Otra vez el femicidio se viste de uniforme

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Javier Galván, un piloto de Fuerza Aérea, está detenido por falso testimonio y entorpecimiento de la investigación de su pareja, Ivana Módica. El cuerpo de su pareja es buscado por policías, bomberos, rescatistas y baqueanos en la zona de La Falda, Córdoba. Hoy habrá marchas frente a tribunales de todo el país por el femicidio de Úrsula, donde el detenido también es su pareja, miembro de las fuerzas de seguridad y tenía antecedentes de violencia de género.

CÓRDOBA.-A Ivana Mariela Módica la buscan muerta. Durante todo el martes, la búsqueda de esta mujer de 47 años se orientó en las profundidades del dique La Falda y en la zona aledaña, principalmente en un camino que sale hacia Pampa de Olaen. La búsqueda se suspendió al atardecer por un temporal que se desató en toda la región.

Ivana vivía en la localidad serrana de La Falda y está desaparecida desde el pasado jueves 11 a la noche, cuando su hija perdió contacto con ella. Oficialmente la búsqueda se inició el viernes 12 a la tarde, cuando su pareja, Javier Carlos Galván (44), un piloto de la Fuerza Aérea Argentina, denunció que cuando volvió de trabajar no la encontró en su casa ni respondió sus mensajes.

El lunes 15 la fiscal de Villa Carlos Paz, Jorgelina Gómez, ordenó la detención de este militar por “falso testimonio” y “entorpecimiento de la investigación”; la instancia previa para acusarlo de “femicidio”; ya que técnicamente Ivana Módica está desaparecida, aunque la busquen muerta. Convertido en principal sospechoso de la desaparición de Ivana, Javier Galván fue indagado el lunes durante tres horas y volverá a ser indagado hoy. Ese día hubo una masiva marcha reclamando por la aparición con vida de Ivana y que su caso no se convierta en «una menos».

¿Por qué la Justicia puso la mira sobre Galván? El hombre, cuando denunció la desaparición , dijo que el viernes 12 él se fue a trabajar a las 6.30 de la mañana y que Ivana se quedó en la casa acostada en pijama y que le había dicho que luego se iría a caminar al cerro La Banderita, pegado a La Falda; en el otro extremo de la ciudad. Pero al regresar a su casa a la siesta, la mujer no estaba, por eso denunció su desaparición y que temía que le hubiera pasado algo durante su caminata. También declaró que la noche anterior se acostó y estuvo en su casa, cerca del dique de La Falda muy lejos del cerro La Banderita. Sin embargo, las cámaras de seguridad de un comercio ubicado cerca de la vivienda de Ivana y Galván, en inmediaciones del complejo Las Siete Cascadas y del dique La Falda, detectaron el Renault blanco del sospechoso a la 1 de la madrugada del viernes, cuando presuntamente la pareja estaba durmiendo. Para la fiscal Gómez, resulta sospechoso que Galván hubiera mentido y orientado la búsqueda de Ivana Módica en el otro extremo de la localidad: “Nos hizo perder tiempo valioso ¿con qué necesidad?”, se preguntó una alta fuente de la investigación.

Un femicida no puede estar protegido por la misma fuerza que lo tiene que castigar

Además de las declaraciones del vicecomodoro Galván para desorientar intencionalmente la búsqueda de la mujer, hay otros indicios: el hombre había sido denunciado por violencia de género en octubre de 2020; y Nicole, la hija de Ivana, que el viernes llegó desde San Luis a La Falda a pasar el fin de semana XL con su mamá, declaró: “El jueves a las 23 perdí contacto con mi mamá. Le pregunté algo puntual y sólo me respondió “sí”, cuando ella no era de responder así. Lo raro son los horarios, mi mamá perdió conexión conmigo a las 23 del jueves. Y a las 7 del viernes cuando la llamamos para vernos, el teléfono ya estaba apagado. Que ella se fue a caminar temprano es una especulación de su pareja, yo no lo puedo confirmar”, le dijo la chica a los medios cordobeses.

Nicole (26) contó además que su mamá y Galván estaban en pareja desde hace una década, pero que recién en diciembre del año pasado habían decidido convivir: “Recientemente estaban bien, pero su relación era muy conflictiva. Hay denuncias de violencia de género de por medio”.

Sólo en enero de 2021 hubo 35 femicidios en Argentina, la cifra se eleva a 50 si se tienen en cuenta crímenes de travestis y trans; según revela un registro de la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLa). Además, hubo en el mismo lapso, 46 intentos de femicidio.

El caso de Ursula Bahillo (18), asesinada en la localidad bonaerense de Rojas el pasado lunes 8 de febrero por el ex policía Matías Ezequiel Martínez, reveló que la Justicia no hizo caso a las 18 denuncias previas por violencia de género. Y el lunes 15, Mirna Palma, una docente formoseña de 44 años fue asesinada por su ex pareja Carlos Medina (59), un policía retirado que se suicidó tras el femicidio. Estos dos femicidios en sólo ocho días, fueron cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad.

El colectivo Casa del Encuentro reveló que en nuestro país en la última década se cometieron 150 femicidios, transfemicidios y travesticidios a manos de agentes de fuerzas armadas y de seguridad. Y desde marzo de 2020, cuando se lanzó la cuarentena preventiva por el Covid-19, de los 250 femicidios consignados por este colectivo, 11 fueron cometidos por policías.

En el caso de Ivana Módica, el patrón es similar: su pareja, el vicecomodoro Juan Carlos Galván es un militar de la Fuerza Aérea que presta funciones como piloto de pruebas en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) en la ciudad de Córdoba, a 66 kilómetros al sur de La Falda. Había antecedentes de violencia machista. Y denuncias previas ante la Justicia.

El femicidio de Úrsula y la violencia machista de uniformados armados

Galván e Ivana se conocieron en el trabajo, ella es personal civil de la Fuerza Aérea Argentina. Durante la pandemia por el Covid-19 la mujer no fue a trabajar porque sufre asma. En diciembre de 2020 se fueron a vivir juntos, tras 10 años de pareja en domicilios separados. La mujer les dijo a su hija Nicole y a su mamá Mirta, que Galván era violento con ella. Tras la denuncia de octubre, Galván fue notificado que había una restricción para acercarse a Ivana; sin embargo él confesó que no cumplió la orden judicial cuando dijo que el jueves se había acostado en el mismo domicilio que comparte con la mujer desaparecida.

José D’Antona, abogado que representa a la hija y la madre de Ivana señaló a Nuestras Voces que “claramente hay un antes y un después en la búsqueda, un quiebre, que se da a partir de las imágenes de cámaras de seguridad y del testimonio de un vecino que echan por tierra las primeras declaraciones de Galván. En las próximas horas, la situación de la pareja de Ivana tendría que cambiar de testigo a imputado”.

El abogado detalló que “Nicole le manda un mensaje a su mamá a las 22.35 del jueves y recibe como respuesta un “sí” seco, cortante; algo no habitual en la comunicación de ellas. Después le mandó fotos de sus nietos y Nicole nunca recibió una respuesta de Ivana. Eso nos hace pensar que no fue Ivana quién respondió ese frío y cortante “sí” la noche del jueves. La declaración de Galván sobre qué hizo la noche del jueves, desmentida por una filmación y un testigo no basta para que lo detengan; acá hay muchas contradicciones entre sus dichos y su accionar que lo ubican como sospechoso; por ejemplo, fue la última persona que vio a Ivana; la fiscal está actuando con paso firme”.

Mirta, la mamá de Ivana, les dijo a los medios locales que la mujer desaparecida “es una persona muy fuerte, es fuerte de cuerpo, de espíritu y de mente. Ivana no es una mujer de quedarse atrás” y que su desaparición es consecuencia “de un golpe en la cabeza; porque si tuviera un golpe en alguna otra parte del cuerpo, saldría adelante. Lo que más nos preocupa es que no aparezca”.

El viernes 12 personal de Bomberos de La Falda, de Defensa Civil y de la Policía iniciaron los rastrillajes en el cerro La Banderita, guiados por la declaración de la pareja de Ivana, el militar Galván. El sábado con lluvias intermitentes también siguió la búsqueda en la misma zona y se amplió a otros sectores por si la mujer hubiera sufrido algún accidente que no le permitiera movilizarse por sus propios medios. Perros rastreadores y drones peinaron vastas zonas de La Falda. Y decenas de turistas fueron interrogados por si habían visto a la mujer, mientras les mostraban sus imágenes: 1,70 de estatura, contextura delgada, de entre 60 y 65 kilos de peso, rubia de ojos marrones.

Pero el lunes 15 la fiscal Gorgelina Gómez decidió cambiar el “punto cero” de los rastrillajes, al llegarle la información que Galván fue visto en el otro extremo de la localidad de La Falda, cerca del dique y lejos del cerro; y en un horario que no coincidió con sus declaraciones. También cambió radicalmente el método de búsqueda y el vicecomodoro Galván pasó de ser testigo a sospechoso. Esa tarde el hombre fue detenido y ayer más de 90 personas entre buzos, bomberos, policías, agentes de Defensa Civil y baqueanos comenzaron a buscar a Ivana muerta.

El subcomisario Daniel Heredia, a cargo de la búsqueda de Ivana Módica, detalló que en la mañana de ayer se focalizó el rastrillaje en el dique La Falda, que está próximo al domicilio donde vivía la pareja. Posteriormente, se amplió el operativo hacia el camino a Pampa de Olaen, luego de que ingresara un nuevo dato a la fiscalía de Villa Carlos Paz.

Galván está en pareja con Ivana desde hace una década, aunque fueron a vivir juntos recién en diciembre del año pasado. Tiene un hijo de 11 años de un matrimonio anterior. Durante la pandemia de Covid-19, Galván fue coordinador de la Red Aero Sanitaria (RAS) dependiente del Comité de Operaciones en Emergencia (COE). Fue desvinculado del COE tras prestar servicios durante siete meses y trascendió que la medida se tomó luego de que el piloto difundiera datos confidenciales.

Galván se formó en el Instituto Universitario Aeronáutico del que egresó en 2000. Entre 2001 y 2008 se desempeñó en la III Brigada Aérea de Santa Fe como oficial del IA-58 Pucará. Luego fue trasladado a la IV Brigada Aérea de Mendoza y entre 2008 y 2010 ofició de instructor de vuelo en la base aérea española de Matacán, cerca de la ciudad de Salamanca. En 2010 regresó a Argentina donde operó en la base aérea de Morón hasta 2016 como instructor de vuelo, inspector y piloto de mantenimiento del IA-63 Pampa. En 2019 fue trasladado a Córdoba donde es piloto de ensayos de la Fábrica Argentina de Aviones, y desde el lunes pasado está preso, acusado de falso testimonio y entorpecer la búsqueda de su pareja Ivana Módica. La imputación podría agravarse a femicidio en las próximas horas.

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