Caputo y el negocio de la energía verde

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Nicolás Caputo, amigo íntimo del presidente Mauricio Macri y primo del Ministro de Finanzas, importará 47 molinos. Son los requeridos para poner a funcionar los dos parques eólicos que le adjudicaron en el Plan RenovAr. Macri dijo que las energías renovables traerían más empleo pero el gobierno dio vía libre a las importaciones y perjudicó a los trabajadores del sector.

En noviembre del año pasado, el empresario y amigo presidencial Nicolás Caputo, ganó dos licitaciones del Plan de energías renovables (RenovAr) para la construcción de dos parques eólicos. Las obtuvo a través de la empresa CP Renovables S.A. (CPR), una subsidiaria de Central Puerto Sociedad Anónima (CPSA) que es, a su vez, propiedad del Grupo SADESA, en el que Caputo es accionista mayoritario. Con estas empresas, Caputo ya lleva adjudicadas el 10 por ciento de las licitaciones del Plan RenovAr en energía eólica.

La adjudicación define un Contrato de Abastecimiento de Energía Eléctrica Renovable en el proyecto Parque Eólico “La Castellana” por una potencia ofertada de 99 MW, que se realizará en el Partido de Villarino, en la Provincia de Buenos Aires. La otra licitación implica la construcción del Parque Eólico “Achiras” por una potencia ofertada de 48 MW en el Departamento de Río Cuarto, Localidad de Achiras, en la Provincia de Córdoba.

Para llevar adelante estas obras según informa el OETEC (Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo) se requerirán un total de 47 aerogeneradores: “La Asociación Argentina de Energía Eólica informó la cantidad. Para ‘La Castellana’ (99 MW) se instalarán 32 turbinas AW125/3000 y para el proyecto ‘Achiras’ (48 MW) 15 aerogeneradores de este mismo modelo”.

Sin embargo, tal como expresa OETEC en su informe, pese a existir empresas nacionales que se dedican a la realización de aerogeneradores, la totalidad de las turbinas necesarias serán importadas. La empresa que los proveerá será “Acciona Nordex Windpower S.A., una compañía de capitales fusionados con fuerte presencia en Europa y buena posición en América y los mercados emergentes”.

La empresa extranjera no sólo importará los elementos técnicos, sino que también estará a cargo la operación y el mantenimiento de los parques eólicos que se construirán. Es decir que aquella licitación que realizó el Estado, será ejecutada por un empresario amigo, y los principales insumos y operatorias, quedarán en manos extranjeras.

Impacto negativo en los trabajadores

En mayo del año pasado Mauricio Macri, junto al Ministro de Energía, Juan José Aranguren, lanzó el Programa RenovAr y dijo: “Podemos producir mucha energía renovable, tenemos una gran potencialidad. Estamos convocando a las empresas a invertir en este proceso, hoy son menos del 2% de la generación, queremos llevarla al 20% en 2025”. En esa oportunidad el presidente también aseguró que a partir de la puesta en marcha del programa no sólo se incrementará la soberanía energética del país sino que se estima la creación de entre 5 mil y 8 mil nuevos puestos de trabajo a lo largo y ancho del territorio nacional. Luego, se hiceron anuncios que prometían la generación de empleo para 200 mil personas.

Pero lejos de generar puestos de trabajo, estas licitaciones promueven un gran negocio de importación y a la contratación de empresas extranjeras que se encarguen de su desarrollo y mantenimiento.

Según continúa OETEC en su informe, sólo el 5 por ciento de las licitaciones del Plan RenovAr fueron reservadas para la industria nacional. La mayoría de las empresas ganadoras –en materia eólica– fueron chinas y españolas. El informe agrega: “La china Envision capturó 185 MW de los 708 MW adjudicados en la primera ronda, mientras que Sinohydro Corporation 100 MW en la segunda ronda. Es decir, del total de 1.472 MW de potencia eólica adjudicada, dos empresas chinas se adjudicaron 285 MW, esto es, un 19%. Debajo, figuraron la española Isolux Ingeniería S.A. con 198 MW, la argentina Arauco SAPEM (gobierno de La Rioja y ENARSA) con 195 MW, Genneia (Jorge Brito y fondos de inversión PointState Argentum LLC, LAIG y Fintech Energy) con 178 MW, CP Renovables (Nicolás Caputo) con 147 MW y, por último, EMESA (empresa provincial de energía de Mendoza), con apenas 50 MW, entre otras”.

Según continúa OETEC en su informe, sólo el 5 por ciento de las licitaciones del Plan RenovAr fueron reservadas para la industria nacional. La mayoría de las empresas ganadoras –en materia eólica– fueron chinas y españolas.

Sumando la primera y la segunda ronda de adjudicaciones, el Plan RenovAr entregó 59 proyectos por 2.423 MW, equivalentes a una generación de 8.371 GWh/año. De esa generación, 71 por ciento provendrá de la energía eólica y 26 por ciento de la solar (97%). Pero cerca del 95 por ciento de la potencia adjudicada será provista por empresas extranjeras.

Incluso aquel pequeño porcentaje destinado a empresas nacionales, no significa necesariamente que la compra de la tecnología, los montajes electromecánicos requeridos, entre otras cosas, vayan a destinarse a empresas y proveedores argentinos. De hecho, el caso de Nicolás Caputo lo demuestra, con el 100 por ciento de los aerogeneradores y su mantenimiento de origen extranjero.

Los fabricantes locales denuncian la situación y expresan una clara competencia desleal, ya que según la ley de Renovables, las importaciones pueden realizarse con tasa cero hasta el 31 de diciembre de este año, tiempo suficiente para perjudicar a las productoras argentinas. La normativa, también prevé una serie de incentivos para priorizar proyectos nacionales. Sin embargo, aquella parte de la ley no se está cumpliendo.

Quién es Nicolás Caputo

Caputo es amigo, socio comercial, contratista y miembro dilecto de la “mesa política chica” del presidente Mauricio Macri. Fueron compañeros en el colegio Newman desde primer grado y fundaron su primera empresa en 1983. Caputo fue el encargado de pagar el rescate cuando Macri fue secuestrado. En 2015, antes de ser presidente, Macri aseguró: Caputo S.A. no licitó una sola obra en mi gestión, porque yo se lo pedí. Las obras que terminó son las que ganó con Telerman”. Sin embargo, estuvo relacionado a la obra pública de la ciudad a través de otra empresa, SES SA de la que posee el 50 por ciento de las acciones.

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Nicolás Caputo es uno de los grandes empresarios que busca desembarcar en el negocio de las energías renovables de la mano de las licitaciones del gobierno nacional (pero no el único: Marcelo Mindlin y Joe Lewis son algunos de los personajes ligados a Macri que obtuvieron la adjudicación para el desarrollo de estos proyectos).

Caputo también está siendo uno de los grandes beneficiarios de la obra pública en la gestión Cambiemos. Desde hace dos meses, se convirtió, además, en el nuevo cónsul general de Singapur. Fue designado por el país asiático como cónsul general en Argentina y representa los intereses de ese país desde su embajada en el barrio porteño de Belgrano. Todo es ad honorem.

Nuevas licitaciones, menos puestos de trabajo

La semana pasada, el gobierno volvió a lanzar una nueva licitación. La convocatoria, no modifica las condiciones, por lo que continúa beneficiando al sector productivo extranjero en detrimento de los puestos laborales del país.

El plan verde de Cambiemos resulta ser simplemente una excusa que permite avanzar sobre el negocio de la energía. Y, lejos de contemplar la generación de nuevos puestos de trabajo, se encuentra destruyendo al sector nacional, que se ve día a día oprimido por las importaciones estimuladas por sus propias licitaciones

Negocios renovados

Un amigo en cada obra

@malaumanfre

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