La calesita verde de la deuda PRO no frena

Compartir

El Presidente Macri pide plata prestada en el exterior a tasas altas y vende dólares aquí a las grandes empresas, que fugan las divisas. El Estado gasta cada vez más y paga el déficit con deuda externa. Los vencimientos de intereses en dólares se triplicaron en apenas dos años y la perspectiva es que Argentina gaste cada vez más plata en pagar costo financiero. Mientras el escenario empeora, el Gobierno tomó deuda a 100 años y lo festejó. Las mentiras del ministro de Finanzas, Luis Caputo.

La colocación de los polémicos bonos a 100 años, por unos USD 2.750 millones de dólares y, al mismo tiempo, el anuncio del presidente Mauricio Macri que ampliará la emisión de los Bonar 2024 por USD 4.000 millones de dólares más, son un síntoma de época.

De esta forma, el Gobierno sostiene la vía del endeudamiento externo como principal fuente de divisas en la economía, por encima de la inversión extranjera directa (por falta de inversores interesados) y del saldo comercial (por decisión del propio gobierno).

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, defendió los elevados índices de emisión de deuda de la cartera que dirige señalando que “tres de cada cuatro” emisiones han “sido para cancelar deuda”. De esta forma, intentó desresponsabilizar a la actual gestión por el abultado volumen de deuda emitida y apuntar contra los gobiernos de Cristina Fernández por lo que sería una “pesada herencia” de compromisos a futuro. Sin embargo, un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), cuestiona los dichos de Caputo e indica que “la deuda externa es el pilar central del modelo económico de Cambiemos y que la misma se dirige principalmente para financiar la fuga de capitales”.

Deuda a 100 años: un parche caro para el déficit

Deuda: corazón de la política económica de Cambiemos

Para contrastar los dichos de Caputo con la realidad, desde CEPA analizaron “los vencimientos de intereses y capital en moneda extranjera “heredados” por el gobierno de Cambiemos para los años 2016 y 2017, en contraste con las emisiones de deuda en moneda extranjera realizadas por el Estado Nacional desde la asunción del actual gobierno”. Así, pudieron comprobar que en 2016 los compromisos heredados ascendían a USD 11.951 millones de dólares, mientras que el volumen de deuda tomada, en idéntico periodo, fue casi tres veces superior, alcanzando los USD 34.652 millones.

Cuadro 1. Vencimientos de deuda «heredados» y nueva emisión de deuda, 2016 -2017. En millones de dólares

A su vez, en el cuadro 1 también se puede observar cómo los vencimientos heredados para todo el 2017 rondan los USD 17.000 millones de dólares, mientras que el volumen de endeudamiento en los primeros seis meses roza los USD 36.000 millones de dólares. Esto significa “un endeudamiento que en sólo seis meses duplica los compromisos previstos para todo el año”. De esta forma, si analizamos los 18 meses de gestión de Cambiemos, veremos que su nivel de endeudamiento trepa a USD 70.524 millones de dólares, mientras que los vencimientos heredados para sus dos primeros años de gestión acumulan USD 29.472 millones de dólares. En cifras más sencillas: la deuda tomada es 2,4 veces los vencimientos acumulados. Pero, además, si los compromisos son casi USD 30.000 millones y la deuda más de USD 70.000 ¿a dónde fueron los casi USD 40.000 millones de dólares restantes?

La deuda de todos para financiar la fiesta de pocos

Endeudarse para fugar

Como puede observarse en el gráfico 1, esos USD 40.000 millones de dólares se dividieron en partes –casi- iguales entre la fuga de capitales y el incremento de las reservas del Banco Central.

Respecto a la primera, CEPA estima – en base a datos del BCRA- que los dólares fugados del país ascienden a más de USD 20.000 millones, mientras que más de USD 21.000 millones fueron a robustecer las reservas de la mayor entidad monetaria del país. El informe de CEPA destaca que “en este modelo económico” las reservas “no tienen ningún tipo de utilidad” ya que “la consolidación de las “metas de inflación” implica la utilización de un flex cambiario, es decir: que el tipo de cambio debería fluctuar libremente pudiéndose depreciar o apreciar según lo decida el mercado, dado que el banco central no intervendría de manera significativa en ningún caso”.

Gráfico 1. Destino de los dólares del endeudamiento externo de Cambiemos, variación neta 2016 -2017

El documento del centro de estudios económicos comandado por Hernán Letcher concluye señalando que los dichos de Caputo son falsos ya que en él se exageraron los guarismos vinculados a los “compromisos heredados” y que, por lo tanto, queda expuesto que el endeudamiento externo “es el pilar central del modelo económico de Cambiemos y que la misma se dirige principalmente para financiar la fuga de capitales”. Al mismo tiempo, CEPA destaca que para concebir la magnitud de la deuda contraída en los últimos dieciocho meses basta analizar los montos y usos que el gobierno le asignó: permitió “cancelar compromisos heredados, fugar más de 20 mil millones de dólares y, al mismo tiempo, acumular un importe similar en reservas internacionales”.

Aguantadero de CEO, familiares PRO y endeudadores seriales

Además, es preciso señalar que el endeudamiento “en moneda extranjera no sólo genera problemas de sustentabilidad financiera en el futuro próximo, sino que provoca –dada su velocidad- serios problemas macroeconómicos”, ya que, ante un exceso de dólares, se emiten más pesos y, por consiguiente, se sube la tasa de interés, lo que termina promoviendo la especulación financiera por sobre la inversión comercial o productiva e impidiendo así la reactivación de la economía real. A su vez, esto podría catalizar la volatilidad del dólar y, con ella, acelerar la inflación, ya que los productos que están atados al precio de la moneda estadounidense, tendrían que actualizarse al nuevo tipo de cambio, tal como sucedió en los rubros de alimentos y de naftas y gasoil, que anunciaron un aumento de entre 6% a 7,2% de sus precios

Comentarios

Comentarios

Martín Sosa

Martín Sosa

Periodista. Escribe sobre educación, política y economía. Colaboró en Página/12 y Le Monde Diplomatique. Forma parte de la Fundación Germán Abdala y del staff de comunicación de la Universidad Nacional de Hurlingham (Unahur)

Hacé tu anotación Sin anotaciones