“Hay audios donde se menciona al juez Bonadio”

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La abogada de Pedro Etchebest, Natalia Salvo, reveló en diálogo con Nuestras Voces que hay 22 horas de audio, 100 mensajes de texto, unos 10 videos y fotografías: “Sólo se conoció una partecita, hay audios mucho más pesados que involucran a otros funcionarios judiciales”. La representante del empresario extorsionado por Marcelo D’Alessio en nombre del fiscal Carlos Stornelli también sostuvo: “Es un espanto pero sabemos que esto se resuelve mediáticamente”. Una nueva denuncia conocida ayer revela un modus operandi y Salvo espera que haya más denuncias. 

Fotos: Joaquín Salguero

Una nueva denuncia por extorsión que involucra al fiscal del caso de los cuadernos fotocopiados, Carlos Stornelli, y al operador Marcelo D’Alessio se presentó este viernes ante el juzgado federal de Dolores que conduce Alejo Ramos Padilla. La acusación, que impulsa el ex secretario presidencial Pablo Barreiro, describe un modus operandi similar al que relató el productor agropecuario Pedro Etchebest. “El caso es igual. Nosotros teníamos conocimiento de que había otros estudios que operaban para el fiscal”, asegura Natalia Salvo, la abogada de Etchebest, a Nuestras Voces.

Según reveló Horacio Verbistky en El Cohete a la Luna, los hermanos Pablo y Raúl Barreiro aportaron 40.000 dólares para no ser “encuadernados” por Stornelli y el juez Claudio Bonadio. Así se desprende de la nueva denuncia presentada por Raúl Barreiro que se radicó en Dolores por apreciar un mecanismo de extorsión similar al que padeció Etchebest. El padre de los Barreiro, Ricardo, fue detenido en septiembre de 2018 en el marco de la causa de los anotadores del chofer Oscar Centeno. De las oficinas del exsecretario de Seguridad de Boca Juniors se filtró información amenazante por la cual D’Alessio extorsionó a quien fue secretario privado de Cristina desde 2010. También existen audios que evidencian la maniobra.

El mismo viernes, D’Alessio fue detenido por orden del juez Ramos Padilla y el domingo fue indagado. Ese mismo día, tal como publicó Ari Lijalad en El Destape, Matías Albano Etchebest, hijo del empresario, denunció que hubo un ingreso ilegal a su casa y que recibió amenazas de muerte. El hijo de Etchebest radicó la denuncia en la Comisaría 14 de Mar del Plata. Dijo  que “teme por su integridad física y psicológica, de su familia, dado que en este último mes tuvo amenazas varias, de muerte y daños, por vías telefónicas”.

–¿Cómo está Etchebest tras la detención de D’Alessio?

–Está muy asustado, tiene miedo por sus hijos. Está muy conmocionado.

¿Los sorprendió el material que se encontró en los allanamientos que se realizaron en la casa del operador? Había desde armas de alta tecnología a una flota de autos de lujo y una colección de relojes de alto valor.

-–Lo de las armas sí. Lo de la droga no. Él le decía que se plantaban drogas. No nos sorprendió eso.

–¿Cuál es la expectativa ahora?

–Que se lo procese a D’Alessio. Pedro vio que otra persona hizo una denuncia similar. Se siente más acompañado. Él espera que otros empresarios salgan a denunciar. Salieron en los audios los nombres de otros ejecutivos (NdelR: Sergio Taselli, Paolo Rocca y Eurnekián). Nosotros somos cautelosos en decir que está acreditado el vínculo de D’Alessio con Stornelli. Eso no quiere decir que no se nombren a otros funcionarios judiciales. Hay audios donde se menciona al juez Bonadio.

–¿Eso qué puede implicar?

–Que sean convocados a dar explicaciones. Yo veo como una pirámide. Todos están despegándose del escalón más bajo y están viendo hasta dónde llega el caso. Yo no sé hasta dónde llega esto.

–En su primera declaración judicial por este caso, en la que se presenta en un juzgado de Instrucción, D’Alessio vincula a Etchebest con dos expolicías, a los que relaciona con los servicios de inteligencia. Se trata del ex jefe de la bonaerense Aníbal Degastaldi y del ex comisario Ricardo Oscar Bogoliuk, a quienes relacionó con la AFI. ¿Existe ese vínculo que menciona D’Alessio ante la Justicia?

–Para nada. Con nadie. Es un empresario agropecuario. No tiene nada que ver. Primero dijeron que estaba en la ONCCA. Que era un pasillero. Mi cliente no pisó la ONCCA. D’Alessio no es una persona que no tenga contactos con los mejores abogados que le puedan dar una estrategia de defensa solvente. Dice que quería saber de dónde venía la ruta del dinero K. Es un absurdo. En términos jurídicos es insostenible. Pero nosotros sabemos que esto se resuelve mediáticamente. Es un espanto pero es así. Lo que dice D’Alessio no lo puede decir si no está legitimado desde la opinión pública ni si está con un importante respaldo. El tema de la comunicación es muy importante en este caso.

–Según se desprende de la nueva denuncia de los Barreiro, existiría un modus operandi: estudios de abogados relacionados a la Justicia que extorsionan a clientes y a la vez arietes mediáticos que brindan verosimilitud a la extorsión en ciernes. En la nueva presentación vuelve a aparecer el fantasma de los Estados Unidos.

–En el caso de Pedro también aparece la embajada de los Estados Unidos. D’Alessio habla de que es un “buche” de la embajada en el 2013 cuando estaba en Enarsa y que así arma la causa de Gas Natural Licuado (GNL), que es después la que utilizan Bonadio y Stornelli para quedarse con el caso Cuadernos por “absorción”. Por eso nosotros también salimos a presentar una inhibitoria diciendo que el delito que imputamos a D’Alessio es el de extorsión. Hay una conducta, un hecho, que es el que se presume en una norma. Ese hecho, que es la extorsión, se dio en Pinamar. El pago (NdelR: que se realizó en Puerto Madero) es una derivación lógica. Es un apéndice de ese hecho principal. Un hecho es una estructura significativa, esa unidad delictiva esta dado por la extorsión que se consuma en Pinamar, cuando se negocia, cuando se sella el acuerdo. Y el pago es una consecuencia del delito de extorsión. Lo accesorio sigue la suerte del principal.

–Ahora la gran disputa será la competencia territorial: si sigue su suerte en Pinamar o la causa se lleva a Comodoro Py, tal como pretende Stornelli.

–Como poder, pueden hacer cualquier cosa, eso lo hemos visto. Nosotros apelamos desde el primer momento a la visibilización social. El terreno de batalla lamentablemente no es un expediente. Y esperamos a que otros empresarios o denunciantes se animen a poner de relieve esta situación. Cuando se saca del ostracismo una situación tan oscura, cuanto más visibilidad se le da, más complejo es taparla.

–Hablando de visibilización. ¿Qué caudal probatorio presentaron en términos audiovisuales?

–La causa cuenta con 22 horas de audios, más de 100 mensajes de texto, capturas de pantalla, cerca de 10 videos y materiales fotográficos.

–Hasta ahora, ¿cuánto se conoció?

–Una partecita. Hay audios que son mucho más pesados.

–¿En qué sentido?

–A nivel extorsivo. Y a nivel de los funcionarios judiciales que involucra.

Las malas juntas de Stornelli

La extorsión

“Pedro estuvo 10 horas declarando. Lo primero que hizo fue poner a disposición el celular cosa que el fiscal Stornelli no hizo. Y le chequearon todo, preliminarmente, para hacer admisible la denuncia”, relata la abogada Natalia Salvo, que conversó con Nuestras Voces en un bar de Belgrano. Y cuenta cómo fue la extorsión que sufrió Etchebest.

El primer contacto de D’Alessio y el productor agropecuario se dio el 28 de diciembre.

“Todo se sucedió de forma sistemática. D’Alessio tiene el oficio del extorsionador. Tiene habilidad para tocar el punto débil y lo primero de lo que le habla es de Stornelli”, afirma la letrada.

“Su práctica intimidatoria primero era solapada: ‘Vos sabés que entregué al de PDVSA y ahora va a aparecer en la nota de Clarín’, le dijo. Etchebest ve a los tres días la nota y entra en pánico. Le nombra gente que no tenía nada que ver con el caso de los Cuadernos y queda involucrada. Le va anticipando las jugadas como para hacerle saber que no era ni un loquito ni un boludo ni un tipo que no tiene contactos”, dice Salvo.

Y describe la forma en que lo amenazaba a su cliente: “Le dice cuándo ingresó su hijo al país. Le brinda un número de chasis de un vehículo de su entorno. Pedro se decía: ‘Este tipo me está mirando’. Eran todos datos que surgían de informes que se piden a través de Cancillería. No los puede pedir cualquiera. Por eso menciona a Sebastián, el secretario de la fiscalía Nº 4 a cargo de Stornelli. Los pedidos de informes fueron extraoficiales”.

La abogada habla de la decena de informes de donde surge información valiosa para el extorsionador. Ese material, según relata Salvo, es el que después en el balneario CR, en Pinamar, D’Alessio intercambia con Stornelli. “’Tenés una laptop porque te tengo que mostrar unas cositas’, le dice D’Alessio al fiscal. La tarifa del monto del ‘acuerdo’ se pone en función de esos informes. Cuánta plata tenés si vivís en Le Parc. Todo eso se realiza en base a eso. Estos informes son extraoficiales del mismo modo que lo era la eventual declaración de Campillo”.

–Se refiere a la declaración del extitular de la ONCCA con la que se amenaza a Etchebest en el caso de los Cuadernos y sobre la que se generó la polémica porque no figura en el expediente.  

–El caso de Barreiro es similar. Lo dice D’Alessio en los audios: “Esto ya lo hicimos con otros”. Mencionaba a Taselli, a Eurnekian. Mencionó a otros empresarios. Teníamos conocimiento de que había otros estudios que operaban para el fiscal. Que es lo que salió ahora. Respecto a la declaración de Campillo, más vale que no consta si a Pedro le dijeron “si vos no llegás a un acuerdo esto es lo que va a decir”. Lo mismo pasa con los informes. Yo no puedo pedir informes de ese tenor, eso tiene que ser por vía judicial. O el loco al que todo el mundo dice que sólo vio una vez está muy loco o tienen mucho respaldo.

–¿Cómo es el modus operandi?

-D’Alessio lo puso sobre el tapete, era una forma de extrorsionar: “Esto lo probamos ya con otros”, comenta. Ahora, que había otros “interlocutores” también teníamos un eco de eso. Por eso le dijimos a Pedro que salga a hablar. La última vez que lo vi, antes de que esto saliera a la luz, después se fue, estaba muy asustado. “Esto es muy grande”, me decía. “No importa la verdad, importa la percepción de verdad. A mí me chupa un huevo si vos no hiciste nada”, le decía D’Alessio. Le decía “te van a llevar en cana” cuando Pedro le decía que no podía pagar (NdelR: el extorsionador le pidió 500 mil dólares). Fue todo muy complejo de manejar. Era un estado de tensión constante. Cada dos por tres se comunicaba D’Alessio.

–Los contactos comenzaron el 28 de diciembre…

–Sí, el 28 de enero se presenta la denuncia y el 29 se constituye Pedro como querellante y la ratifica. Estuvo 10 horas ratificando la denuncia. Evidentemente, a la doctora Carrió le llega la información, después sale la nota de Verbitsky. Según D’Alessio, la mujer de Santoro es muy cercana a Carrió. Cuando allanan la primera vez a D’Alessio y sale Carrió nosotros vimos que el caso iba a explotar.

–Los datos que surjan de las cámaras de Pinamar también pueden brindar información sensible.

–D’Alessio habla de la Land Rover y que el fiscal estaba como un chico con ella. Que la puso “a todo lo que da” en Pinamar. El juez habrá tomado las medidas pertinentes en Pinamar a los efectos de poder acreditar esas situaciones.

–Como la del saludo con la que se sella el acuerdo y que, según el relato, incluye un estrechón de manos entre Stornelli y Etchebest.

Exactamente.

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Franco Mizrahi

Franco Mizrahi

Especialista en periodismo de investigación. Trabajó en la revista Veintitrés, Tiempo Argentino, Infojus y El Cohete a la Luna. Actualmente escribe en los portales Nuestras Voces y El Destape y en las revistas Acción y Contraeditorial. Editó los libros “Macri el año perdido”, de Roberto Caballero (Planeta); y “Radiografía de la corrupción PRO” (Planeta).

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