Tócala de nuevo Ari

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En el cuarto fallo absolutorio consecutivo de la Justicia Federal para con funcionarios del Gobierno, el juez Ariel Lijo eximió de culpa y cargo a la vicepresidenta Gabriela Michetti, quien tenía dos bolsas con plata de origen dudoso en su casa y declaró que se las robaron. 

Gabriela Michetti fue sobreseída ayer por el Juez Ariel Lijo en la causa que investigaba el origen del dinero que le habían robado de su casa el 22 de noviembre de 2015. La vicepresidenta había sido imputada luego que dijera que le robaron de su hogar $245 mil pesos y U$$50 mil dólares, y que $200 mil correspondían a donaciones para la Fundación SUMA, que ella misma presidía, mientras que aseguró que los dólares se los había prestado su novio.

El fallo, de 176 páginas, no sólo exime a Michetti, sino que también desiste de investigar a Guillermo Dietrich (Formar), Eugenio Burzaco (Fundar), Néstor Grindetti (Creer y Crecer) y Fabián Rodríguez Simón (Pericles), quienes habían sido sumados como “sospechosos” de montar una red de fundaciones “para blanquear (en algunos casos) dinero proveniente de retornos por contrataciones realizadas entre empresas aportantes y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”. El juez acumuló un buen “corpus” de pruebas sobre los funcionarios pedidas por el fiscal, que ahora tendrá otro destino que el de avanzar por la vía judicial.

De esta forma, el fallo de ayer se constituye en el cuarto fallo favorable al gobierno de parte de la -¿siempre oficialista?- Justicia Federal. El primero de ellos había sido en diciembre de 2015 cuando dictó el sobreseimiento del flamante Presidente Mauricio Macri, quien hasta entonces se encontraba procesado en la causa por las escuchas ilegales de la CABA. El caso más reciente fue el que se conoció hace pocas semanas y en tiempo récord, para alegría del titular de la AFI, Gustavo Arribas. En esa ocasión, la decisión del Juez –Canicoba Corral- fue llamativa ya que, al igual que en el caso Michetti, existían numerosas contradicciones entre los protagonistas del hecho y había papeles y registros que deberían haber existido y no existían.

Michetti imputada por contratar a la novia de Leuco

Fallas y contradicciones del relato de Michetti

En la causa por la que Michetti había sido imputada el último 12 de agosto del año pasado, las situaciones pocos claras eran, principalmente, seis:

1) Michetti alegó originalmente que los 50 mil dólares se los dio su novio, Juan Tonelli Banfi, para abonar una maestría de su hijo (sin titulación terciaria ni universitaria al momento del hecho), y que 200 mil pesos pertenecían a donaciones de la Fundación SUMA llevadas a su domicilio por “voluntarios” de la fundación. En cambio, su pareja declaró haber llevado él mismo -el día 22 de noviembre- los 200 mil pesos y no mencionó en ningún momento que fueran donaciones recibidas en la fundación. Llamativamente tampoco hizo mención alguna a los 50 mil dólares que supuestamente él le habría prestado para los estudios del hijo de la vicepresidenta.

2) La Fundación SUMA había sido creada en 2009, pero se mantuvo en forma ilegal más de siete años cuando, en julio de 2016, se hizo pública la denuncia del robo. Fue ahí recién cuando presentó balances en la IGJ por primera vez. Algo similar sucedió con la AFIP. En declaraciones a Radio Vorterix Michetti había dicho que la fundación tenía 3 empleados, sin embargo, luego se comprobó que la misma no contaba siquiera con el alta en la AFIP.

3) Cuando la Gendarmería allanó la sede social de SUMA, los libros contables de la Fundación –violando la normativa legal vigente– no sólo no estaban allí, sino que además fueron entregados al juzgado con más de veinticuatro horas de demora.

4) El senador Federico Pinedo afirmó haber sido convocado por Michetti para recolectar donaciones entre los funcionarios cercanos. Así fue que entre Hernán Lombardi ($15.000), Daniel Chaín ($10.000), Andrés Ibarra ($12.000), el propio Pinedo ($10.000) y algunos más, el líder de la bancada PRO en el senado recolectó en un sobre cerrado más de $70.000 en efectivo en concepto de donaciones y se lo entregó a Santiago Riobó, actual Jefe de Despacho en la Presidencia del Honorable Senado de la Nación y colaborador cercano de Marta Gabriela Michetti. La Fundación SUMA no emitió ningún recibo al momento de recibir estas donaciones. Además, por Ley, todos los movimientos de la fundación debían estar bancarizados, por lo que resulta irregular que Michetti acumulara donaciones en efectivo.

5) La UIF exige que las fundaciones que reciben donaciones por más de 50 mil pesos en un lapso de no más de treinta días presenten una declaración jurada anualmente de información sobre el estado de cumplimiento de la normativa asociada a la prevención de la comisión de delitos de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo. La fundación SUMA, presidida por Michetti, nunca las presentó. Durante el 2015, SUMA recibió 4.100.000 millones de pesos en donaciones.

6) El último de los puntos oscuros era el vinculado a la denuncia efectuada por los diputados Rodolfo Tailhade y Juan Cabandié sobre el nexo entre las Fundación SUMA, Creer y Crecer, Formar, Fundar y Pericles (todas presididas por funcionarios públicos pertenecientes a Cambiemos) y los empresarios adjudicatarios de obra pública en la CABA. Los legisladores sospechaban que dichas organizaciones podrían haber sido creadas para blanquear dinero espurio fruto de “retornos” por contrataciones -como adjudicatarios de obra pública- a empresas aportantes.

Una bolsa de López para Michetti

Lo más llamativo de este último punto es que fue la propia Michetti la que comenzó a sembrar dudas al respecto ya que, al inicio de la causa, frente a las denuncias que señalaban que recibir donaciones de proveedores del Estado representaba un conflicto de intereses, la vicepresidenta había dicho desconocer la empresa “Farallón” de Eduardo Gutiérrez: “Ayer pregunté qué cuernos es Farallón”, señaló por entonces. Sin embargo, tal como denunciamos en julio pasado en Nuestras Voces, Farallón fue uno de los principales sponsors de la cena de fin de año de la Fundación SUMA. Incluso, hay fotografías donde se ve a la vicepresidenta con la gráfica del evento de fondo y entre los anunciantes figura Farallón.

Hasta el propio Gutiérrez confirmó su colaboración en declaraciones al diario La Nación: “Fui a la cena porque desde la Fundación SUMA me invitaron a colaborar, como ya hicimos con muchas otras instituciones, y le dimos el apoyo que nos pidieron”.

Es por eso que, unas semanas más tarde, Michetti tuvo que dejar de desconocerlo públicamente y comunicar que la Fundación SUMA había recibido donaciones por más de $60.000 del Grupo Farallón de Eduardo Gutiérrez.

El origen

El 22 de noviembre del 2015, el mismo día que ganó las elecciones, entraron a la casa de Michetti y le robaron 50 mil dólares y 245 mil pesos. La vicepresidenta no lo reveló públicamente, pero hizo la denuncia. El domingo 17 de julio de 2016, el robo salió a la luz gracias a una nota del diario cooperativista Tiempo Argentino. Según declaró Michetti, los 50 mil dólares eran un préstamo de su pareja, Juan Tonelli –proveedor del Estado porteño cuyos contratos investiga ahora el juez – y 200 mil pesos eran de donaciones a su fundación.

La fundación SUMA fue creada en 2009. Sin embargo, se mantuvo en forma ilegal ya que no presentó balances en la IGJ. Recién a partir de las denuncias los realizó a mediados del 2016. Tampoco tenía el alta en AFIP pese a contar con empleados, según reveló la misma Michetti.

Fallo Juez Ariel Lijo- by nuestrasvocesok on Scribd

@mpsosa88

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