Por qué marchamos

Compartir

En primera persona, trabajadores, desocupados, jubilados y dirigentes sindicales cuentan por qué se movilizaron hasta la Plaza de Mayo. “Por la situación general del país”, “por la caída del sector”, “porque no vemos la reactivación de la que habla el gobierno”, “porque queremos un ingreso digno para todos nuestros jubilados”, “porque vamos de mal en peor”, “porque ¿vos viste lo que pasó con SanCor?”. Los reclamos fueron múltiples, pero con un objetivo común: ser escuchados por el Gobierno . Sin embargo, un par de horas después de la alocución de Schmid y tras resaltar la importancia de “escuchar al otro, dialogar, entender” y “buscar soluciones en conjunto”, el Presidente ninguneó la marcha al definirla como “una pérdida de tiempo” que “no lleva a ningún lugar” y echó a dos hombres ligados al gremialismo: el viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor y Luis Alberto Scervino, que tenía el control de las obras sociales. La CGT indicó que el Comité Central Confederal definirá el próximo 25 de septiembre si habrá o no un paro y un plan de lucha de cara al cierre del año.

La CGT y las dos CTA volvieron a unirse, como el 29 de abril del año pasado, para expresar su rechazo a una eventual reforma laboral e insistieron en la necesidad de defender los puestos de trabajo existentes. Pero no fueron solamente los trabajadores del movimiento obrero organizado quienes se manifestaron. También marcharon importantes movimientos sociales (CCC, CTEP y Barrios de pie, entre ellos), jubilados y trabajadores desocupados sin agremiación, como es el caso de Hugo Viale, quien en diálogo con Nuestras Voces indicó que marchaba por “su cuenta” y únicamente con una bandera argentina como insignia. “No estoy en ningún sindicato ni nada, pero vengo porque estoy desocupado hace 11 meses y no encuentro trabajo. Ya tuve días en que tuve que estar en situación de calle” relata quien trabajaba en una empresa de demolición que hace un tiempo presentó la quiebra: “Estuve más de 4 años. A la gente más antigua se nos pagó lo que se nos tenía que pagar, pero ahí nos dejó. Al mes empecé a trabajar de parrillero, pero me volví a quedar sin trabajo y hace 11 meses que no encuentro nada fijo” lamenta. “Vengo acá a dejar mi presencia, a ver si aparece una oportunidad. Espero que esto traiga una solución” señala esperanzado. “Yo no cobro ninguna pensión ni plan, no cobro nada, vivo el día a día. Ahora me compro 3 o 4 cajas de turrones y vendo ¿viste? Salgo a vender para tener algo para comer y para dormir, nada más que para eso. No me puedo comprar zapatillas, no me puedo comprar una remera, no me puedo comprar ni calzoncillos. Espero que se pueda hacer algo por toda la gente que busca trabajo como yo y no se nos da, porque hay mucha gente así, en esta situación”. Tras un silencio agrega: “En 2002 llegué a vivir en una villa, pero no quiero tener que volver. Es difícil la vida en la villa, complicada. Quiero trabajo, no quiero tener que volver. No quiero”.

Guillermo es un canillita de zona norte de la provincia de Buenos Aires que llegó hasta el centro de la Capital para sumar su presencia a la protesta. Para afrontar las políticas del gobierno, “los trabajadores tenemos que tomar conciencia y estar más unidos que nunca”. En el fragor de la marcha, llama a “pelear contra todos los que quieren avanzar sobre nuestros derechos”.

Original y activa como pocas, María, es una jubilada de Avellaneda. Integrante de la Mesa nacional de jubilados y pensionados de la República Argentina, decidió acompañar el reclamo sindical con un atuendo muy particular: para expresar su disconformidad con la ley de “reparación histórica” a la que calificó como “una truchada”, María se vistió de vaca lechera para representar a la ANSES e instó a que “todos los jubilados tengan un ingreso digno y no seamos descarte”.

Haciendo un recorrido entre los distintos grupos, se pueden escuchar motivos individuales que llevaron a la movilización colectiva. Marchamos “por la situación general del país”, “por la caída del sector”, “porque no vemos la reactivación de la que habla el gobierno”, “porque queremos un ingreso digno para todos nuestros jubilados”, “porque vamos de mal en peor”, “porque ¿vos viste lo que pasó con SanCor?”.

Ganancias para Moyano-Macri, impuesto para los trabajadores

Triaca versus Schmid

En el Gobierno, Macri no fue el único que se ofuscó ante la protesta. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca (h), definió a la movilización como “innecesaria”, “inoportuna” y con “un tufillo político”.  Uno de los líderes de la CGT, Juan Carlos Schmid, le contestó desde el atril al señalar, al inicio de su mensaje, que “no venimos a levantar la bandera de ninguna candidatura, ni venimos detrás de ninguna conspiración. Venimos con una demanda central: trabajo digno y salario justo”.

“Nos movilizamos por nuestra agenda social” señaló Schmid, cuyos puntos son “aumento de emergencia para nuestros jubilados, que se terminen las intervenciones en los sindicatos, rechazo a cualquier reforma que lesione nuestros derechos, plena vigencia de los convenios colectivos, control de precios sobre alimentos y medicamentos. Y emergencia social alimentaria para los sectores populares”. Schmid agregó que “venimos a buscar respuestas a la plaza, porque es la política la que va a sacar a este país de la crisis”.

En diálogo con Nuestras Voces, el Secretario General de la Unión obrera ladrillera (UOLRA), Luis Cáceres, coincidió al expresar que “la movilización es un claro mensaje de los trabajadores” y que “no es un capricho ni una cuestión electoral, sino que estamos reflejando la situación crítica que viven los trabajadores”.

Cáceres, advirtió que “desde que asumió Macri, el ladrillo no se vende ¿Por qué? Porque nosotros dependemos de tres cuestiones: 1) Que los trabajadores construyan su casa (y hoy la preocupación de los trabajadores no es construir su casa sino ver cómo llega a fin de mes). 2) De la inversión privada y hoy no hay inversión privada construyendo vivienda y 3) De la inversión del Estado en la construcción de vivienda sociales. El único anuncio que hizo el gobierno fue que se van a construir 100 mil viviendas a través de préstamos hipotecarios. Hasta el momento, lo que dice el Gobierno de que hay una reactivación en la construcción, no nos llegó. Sí hubo cierta mejora en lo ligado a la construcción de rutas, asfalto, pero lo que tiene que ver con la construcción de vivienda no ha sucedido, estamos atravesando una grave crisis”. Cáceres agregó “nosotros tenemos paciencia, tenemos esperanza, pero creemos que con esta política económica es muy difícil que haya reactivación del aparato productivo, porque para que la haya tiene que haber consumo y para que haya consumo, los trabajadores tienen que tener ingresos y bueno, ninguna de estas dos cuestiones se está dando”.

Fecha de vencimiento

Desde el oficialismo sostienen que “el diagnóstico” de los sindicalistas “no es el correcto” ya que, “en los últimos 10 meses, se viene generando empleo neto en la Argentina”. Sin embargo, lo que no aclaran desde el gobierno es que más del 75% de esos empleos corresponden a monotributistas, monotributistas sociales y empleo público, por lo que señalar enfáticamente que se recupera la inversión y el empleo, puede resultar algo apresurado, sobre todo si se tiene en cuenta que aún no se recuperaron la totalidad de puestos de trabajo perdidos en 2016. Al día de hoy, el país se encuentra 45 mil puestos por debajo de los números de 2015. “Hay millones de trabajadores en negro, perdidos en un laberinto de injusticia”, indicó el titular de Dragado y Balizamiento, quien además advirtió que “hace mucho aprendimos que las recetas del Banco Mundial y el FMI siempre nos han conducido al fracaso”.

En su discurso, Schmid también denunció que “estamos frente a un Estado ausente. Un Estado que hace rato que se olvidó de proteger al hombre que se levanta a las 3 de la mañana y construye con grandeza esta Nación. El trabajo es un derecho. El desempleo y la caída del salario es la moneda que explica el fracaso de cualquier plan económico. No han multiplicado los peces y los panes. Lo que multiplicaron es la pobreza”.

Estuvieron presentes en el palco del concurrido acto: Pablo Moyano (Camioneros), Omar Plaini (Canillitas), Facundo Moyano (ex titular de SUTPA), Rodolfo Daer (Industria y Alimentación), Sergio Romero (UDA), Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Juan Carlos Alderete (Corriente Clasista y Combativa), Víctor Santa María (SUTERH), Andrés Rodríguez (UPCN), Carlos Acuña (SOESGyPE), Abel Frutos (Panaderos). Asimismo, se vio a Héctor Daer (secretario general de Sanidad y uno de los líderes del tridente cegetistas), Jorge Taiana, Axel Kicillof, Agustín Rossi, Héctor y Mariano Recalde (Udad Ciudadana), Titto Nenna, Hugo Yasky (CTA), Antonio Caló (UOM), Gerardo Martínez (UOCRA), Myriam Bregman (FIT) y Nicolás del Caño (FIT) en las calles del centro porteño, acompañando los distintos reclamos.

La CGT según pasan los años: Rucci, Ubaldini y Moyano

Sobre la confederal del 25 de septiembre, Cáceres (UOLRA) apuntó que la posibilidad del paro “sólo sirve si existe un plan de lucha. Nosotros tenemos que realizar asambleas en todas las provincias, con las CGTs regionales, con los movimientos sociales, con las pequeñas y medianas industrias”.

Santiago Maldonado, presente

Entre los pedidos de la CGT que comunicó Schmid, estuvo también la mención al pedido “por la aparición con vida del compañero Santiago Maldonado”, destacando que “la ministra de Seguridad, tan ejecutiva en desalojar obreros de las fábricas, tiene que actuar con la misma celeridad para aclarar la desaparición porque no queremos que haya otro Julio López en la Argentina”.

@mpsosa88

Comentarios

Comentarios

Martín Sosa

Martín Sosa

Periodista. Escribe sobre educación, política y economía. Colaboró en Página/12 y Le Monde Diplomatique. Forma parte de la Fundación Germán Abdala y del staff de comunicación de la Universidad Nacional de Hurlingham (Unahur)

Hacé tu anotación Sin anotaciones