La lucha de los trans por trabajar

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Con una ley cajoneada por la Gobernadora María Eugenia Vidal, un trabajador trans logró ser reincorporado en la Defensoría de la Provincia de Buenos Aires. En la provincia el 1% de los empleados deberían ser trans, pero la gobernadora de Cambiemos no reglamentó la norma.

Foto: Joaquín Salguero

La Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires incorporó tres trabajadores trans el año pasado, pero en menos de un año despidió a dos. Tras reclamar junto a organismos de DD.HH. y organizaciones LGTBI, uno de ellos fue reincorporado a su puesto.

Todo comenzó en febrero de 2017 cuando la dependencia estatal que garantiza el ejercicio de los derechos fundamentales de los bonaerenses anunció ante la prensa que habían incorporado a tres trabajadores trans. 

El objetivo fue cumplir con el cupo del 1 por ciento que exige la Ley Diana Sacayán (la 14.783 de 2015), que aún no fue reglamentada por la gobernadora María Eugenia Vidal, por lo que las dependencias de la provincia no la cumplen.

La cuestión es que a menos de cumplir un año en sus puestos, el organismo despidió a una y no le renovó el contrato al otro. Lo llamativo de este caso es que Eidan Logan Matelica y Julieta Quintana -dos de los trabajadores trans contratados- son las únicas personas que quedaron desafectadas del organismo, según afirmaron.

Solicitaron en reiteradas oportunidades una reunión con Guido Lorenzino, el defensor del pueblo bonaerense, y este martes Eidan Matelica fue recibido por el funcionario. Tras una charla en la que el desafectado pudo explicar su situación, finalmente fue reincorporado a su puesto de trabajo. En tanto que Julieta Quintana, recién operada, no pudo asistir y, hasta el momento, no fue reincorporada.   

“El trabajador fue incorporado en otro contexto. Reconocemos que cometimos errores en la contención y nos propusimos una segunda oportunidad tanto para él como para nosotros”, dijo a Nuestras Voces el Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, Guido Lorenzino.

Por su parte Eidan Matelica, el trabajador reincorporado, dijo a Nuestras Voces que “es muy importante para mí recuperar el trabajo ya que lo necesito, pero también necesitaba que ellos supieran por la situación que había pasado en estos últimos meses”.

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La historia desde el principio

A comienzos de 2017 una compañera trans de Eidan y Julieta -que trabaja en la Defensoría- les avisó que estaban buscando gente para integrar por la ley de cupo laboral trans. Como necesitaban el trabajo aceptaron de inmediato.

El contrato que firmaron fue bajo la modalidad de locación de servicios en el que los trabajadores tuvieron que inscribirse en la AFIP como monotributistas y facturar. De ese modo pueden ser despedidos sin indemnización; descontarle los días no trabajados -inclusión con justificación médica-; no poseen cobertura de ART y sin derecho a agremiarse.

Consultado por Nuestras Voces respecto a este modo de contratación el titular de la defensoría dijo que “es la única modalidad de contratar gente que tenemos porque la provincia no creó nuevos cargos de planta”.

En primera instancia a Eidan lo ubicaron en atención presencial y a Julieta a atender llamadas en el call center. “Venimos de realidades en las cuales por ahí es un poco heavy que nos pongan a atender problemáticas de otras personas, ¿no? Porque cuando vos estás en atención al público, además de cargar la queja que la persona va a  efectuar, vos tenés que escucharla, quedarte ahí, hay personas que se largan a llorar, personas que pasan por situaciones de violencia muy feas y a mí en lo particular me afectó muchísimo”, contó Eidan Matelica.

A mitad de año Eidan manifestó que se estaba sintiendo muy mal por estar ahí pero no le hicieron caso. “Me dijeron: en tu  contrato dice que vos tenés que cumplir atención al público así que no te podemos pasar a ningún otro lado”.

En octubre tuvo un ataque de estrés y perdió la voz por 20 días. “Cuando nos dieron la capacitación pregunté si nos iban a hacer un acompañamiento psicológico y eso no estuvo nunca. De hecho tuve que empezar a hacer seguimiento psicológico después de que recuperé la voz porque quedé muy afectado con ataques de ansiedad y pánico”, explicó.

Los despidos de Vidal

En el caso de Julieta Quintana ella vivía en Laferrere y trabajaba en La Plata. Viajaba más de 2 horas para llegar al trabajo. En el medio de un tratamiento para hacerse una cirugía ella pidió una licencia, avalada por un psiquiatra y una psicóloga, pero se la negaron.

“Cuando presenté los certificados para la licencia me dicen que les parecía una locura una licencia por un mes. Me habían dado medicación y necesitaba estar en casa, bajar un cambio. No recuerdo qué fecha pero me mandaron un mail para echarme. Según ellos me enviaron un telegrama que jamás llegó a mi domicilio. Les exigía que me paguen el mes de trabajo porque hasta el 25 de septiembre trabajé, que ahí presenté la licencia y me dijeron la boleta no corresponde porque se te desvinculó de la Defensoría del Pueblo”, le contó Julieta Quintana a Nuestras Voces.

Las maltratadas de Vidal

Una ley que no se cumple

El 17 de septiembre de 2015, mediante la presentación de la diputada Karina Nazábal (FpV), la Legislatura de la provincia de Buenos Aires sancionó la ley 14.783 de cupo laboral travesti trans (más tarde conocida como ley Diana Sacayán en honor a la militante trans asesinada).

La ley establece que “el 1% de los puestos de la administración pública deberán ser ocupados por personas travestis, transexuales y transgénero mayores de 18 años”, y que “el Estado deberá garantizar el acceso al puesto y que haya permanencia en él”.

Sin embargo las organizaciones LGBTI denunciaron, el pasado 15 de marzo en la Legislatura provincial, que la gobernadora María Eugenia Vidal “la tiene cajoneada” y por eso la ley no se cumple.  

“La implementación de esta ley tiene que ver con que el Estado repare la vulnerabilidad a la que fuimos confinadas. Para muchas compañeras la prostitución ha sido un destino. Sabemos que deberiamos tener otras oportunidades”, explicó aquel día en el Anexo de la Cámara de Diputados bonaerense Claudia Vázquez Haro, presidenta de OTRANS Argentina y de la Convocatoria Federal Trans y Travestis.

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Para Vázquez Haro, la implementación de la ley de cupo significa, por un lado, que el Estado las reconozca y que, por otro, les permita encarar “un proyecto de vida como cualquier ciudadana y ciudadano común”.

Asimismo llamó a construir “una figura jurídica para denunciar a Vidal por la dilación de la Ley. No puede ser que esta gobernadora se lleve una ley puesta”.

La comunidad LGBTI accedió en los últimos años a derechos fundamentales como la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género. Sin embargo, según estadísticas de las mismas organizaciones, cerca del 90 por ciento de las personas trans no están en el mercado formal y el 95 por ciento se encuentra en situaciones de prostitución de extrema marginalidad.

Días atrás se conoció el caso de Natalia Romero. Trabajaba en una empresa de seguridad en la ciudad de Buenos Aires y fue despedida cuando pidió una licencia para hacerse una cirugía plástica (contemplado en la Ley de Identidad de Género).

A sus jefes no les gustó. Comenzaron a hostigarla.  Buscaban que se fuera y renunciara a los derechos que tenía como trabajadora. Natalia resistió -cuenta un artículo publicado en la Agencia Presentes – hasta que un día fue a trabajar y directamente no la dejaron entrar. Allí se contactó con un abogado y empezó un juicio por despido sin causa que terminó ganando a principio de mes: la empresa tiene que indemnizarla.

A casi tres años de que la Ley de Cupo Laboral Trans fue sancionada en el territorio bonaerense se encuentra sin la regulación correspondiente para ser aplicada. La inclusión laboral de personas trans continúa dependiendo de la voluntad del Ejecutivo provincial, a cargo de la gobernadora María Eugenia Vidal, y de la predisposición de las personas que eligen o no incluir personas trans en sus equipos de trabajo.

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Ulises Rodríguez

Ulises Rodríguez

Periodista y locutor. Especializado en temáticas culturales, escribió en Anfibia, Infobae y la Revista Acción. Formó parte de Infonews y realizó publicaciones en Escribiendocine.

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