Hace un año, los hospitales de todo el país se enfrentaban a un grave problema: ampollas de fentanilo contaminadas con bacterias resistentes se estaban utilizando como sedante, lo que resultó en múltiples tragedias. En este contexto, la Auditoría General de la Nación (AGN) ha decidido examinar la gestión de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) entre 2021 y 2025, con independencia del proceso judicial en curso en el Juzgado Federal Nº3 de La Plata por el fallecimiento de 111 personas.
La noticia ha sido confirmada por la AGN. Este jueves a las 10.30, en el edificio “Presidente Dr. Raúl Ricardo Alfonsín”, situado en Rivadavia 1745, se llevará a cabo un Taller de Planificación de Auditoría, de tres horas de duración, en el que participarán los familiares de las víctimas del fentanilo adulterado. Esta iniciativa fue impulsada por el área de Participación Ciudadana de la AGN, liderada por Andrea Salgueiro.
Aunque la actividad estaba principalmente dirigida a organizaciones de la sociedad civil, especialistas y aquellos directamente implicados en estas cuestiones, un correo dirigido a este cronista confirmó que Clarín solicitó asistir pero recibió una negativa. Se explicó que el “taller se orienta a un trabajo técnico específico para expertos, sin la participación de la prensa en esta ocasión”.
Consulta con contactos cercanos a los líderes de la AGN refleja un deseo de evitar cobertura mediática que asocie directamente la auditoría de la ANMAT con el tema del fentanilo contaminado.
Sin embargo, durante el evento del jueves, los organizadores formalmente invitaron a las familias afectadas. Alejandro Ayala, hermano de una de las víctimas, afirmó que “este análisis de la gestión de ANMAT entre 2023 y 2025 está motivado precisamente por el escándalo del fentanilo contaminado. Buscamos entender qué ocurrió y mejorar los sistemas para evitar futuras catástrofes similares”.
Razones para la Auditoría a la ANMAT
Aunque no es la primera revisión al control de medicamentos y alimentos, la polémica del fentanilo fue un catalizador para incluir este asunto en el Programa de Acción Anual (PAA) de la AGN.
La Auditoría General de la Nación, un ente independiente bajo el Congreso (conforme al artículo 85 de la Constitución), es el encargado de supervisar al sector público nacional, responsabilidad del Poder Legislativo.
El Congreso también puede influir en el proceso. En septiembre de 2025, la Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas del Senado, presidida por el diputado Miguel Ángel Pichetto, aprobó priorizar ciertas auditorías, entre ellas la de la ANMAT bajo la recomendación de los diputados Guadalupe Tagliaferri y Pablo Blanco.
Expectativas de la Inspección
Ayala, comprometido con la causa que registra hasta ahora 111 muertes y 159 afectados, expresó su satisfacción por la auditoría de la AGN. Al término del taller, compartió que la asistencia fue significativa con unas 50 personas, mayormente técnicos no alineados políticamente.
Durante el taller, se enfatizó la importancia de recoger testimonios de las víctimas para reforzar el informe de la AGN que propondrá medidas al Gobierno para prevenir desastres similares en el futuro.
En 2025, el Ministerio de Salud, bajo Mario Lugones, mencionó que la SIGEN, encarga de la fiscalización interna estatal, estaba auditando la ANMAT. Sin embargo, dicho informe aún no ha llegado.
La AGN planea realizar dos auditorías este año. La primera, proyecto 50601020, es dirigida por la Auditoría Especializada Informática, para revisar el “sistema nacional de trazabilidad de medicamentos” en 2024 y 2025.
La segunda inspección, proyecto 50402457, a cargo de la Auditoría Especializada Ambiental, evaluará el control y la seguridad en la producción y distribución de medicamentos entre 2023 y 2025.
Auditorías Previas a la ANMAT
La última revisión al ANMAT por la AGN ocurrió en 2021, auditando un subprograma de verificación de medicamentos para los años 2016 y 2017, así como un informe para 2017.
A pesar de que la AGN es liderada por la oposición, sus auditores han sido en su mayoría del justicialismo en los últimos años. En este sentido, se puede considerar que el Gobierno de Alberto Fernández realizó auditorías centradas en la administración de Mauricio Macri.
Las auditorías suelen tener retrasos, por lo cual diferentes signos políticos terminan evaluándose mutuamente debido a los periodos revisados y las alternancias en el poder.
