Celsa Ramírez, la fiscal de Nike y Larreta

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La Policía de la Ciudad, por orden política de Horacio Rodríguez Larreta, persigue, pega, detiene y estigmatiza como delincuentes a los extranjeros que se la rebuscan en las calles. El brazo judicial de Larreta es la fiscal Ramírez, quien asegura que “hay que trabajar para erradicar este problema definitivamente”. Además, hostiga judicialmente a los metrodelegados. En 2017, la fiscal se motivó al recibir de la filial argentina de la empresa Nike un reconocimiento “en virtud de su trabajo sobre el origen, distribución y venta de bienes destinados al comercio ilegal”. 

El lunes 29 de octubre al mediodía, al día siguiente del triunfo de Jair Bolsonaro, una pareja de brasileros frena en la esquina del shopping Abasto al ver la calle cortada, bombos y pancartas con insignias tales como “venta ambulante no es delito”. En la esquina de Corrientes y Anchorena está la vidriera de la marca Nike, que es donde se amuchan los manifestantes. Un pibe joven les explica que son vendedores ambulantes, que están cansados de que la policía de la Ciudad les pegue, los meta presos. Los brasileros escuchan atentos y le dicen al pibe “suerte”. Pero él les dice “no, no es suerte lo que necesitamos” y se queda pensando. El pibe no llegó a preguntarles a quién hubieran votado en el balotaje de su país, pero lo sospecha.

La muchedumbre se va haciendo más potente: hay paraguayos, bolivianos, senegaleses. Todos vendedores ambulantes que pertenecen al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y que dan la batalla cotidiana para poder sobrevivir con las artimañas de la venta callejera, que en la Ciudad de Buenos Aires implica vivir al filo de los golpes y la detención.

Porque mientras la secretaria de Derechos Humanos de la ciudad que comanda Pamela Malewicz hace festejos “cool” de inmigrantes con comidas y bailes—resaltando el folklore como si fueran piezas de museo—la policía de la ciudad, por orden política del Jefe de Gobierno, Horacio Rodriguez Larreta, persigue, pega, detiene y sobre todo estigmatiza como delincuentes a los extranjeros que se la rebuscan. Como quedó demostrado en la última represión en Plaza de los dos Congresos cuando se debatió el presupuesto, cuando detuvieron a venezolanos y turcos que pasaban a 20 cuadras sin siquiera saber que había una manifestación. Esos inmigrantes no son tan “cool” como para ponerlos a amasar arepas.

Por eso, en la esquina del Abasto, los cantitos se reparten contra Mauricio Macri y Rodríguez Larreta. Pero hay un nombre que llama la atención y que para el común de la población es absolutamente ignoto, pero que para los vendedores ambulantes es una pesadilla: “Celsa Ramírez, la puta que lo parió, Celsa Ramírez la puta que lo parió”. ¿Quién es esa mujer? Es nada menos que la fiscal de la ciudad (Fiscalía Contravencional n° 35 de la Ciudad) que está al frente de la mayoría de los expedientes por contravenciones por el uso de espacio público. Y es, sobre todo, la que ordena detenciones, allanamientos y razias a los trabajadores callejeros.

La batalla cotidiana de los trabajadores callejeros

Un galardón a la derecha

“Habría q censar y tener un registro de todos los piqueteros y manifestantes q cortan las calles. Si son argentinos y tienen planes, sacárselos y si son extranjeros, expulsarlos del país. No puede ser q delincan, estén en libertad y molesten casi periódicamente a los q trabajan”. Este tuit que escribió el abogado Carlos Romero Victorica el 6 de septiembre de 2018 fue retuiteado por la fiscal Celsa Ramírez quien al compartir la postura de su colega, agregó: “Hay que trabajar para erradicar este problema definitivamente, solo hacer cumplir la ley. Tolerancia cero”.

Dos semanas después, Ramírez siguió a rajatabla lo que había anunciado su tuit: detuvo a seis trabajadores de origen senegalés y a cuatro referentes de la CTEP, entre ellos, Juan Grabois.

Por eso, no es casual que hayan elegido la puerta del negocio Nike  para hacer la manifestación. Es que el 25 de octubre del 2017, la Fiscal de la Ciudad Celsa Ramírez fue merecedora de un reconocimiento “en virtud de su trabajo sobre el origen, distribución y venta de bienes destinados al comercio ilegal”. El galardón, otorgado por la filial argentina de la empresa Nike, fue compartido con el Subcomisario Sergio Herrera, del área de contravenciones de la Policía de la Ciudad. “La Dra. Ramírez agradeció al Fiscal General de la Ciudad, Luis Cevasco, presente en la ceremonia de entrega, ´por el acompañamiento, el respaldo y el apoyo´. Asimismo, destacó al trabajo en conjunto con las fuerzas de seguridad, ´que es lo que permite avanzar en esta lucha contra el delito´. El acto también contó con la presencia de Santiago Peña (Gerente de Protección de Marca de Nike Argentina) y José Papo (Director de Relaciones Institucionales de la empresa)”. La ceremonia está registrada en la página del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires.

Según explicó a Nuestras Voces la abogada Gabriela Carpineti, parte del equipo jurídico de la CTEP: “Celsa Ramírez es una fiscal especializada en perseguir a trabajadores. Desde hace más de un año viene realizando dictámenes enmarcados en la figura de asociación ilícita ordenando allanamientos, detenciones y decomisos de mercadería a trabajadores senegaleses. Incluso se han llevado a cabo allanamientos de madrugada en hoteles donde los trabajadores con mucho esfuerzo pueden pagarse una pieza. Las detenciones en la vía pública son calificadas por ella desde el punto de vista contravencional como violación del artículo 83 por usurpar el espacio público para la venta ilegal y los acusa de violar la ley de marcas. Pero claramente son trabajadores de subsistencia, con una condición social vulnerable, que ni siquiera tienen estatuto de refugiados porque no hay ni embajada ni consulado senegalés en Argentina. Entonces ¿de qué asociación ilícita habla? Es una fiscal que no actúa con el principio de objetividad debida que se le requiere a todos los fiscales. Actúa con una parcialidad manifiesta porque es una empleada de esta empresa multinacional Nike”.

“Negro andate de acá, tomátelas”

En el portal Cosecha Roja, Nicolás Caropresi, referente del MTE y de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) sostuvo que la fiscal “es el brazo del PRO en la Justicia de la Ciudad. Todas esas causas después mueren porque nunca puede demostrar nada. Lo que buscan es hostigar y disciplinar”.

Liniers, Once, y vías del tren Sarmiento son los lugares preferidos de Celsa para perseguir trabajadores.

Antecedentes

Hay que ser justos y decir que los senegaleses y otros inmigrantes vendedores ambulantes no son el único blanco de la fiscal Ramírez. Por caso, unos días antes de detener a los senegaleses, Ramírez solicitó el cambio de carátula de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) al de una “asociación ilícita”. Lo hizo después de que la policía de la ciudad reprimió a los trabajadores que realizaban medidas de fuerza y se llevaran detenido a una de las principales figuras del gremio, Néstor Segovia. En su escrito, Ramírez sostiene que los Metrodelegados “pertenecen a una agrupación que tiene el propósito de llevar a cabo actividades como las que motivan esta pesquisa, es decir, las conductas ilícitas previstas y reprimidas por el art. 194 del Código Penal”.

Para Roberto “Beto” Pianelli, en diálogo con este portal, “esta fiscal es un bochorno, obviamente viola todas las normativas que tendría que tener una fiscal. A un sindicato como nosotros de trabajadores legal con personería jurídica nos acusa de asociación ilícita. Es una actitud discriminatoria para los sectores más vulnerables de la sociedad. Es una fiscal que es un servicio de la alianza de Martin Ocampo (actual ministro de Justicia y Seguridad del GCBA) y Daniel Angelici (operador macrista en la justicia). Es la mano ejecutora de este sector reaccionario que ha colonizado la justicia de la ciuidad de buenos aires. Nosotros hemos apelado la definición y la hemos recusado”

Por eso, tampoco es casual que hace algunas semanas, en la Legislatura porteña se haya aprobado con 34 votos del oficialismo y ninguno de la oposición, las modificaciones del Código Procesal Penal. El polémico artículo que establecía medidas de vigilancia, y que causó el rechazo de diversas organizaciones sociales, fue eliminado a última hora. Pero antes de que eso suceda, la fiscal Ramírez también estuvo presente en esa sesión en boca de la legisladora del FIT Myriam Bregman. “En esta reforma se aumenta el plazo para las escuchas telefónicas, hasta 90 días. ¿Por qué? ¿Con qué justificativo? Esto que hoy pretenden imponer es llevar ese ejemplo exponencialmente para todos los opositores de esta Ciudad. Porque esto rápidamente se va a comprobar, porque le están dando a los jueces y fiscales de la ciudad el poder hacer lo que quieran. ¿A qué jueces y fiscales de la Ciudad? ¿A la fiscal Celsa Ramírez? La que dijo que los trabajadores del subte por haber conformado un sindicato para la lucha son una asociación ilícita? ¿A esa fiscal? A ella le van a dar estas medidas? ¿Ella nos va a asegurar que las escuchas que mande a hacer no van a ser transmitidas por televisión? ¿Están seguros de eso? La fiscal Celsa Ramírez nos inició causas por pintadas en una pared del sindicato de camioneros, que al sindicato de camioneros no le molestó porque ellos no lo denunciaron pero a Celsa le molesta muchísimo que se tape una pintada de Carrió para hacer una pintada del FIT. Esas son los funcionarios judiciales que van a recibir estas medidas. Ni hablar de la persecución a los senegaleses, porque si hay alguien a quien Celsa Ramírez persigue arbitrariamente es a la comunidad senegalesa”.

Y si hay que seguir con el prontuario es la misma fiscal que tapió la mitad del ex Padelai—un histórico predio tomado por familias en situación de vulnerabilidad—y encerró a las familias en otro espacio, según una minuciosa investigación de la revista La Vaca.

Inmigrantes, trabajadores callejeros, trabajadores agremiados, familias vulnerables: no queda nadie afuera para la fiscal Celsa Ramírez. ¿Quiénes serán su próximo objetivo?

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Tali Goldman

Tali Goldman

Periodista y politóloga. Escribe para Nuestras Voces y también es colaboradora en la Revista Anfibia, Crisis y Tiempo Argentino. Trabajó en la investigación para el libro El Nieto y fue columnista en la radio de las Madres. Dicta clases de periodismo en la UMET.

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