Semana de lucha universitaria contra el recorte

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Las universidades públicas nacionales inician una nueva semana de lucha que incluye paros, movilizaciones, clases públicas e intervenciones callejeras. El recorte en el presupuesto universitario y la demora en el giro de las partidas desde el gobierno de Mauricio Macri pone en jaque a los establecimientos de todo el país.

La semana pasada Raúl cumplió 51 años. Una treintena de ellos fueron dedicados a la docencia, y se nota en su forma de hablar. No tiene redes sociales, pero los alumnos se han encargado de visibilizarlo al armar grupos en su honor: “Raúl Egitto es único”; Profe sos el mejor maestro que tuve en años. Si todos fueran como vos el mundo sería mejor.” , escriben los pibes del secundario San Vicente Palotti, en donde dicta clases de Historia desde 1991.

Raúl es también docente de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) desde el año 2014 y de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) desde sus inicios en el primer cuatrimestre de 2016. Los primeros graduados de aquellas Universidades también difundieron en sus redes sociales el agradecimiento a un infinito listado de docentes, entre los cuales Raúl se hace presente. “Llevo la docencia en el alma”, cuenta a Nuestras Voces con pudor cuando le mencionamos la expresión de sus alumnos.

Estudió primero el profesorado en Historia, luego la Licenciatura y actualmente se encuentra cursando una maestría dentro de la misma disciplina. Sin embargo, mientras cena con su mujer y sus dos hijos para celebrar un nuevo natalicio, se preocupa. “El salario está realmente muy atrasado. Nos están ofreciendo un quince por ciento en tres tramos. Si te ponés a pensar cómo está el costo de vida, a los docentes universitarios se nos está complicando pagar el gas, la luz y llevar adelante una vida digna”.  

Egitto hace referencia a la propuesta que el Ministerio de Educación Nacional a cargo de Alejandro Finocchiaro realizó el pasado 13 de agosto, en donde ofreció nuevamente un quince por ciento de recomposición salarial. Al respecto, el Secretario de Organización de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), Federico Montero, dijo a este portal: “Nos parece una provocación que después de tres meses sin diálogo, con una brutal devaluación y una espiral inflacionaria tremenda, nos hayan convocado para presentar el mismo esquema. No entendemos por qué se nos castiga de esta manera”. La propuesta fue rechazada tanto por la CONADU como por el resto de los gremios docentes del país. “Hasta en el sector privado, que habían acordado paritarias del quince por ciento, se les está permitiendo un cinco más. Todos fueron renegociando menos nosotros. Pareciera ser que porque llevamos adelante planes de lucha y protestas nos penalizan aún más”, denunció Montero.

Carta a Vidal de un pibe que nació pobre y llegó a la Universidad

El conflicto de los docentes de universidades públicas nacionales por las paritarias 2018 comenzó en el mes de mayo, cuando el gobierno nacional decidió ofrecer un quince por ciento fragmentado en cuatro cuotas: 4% en mayo, 5% en agosto, 3% en noviembre y un último y devaluado 3% en diciembre. Desde entonces los gremios en los que se aúnan los trabajadores docentes se encuentran en constante movilización: charlas, clases públicas, manifestaciones y paros. Sólo la última y más radical de las medidas (que implicaba el no inicio del segundo cuatrimestre) logró que el ministro vuelva a convocarlos. “Pero para darnos lo mismo. Aparece una obstinada necesidad de sostener un parámetro que no se corresponde con la realidad económica de nuestro país”, aclaró Montero.

“Y bueno, si nos vuelven a ofrecer lo mismo esta semana vamos a seguir la lucha”, expresa Raúl con algo de resignación. Durante las jornadas pasadas participó junto a sus estudiantes del importante paro al que convocó la UNAJ, una de las Universidades más comprometidas a nivel presupuestario y formó parte del abrazo a la universidad que reunió a más de 20 mil personas. “A los docente universitarios nos cuesta muchísimo hacer visible la lucha universitaria, eso hace todo más difícil”, dice el historiador y agrega: “Tenemos el apoyo de los alumnos, el apoyo de la comunidad, pero no logramos que el gobierno nos escuche”.

El salario docente no es la única preocupación. Desde principios de año las universidades públicas dependientes del Gobierno Nacional acarrean un sinfín de problemáticas que ponen en crisis su correcto funcionamiento: recorte presupuestario, devaluación, demora en el giro de las partidas y detención de las obras edilicias. Una conjunción explosiva a la hora de gestionar las instituciones.

Los últimos intelectuales de la esfera pública

El vicepresidente del Consejo Interuniversitario Nacional (que nuclea a todas las universidades e institutos universitarios públicos del país), Jaime Perczyk, dijo a Nuestras Voces: “La situación es muy preocupante, hay un ajuste muy importante y la devaluación produjo una caída enorme del presupuesto universitario. Esto repercute en el poder de compra, en los salarios docentes, en los salarios del personal no docente, en la adquisición de equipamiento. Hay un empobrecimiento de presupuesto educativo que, además, se hizo más fuerte porque se atrasaron los pagos y porque existe una crisis económica con la que nos metieron en unos problemas financieros enormes”.

El presupuesto universitario era de 103 mil millones de pesos, lo que a la hora de votar el presupuesto significaban 5 mil millones de dólares y lo que hoy implica apenas 3 mil trescientos millones: una devaluación en dólares de un 34 por ciento. “La gran mayoría de los gastos de una Universidad están dolarizados: la luz, el agua, el gas, el combustible, los reactivos, el equipamiento, las computadoras, los equipos de investigación, el papel, los libros, todo está dolarizado, los aumentos han sido brutales y eso significa que hay muchas cosas que tenés que dejar de hacer”, aclaró Perczyk que es también rector de la UNAHUR.

Además de la devaluación, el presupuesto sufrió un recorte que inicialmente sería de 3 mil millones de pesos, pero que se terminó de consolidar en una baja de 4 mil millones. “El recorte se realizó sobre la parte no salarial a comienzos de este año y a eso se le sumó una terrible subejecución: es decir que no te envían las partidas que tienen que ir ejecutando, lo que hace que los establecimientos queden desfinanciados”, explica la CONADU.

Raúl, que vive en Haedo, estudia en Luján y da clases en Hurlingham y en Florencio Varela, intenta explicar esta compleja situación a sus estudiantes: “La hegemonía neoliberal construye subjetividades, desarrolla la idea de que hay que pensar en uno mismo, fortalecer el individualismo, no las construcciones colectivas. Un gran ejemplo de eso es la publicidad de Chevrolet y la meritocracia. Van construyendo lugares de sentido común en donde muchas personas se alejan de las políticas públicas. Contra eso luchamos todos los días dentro de las aulas”. Él explica que “a los estudiantes se les cuenta lo que pasa y se nota un fuerte compromiso con la lucha docente porque ellos también lo están viviendo en carne propia: perder el trabajo, no tener plata para los viáticos, tener que buscar un segundo laburo para llegar a fin de mes. Ellos están atravesados por la misma crisis económica”.

Raúl trabaja en dos de las 17 universidades del conurbano bonaerense creadas entre 2007 y 2016, aquellas que llevaron a la gobernadora María Eugenia Vidal y al presidente Mauricio Macri a controvertidas declaraciones y que poseen en su gran mayoría alumnos que representan dentro de sus familias una primera generación universitaria. “Por eso las palabras de Macri o de Vidal duelen, porque devalúan la Universidad, muestran un real desconocimiento de lo que es la universidad pública y gratuita argentina y demuestran una estigmatización y discriminación hacia ella. Hay una matriz ideológica de pensar que los pobres no pueden recibirse y una mirada elitista en la que se considera que la Universidad es para privilegiados y que, finalmente, no deberían concurrir estos sectores. Tal vez porque la educación es algo que puede generar consciencia y eso les resulta peligroso”, dice el profesor de Pensamiento Pedagógico Latinoamericano, Historia de Latinoamérica y Problemas de la Historia Argentina.  

Una larga y profunda historia de reforzar desigualdades

Tal vez por eso, el profesor Egitto considera que es mejor luchar con los pibes adentro: “Siempre hay un dilema de qué es lo mejor, el paro puede ser funcional porque parece que no mueve el amperímetro, no les importa y solo afecta a los estudiantes. Nosotros queremos a los estudiantes en las aulas y también queremos decir acá estamos, estos somos y vamos a seguir defendiendo la universidad pública, gratuita y de calidad”. Una gran cantidad de universidades realizará durante toda la semana paros activos, con clases públicas, participación estudiantil y el desafío de visibilizar el conflicto.

Desde la CONADU, Montero agrega que la discusión sobre la mejor metodología no es exclusiva de las universidades del conurbano bonaerense sino que es estructural: “Es, en el fondo, un debate fuertemente político. Nosotros somos empleados públicos, no participamos de una empresa privada, no interrumpimos la producción ni perjudicamos las ganancias del sector privado. Cuando peleamos estamos peleando por defender los criterios de la asignación del gasto público, por eso siempre intentamos pensar cómo hacemos para dar la pelea con la gente adentro. Tratamos de ser firmes en nuestras definiciones, pero también de no caer en la idea de analizar medidas de fuerza importantes como es el paro que, además, es un medio y nunca un fin, son las herramientas que tenemos para construir una dinámica de movilización, de debate público de nuestro problema”.

Caer en la pública

“Nadie que nace en la pobreza en la Argentina hoy llega a la universidad”, dijo la gobernadora bonaerense frente a miembros del Rotary Club. “¿Qué es esto de universidades por todos lados? Basta de esta locura”, había expresado antes el presidente.

Apenas asumió Cambiemos, el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA) presentó un informe en donde evidenciaba que los principales referentes del gobierno provenían de universidades privadas, vinculadas a grandes empresas y muchos de ellos en el exterior. “Eso te demuestra que para la oligarquía de nuestro país la universidad pública no es el lugar donde formar a sus cuadros, por tanto no son orgánicas a sus necesidades, por lo tanto no tiene un destino posible”. Explicó Montero,  y agregó: “Esto explica que el ajuste es una definición política, ideológica, de reforma cultural profunda en la Argentina que apunta a desmantelar, como diría Linera, un horizonte de época. Había ciertas ideas que organizaban: el trabajo había vuelto a ser el organizador de la vida común, la educación, el derecho a la Educación Superior, la soberanía, el desarrollo tecnológico y científico. Todas cuestiones propias de ese horizonte de época que se fue construyendo y que este gobierno trata de desmantelar”.

¿Qué es eso de reclamos universitarios por todos lados?

Hasta el próximo viernes 24 de agosto las Universidad Públicas de todo el país continuarán luchando, cada una a su manera, bajo diversas consignas y actividades que se acoplen a su propia realidad. Habrá movilizaciones, nuevos abrazos e intervenciones callejeras. Además, el día 30 marchará toda la comunidad universitaria al palacio Pizzurno.

El Consejo Superior de las Universidades de Santiago del Estero, Misiones, Río Cuarto, San Juan, distintas sedes de la Universidad Tecnológica Nacional y Facultades de la Universidad de Buenos Aires, entre otras, declararon el estado de Alerta frente a esta situación y esperan una reacción urgente por parte del gobierno nacional.

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