«Un mail que me salve» de la cuarentena

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Los mails que se envían Emilia y Cinthia se parecen a los que la mayoría nunca se atreve a enviar. Ellas retroalimentan entre amigues cada pensamiento que se ancla en tiempos de cuarentena. “Ojalá estos mails te salven un poco del encierro”, dice el correo que te llega una vez que te suscribís al Newsletter de Somos  Beba, que ya va por su décima edición. Es un proyecto para compartir, discutir, pensar y disfrutar en cuarentena.

Cinthia decidió enfrentar la cuarentena sola. Tiene treinta años, un trabajo estable y una terraza en la que puede saltar la soga. De Emi no sabemos la edad, pero sí que volvió a la casa de los padres para enfrentar el aislamiento. Trabajaba para una reconocida persona dedicada a la política y se estaba abriendo un lindo camino por el freelanceo apenas empezó el encierro. Aparecen también Manuela, Mateo, Melanie, y más personas amigas que se suman a la catarsis colectiva.

El proyecto “Un mail que me salve” forma parte de Somos Beba, un portal de noticias que genera contenido feminista desde una mirada íntima e inclusiva, y propone suscribirte y recibir cada dos días un correo de las pibas. ¿Sobre qué? Sobre la vida misma. 

Las temáticas que atraviesan las charlas de Emilia y Cinthia con sus demás personajes son la mezcla justa de fluir de conciencia y el abordaje serio de las preocupaciones y angustias que nos interpelan con el aislamiento social, preventivo y obligatorio en el que estamos hace ya un mes y un día. 

En este mismo portal, la actriz Lourdes Pingeón nos recomendó reconciliarnos con lo contemporáneo. De eso se trata este camino. La juventud habla sobre consignas generales como su propia juventud, la ansiedad, el miedo, el sexo, la productividad, la gordofobia, la soledad y la falta de espacio, las relaciones sexo afectivas y los vínculos de amistad.

Poesía para cuarentenials

“No sabés lo que es quererte hasta que la única razón que tenés para comer bien, verte bien y hacer cosas que te generen placer sos vos encerrada en las cuatro paredes de tu departamento. ¿Hasta qué punto es la mirada del otre la que nos valida?”, dice Manuela en su edición sobre no sentir amor.

¿A quién puedo salvar con este mail si no me puedo salvar ni a mí? Pero no es tan así, porque por lo menos me fui de esa casa para construir la propia y eso creo que es un montón. Me aplaudo cada vez que puedo por hacerlo, pero al mismo tiempo pienso en todas esas personas que no pueden y aún están ahí bancándose toda esa violencia”, escribe Cinthia cuando escupe sus propias experiencias. 

La falsa proximidad al éxito ajeno nos hace sentir constantemente en falta. Todos creemos que a los demás les va increíble y que nosotros somos unos vagos fracasados. Ninguna de las dos cosas es tan cierta, sin embargo ahí sigue la culpa machacando nuestra salud mental”, confiesa Emilia cuando se agota de sentirse exigida. 

Entre risas y llantos, además, Emilia y Cinthia llenan el proyecto de detalles. El primero: las recomendaciones. Recetas de huevos de pascua y de un fácil arroz; la poesía de Malena Saito; los dibujos de Flo Meije, Regards Coupables y Andrei Crismaru; la cuenta de la instagramer Megan Jayne Crabbe, un artículo sobre Porno, masturbación y sexting, la serie de Netflix The Bold Type, un listado de sexshops feministas como kinkyvibeargentina y una buena entrevista a Patti Smith se mezclan en las discusiones sobre videollamadas, la convivencia, la situación económica y el miedo al COVID-19. Si las charlas profundas no son lo tuyo, podés al menos nutrirte de una amplia gama de contenidos.

Segundo: el humor. Si bien las conversaciones manejan un alto nivel de intensidad, cada uno de los personajes sabe frenar antes de desbarrancar y, con la confianza de saber que quien está del otro lado es una amiga, se apoyan y se autoburlan por su extrema sinceridad. Tocan fondo y en el mismo correo o al siguiente se brindan el mimo necesario para salir a flote. Lo hacen con dulzura, con humor y con mucho sarcasmo. 

Tercero: te musicalizan. Sí. Cada envío de mails-cartas va acompañado de una lista de Spotify que vuelve la experiencia multisensorial. “Escuchala durante o después de leernos, vos elegís”, te avisan de antemano y te sugieren, en cada edición, un listado de temas que pasa por Fito Páez, Fiona Apple, Pink Floyd y las Spice Girls. 

Un mail que me salve es, sobre todo, una oda a la amistad y una puerta que intenta abrirse hacia la esperanza de que no salgamos de ésta igual que como entramos. Una red que nos mantenga en unidad y que rearticule los lazos solidarios que el sistema se empeña en romper.

Nadie se salva solo y, tal vez, uno solo de sus mails te salve.

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Podés sucribirte al Newsletter de Beba acá: http://bitly.com/UnMailQueMeSalve

 

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