y que ve en el MAS su única opción y, del otro lado, una mayoría fragmentada, con bajos niveles de organización pero que puede empezar a cohesionarse, porque en esta mayoría se ha instalado el temor al retorno del proyecto depuesto y a lo que simbólicamente representa la figura autoritaria de Evo Morales”.

Por su parte, el también politólogo Marcelo Silva centra su mirada en el denominado “factor Camacho”: “En esta elección la novedad es el factor Camacho. El líder cívico cruceño, a no engañarse, en esta elección no juega a ser presidente del país, sino más bien a establecer su liderazgo, a consolidar un proyecto regional.  Este proyecto regional parte del principio de la necesidad de que el próximo gobierno, sea cual fuese, va tener que pactar con Santa Cruz; sea Arce o sea Mesa, presidentes occidentales ambos, tendrán que estar supeditados a la buena voluntad política de Camacho”.

Por último, el aparentemente decisivo voto indeciso o voto oculto, que ocupa una abultada representación gráfica en todos los sondeos de opinión, podría tener en su interior –dado el connotado estado de persecución política– un importante porcentaje de adhesión, por el momento invisible, al MAS. Así lo explica el politólogo Jorge Richter: “Ese voto no develado, que es el voto oculto, de gente que no quiere señalar por quién va a votar, que en algún sentido, sin querer hacer una extrapolación forzada, termina siendo un voto vergonzante. ¿Por qué un voto vergonzante? Porque las condiciones que tenemos en el país, después de estos diez meses de presiones y persecuciones políticas, de la lógica del Estado policial, te lleva a ser muy reservado cuando te encuestan en la calle. No digamos que será masista en ciento por ciento, pero sí puede serlo en un porcentaje que no deja de ser importante”.

Comentarios

Comentarios

Emiliano Guido

Emiliano Guido

Periodista especializado en política internacional. Ganador del Premio José Martí (2006) otorgado por la agencia Prensa Latina.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 28/10/2020 - Todos los derechos reservados
Contacto