Evo impuso a su candidato y la fórmula es Arce-Choquehuanca

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El presidente boliviano derrocado anunció una fórmula electoral de consenso. El ex ministro de Economía Luis Arce, cercano a Evo Morales, será el candidato presidencial para las elecciones del 3 de mayo. Arce diseñó el llamado «milagro económico boliviano» y estará secundado por el ex Canciller David Choquehuanca, con prédica en la comunidad aymara de El Alto, y crítico de la supuesta profundización bolivariana implementada por Morales en el último tramo de su gobierno.

El presidente Evo Morales consiguió ayer su primer triunfo político desde que la coalición golpista lo expulsó del gobierno y el país el último 10 de noviembre. A partir de que la presidenta autoproclamada Jeanine Áñez tomó el mando del Palacio Quemado gracias al auxilio del empresario supremacista blanco Luis Camacho el gobierno de facto buscó transmitir que el liderazgo político de Morales había fenecido. En un juego de espejos con lo hecho con otras administraciones neoliberales de la región, que una vez alcanzado el sillón del Ejecutivo –caso Mauricio Macri o Jair Bolsonaro- pretendieron erradicar el capital político de sus principales rivales e indiscutidos líderes populares –en ese orden Cristina Fernández y Luis Lula Da Silva-, el bloque dictatorial boliviano intentó por todos los medios cercar la prédica política del primer presidente indígena de su país incluso puertas adentro del MAS. Los fiscales inventaron causas contra Evo por “sedición y terrorismo”, los medios hegemónicos titularon a diario sobre el “declive de Morales al interior del MAS”.

Sin embargo, a contramano de la campaña de desprestigio contra Evo propagada por la coalición golpista, el último fin de semana quedó claro en la capital argentina que el ex dirigente cocalero de El Chapare sigue siendo el líder indiscutido de su partido. En principio, Morales logró reunir a los principales dirigentes de las distintas corrientes de su movimiento fronteras afuera de Bolivia. En ese sentido tres de los cuatro precandidatos presidenciales –a los mencionados Luis Arce y David Choquehuanca se especulaba como posibles vértices de fórmula al ex Canciller Diego Pary y al dirigente campesino Andrónico Ródriguez, quien no pudo trasladarse porque el gobierno le cercó el paso- viajaron hasta Buenos Aires para consensuar con Morales, en los hechos el jefe de campaña del partido, una lista de consenso, equidistante de las distintas voces del MAS y lo suficientemente potente como para enfrentar en las urnas a un gobierno dictatorial que implementa una fuerte política represiva y segregacionista. 

Pero, fundamentalmente, el peso de Morales sobre la decisión tomada ayer en el Hotel Bauen quedó patentada al momento de oficializarse el orden del binomio ya que el economista Luis Arce es un dirigente fiel a Evo, un cuadro técnico sin recorrido dirigencial o inserción territorial propio, y por lo tanto la voz del diplomático Choquehuanca, que cuenta con el apoyo de las comunidades indígenas celosas de la supuesta ascendencia de la intelectualidad blanca de La Paz sobre Evo, quedará en un segundo plano en el proceso electoral naciente.

Por los motivos mencionados, es decir la evidente intención de Morales como de las distintas corrientes del MAS por confluir en una lista de unidad y así no regalar fuerzas ante un enemigo común muy poderoso y despiadado, no fue fortuito que el Jefe de Estado derrocado del país vecino advirtiera ayer por la noche en su primer comunicación oficial que la fórmula alcanzada replicaba el esfuerzo hecho meses atrás por la entonces oposición argentina en el sentido de alcanzar una síntesis electoral superadora. “Nuestra dupla: Luis Arce y David Choquehuanca es una combinación del conocimiento científico y el conocimiento originario milenario, la unidad del campo y de la ciudad, del cuerpo y del alma. Tenemos un proyecto político de liberación que ha demostrado que otra Bolivia es posible”, advirtió Evo en su cuenta personal en la red social Twitter.

El intento de alcanzar heterogeneidad política en una fórmula presidencial no es privativo de ningún país o movimiento partidario. Sin embargo, como bien explica el ex Vicepresidente Álvaro García Linera en su libro Geopolítica de la Amazonía, la necesidad de construir consensos y denominadores comunes cobra relieve en el vecino país porque Bolivia es un país sumamente fragmentado. La Bolivia del oriente, llana agroindustrial y blanca, dista de tener los colores y el contorno productivo o de clase de la otra Bolivia, la del Altiplano, donde resuena la voz aymara o de los campesinos desplazados que buscan ganarse un sustento, ni que hablar que esas naciones no colindan completamente con las otras Bolivias, la quechua, la guaraní, o la asentada sobre las enormes y estratégicas reservas de litio. 

El Movimiento Al Socialismo siempre medió por contener a todas las raíces identitarias del país en una formula gubernamental y electoral, la de Evo Morales y Álvaro García Linera, que explicitaba desde el vamos esa voluntad política. Evo era la voz del interior tropical y cocalero, era la fuerza y el trabajo comunitario campesino, la mirada ancestral indígena; Álvaro era la voz de la intelectualidad ilustrada universitaria, era la fuerza y el trabajo de las comunidades profesionales urbanas, la mirada estratégica del que procesaba y escribía en tiempo real las profundidades alcanzadas por el denominado proceso de cambio. Esa dupla de poder fue sacada a sangre y fuego del Palacio Quemado por una coalición político militar y civil oscurantista. Pero, al parecer, desde ayer a la noche, ese espíritu de coalición y contención política revive en el MAS con otros nombres: Luis Arce- David Choquehuanca.

“Luis Arce, ex ministro de Economía de Evo, de presidente y David Choquehuanca de vicepresidente es la fórmula del MAS. Se invierten los roles que existía con el binomio Evo-García Linera: Arce para atraer la clase media y Choquehuanca para los movimientos indígenas y sociales”, explica el enroque del análisis explicitado el periodista especializado en temas internacionales Bruno Sgarzini, de fluidos contactos con la conducción política del MAS.

Por último, la influencia de Morales en el diseño de la estrategia electoral del MAS no quedó sólo impreso sobre lo que será el tramo superior de la boleta. Además del binomio anunciado Arce- Choquehuanca el movimiento liderado por Evo Morales informó ayer a la noche que otros dirigentes importantes y cercanos al presidente depuesto lideraran las candidaturas distritales a Senadores. El mencionado Andrónico Ródriguez, el llamado heredero político de Evo, será candidato a primer Senador por el distrito de Cochabamba, la ex presidenta del Senado Adriana Salvatierra, promocionada en el anterior gobierno por Evo Morales, hará lo mismo en Santa Cruz de la Sierra. Además el ex Canciller Diego Pary, hasta ayer precandidato presidencial y de buen diálogo con Morales, liderará la boleta a Senador en la provincia de Oruro, mientras que el ex embajador boliviano en la OEA Jorge Gringo González encabezará ese segmento electoral parlamentario en el distrito de Sucre.

De fondo, más allá de los nombres elegidos, hay un subtexto político claro: para Evo Morales es con todos y todas.

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Emiliano Guido

Emiliano Guido

Periodista especializado en política internacional. Forma parte del Programa de Integración Regional y Financiamiento para el Desarrollo en Fundación SES (Argentina). Ganador del Premio José Martí (2006) otorgado por la agencia Prensa Latina.

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