La mentira de “Precios Cuidados”

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El Programa Precios Cuidados, lanzado durante la gestión anterior, fue continuado por Cambiemos pero con importantes pérdidas en la canasta que impidieron su objetivo principal: establecer precios de referencia para el control de la inflación. Sólo el 11% de los productos que integran el acuerdo se encuentran efectivamente presentes en las góndolas de importantes cadenas de supermercados. Menos alimentos y de peor calidad, crecimiento de segundas marcas y eliminación de la publicidad oficial son algunos de los principales rasgos identificados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en un informe reciente, basado en el análisis de la canasta en septiembre 2017. Los cambios sólo beneficiaron a las grandes empresas, dado que el promedio de los productos que salieron y volvieron a entrar al programa registran un 65% de aumento en los precios.

Fotos: Joaquín Salguero

El Programa Precios Cuidados se trató desde sus inicios, de un acuerdo de precios de participación voluntaria, que operaba sobre una canasta de productos convenidos previamente. El Estado se hacía cargo de la difusión, la propaganda y la negociación con otros integrantes de la cadena, aspecto que resultaba especialmente beneficioso para las empresas más pequeñas. El resultado fue una canasta de productos de primera necesidad a precios accesibles en gran cantidad de puntos de venta. Pero todo cambió. Para peor.

En síntesis, las transformaciones operadas en la canasta del Programa Precios Cuidados en septiembre de 2017, continúan el proceso de empobrecimiento de la misma. Menos y peores alimentos, crecimiento de las segundas marcas y eliminación de la publicidad oficial, son aspectos que contribuyen a deteriorar los principales objetivos del programa. Estas transformaciones sólo beneficiaron a las grandes empresas, dado que el promedio de los productos que salieron y volvieron a entrar al programa registran un 65% de aumento en los precios. En el marco de la reestructuración del programa, con menos marcas líderes y menor incidencia en el conjunto de los precios y elecciones de consumo, la estrategia de las grandes empresas reside en colocar en el marco de Precios Cuidados sus productos menos vendidos (en general segundas marcas), “liberando” a sus productos más vendidos de un acuerdo de precios que ponga techo a los aumentos.

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó, en un informe previo, las importantes modificaciones operadas en la canasta de mayo de 2017. Conviene tener en cuenta estas transformaciones, para analizar la canasta actual. Se trataba de una canasta sustancialmente distinta, con cerca de cien productos menos, de menor variedad y calidad. Además, se constató una comercialización acotada a grandes supermercados, dificultando el acceso a los consumidores del interior y de menores recursos, que suelen consumir en comercios de proximidad. Segundo, se observó una tendencia al reemplazo de productos líderes por productos con menor peso en el mercado, afectando el principal objetivo del Programa: acuerdos que oficien como precios de referencia. Tercero, se eliminaron la propaganda y los controles a cargo del Estado, afectando fuertemente el alcance del mismo tanto porque los consumidores cuentan poca información y orientan su consumo hacia otros productos, como porque las empresas perdieron el principal incentivo para participar: la publicidad.

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En la canasta de septiembre de 2017 la tendencia es similar: de 505 productos en octubre de 2015 pasaron a ser 481 en mayo de 2017 y luego 476 en septiembre de 2017. Por otra parte, los alimentos y bebidas pasaron de representar el 67% a solamente un 57% en mayo 2017, y un 61% en septiembre de 2017. Algunos rubros, como las bebidas alcohólicas y el pollo, directamente desaparecieron y otros disminuyeron considerablemente, como es el caso de los productos frescos.

Sin publicidad y con desembarco de segundas marcas

En el análisis detallado del informe de CEPA, se demuestra que los protagonistas de los nuevos acuerdos de precios de mayo y septiembre de 2017 son marcas desconocidas o segundas marcas de empresas importantes.

Por ejemplo, la leche Armonía que pertenece al grupo Mastellone cuya primera marca es La Serenísima, o el arroz Cóndor que pertenece a Molinos Río del Plata y cuya primera marca es Lucchetti. Otro fenómeno extendido es el reemplazo de productos de consumo muy masivo, por otros de menor popularidad. Por ejemplo, se suplanta la Coca Cola común por Coca Cola Zero. Esto no es en sí mismo negativo, dado que uno de los objetivos centrales del programa es propiciar la participación de proveedores más chicos para ampliar la oferta. Sin embargo, cuando la incorporación de productos de menor calidad sucede en paralelo a la eliminación de productos líderes y las segundas marcas utilizadas pertenecen a los grandes grupos de proveedores concentrados, la diversificación pierde sentido. Por otra parte, al eliminar productos líderes se pierde la capacidad de operar como precio de referencia en el mercado.

Aumentos de precios que enferman

La incorporación de primeras marcas al programa, formaba parte de una estrategia de marketing (la construcción de una marca paraguas) que posibilita transferir las propiedades percibidas como positivas en un producto, a otros no tan conocidos en el mercado. Es decir, que el logo de Precios Cuidados fuera sinónimo de precio y calidad. Sin embargo, la estrategia de Cambiemos ha sido fuertemente perjudicial para la potencialidad que el programa ostentaba en este sentido, vaporizando un activo intangible a partir de la eliminación de la publicidad y los productos líderes.

Aquellos productos que gozan de mayor popularidad y masividad no sólo pueden prescindir del programa para garantizar ventas, sino que prefieren hacerlo para definir aumentos de precios por encima del promedio. Para ilustrar este fenómeno, CEPA realiza una comparación entre el precio real fuera del programa y el precio estimado dentro del programa de algunos productos líderes que salieron de la canasta de Precios Cuidados.

 

Los casos de la Coca Cola clásica y el aceite Cocinero permiten ilustrar el salto que se produjo en el precio real de ambos productos fuera del programa, con respecto al precio estimado por CEPA de los mismos dentro del programa. Estos productos de consumo masivo, pierden la capacidad de operar como “marca de referencia” en cuanto a precio y calidad.

Otro presupuesto de ajuste y endeudamiento

Un elemento adicional de los cambios en la actual canasta, es la desatención del elemento inclusivo de la misma. En octubre de 2015, la canasta de Precios Cuidados incluía numerosas opciones para celíacos,  así como productos bajos en sodio y aptos para personas con dolencias coronarias, apostando a un acuerdo diverso e inclusivo.

Relevamiento en supermercados

Otro elemento destacable del informe es el relevamiento realizado en tres supermercados de las cadenas VEA, Walmart y Carrefour, corroborando que la cantidad de productos de Precios Cuidados que se encuentran en góndola no supera el 11% de aquellos que teóricamente integran el acuerdo.

Estos porcentajes difieren sustancialmente de los porcentajes de incumplimiento difundidos por la Secretaria de Comercio Interior de la anterior administración. En abril de 2015, el porcentaje de cumplimiento del acuerdo para VEA del 81%, del 78% para Walmart y el 85% para COTO.

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