Báez denunció que la AFI de Macri lo extorsionó para que acusara a CFK

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En un nuevo capítulo del lawfare local, la defensa de Lázaro Báez denunció a integrantes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), abogados, funcionarios judiciales y periodistas por haberlo extorsionado para tratar de imputar a Cristina Fernández de Kirchner. Báez dijo que una abogada, que habló en nombre de Macri, Claudia Balbín, le pidió que escondiera plata en sus campos para que el fiscal Guillermo Marijuan pudiera encontrarla y apresar a la actual vicepresidenta. El rol de Silvia Majdalani y Eduardo Miragaya. La visita del periodista Luis Gasulla y Leonardo Fariña. 

Era la mañana del viernes 13 de marzo y en los tribunales de Comodoro Py crecía la histeria por la propagación del virus Covid-19 y la pandemia planetaria, cuando la defensa de Lázaro Báez –detenido desde el 5 de abril de 2016 en San Fernando– denunció ante el Juzgado que subroga Marcelo Martínez de Giorgi tras la muerte de Claudio Bonadío, a una presunta banda de ex agentes de la AFI, abogadas, periodistas e integrantes del Poder Judicial y del Ministerio Público Fiscal como supuestos instigadores materiales de su potencial arrepentimiento para que imputara a la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, a cambio de proteger sus bienes y su libertad.

La demanda judicial de 13 páginas contiene párrafos explosivos por los graves delitos que detalla. Entre los nombrados están el ex presidente Mauricio Macri, los periodistas Jorge Lanata, Daniel Santoro y Luis Gasulla; además de la  abogada Claudia Balbín y su hijo Santiago Viola, los jueces Bonadío y Sebastián Casanello, el camarista Martín Irurzun, el arrepentido Leonardo Fariña y su custodia, el ex ministro de Justicia, Germán Garavano, y empresarios relacionados con esa curiosa causa que buscó dinero enterrado en la estepa patagónica.

“La forma en la cual la gestión del ex presidente Mauricio Macri, a través de todas y cada una de las herramientas a su alcance (AFI, OA, UIF, AFIP, Martín Irurzun, entre otros) para coaccionarme a mí y a mis familiares con aquel norte son de público y notorio conocimiento –dijo Báez a través de su letrada Elizabeth Gasaro–.  El último y más sólido elemento que me permite estar íntimamente convencido y afirmar ante usted que fui y continúo siendo víctima de esta persecución es la visita al Penal de Ezeiza de agentes de inteligencia. Contemporáneamente a las declaraciones en la prensa del señor Luis Barrionuevo, sobre el modus operandi adoptado con Federico Elaskar, tuve la visita de la abogada Claudia Balbín en el Hospital Penitenciario Central –HPC–, quien me informó que trabajaba para la señora Silvia Majdalani y que el motivo de su visita respondía a un pedido expreso del entonces presidente de la Nación, Mauricio Macri –continuó narrando Báez ante el juez Martínez de Giorgi en su escrito–. Según relató la señora Balbín, el presidente (Macri) tenía intenciones de llegar a un acuerdo conmigo, el cual implicaba que yo debía colaborar para garantizar mi libertad, mis bienes y que mis hijos quedaran desvinculados de la causa. La ‘colaboración’ que se me requirió fue la de involucrar a la vicepresidenta de la Nación, doctora Cristina Fernández de Kirchner, como beneficiaria de los fondos en el exterior. Se me propuso asimismo enterrar dinero en alguno de mis campos, para que luego sea encontrado por el doctor Marijuan (Guillermo)”, aseguró Báez.

“Según me explicó la agente de la AFI (N. Del R: ¿se refiere a la abogada Balbín?), al descubrirse los fondos, se libraría orden de allanamiento y se procedería a la detención de la doctora Fernández de Kirchner, quien para ese momento no revestía cargo alguno.

Frente a mi negativa, la doctora Balbín intentó hacerme ‘recapacitar’ y ‘reflexionar’, diciéndome que mi estadía en CPF I sería larga, que tenía que pensar en mi familia, en clara comisión del delito extorsión”, expresó la denuncia.

Los visitantes

En la página 10 de su demanda penal, Lázaro Báez reveló para qué recibió la visita del periodista Luis Gasulla –quien declaró ante al juez federal Alejo Ramos Padilla en la causa por el espía tercerizado de la AFI y presuntamente de la DEA estadounidense, Marcelo Sebastián D’Alessio–, acompañado del testigo estrellado Leonardo Fariña y su custodia.

¿Con qué objetivo? Para que cumpliese –siempre según Báez–, con el relato diseñado por el espía de la AFI, Eduardo Miragaya. O sea: incriminar a CFK.

“Volviendo a la agente Balbín, no basto con mi negativa, dado que en el mes de mayo de 2016, ella junto al doctor Santiago Viola, asumieron la defensa técnica de tres de mis hijos (Luciana, Leandro y Melina), tal como se puede ver en las fs. 24.788 del causa 3017/2013.

La doctora Claudia Balbín también se reunió con mi hijo Martin Báez en el Estudio de la Avenida Córdoba y Carlos Pellegrini, de dicha reunión participó el doctor Miragaya, nuevamente ejercieron distinto tipo de acciones coactivas sobre mi hijo Martin Báez, para lograr que nuestras declaraciones involucraran a Cristina Fernández de Kirchner.

La estrategia defensiva estuvo guionada por el agente Miragaya, quien además de dirigir la defensa de mis hijos, me extorsionaba constantemente.

Su estrategia siempre fue clara: por un lado enfrentarme con mi familia y, por el otro, debilitar y atacar  al juez Casanello. En este sentido, cabe recordar que el doctor Viola fue procesado por la Cámara Federal, por considerarlo responsable de orquestar una operación con testigos falsos contra el doctor Casanello (Báez se refiere a los falsos testigos que dijeron haber visto al magistrado en la Quinta de Olivos antes de diciembre de 2015).

Ante este panorama, en el incidente de procesamiento de mis hijos, presenté escritos por propio derecho, los cuales firmé al encontrarme amenazado con encarcelar a mis hijos.

En los intentos infructuosos de acercamiento por parte de la doctora  Balbín, el señor Miragaya decidió utilizar otro contacto. Se pactó la reunión con mi abogada de aquel momento, la doctora  Liliana Costa y el periodista Luis Gasulla.

La reunión ocurrió en las oficinas de Puerto Madero, donde el periodista asistió acompañado por el señor Leonardo Fariña y sus custodios.

En esa reunión, se establecieron una serie de condiciones que debía cumplir, que para mi sorpresa eran las mismas que me había comunicado la doctora Balbín. Esto quedó plasmado en un papel, dónde el señor Gasulla registró a mano esas condiciones.

Esas instrucciones me fueron entregadas en un papel, escritas en parte por el periodista Gasulla y en parte por mi abogada la doctora Costa.

Tal y como se puede apreciar en la copia que acompaño, se requería que fuera colaborador, que designara una persona de confianza para mantener un diálogo con el ministro de Justicia, Germán Garavano, y con el fiscal de la causa. Involucrar a la doctora Fernández de Kirchner en mi declaración siempre fue el objetivo explícito.

Esta situación fue relatada por la doctora Costa en el programa periodístico ADN,  que se emitiera por la señal C5N, luego que mi actual defensa lo pusiera de manifiesto ante el doctor Alejo Ramos Padilla el cual investiga el accionar ilegal de los servicios de inteligencia en nuestro país en la causa 88/2019”.

Santoro y “el periodismo de guerra”

Lázaro Báez está preso desde el 5 de abril de 2016. Subió a una avioneta desde Río Gallegos rumbo a Buenos Aires y aterrizó en San Fernando. En el lugar ya se había montado una guardia periodística televisiva para captar el momento exacto del escarnio. El gobierno de Macri no había cumplido ni cuatro meses aún. Ocurrió que el juez Casanello interpretó –quizá equivocado– que Báez podría fugarse y ordenó su captura por parte de efectivos de la Policía Federal Argentina. El periodista de Clarín, Daniel Santoro, quien está procesado por el juez Ramos Padilla por partícipe necesario de los delitos de coacción y extorsión de Gonzalo Brusa Duvat y Mario Cifuentes respectivamente, publicó una crónica al día siguiente con los presuntos argumentos de Casanello: “La ruta del dinero K. Ante una alerta de inteligencia, el juez temía que Báez se fugara”.

La pregunta es: ¿a qué alerta de inteligencia se refería Santoro? ¿Fue el agente Miragaya quien informó al periodista procesado Santoro? ¿La AFI comandada políticamente por Silvia Majdalani conocía “el plan de vuelo” del avión de Báez que tenía una autonomía suficiente y sin embargo descendió en San Fernando?

“Cuando ayer a las 13 aproximadamente el lear jet LV-BPL despegó de Río Gallegos ‘sin informar su plan de vuelo’ –remarcó Santoro en su crónica del 6 de abril de 2016 en la web de Clarín–, Casanello ordenó a un equipo especial de la Policía Federal la detención nacional o internacional de Báez y se vivieron dos horas y media de nerviosismo en el Gobierno y la Justicia. Ese avión tiene una autonomía de vuelo de unos 4 mil kilómetros y podía salir del país. Sucedió que el juez podría haber cambiado de opinión al ver que finalmente la nave aterrizó en el aeropuerto de San Fernando. Pero a las 15:20 el magistrado hizo difundir en la agencia de noticias web de la Corte los fundamentos de la detención: había peligro de fuga de parte de Báez y Pérez”.

El vídeo que difundió el medio de Héctor Magnetto, Jorge Rendo y José Aranda el día de la detención de Báez:

Santoro espera que su suerte no se oscurezca todavía más. La Cámara Federal de Mar del Plata debe resolver su situación procesal, luego de que el juez Ramos Padilla lo procesó por extorsión y coacción en grado de partícipe necesario. Y el juez federal Luis Rodríguez piensa en elevar una parte de la causa por la extorsión al empresario Pedro Traficante a juicio oral. En esa madeja de operaciones mediáticas y de espionaje delincuencial estarían presuntamente involucrados D’Alessio y su amigo Santoro.

La desesperación de Clarín por su redactor en desgracia, quedó registrada para la posteridad luego de la actuación estelar del sindicalista Luis Barrionuevo en el extinto programa de los “Animales” originales. Fue dos meses después de la detención de Báez.

Aquella vez, Barrionuevo confesó en televisión y nadie lo indagó: “A Elaskar lo tuve 5 meses en mi casa hasta que habló”. Ver el vídeo:

“Yo lo tuve 5 meses a Elaskar en casa hasta que habló”, dijo Barrionuevo sobre la ruta del dinero K

Verdad, consecuencia

Lejos del flirteo adolescente, este juego perverso del lawfare no es ninguna broma para sus víctimas. Arrastra a la prisión a los opositores políticos con causas inventadas y testigos amañados, arruina la vida de las familias, y produce enfermedades como sucedió con Florencia Kirchner.

Sin embargo, los inquisidores que pusieron en práctica estos métodos inhumanos no están pagando las consecuencias de sus actos.

El Presidente Alberto Fernández mencionó durante la campaña a algunos personajes de la fauna judicial: Bonadío (fallecido), Julián Ercolini (“El Renacido”), Martín Irurzun, Ricardo Lorenzetti y Gustavo Hornos.

“Mejor que el hombre que sabe lo que es justo, es el hombre que ama lo justo”, dijo Confucio antes de Cristo.

Así sea.

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Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista, escritor y docente. Columnista con Roberto Caballero en Radio Colonia y del programa ADN en C5N. Distinguido con el Premio Walsh de la Facultad de Periodismo de La Plata en 2017. Fue editor de Policiales de Tiempo Argentino.

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