En el Fondo son hinchas de Macri, del ajuste y de River

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Los organismos internacionales, rectores del orden neoliberal mundial, elogiaron el programa de reformas económicas implementadas por el gobierno de Cambiemos durante la cumbre de ministros del G20. Selfies con el FMI en Olivos, coacheo turístico a Christine Lagarde, y un inusitado espaldarazo de la OCDE a la Casa Rosada: “A diferencia de la fatiga expuesta en otros socios del bloque, Argentina avanza con los ajustes necesarios”. La cita de Buenos Aires, que reunió a 22 ministros de Finanzas y a 17 presidentes de Bancos Centrales de las principales economías, no plasmó una agenda agresiva contra las zonas offshore. El G20 toca el paraíso (fiscal) con las manos.

Christine Lagarde, Directora General del Fondo Monetario Internacional, no sólo tiene puesta la camiseta del ajuste, ahora también posee la casaca de River Plate. Durante su agradable estadía en Argentina, la número uno del FMI se dio varios gustos: rompió con el ciclo de 14 años de no presencia de un frotman del organismo en visita oficial por Argentina, conoció juntó a su marido las Cataratas de Iguazú, almorzó en la casa del ministro de Economía Nicolás Dujovne, bruncheó en la Quinta de Olivos con el presidente Mauricio Macri y, previo lobby del vicepresidente primero del club River Jorge Brito, visitó el estadio Monumental y recibió de regalo el atuendo oficial del equipo que acaba de ganar la Súpercopa.

Lagarde, además, representó a su institución en la cumbre de ministros de Finanzas y presidentes del Banco Central de los países miembros del G-20 que se desarrolló las últimas 48 horas en el Centro de Exposiciones de la Ciudad (CEC). Mítines similares se irán desarrollando de acá a fin de año en Buenos Aires para ir afilando la hoja de ruta del bloque multilateral que agrupa a las economías más gravitantes del mundo, es decir las emergentes y las más industrializadas. Tras la cadena de sesiones, mitines sectoriales y cabildeos varios, la cumbre de ministros del G-20 ratificó que las posiciones proteccionistas de EE.UU. -que han estirilizado varios acuerdos de libre comercio- y Francia -muy crítica de entablar un pacto de regionalismo abierto entre el Mercosur y la Unión Europea- siguen colisionado con la agenda aperturista de Alemania, Canadá, Japón, por citar algunos ejemplos.

Reinstauración neoliberal de la economía argentina: la hoja de ruta del FMI

Ese empate catastrófico entre ambos paradigmas comerciales viene empantanando varios conversaciones librecambistas, ya sea en la Organización Mundial de Comercio, o en el propio Grupo de los 20. Además, esos chispazos esmerilan la influencia global de organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial, el FMI y de espacios que agrupan a los países defensores del libre comercio irrestricto, caso la OCDE. En ese sentido, la defensa talibán  pregonada por la administración Cambiemos contra el arancelamiento aduanero y las barreras proteccionistas es música para los oídos de Lagarde y Ángel Gurría, ex Canciller mexicano y actual Secretario General de la OCDE, también de visita en la capital argentina. Para ellos, Macri, por más que lidere una pieza menor en su esquema aperturista global, es la voz liberal más entusiasta en un concierto donde los países centrales tienden a amurallar sus sectores estratégicos.

A estas alturas, Macri ya es un objeto de culto para el club neoliberal mundial. Roberto Cardarelli, el economista italiano que fiscaliza las cuentas públicas del Estado argentino -la Casa Rosada devolvió esa potestad al FMI, lo que se denomina popularmente como el control del artículo IV-, acompañó a Lagarde en su encuentro en Olivos con Macri. Cuando la reunión finalizaba, y luego de que Macri aconsejara a la líder francesa visitar las “bellezas de nuestro país en Salta y Jujuy” en su próxima visita -calculada para mediados de año-, Cardarelli no pudo contenerse y pidió sacarse una selfie con el Jefe de Estado argentino. “Admiro lo que pasa en la Argentina», justificó Cardarelli.

Antes de sacarse una foto con Macri, Cardarelli ya venía endulzando al líder de Cambiemos. Como Jefe de la División de América del Sur II en el Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, el italiano estrenó su “misión Argentina” (así es nominado su rol en el organismo) con la publicación de un paper sumamente condescendiente con el macrismo en el blog del FMI Diálogos a Fondo. “Argentina es conocida como la tierra del tango, el Malbec y algunos de los mejores futbolistas del mundo. Pero Argentina también es famosa por albergar algunos de los paisajes más diversos y los puntos más extremos del mundo. La economía argentina, tal como el paisaje del país, ha tendido a oscilar entre extremos. En el transcurso de los años se han registrado varias crisis económicas y financieras. Al retornar a Argentina para realizar la primera evaluación económica, el FMI encontró a las autoridades embarcadas en un ambicioso proceso de transición hacia una economía más estable y sostenible, una economía capaz de reducir a un mínimo el riesgo de que en el futuro el paisaje económico del país sufra fluctuaciones extremas”, taquigrafió un exultante Cardarelli sobre el “caso argentino”.

La vuelta del FMI

Tanto, o más entusiasta con Cambiemos, se mostró el Secretario General de la OCDE. «Argentina está haciendo valiosas reformas. Son complicadas, difíciles, pero indispensables. Lamentablemente no todos los países (del G20) están en este ímpetu reformador», agregó Gurría, quien diagnosticó una «fatiga» de algunos gobiernos a la hora de impulsar las reformas de Estado que aconseja la OCDE. Recordemos que Macri viene solicitando una membresía al organismo. Para ello es necesario, como establece cualquier cuerpo doctrinario para garantizar organicidad, ajustarse al horizonte ideológico requerido. La OCDE solicita un talle slim fit en gasto público y un Estado chiquito, pigmeo. El megadecretazo firmado por Macri tuvo como objetivo limpiar el perfil estatal argentino para poder ser parte de la OCDE. Sin embargo, un seco Gurría aclaró en Buenos Aires que tanto Argentina como Brasil, Bulgaria, Croacia, Perú y Rumania seguirán en lista de espera. Ingratitudes del libre comercio.

Offshore para todos y todas

El ex ministro británico Gordon Brown encabeza un pedido mundial, solicitado conjuntamente por organizaciones de la sociedad civil y líderes globales, al gobierno argentino para que “aproveche” su condición de anfitrión del G20 en el sentido de impulsar una agenda agresiva contra las zonas offshore. La Declaración de Buenos Aires de ministro de Finanzas sólo mencionó la cuestión de las guaridas fiscales en un párrafo desabrido del documento final.

Hasta el momento, tanto el G20 como los espacios decisorios más importantes del concierto global, han tomado débiles consensos contra las zonas de tributación baja. Uno de esos denominadores comunes fue acordado, precisamente, en la OCDE. Ese dispositivo de reglas fiscales comunes se denomina BEPS (por sus siglas en inglés), se trata de un catálogo para combatir la erosión de la base imponible y traslado de activos que suelen hacer las multinacionales. “El intercambio de Información Automática significa que ya no hay donde esconderse. Hoy en 149 jurisdicciones adheridas al Foro Global sobre Transparencia Fiscal, donde quiera que se cree una cuenta bancaria por alguien no nacional, extranjero, el banco le informará a la autoridad de ese país. Esa autoridad fiscal tiene la obligación de informarle al país de origen del ciudadano”, defendió Gurría el modelo BEPS en la capital argentina.

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Ese suave acuerdo contra las zonas offshore es tomado como base de argumentación por Cambiemos para justificar su supuesta adhesión a la transparencia fiscal. Sin embargo, las redes globales de especialistas en Justicia Fiscal como la red Tax Justice Network o la plataforma mundial Oxfam consideran insuficiente esa hoja de ruta contra las guaridas fiscales.

“Muy poco se puede hacer mientras que instancias como la OCDE sean las responsables de determinar cuáles son las jurisdicciones que puedan ser consideradas como guaridas fiscales.  En su más reciente reporte, la OCDE reporta solo a Trinidad y Tobago como una jurisdicción no-cooperativa, dejando por fuera de tal clasificación a las ya conocidos guaridas fiscales y dificultando, de esta forma, el accionar de países en desarrollo que quieran tomar medidas para detener los flujos financieros ilícitos. Una iniciativa importante para contrarrestar el problema del uso de guaridas fiscales para sostener la corrupción es la que Ecuador impulsó en el año 2017 cuando aprobó la ley que prohíbe que funcionarios públicos puedan estar vinculados a cuentas y bienes en guaridas fiscales, algo que debería ser replicado por otros países”, advierte y aconseja a Nuestras Voces el especialista peruano Rodolfo Berajano, Coordinador de la red latinoamericana Latindadd, una plataforma zonal activa contra la elusión y evasión fiscal.

Recapitulando, Lagarde se llevó una camiseta de River en su valija. Pero, en el fondo, es indudable, que es hincha de Mauricio Macri.

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Emiliano Guido

Emiliano Guido

Periodista especializado en política internacional. Forma parte del Programa de Integración Regional y Financiamiento para el Desarrollo en Fundación SES (Argentina). Ganador del Premio José Martí (2006) otorgado por la agencia Prensa Latina.

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