Aumento de las muertes en accidentes laborales

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Un informe exclusivo al que accedió Nuestras Voces revela que en 2017 aumentaron los accidentes mortales en los lugares de trabajo por primera vez desde 2011, y que cada vez hay menos enfermedades reconocidas por las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART). Con el gobierno de Mauricio Macri, la salud de los trabajadores está a la deriva absoluta. El sector en el que más aumentó la muerte de trabajadores es la minería.

Se sabe: para el gobierno de Mauricio Macri la salud de los Argentinos no es una prioridad. Desde el primer día de su gobierno lo viene demostrando, pero esto quedó sellado con la degradación del ministerio a secretaría de Salud.

Pero no es solo eso. Un informe exclusivo al que accedió Nuestras Voces revela que en 2017 aumentaron los accidentes mortales en los lugares de trabajo y que cada vez hay menos enfermedades reconocidas por las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART). Es decir, la salud de los trabajadores está a la deriva absoluta.

El informe fue elaborado por el abogado laboralista Gastón Valente, que es parte del equipo de Salud del Espacio Intersindical Salud, Trabajo y Participación de los Trabajadores —cuyos referentes son Roberto “Beto Pianelli (Secretario de Salud de la CTA Nación) y la Dra. Lilian Capone (Secretaria de Salud CTA Bs As)— y que refleja no solo la vulnerabilidad del sistema, sino la clara intencionalidad del gobierno de seguir dándole ganancias extraordinarias a las “supuestas” aseguradoras de la salud.

Por primera vez desde el año 2011, en 2017  creció el índice de los accidentes mortales: la minería  es dónde se registraron la mayor cantidad de muertes (36,9%), seguido por finanzas (36,6%), electricidad (2,5%), y en menor medida el agro (0,4%). Claro que se trata de cifras acotadas a los trabajadores que cuentan con ART.

Este es el primer informe que se elabora luego de la reforma de la Ley 27.348 de ART que fue fuertemente cuestionada, sobre todo, por los sindicatos.

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La reforma —que primero se impuso por decreto de necesidad y urgencia (54/2017)—implica, entre otras cuestiones, que el trabajador deberá obligatoriamente asistir a “Comisiones Médicas Juridiccionales”. “Los que integran estas comisiones dependen de la SRT— ahora dentro del ministerio producción —pero son financiados por las ART, y carecen de imparcialidad, estabilidad laboral y autonomía. Están muy influidos por las ART en sus decisiones”, explica Valente.

Son estos médicos los responsables de determinar si se trata de una enfermedad laboral, el grado de discapacidad y la indemnización correspondiente. Es decir, los médicos que determinan si la aseguradora le debe pagar a un trabajador claramente juegan a favor de las ART. La imparcialidad de estas Comisiones Médicas está a la vista.

“La modificación de la ley tiene el objetivo de reducir la litigiosidad, restringiendo fuertemente el acceso a la justicia de los trabajadores accidentados. Se denunció la inconstitucionalidad de la reforma, pero a su vez se resaltó que ello crearía un verdadero ´campo de impunidad´ para los empleadores que incumplen las normas de seguridad y salud, y para las ARTs que rechazan injustificadamente las coberturas”, explica Valente.

“Con lo cual los indicadores del año 2017, vienen a confirmar esta lamentable advertencia que hicimos desde los sindicatos, en tanto ponen en evidencia magros resultados sobre accidentabilidad laboral, los que agravan la situación de los trabajadores porque ahora ni siquiera pueden recurrir a la justicia para el reconocimiento de las coberturas que les ha sido negada por el sistema”.

Según un artículo del portal Infobae, se estima que la cantidad de juicios laborales bajó un 34 por ciento lo que representa un ahorro de $ 17.600 millones en costos laborales para las empresas.

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Aumentan las muertes

La primera advertencia: los datos del informe sólo comprenden a los trabajadores con cobertura de ART. Y acá hay que abrir otro paréntesis.

Según el Indec (EPH 2017) la Población Económicamente Activa (PEA) son 20.437.000 de personas, de los cuáles según el último informe de la SRT sólo están cubiertos e  9.757.000 trabajadores, es decir el 47 % de la PEA. El otro 53% no tiene cobertura por riesgos del trabajo  y allí están los informales, monotributistas, etc. Curiosamente fue el sector que más aumentó en los dos últimos años: un 9,3%.

Para ser más claros: menos de la mitad de los trabajadores registrados tiene un seguro si llega a sucederle algo que comprometa su salud en su lugar de trabajo.

Para poner un ejemplo de un caso concreto y actual. Si un trabajador de Rappi tiene un accidente en la bicisenda, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo ni siquiera se entera. En primer lugar porque el trabajador no está bajo el régimen de un empleo formal y por otro lado, porque no tiene siquiera ART.

En ese sentido, si uno ingresa al informe anual del 2017 de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) leerá con bombos y platillos que “Bajó la accidentabilidad laboral en las principales actividades económicas” es en realidad una manipulación, porque no dicen que el empleo informal, aumentó estrepitosamente.

En este contexto, por primera vez desde el año 2011 volvió a crecer el índice de los accidentes mortales, siendo los sectores en donde más aumentaron, aquellos altamente beneficiados por el modelo económico, como la minería que es dónde se registró el mayor aumento de muertes (+36,9%), finanzas (+36,6%), electricidad (+2,5%) y en menor medida el agro (+0,4%).

También aumentaron el transporte (+15,6%), comercio (+13,3%), pero descendió en construcción (-18,8%, tal vez por la obra pública en 2017 que implica menores riesgos que la obra privada), en manufactura (-12,1% por la importante caída de la actividad), y en servicios sociales (-1,9%).

En 2017 fallecieron 743 trabajadores reconocidos por el sistema, contra 709 del año 2016. Siendo atribuible ésos fallecimientos a accidentes de trabajo (390) accidentes in itinere (337), enfermedades profesionales (5) y reingresos (1).

Según explicó  Valente, esto es producto de “un grave incumplimiento de higiene y seguridad en los lugares de trabajo. Se trabaja en forma muy precaria incluso en los lugares en blanco como las empresas mineras. Pero además, si vos le prohibís a la persona afectada hacer esta denuncia a la Justicia, estás creando un campo de impunidad. Le da lo mismo a un empresario cumplir o no cumplir con las normas de salud e higiene y eso genera una irresponsabilidad total que deriva en estas muertes”.

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Ocultan enfermedades

Por otra parte, tampoco se incluyen en el informe ni las patologías, ni las enfermedades profesionales no reconocidas por el sistema, que son muchas. En nuestro país se reconocen de cada 100 casos denunciados solo 2,4 EP, mientras que en el mundo de cada 100 casos se estiman 38 EP.

Es decir, en Argentina muy pocas enfermedades están reconocidas por las ART, y desde la sanción de la nueva ley cada vez son menos. “Por segundo año consecutivo vuelven a bajar las enfermedades que reconoce el sistema—explica Valente—El techo fue en 2015 cuando se reconoció hasta un 3,1%; en 2016 bajó a 2,7 y en 2017 a 2,4”.

Esto implica, por lo tanto, que no existe ni prevención ni riesgos y que la cobertura de esa enfermedad es a cargo del trabajador a través de su obra social o del sistema público.

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Para Roberto “Beto” Pianelli, secretario general de los Metrodelegados y secretario de Salud Laboral de la CTA esto demuestra “las mezquindades propias del sistema.  Mientras que la OIT y los organismos internacionales dicen que las enfermedades profesionales en el mundo van creciendo, acá dicen que disminuye. Y pueden hacer este tipo de maniobras porque no hay trabajadores en los sectores de higiene y seguridad, que son los primeros implicados. Las patronales niegan firmar convenios colectivos para que haya delegados de higiene y seguridad. Sin participación de los trabajadores no hay salud”.

Para Valente, “La Superintendencia de Riesgo de Trabajo debería cumplir con sus funciones legales (art. 36 de la ley 24.557), esto es, controlar el cumplimiento de la normativa de salud y seguridad en el trabajo, controlar el efectivo otorgamiento de las prestaciones por parte de las ARTs, aplicar sanciones ante los reiterados incumplimientos. Los trabajadores continúan perdiendo la vida y trabajando en condiciones inhumanas en accidentes que pueden ser evitados, y en enfermedades que para ser prevenidas, primero tienen que ser reconocidas como tales”.

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Tali Goldman

Tali Goldman

Periodista y politóloga. Escribe para Nuestras Voces y también es colaboradora en la Revista Anfibia, Crisis y Tiempo Argentino. Trabajó en la investigación para el libro El Nieto y fue columnista en la radio de las Madres. Dicta clases de periodismo en la UMET.

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