Presos por pintar

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La Policía Federal arrestó a 10 militantes kirchneristas por pintar un mural. Estuvieron 12 horas presos y se fueron a sus casas con una causa penal por daño agravado. En los últimos meses aumentaron las detenciones a militantes sociales y la persecución política. ¿Disciplinamiento social?

mural

Avenida Jujuy y México: pleno barrio de San Cristóbal. Allí está ubicada la plaza José María Velasco Ibarra y en ese lugar un grupo de militantes, de entre 18 y 22 años, de la agrupación La Cámpora, decidieron festejar el día del estudiante trabajando para el barrio.

La actividad que incluyó una Jornada deportiva y una volanteada para promocionar un festival, finalizaba con un hecho simbólico: la pintada de un mural. Llegaron a poner la primera frase: “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”, pero la tarea quedo incompleta.

A las 16:30 cuatro patrulleros –sí, cuatro– se acercaron a la plaza. ¿La excusa? Una supuesta denuncia, de una supuesta vecina. Y a partir de ahí, el sinsentido. Primero, por parte de la Policía Federal: les pidieron documentos, les tomaron los datos y llamaron al fiscal. Segundo, por parte de esa misma autoridad que determinó que debían trasladarlos al Ministerio Público Fiscal y de ahí, después de siete horas, a la comisaría octava.

Recién a las cinco de la mañana, doce horas después, los largaron. Previamente, les armaron a todos una causa penal.

Mientras tanto, sus familiares y compañeros –entre ellos las legisladoras Andrea Conde y Paula Penacca– se acercaron para asegurarse de que todo estuviera bien. Pero la realidad es que nada estaba como debía. Diez jóvenes terminaron procesados por daño agravado tras organizar una jornada para contener a los pibes del barrio y por pintar un mural con consignas que buscaban concientizar sobre el consumo problemático de drogas .

La causa, por daño agravado (con una pena máxima de 4 años de prisión), la armó la fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 40 porteña, a cargo de Matías Michenzi.

Violencia institucional: el cambio

En Argentina no existen estadísticas oficiales sobre violencia institucional. Es por esta razón que el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) posee desde 1996 su propia base de datos. El organismo la confecciona a partir de la lectura de todos los diarios, y los números se reflejan en los informes de derechos humanos que publican anualmente.

Federico Efron, abogado y coordinador del área de litigio del CELS, dijo a Nuestras Voces: “Si bien no tenemos estadísticas oficiales, recibimos una mayor cantidad de consultas sobre detenciones para identificar y efectuar requisas. Esto está de la mano del fallo Vera, del protocolo anti piquetes, de la emergencia en seguridad con la excusa de la lucha contra el narcotráfico: hay una vuelta a viejas recetas y todo se empieza a complicar”.

Efron: «Recibimos una mayor cantidad de consultas sobre detenciones para identificar y efectuar requisas. Hay una vuelta a viejas recetas y todo se empieza a complicar”.

Efron además, aclaró que “hubo un cambio sustancial a partir de este año. Sobre todo en las consultas por pedido de identificación. El propio Ministerio de Seguridad, a través del diario La Nación, informó que realizaron entre 85.000 y 120.000 detenciones”. Sobre este punto, Efron explica: “No hay ninguna ley en la Argentina que exija salir con documento que te identifique. No existe esa obligación. Detener a una persona en la calle para que se identifique es ilegal”.

Sin embargo, como no está regulado la policía se siente habilitada. La justicia lo permite. Y el poder ejecutivo también se encarga de ampararlo. “No hay nada que diga qué pasa si te negás a identificarte y en ese vacío legal, gana la policía. De nuevo, la autorregulación”, explica Efron.

La grasa militante

La jornada deportiva que llevaban a cabo y el festival que difundían los jóvenes militantes era sólo una más de las miles de actividades que desde 2010 realiza la agrupación en el barrio: talleres de plástica para niños, clases de inglés, francés y portugués, talleres de oficios, reuniones de jubilados, apoyos escolares, charlas-debate, asesorías jurídicas y laborales gratuitas y clases de canto.

“Las detenciones no son casuales, son un mensaje para toda la gente”, dijo a Nuestras Voces Mariano Recalde. Además, el dirigente afirmó que “esto es parte de un clima social que pretende crearse desde el gobierno nacional. Se llevaron detenidos no sólo a quienes pintaban el mural si no también al resto de los jóvenes que participaban de la actividad”.

Tal como contaron los propios militantes, sólo dos de ellos se encontraban pintando la pared y el resto repartía volantes y se charlaba con los vecinos. Pero la policía decidió arrestarlos a todos. Para Efron esta detención es injustificada. «En el peor de los casos podría ser una contravención, pero no se explica por qué esa privación de la libertad. ¿Por qué es un daño agravado? No se entiende. El uso de las fuerzas policiales debería servir para buscar delitos realmente más graves”.

Recalde está convencido de que la detención es parte de un mensaje «que viene dando el gobierno a todos aquellos que quieran participar de alguna actividad colectiva, ya sea política, social o cultural. No es casual ni aislado: es un mensaje que comenzó con la represión a una murga en la villa 1-11-14 y continuó a lo largo del año”, asegura. Recordemos que a finales de enero una murga de la villa 1-11-14 sufrió un ataque en el que una persona murió y varios niños fueron heridos con balas de plomo a causa de la represión llevada a cabo por la gendarmería. A este caso se suman la detención en Mendoza de cinco delegados del SUTE cuando pegaban carteles en contra del presidente Mauricio Macri, en el mes de agosto, detenciones en Necochea por realizar pintadas en favor de Milagro Sala, detenciones en Rosario, en Salta, en Córdoba, y la lista sigue.

Recalde: «La detención es parte de un mensaje que viene dando el gobierno a todos aquellos que quieran participar de alguna actividad colectiva, ya sea política, social o cultural».

Policía con vía libre

Desde el CELS, aseguraron que “lamentablemente el tema es mucho más complejo de lo que se cree: no tiene sólo que ver con el mensaje político que se baja sino también con el accionar de la justicia porque vuelven a emitir fallos en donde se permite que la policía se autorregule”.

Paula Penacca, en declaraciones a la Agencia Paco Urondo, sostuvo que estos sucesos se vienen dando desde que asumió el gobierno de Macri: “Vienen instalando un discurso de estigmatización de la militancia y de la política. Así lo hicieron quienes también desde la cartera económica llevaron adelante el plan de ajuste y despidieron a miles y miles de trabajadores del Estado, aduciendo que eran la grasa militante y que por eso había que echarlos. Vemos que se construye este discurso que estigmatiza a la política, a los jóvenes que asumen el compromiso de defender una idea, y que eso va habilitando a que desde los diversos poderes del Estado se lleven adelante decisiones de esta naturaleza”.

Mariano Recalde coincide con las declaraciones de Penacca: “El gobierno sabe que el proyecto económico que excluye a una gran parte de la población sólo cierra con disciplinamiento social, con un pueblo inmovilizado en el que cada uno busque la salida individual sin mirar los problemas de los demás. Este hecho es una muestra más que no podemos dejar de señalar y repudiar si queremos volver a construir una Ciudad para todos”.

El repudio colectivo

Finalmente, aquel festival que los chicos intentaban difundir y que debía ser una jornada para los jóvenes del barrio, se convirtió en una expresión de repudio al atropello institucional. El encuentro se llevará a cabo esta tarde a las 16:00 en la plaza Martín Fierro, ubicada en La Rioja y Cochabamba, y la consigna es clara: Pintar murales no es un delito. No más pibes presos por expresarse.

La federal siembra perejiles

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