Apertura comercial a contramano de la ola mundial

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En el marco de la cumbre económica del G-20 en nuestro país, la discusión apertura versus proteccionismo se impone. Mientras Cambiemos consigue elogios de la Presidenta del FMI por la “vuelta de la Argentina al mundo”, la principal potencia mundial, EEUU, aplica una política proteccionista. Tal es así que el Presidente norteamericano impuso aranceles a las importaciones de hierro, acero y aluminio arancelando el principal destino de las exportaciones de dichos materiales desde nuestro país. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), analiza el impacto de la medida adoptada por Trump para la economía nacional y las dificultades de querer aplicar una política de apertura en un mundo que se cierra.

Donald Trump anunció que impulsaría un aumento de los aranceles a las importaciones de acero y aluminio en un 25% y 10% respectivamente para aquellos productos que pretendan ingresar en el mercado norteamericano. Con tales fines el presidente norteamericano twitteó: “¡Para proteger nuestro País debemos proteger el Acero Estadounidense! #PRIMEROESTADOSUNIDOS”. Este anuncio de corte proteccionista, suscitó las más variadas críticas en todo el mundo, pero tiene un especial impacto en la economía local.

En Argentina, el sector siderúrgico se encuentra fuertemente concentrado por dos grandes grupos (Acindar y Techint), como resultado de beneficios obtenidos desde la última dictadura militar y profundizados durante la privatización de la empresa estatal SOMISA durante el menemismo. Estos dos grupos siderúrgicos dividieron el mercado de hecho, avanzando en una especialización productiva. Por un lado, el grupo Techint controla el mercado de laminados planos a través de su empresa Siderar y el mercado de los tubos sin costura con Siderca. Por otro lado, Acindar se concentra en la elaboración de productos no planos para la construcción. Por su parte, el mercado de aluminio está dominado por Aluar, única empresa productora de aluminio crudo en la Argentina.

Estados Unidos es el segundo comprador mundial de hierro y acero en el mundo. Argentina, es el socio comercial número 41 en orden de importancia, habiendo exportado a ese país. Respecto a las manufacturas hechas de hierros y acero, Estados Unidos es el primer comprador mundial y Argentina su socio número 30. En el caso del Aluminio y sus derivados, es todavía más importante el peso comercial de Estados Unidos y el peso argentino es mucho mayor como socio comercial.

Ahora bien, visto desde el lado argentino, la importancia de los Estados Unidos como socio comercial es mucho mayor. En 2017, del total de las exportaciones de manufacturas de hierro y acero, el 37, 19% fueron destinadas al país del norte. El mercado estadounidense es el principal destino de las exportaciones argentinas de este tipo de productos. El nivel de concentración registrado en el destino de las exportaciones, también se repite cuando se considera el tipo de producto exportado: de los 233 millones de dólares exportados en manufacturas de hierro y acero a Estados Unidos, el 91,3% son tubos sin costura. Es decir, que la concentración se encuentra no solo en el mercado y la orientación del mismo, sino también en el tipo de producto.

Además, cuando se analiza la evolución histórica de las exportaciones de manufacturas de hierro y acero, se puede verificar que la foto presentada para 2017 es una construcción de los últimos años. En la tabla 1 se comprueba que para el 2015 las exportaciones a Estados Unidos solamente representaban el 20,4%, por lo que el mercado norteamericano explicó un 81% del crecimiento de las exportaciones acontecidas entre 2015 y 2017, mientras que otros países como Bolivia, Chile y Uruguay vieron perder peso relativo y absoluto como destino de las exportaciones argentinas. Como conclusión, si bien existió un fuerte crecimiento de las exportaciones de estos productos entre 2015 y 2017, la misma se concentró en un solo mercado y una sola mercancía, mientras que se perdió participación en otros mercados.

Un proceso similar ocurre con las exportaciones de aluminio y sus derivados. Tal como se observa en la tabla a continuación, Estados Unidos recibió el 6 62,1% de las exportaciones argentinas en este tipo de productos en el 2017, creciendo significativamente con respecto a 2015. El mercado norteamericano explicó casi en su totalidad este aumento. En el mismo periodo retrocedieron en su participación destinos como Brasil, Uruguay, Perú, Puerto Rico y el resto de los países. Al igual que con las manufacturas de hierro y acero, cuando se analiza el tipo de productos exportados, se llega a la conclusión que estos se encuentran altamente concentrados. El 93,9% de las exportaciones de 2017 a Estados Unidos es explicada por un único producto: aluminio en bruto.

El informe de CEPA detalla que de implementarse los aranceles del 25% sobre el hierro y el acero y del 10% sobre el aluminio, se verían comprometidas exportaciones por 5,3 millones de dólares en hierro y acero, 492,8 millones de dólares en aluminio y sus derivados y 233,3 millones de dólares en manufacturas de hierro y acero.  En total, peligrarían exportaciones por 731,5 millones de dólares con destino los Estados Unidos en el 2017. Esta situación agravaría el saldo negativo de 8,5 mil millones de dólares de la balanza comercial en 2017 en 8,5%.

En este contexto cabe destacar que la empresa Techint, abrió a mediados de 2017 una planta en Texas con capacidad para producir 600 mil toneladas de tubos sin costura. Esta capacidad latente triplica las 222 mil toneladas exportadas en 2017 y podría, por tanto, sortear las nuevas trabas arancelarias a partir de mudar parte de la producción nacional hacia la nueva fábrica en Estados Unidos, afectando negativamente la situación laboral de los trabajadores a nivel local.

En conclusión, en el marco de las discusiones del G-20 y a contramano de las recomendaciones del FMI, el ya alicaído comercio exterior argentino enfrenta un gran desafío frente al cambio de paradigma global que propone la nueva administración de Donald Trump. Si la principal potencia mundial y destino fundamental de las exportaciones argentinas se está cerrando (al igual que otras grandes potencias y países emergentes que adoptan una estrategia proteccionista), la propuesta de apertura indiscriminada de Cambiemos pareciese ir en el sentido contrario. Esto pone en peligro el empleo y la producción local.

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Débora Ascencio

Débora Ascencio

Periodista especializada en economía. Integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), becaria doctoral de CONICET y docente de la Universidad de Buenos Aires. Es licenciada en Sociología y maestranda en Sociología Económica.

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