Palpitando el debate por el aborto legal

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En el segundo aniversario de Nuestras Voces  la escritora Claudia Piñeiro y las diputadas Gabriela Cerruti y Victoria Donda contaron la trastienda de estos meses de construcción. Fue una celebración del periodismo alternativo, ciudadano y de investigación con la previa a la sesión del miércoles. 

El Teatro Hasta Trilce tenía todas sus butacas ocupadas. Los últimos en llegar se ubicaban en las escaleras del fondo para lograr formar parte de la charla. “Donde hay crisis de periodismo en general en el mundo, y en particular en la Argentina, donde hay una embestida económica y política sobre los medios que no son afines al Gobierno, y donde hemos visto a muchos medios caer, Nuestras Voces nos ayuda a romper el blindaje”, dijo Gabriela Cerruti, fundadora del portal, al comenzar la celebración por los dos años de este portal.

Pero fue una celebración con debate. Victoria Donda, Claudia Piñeiro y Cerruti palpitaron lo que será la histórica jornada del miércoles que, se espera, termine el jueves por la madrugada con el aborto más cerca de ser legal en nuestro país.

El encuentro contó con la presencia de referentes políticos como el diputado Martín Sabatella, el legislador Mariano Recalde, el ex vicepresidente y candidato en las últimas elecciones presidenciales Daniel Scioli, la diputada Mónica Macha, el diputado Juan Cabandié, el ex ministro de trabajo Carlos Tomada y el intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi, el ex legislador porteño José Cruz Campagnoli, la legisladora Andrea Conde, la secretaria de Seguridad de Avellaneda Cecilia Rodríguez. También reunió a artistas como Dady Brieva, Gerardo Romano y Cecilia Roth. Estuvieron además Alejandro Vanelli y Ernesto Larrese, el primer matrimonio gay post ley, y Gabo Correa. Periodistas como Maru Ludueña, Ari Lijalad, Emiliano Guido, Ulises Rodríguez y Juan Alonso, además de permitir el encuentro personal entre lectores y colaboradores del espacio.

Con los argumentos a nuestro favor

Victoria Donda llegó sobre la hora. Aún entrada la noche se encontraba en el Congreso de la Nación continuando sacando el dictamen de la ley cuerpo a cuerpo, voto a voto. “Tuve también una reunión con delegadas de escuelas secundarias. Muchas de acá, de la Ciudad de Buenos Aires, que estaban tomando las escuelas y se acercaron para traernos las firmas de las chicas y chicos. Todas hablaban con la e (les chiques)”, dijo Vicky sorprendida y agregó: “¡Les era tan fácil! Yo hoy traté de hacer un mensajito grabado con e y es un quilombo, pero a ellas les salía naturalmente”. Donda resaltaba era el poder de la juventud para transformar hasta el habla: “La cosa simbólica del lenguaje se la apropiaron y la cambiaron. La revolución se ve en todo, hasta en el lenguaje en donde todes son protagonistas”.

“¿Cómo cuesta tanto sacar esta ley si tenemos todos los argumentos están a nuestro favor? Escuché a muchos y a muchas y no hay demasiado argumento. He leído. Hasta me tomé el trabajo – porque fue un trabajo – de leer la columna de Polledo”. La diputada hacía referencia a un artículo periodístico publicado por el diario La Nación en donde opinaba la diputada del Pro Carmen Polledo. “Es terrible leer a alguien muy suelto de cuerpo diciendo que un embrión en un tubo de ensayo es parte de la vida privada, pero que un embrión en un útero ya es otra cosa. Para ella un embrión de personas de clase media alta que pueden acceder a esa intervención científica es parte de la vida privada, de la pareja o de la familia, pero un embrión del pobre es del Estado. Más o menos pudo haber dicho eso que sonaba igual del perverso. Y es del Estado para obligarla  a que se lo quede. Para que después digan, Para que lo tiene si nadie se hace cargo de este niño”.

Por qué votar a favor del aborto legal

La diputada trajo a colación El cuento de La Criada, una narración de ficción escrita por Margaret Atwood en 1985: “En el prólogo la autora dice que muchas veces le preguntaron cómo había hecho para escribir una historia futurista sin meter chiringolos extravagantes o cosas que no existían en su época, a lo que ella contestaba bueno, me inspiré en cosas que pasaron. Se inspiró en el pasado más reciente: en la intervención del gobierno nazi en Alemania y en lo que hacían con los cuerpos de las mujeres en la última dictadura argentina. Una mujer, una escritora, que creó un mundo en donde las mujeres eran sometidas a ser meras incubadoras de una raza superior, se basó en la historia argentina. De esa cultura venimos, donde las mujeres somos pensadas por los sectores de poder como meros objetos de reproducción del propio sistema, de una cultura autoritaria donde nuestros úteros,, sobre todos aquellos que se quisieron revelar, fueron tomados como botín de guerra. Tan cosa nos vieron a las mujeres en ese momento, éramos una cosa tan evidente para ellos, que nos pudieron someter, desaparecer, como si sus úteros fueran un botín de guerra y el resultado de ellos también, o sea sus hijos”.

“Desarmar el lugar que ocupa la mujer en la sociedad argentina”. Ese es, para Donda, el objetivo de estas generaciones. “Hace mucho que venimos discutiendo el aborto, pero ahora lo estamos haciendo dentro del Congreso de la Nación”.

Un movimiento revolucionario y emancipatorio

“Fue muy emocionante recorrer este camino”, dijo Gabriela Cerruti y con ello abrió la mesa de debate sobre la Legalización de Aborto, a tratarse en la Cámara Baja durante el próximo miércoles. La diputada Victoria Donda y la escritora Claudia Piñeiro la acompañaban. “Nos tocó un tiempo histórico en el que están pasando muchas cosas. La pelea contra la reforma previsional a fin de año, la despenalización de aborto ahora. Hemos logrado construir mayorías que nos van uniendo, que nos van permitiendo ir encontrando un lenguaje en común”.

La diputada Gabriela Cerruti celebró la unión que desplegó la lucha feminista por un Aborto Legal, Seguro y Gratuito. “Se logró la construcción de un colectivo que es mucho más grande.  La sororidad es eso. No es que todas nos queremos y nos hicimos amigas, es que tenemos una decisión ética y política de llevar adelante la lucha por la igualdad. Nos hemos encontrado contándole a nuestras hijas cuando nos hicimos un aborto como si fuera parte de la conversación y antes no lo habíamos dicho, es que todo esto nos transforma a nosotros también”.

Marcharon por el derecho al aborto que sus madres no tuvieron

“Yo también he cambiado mis visiones. Siempre fue más fácil discutir sobre la despenalización que por la legalización. De repente debemos entender que no siempre es trágico, que hablamos del deseo, de la libertad, que fue una construcción colectiva y que se va a ver el miércoles cuando el adentro y el afuera de la Cámara de Diputados tenga ese ida y vuelta entre lo personal y lo colectivo”.

“Hay un movimiento revolucionario, emancipatorio y ya nada va a ser lo mismo”, agregó Cerruti al hablar del movimiento feminista y sentenció: “Por eso creo que vamos a lograr la media sanción en diputados, no quiero ni permitirme la duda sobre eso”.

La mesa del auditorio se encontraba rodeada de telas de la Campaña. Las oradoras, en mayor o menor medida, acompañaban con algún distintivo verde en su vestuario. El auditorio se encontraba repleto de insignias y de pañuelos atados en las muñecas, en las carteras y mochilas, en los cuellos y en las manos de los oyentes. “Nosotras durante mucho tiempo fuimos las hijas e hijos de las viejas del pañuelo blanco y ahora somos los madres y los padres de las pibas locas del pañuelo verde”, dijo Gabriela al respecto y agregó: “En ese entrelazar de generaciones es donde estamos creando la historia, que no empieza ni termina con esta ley pero sí en poner como sujeto de la historia al movimiento feminista”.

Entender que con el lenguaje se opera

“El debate ya está zanjado”, dijo la escritora y agregó: “No tiene mucha más vuelta que  lo que se habíó”. Claudia Piñeiro hacía referencia a las más de setecientas personas de diversas disciplinas que pasaron por las comisiones y se hicieron escuchar. “Da la sensación de que no hay más que discutir. Nos hacen perder el tiempo en una discusión que ya no tiene retorno: salga o no la ley ya estamos parados en otro lugar. Una mujer que se hizo un aborto lo va a poder decir. En conversaciones privadas hemos charlado con mujeres que se han hecho un aborto y ahora nos podemos abrazar y podemos hablar del tema. Todo esto no se daba ante de que estuviera este debate”.

En relación al proyecto de Ley que será tratado en la Cámara Baja el próximo miércoles, Piñeiro aclaró: “Una de las cosas que más me emocionó es cómo distintas células, células sociales, en distintos lugares, van haciendo cosas, tratando de que esto funcione y después hay operadores como Vicky – en relación a la diputada Victoria Donda –  que nos ayuda a unirnos y nos dice es por acá. Todo con voluntad de crecimiento y con voluntad de mezclar personas de distinta ideología con una misma causa. Hemos hecho de todo, no hay nada a lo que le hayamos hecho asco, pero es muy difícil por las presiones que reciben los diputados afuera. Ojalá que tanto esfuerzo tenga sus frutos”.

Claudia Piñeiro es escritora, guionista de televisión y dramaturga y su participación pública suele estar centrada en su profesión:”Es importante tratar de desarmar las operaciones del lenguaje, entender que con el lenguaje se opera”, expresó. “Algunos, que trabajamos con el lenguaje, nos damos cuenta y hay otros que no, y lo toman naturalmente y creen que lo que se repite es así. Se habían apropiado de la palabra vida y ahora de la frase defendemos las dos vidas, ¿Cuándo se apropiaron de la palabra vida? En una columna de Infobae intenté desarmar esa falacia  que se llama Ad Misericordiam, en la que se apela a la misericordia del otro. Cuando el otro escucha defendemos las dos vidas, si sos una persona buena decís, y sí. Defendamos las dos vidas. El tema es que no hay dos vidas para defender.  La mujer que se decidió a hacer un aborto lo va a hacer igual, lo que hay que definir es si lo hace clandestino, sin sistema de salud, o si lo va a hacer legalmente y asistida por el Estado. Pero no hay ninguna dos vidas. Permanentemente repiten como una muletilla y cuando lo dicen como muletilla se lo tomo, pero cuando lo dicen políticos o gente con responsabilidad no creo en su buena fe, es marketing, es la publicidad que hace mucho daño, que lastima, hemos visto de todo en este debate”.

El aborto es una cuestión política, no metafísica

A pesar de los discursos en contra de la legalización del aborto que debieron escucharse en el recinto, Piñeiro aclara: “Es muy emocionante haber compartido con tanta gente esta energía positiva para que algo salga, es de lo más interesante de todo este proceso. Ojalá que podamos festejar, sobre todo con las diputadas que han puesto tanto esfuerzo en todo esto”.

En relación al cumpleaños número dos de Nuestras Voces la escritora recordó: “En mi novela Betibú, de la que hay una película en donde actúa Mercedes Morán, la protagonista se desesperaba por leer todos los diarios porque quería entender. Eso es lo que nos está faltando. Todos estos medios alternativos nos permiten armar una agenda diversa y es muy importante que existan”.

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