Evo unifica fuerzas y la ambición de Jeanine divide a la derecha

Compartir

El derrocado presidente de Bolivia Evo Molares demostró en el estadio de Deportivo Español su gran poder de movilización y la fórmula que impulsa para las elecciones se solidifica. Por el contrario, la coalición golpista no logra un candidato de consenso a días del cierre de listas. La ambición de la autoproclamada mandataria Jeanine Áñez alentando su propia candidatura profundiza la división de la derecha.

El presidente derrocado Evo Morales y la autoproclamada mandataria Jeanine Áñez hablaron casi en simultáneo el último miércoles para sus bases políticas. La fecha elegida, el 22 de enero, fue tomado por ambos, claro está, con distintos significados políticos.

El primer presidente indígena de su país honró en Buenos Aires –donde transcurre un exilio político forzoso- los catorce años del Estado Plurinacional, la refundación identitaria y cultural iniciada en su país cuando asumió su primer período al frente del Ejecutivo.

Por el contrario, la ex Senadora de Beni, fustigó todo lo hecho por el denominado proceso de cambio, en una alocución nacional realizada desde un sepulcral Palacio Quemado y ante una minoría blanca reunida en la Plaza Murillo. Y de paso celebró junto a sus socios de la coalición golpista la ilegítima extensión de su mandato cedida por la Justicia nacional. 

Nuestras Voces estuvo presente en el estadio del Deportivo Español, un escenario elegido con cálculo político por el jefe de campaña del MAS, que es el propio Morales tras una decisión tomada por su movimiento, ya que el club donde brilló el mítico arquero Pedro Catalano se encuentra próxima al barrio donde vive buena parte de la diáspora boliviana en el extranjero más numerosa. Es más, el hecho de que Evo Morales resida en Buenos Aires –y no en una provincia norteña limítrofe con su país, como Morales pretendía pero no concretó por consejo de la Cancillería argentina al estimar que no había óptimas condiciones de seguridad-, y el portentoso acto político realizado en la zona de Bajo Flores –los organizadores y la Policía Federal calcularon una asistencia cercana a los 40 mil manifestantes- inciden en el plano electoral. El padrón argentino –es decir el conformado por los ciudadanos  bolivianos residentes en nuestro país que pueden votar cuando hay comicios en su nación- supera en número de electores al padrón de departamentos chicos del vecino país como la provincia amazónica de Beni, de donde proviene Áñez.

Fue una jornada de un calor abrasador, los primeros asistentes intentaban menguar el sopor de la temperatura acostándose sobre los bordes del campo de juego donde llegaba algo de sombra. En los alrededores del estadio mujeres de pollera y trenzas vendían los típicos platos callejeros de la comida criolla de su país: charqui, pollo broaster y salchipapas. El fuego del sol lo dominaba todo, no había nubes o arboledas cercanas que cercaran su paso. Sin embargo la gente llegaba. Uno de los primeros dirigentes argentinos en ingresar a una zona interior del club formado por inmigrantes ibéricos fue Catalano, en este caso Daniel, líder capitalino en el gremio estatal de ATE y muy comprometido con la comisión local que viajó en su momento a Bolivia para interiorizarse e informar al mundo sobre la represión desatada por la coalición golpista. 

Además de Catalano también se vio a la periodista local Stella Calloni –muy cercana a Morales, autora de la investigación “Evo en la mira- la CIA y la DEA en Bolivia- en la primera fila del acto cuando el también dirigente gremial cocalero de Chapare reivindicó los catorce años, interrumpidos finalmente en noviembre último, de su gestión presidencial. Por último, la militancia argentina dijo presente con la presencia de distintas organizaciones sociales y políticas argentinas –como la Central de Trabajadores Argentinos o La Cámpora- sobre las escalinatas de cemento del estadio. 

Antes del discurso final Morales fue franqueado en todo momento por el recientemente proclamado candidato presidencial del MAS, su ex ministro de Economía estrella Luis Arce. El nombramiento del artífice del denominado milagro económico boliviano –por citar un índice la inflación anual en el vecino país nunca llegó a los dos dígitos anuales en los últimos períodos- suscitó aparentemente cierto recelo en las organizaciones campesinas e indígenas aliadas tácticamente al evismo ya que unos días atrás durante un plenario partidario realizado en Oruro se habían pronunciado a favor de otro frontman electoral: el ex Canciller David Choquehuanca. Sin embargo, esa supuesta polarización interna en el MAS, solo es visibilizada por los medios de comunicación bolivianos –todos alineados con el régimen-. Sin embargo, en los hechos, durante la oficialización de Arce como candidato el último domingo en el Hotel Bauen, todos los sectores del mencionado movimiento –ya sea los dirigentes provenientes del oriente, o sus pares del occidente, o ya sea los cuadros con responsabilidad partidaria, o los voceros de los colectivos territoriales- suscribieron con su firma el documento final divulgado tras el cierre del cónclave.  

Evo impuso a su candidato y la fórmula es Arce-Choquehuanca

En el corto plazo hay una fecha marcada rojo en el calendario político boliviano: el 3 de febrero los distintos partidos deben oficializar las candidaturas nacionales. Mientras a pesar de lo advertido los medios bolivianos sobre el supuesto desgaste político de Evo Morales el MAS ya puede mandar a imprimir sus boletas con una dupla de consenso interno el mapa de los partidos de derecha es fragmentario. En principio, el campo opositor a Evo poseía hasta ayer nomás tres figuras electorales de peso: Jorge “Tuto” Quiroga –el artífice intelectual del golpe según Morales y el más alineado a los Estados Unidos-, el empresario gasífero y supremacista blanco Luis Camacho –el autor material del golpe, el  hombre que organizó las bandas paramilitares y financió la traición de la cúpula del Ejército-, y el ex presidente transitorio y catedrático Carlos Mesa, la opción de centroderecha preferida por los sectores medios urbanos. 

Sin embargo, en las últimas horas varios ministros del gobierno nacional y usuarios de redes sociales coincidieron, aparentemente, de forma imprevista en el uso de un mismo hashtag temático –el amistoso # ¿Y si fuera ella?, que es además el título de una canción del antibolivariano cantante melódico Alejandro Sanz-, para ponderar la posible candidatura de la blonda Jeanine Áñez. A favor del bando conservador, Áñez –que hasta hace poco estaba cerca de su retiro político según informa diarios orgánicos al golpe como El Deber de Santa Cruz de la Sierra- es una figura con menos kilometraje en la política y con más capacidad para realizar cierta teatralidad dramática en los medios de comunicación, lo que la convierte en una figura marketinera con cierta potencialidad en los laboratorios de comunicación de la derecha boliviana.

Sin embargo, a pesar de todo lo dicho, una resolución electoral feliz a favor del MAS aún es fácil de prever. La coalición golpista ya demostró que está dispuesta a utilizar todos los mecanismos de cacería legal y represiva posibles contra los referentes del evismo; además, a pesar de sus fisuras, sus distintos referentes poseen un acuerdo táctico y tácito de ir en un hipotético ballotage contra la lista del MAS. Como bien apuntó el especialista Fernando Molina al colega argentino Juan Elman: “En las encuestas, luego del MAS, que sigue siendo la primera minoría electoral, aparecen Añez –que ha dicho que no se candidateará–, Fernando Camacho y luego Carlos Mesa, que representa al centro derecha. Si Añez participa, la derecha se dividirá y el centro tendrá mejor posibilidades de pasar a una segunda vuelta. Ninguno de los partidos mencionados, por sí solo, está en condiciones de lograr mayoría absoluta, así que lo más posible es que haya una segunda vuelta con el MAS, que perderá con toda seguridad”.

Comentarios

Comentarios

Emiliano Guido

Emiliano Guido

Periodista especializado en política internacional. Forma parte del Programa de Integración Regional y Financiamiento para el Desarrollo en Fundación SES (Argentina). Ganador del Premio José Martí (2006) otorgado por la agencia Prensa Latina.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 29/02/2020 - Todos los derechos reservados
Contacto