«Mientras la ministra Stanley habla desde su despacho hay hambre en los barrios»

Compartir

Una multitudinaria marcha de los sectores populares y sus organizaciones copó el centro porteño y se reprodujo en una decena de provincias. Contra el hambre y los tarifazos, por la emergencia alimentaria. Pero el macrismo ya ni promete soluciones, solo explicaciones: la ministra Stanley declaró insólitamente que «vamos a esperar los números del Indec» sobre pobreza y luego «explicaremos qué es lo que pasó y cómo vamos a seguir trabajando». La pobreza cero prometida por Macri hace cuatro años ya parece una broma de mal gusto.

Fotos: Joaquín Salguero

Los mismos de siempre. Los trabajadores, los humildes, las mujeres con sus pibes, los que hacen changas, los cartoneros, los que trabajan de maestranza, las que tienen comedores. Las mismas caras de siempre, esas que están curtidas por el laburo mal pago, por las horas de viaje del conurbano a la Capital de manera cotidiana, por los malabares de vivir en lugares precarios. Y son esos mismos de siempre los que ponen el cuerpo en las calles, alzando la voz y gritándole en la cara a Mauricio Macri que hay unidad de los trabajadores y hay organización. Y, sobre todo, hay hartazgo porque nada alcanza.

El miércoles, en pleno mediodía, la zona cercana al ministerio de Desarrollo se vio copada por más de 200.000 de integrantes de organizaciones sociales y sindicatos como la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP); la Corriente Clasista y Combativa (CCC); Barrios de Pie; el Frente Darío Santillán (FDS); Federación Nacional Territorial (Fenat) de la CTA Autónoma Capital, y el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) que decidieron abrir este 2019 electoral con un fuerte plan de lucha y bajo el ya clásico lema: “Tierra, Teccho y Trabajo, contra el hambre y los tarifazos”.

De los humildes de Evita a la pobreza de Stanley

Bombos, banderas y pecheras, porque hay que decirlo: los pobres están organizados y ese saldo organizativo y en unidad lo que les permite aún estar de pie, cobrar un paupérrimo salario social de $6.000, pero con el que acceden, al menos, a poder comprar arroz o fideos y algo más para darles de comer a los pibes.

Los trabajadores vinieron desde distintos puntos del conurbano y la marcha también se replicó en diferentes provincias: Corrientes, Tucumán, La Pampa, Jujuy, Misiones, Santiago del Estero, Mendoza, Salta, La Rioja y San Luis; según calcularon, llegaron al millón de personas.

El diputado Leo Grosso, del movimiento Evita, llegó en el tren desde José León Suárez con un grupo de compañeros: “Desde que emprendimos viaje para acá, ya desde el tren, se escuchaba a los compañeros que cuentan que no les alcanza, que viajan mal y pagan caro. La calidad de vida está pauperizada. La situación en los barrios no se sostiene. Los comedores que en general cerraban en el verano tuvimos que dejarlos abiertos”, cuenta a Nuestras Voces y reconoce que la cantidad de gente que fue a la marcha es mucho mayor a la que imaginaban.

Desde la convocatoria de la marcha, las organizaciones exigen “una paritaria social que contemple los aumentos de la canasta básica de alimentos y de las tarifas. La inflación que viven los sectores más pobres y humildes significa más hambre y pobreza, porque miles de familias no pueden acceder a comer todos los días. Se vive una grave situación social y laboral que debe ser afrontada con políticas públicas para el sector más afectado”.

Además, exigen que se apruebe de manera urgente las cuatro leyes impulsadas por los movimientos sociales que fueron presentadas en el Congreso Nacional que aún no tienen tratamiento parlamentario: Emergencia Alimentaria, Agricultura Familiar, Infraestructura Social, Emergencia en Adicciones. Y con la designación del presupuesto para la ley de Urbanización de Barrios Populares, que fue aprobada en 2018 pero que no se está implementando en tiempo y forma. También se pedirá poner en agenda legislativa la Ley de Emergencia en violencia de género. Casi todos los oradores y oradoras que tomar la palabra en el escenario hicieron referencia a los femicidios, que en lo que va de enero, se contabilizan, al menos, 26. Dina Sánchez, la referente nacional del Frente Popular Darío Santillán fue enfática: “En los barrios estamos de luto. Solo en enero fueron 26 las mujeres asesinadas por la violencia machista. Si la CGT sigue tomando mate, sepan que volveremos a parar nosotras las mujeres, las lesbianas, las trans, las travestis el próximo #8M. Mientras la ministra Carolina Stanley habla de la dura situación social desde su despacho con aire acondicionado, miles de personas no tienen luz y en los barrios no tenemos agua y el acompañamiento del que habla la  ministra no llega, hay hambre y los comedores están abarrotados”. En diálogo con este portal Dina sostuvo: “le decimos a este gobierno que necesitamos respuestas urgentes, la situación en los barrios no da para más. Basta de ajuste, inflación, hambre y pobreza. Vamos a resistir en unidad las políticas de este gobierno de ricos”.

Ellos mismos lo reconocen

Del otro lado del mostrador, la ministra de Salud y Desarrollo social Carolina Stanley, una de las preferidas de Mauricio Macri eligió ningunear la marcha pero no pudo ocultar la realidad: “Ya lo dijo el Presidente, con el impacto de la inflación y de algunas medidas económicas, claramente el próximo puede ser un índice (de pobreza) que dé un poco peor que el ultimo que se anunció”. Y agregó: “Vamos a esperar los números que del INDEC y en ese momento, como hacemos siempre, explicaremos qué es lo que pasó y cómo vamos a seguir trabajando. El año pasado, a raíz de una inflación un poco más alta de la esperada, priorizamos estar al lado de las familias”.

Se espera que para fines de marzo, el INDEC publicará el dato de pobreza aunque la propia Stanley ayer expresó su deseo de cambiar la metodología actual: “Ayer hablé con Todesca—el titular del INDEC—, con quien venimos trabajando desde el principio, y le dije que este Gobierno, y lo dijo el Presidente en la primera conferencia de prensa, busca transparentar los datos, hablar con la verdad, que es la única manera de poder transformar la realidad, y desde ese lugar respetamos el trabajo que viene haciendo el INDEC, un trabajo independiente que finalmente pudo volver a medir la pobreza», señaló. Claro que no recordó la parte de «hablar con la verdad» referida a la promesa del macrismo de «pobreza cero», que fue uno de los motores de su campaña electoral.

Pero ningún cambio de método puede disfrazar lo que es una realidad cotidiana insoslayable. Por caso, el Gobierno terminó el 2018 con los índices más altos de pobreza y desempleo desde el inicio de su gestión con 13,6 millones de pobres y un 10% de personas desocupadas. Además, según el último informe del Observatorio de Deuda Social de la UCA sobre el tercer trimestre de 2018 la pobreza alcanzó un 33,6%, la cifra más alta de la última década. En ese informe se desprende que el conurbano bonaerense sigue siendo el más perjudicado con 43,3% de la población.

Mientras el FMI inicia la tercera visita de sus “equipos técnicos” para seguir monitoreando el ajuste, el Presidente Macri sostuvo en una radio de San Luis que “hoy estamos mejor posicionados hacia el futuro de lo que estábamos en 2015”. Siguiendo la línea argumental casi desde el comienzo de su mandato, otra vez le echó la culpa al gobierno anterior y a los propios usuarios por la situación. “Hay gente enojada y mucha gente angustiada porque cuesta más llegar a fin de mes, porque nos hemos chocado contra una realidad. La Argentina venía hace muchos viviendo por arriba de sus posibilidades. Los gobiernos que gastaban más de lo que tenían”.

Las miles de personas que marcharon ayer, esos mismos de siempre que lograron desde el 2001 construir poder popular y organizado y que gracias a su lucha lograron condiciones dignas de vida ya no creen en espejitos de colores. Y en este año electoral están al pie del cañón listos para que sus reclamos dejen de ser invisibilizados o subsumidos a los caos de la ciudad y los cortes de calle.

Comentarios

Comentarios

Tali Goldman

Tali Goldman

Es licenciada en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y periodista. Escribe crónicas en medios digitales como Anfibia, Nuestras Voces, Latfem, entre otros. Es columnista en el programa de radio Cheque en Blanco, que se emite en Futurock. Su primer libro La Marea Sindical, mujeres y gremios en la nueva era feminista de Editorial Octubre ya va por la segunda edición.

Hacé tu anotación Sin anotaciones