D’Alessio, Stornelli & Asociados

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El falso abogado D’Alessio buscó deslindar al fiscal Stornelli de responsabilidades en su declaración indagatoria, pero tropezó con su propia verborragia y terminó confirmando episodios de los audios de la extorsión que lo llevaron a la cárcel. Su coartada parece otro sincericidio: aseguró que su extorsión fue por orden de la Agencia Federal de Inteligencia, que depende de Mauricio Macri, para enlodar al kirchnersimo. Y que le prometieron un puesto a cambio de realizar la extorsión.

“Déjenme ir a casa con custodia policial y yo cuento todo”, afirmó en su declaración indagatoria el operador Marcelo D’Alessio, acusado de extorsionar al empresario agropecuario Pedro Etchebest en nombre del fiscal federal Carlos Stornelli en el marco de la causa de los cuadernos.

Este miércoles el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, levantó el secreto de sumario sobre el expediente y se conoció el testimonio que D’Alessio prestó el 17 y el 18 de febrero pasado. El falso abogado, que tenía un arsenal en su casa del country Saint Thomas Este tal como se descubrió en los allanamientos, buscó deslindar a Stornelli de toda responsabilidad en el caso. Pero en su afán tropezó con su propia verborragia y terminó confirmando distintos episodios que se ventilaron en los audios de la extorsión que registró la víctima. En la audiencia ante el juez reveló, por ejemplo, que el representante del Ministerio Público Fiscal lo llamó para “putearlo” una vez que trascendió la denuncia en su contra en El Cohete a la Luna, el portal que dirige Horacio Verbitsky.

“D’Alessio reconoció la extorsión y el vínculo con Stornelli”, explicó Natalia Salvo,  la abogada de Etchebest, a Nuestras Voces.

En su declaración, quien se presentaba como representante de la DEA involucró a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y dijo que en este caso actuó bajo órdenes de la ex SIDE. En una versión difícil de creer dijo que “estaba trabajando para ellos” y que “supuestamente tenía que averiguar cuál era la ruta inversa del dinero K”. “Pero era mentira”, aclaró inmediatamente. Aseguró que le encomendaron más de una misión y que tiene forma de acreditarlo. “Me dijeron que si hacía bien este trabajo supuestamente iba ser Director de Asuntos Complejos de la AFI”, indicó.

En todo momento solicitó ir a su casa y afirmó que teme por su vida.

El fin del secreto de sumario coincidió con un paso clave para el devenir de la pesquisa: los peritajes de los celulares, que se realizarán este jueves. Se trata de un elemento central para determinar el vínculo entre D’Alessio y Stornelli, quien demoró 5 días en reaccionar una vez que los audios y videos que lo involucran en la maniobra de extorsión salieron a la luz. Por ejemplo, en una de las capturas de pantalla que se presentaron como prueba, se lee que D’Alessio le escribió al fiscal: “Lo de Pedro (Etchebest) me ocupo yo personalmente de avanzar con ese sujeto”. Luego le pediría 300 mil dólares al ruralista con la promesa de que Stornelli no lo involucraría en la causa que se abrió con las copias de los anotadores del chofer Oscar Centeno.

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Este análisis que estará a cargo del Departamento Cibercrimen de la Prefectura, y se realizará en la División Pericias de la Dirección de Inteligencia Criminal e Investigaciones de esa fuerza, constatará la autenticidad de los mensajes intercambiados, algo que Stornelli hasta ahora nunca cuestionó, al menos públicamente.

El ex secretario de Seguridad de Boca denunció  por “defraudación” a D’Allesio en los tribunales federales de Comodoro Py. Pero nunca negó los mensajes ni dijo que el teléfono en cuestión no era el suyo. El caso está en manos del juez Julián Ercolini, de vínculos fluidos con el Poder Ejecutivo.

Por su parte, Ramos Padilla investiga una asociación ilícita que se dedicó a la extorsión. El gran interrogante es si para el magistrado el fiscal señalado en los distintos audios integra la banda. Todo indica -a la luz del caudal probatorio- que tiene un grado importante de sospecha.

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La indagatoria

“Si abren mis teléfonos van a ver que hay un audio con una puteada de Stornelli por este tema, él no tenía nada que ver”, dijo D’Alessio ante el juez y buscó deslindar al fiscal aunque lejos de ayudarlo lo comprometió aún más.

En sus dos días de declaración, D’Alessio reconoció haber concertado la reunión en el balneario CR, en Pinamar, con Stornelli y haber viajado los casi 400 km junto a Etchebest. Confirmó que el fiscal y el empresario se saludaron, es decir, que se conocieron personalmente. No obstante, lo hizo mediante una descripción, otra vez, poco verosímil.

Dijo que Etchebest quiso viajar a Pinamar “porque decía que estaba deprimido, porque se quería ir lejos, quería acompañarme, yo ya iba a ir a verlo a Stornelli. Cuando se dieron la mano, él salía de hacer pis del baño y de pedo Stornelli también entró al baño y se dieron la mano. Eso de que se dieron la mano y hubo un pacto es mentira”.

Pero las incógnitas que abre su relato no parecen tener respueta. ¿Por qué D’Alessio viajó hasta la ciudad balnearia para encontrarse con el fiscal? ¿Qué hacía allí Etchebest? ¿Por qué saludaría a un extraño en el baño? En términos jurídicos confirmó tiempo, lugar y vínculo y tuvo una poco creíble desmentida de las intenciones.

“Este dato se suma a los informes extraoficiales solicitados al exterior -y referidos en la denuncia-, redactados en inglés y hallados en el allanamiento al domicilio de D’Alessio”, indicó la representante legal del productor agropecuario. Allí se brindaban datos sobre Etchebest y su hijo. Con esa información se amenazaba al empresario.

Estos episodios arrojan un manto de sospecha sobre el fiscal. No faltan quienes creen que cometió, de mínima, el delito de “incumplimiento de deberes de funcionario público”. El 8 de enero, ¿en el marco de qué situación se reunió con D’Alessio en Pinamar por cuatro horas?

Según el propio fiscal, D’Alessio le fue presentado como representante de la DEA por el periodista de Clarin, Daniel Santoro. Pero ahora resulta que aquel cargo sería falso. Si bien en su casa se encontró una placa dorada con inscripciones “US. Special Agent. Drug Enforcement Administration” (DEA), desde la embajada de Estados Unidos negaron cualquier vínculo con el operador. No es lo único trucho en la vida de D’Alessio. Su título de abogado también sería falso, según publicó Infobae, el mismo medio que el 21 de julio de 2018 lo presentaba como “abogado y economista” con “un máster en Psicología Forense y Criminal, y una especialización en Química Orgánica” además de “piloto de avión, instructor de tiro y músico”. Es decir, que una persona sin matrícula pudo ingresar al despacho del fiscal y filmar un video durante la declaración del ex PDVSA, Gonzalo Duvat.

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¿La AFI metió la cola?

“Entre a mi Samsung 8 que en el Telegram está todo”, afirmó D’Alessio al juez y al fiscal Juan Pablo Curi al ser consultado por la clave de sus teléfono. Y respondió: “Si el señor Fiscal no se opone a que yo esté en mi casa, estoy dispuesto a dar todo. Pero por favor devuélvanme a mi casa, estoy pidiendo seguridad. Quiero aportar datos, si no van a tardar cuatro meses en encontrar la información”.

El denunciado por extorsión enmarcó sus diálogos con Etchebest como un encargo de un “alto directivo de la AFI”. “Él recibía copia de todo lo que tenía que ver con el tema Etchebest, yo tenía que reportarle todo”, dijo.

En ese contexto, nombró al excomisario Ricardo Oscar Bogoliuk, quien según D’Alessio es “ex director de la DDI de La Matanza” y “estuvo con Stornelli trabajando en La Plata como coordinador general de la policía bonaerense o algo así”. Bogoliuk, a quien asoció con la AFI, fue una de las personas que mantuvo contacto telefónico con el fiscal Alberto Nisman el fin de semana que apareció muerto en su departamento Le Parc.

“Fue el que me pasó el caso del Sr. Pedro, que yo no sabía que se llamaba Pedro Etchebest. Ni bien fue el allanamiento en mi casa, a las 4 de la mañana se produjo un llamado entre este hombre Bogoliuk con mi abogado Rodrigo González –no sé quién llamó a quién- y él le dijo ´que no me mencione´, es decir, que él sabía del allanamiento y a partir de ahí me cortó el teléfono”. D’Alessio aseguró tener testigos de reuniones con “el jefe de Bogoliuk” en el Hotel NH de la Calle Bolívar, durante el mes de noviembre del año pasado.

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En su primera declaración judicial, que realizó ante un juzgado de Instrucción, el falso abogado vinculó a Etchebest con Bogoliuk y con otro policía retirado, el ex comisario Aníbal Degastaldi, a quien también relacionó con la AFI. Ambos bonaerenses pidieron declarar en el expediente. En su indagatoria, el operador volvió a relacionarlos. Ante la consulta de Nuestras Voces, la abogada del productor agropecuario rechazó de plano que se conociesen.

Una y otra vez, D’Alessio hizo hincapié en su seguridad.

“Me van a matar. No es un tema de paranoia”, repitió a lo largo de su declaración.

“Le solicito con todos los presentes acá que me deje ir a mi casa, me quedo en mi casa, no tengo problemas, póngame una tobillera. Le estoy contando todo. No soy un extorsionador, me pasaron el perfil psicológico de la persona, tiras de migraciones, fue una cama. Sé de qué línea política es esta persona. Déjeme ir a casa con custodia policial y yo le cuento todo, eso y mucho más. Le abro acá mi computadora para que vea que es cierto. No estoy mintiendo. Necesito estar con mi familia y póngame con policía o Prefectura”, insistió.

Y luego agregó: “No sé si fue una cama, no sé si para mí o para Stornelli”.

Más adelante, destacó que “Stornelli no tiene la más puta idea de todo esto, me dijeron que lo mencione solamente porque yo había estado con él en dos oportunidades y yo lo conocía por haber estado con él declarando por el tema del libro de Daniel Santoro”. Pero a primera vista, la secuencias de mensajes intercambiados con el fiscal y el nuevo caso que denunció la familia Barreiro, lo desmienten.

El lunes Raúl Sebastián Barreiro declaró en este expediente. Se trata de otro damnificado que sostuvo que lo extorsionaron para liberar a su padre Ricardo, detenido en el marco de la causa de los Cuadernos. Dijo que junto a su hermano Pablo -exsecretario de Cristina Kirchner- pagó 40.000 dólares a los letrados Luis Vila y Fernando Archimbal. Estos mencionaron que gran parte del dinero iba para Stornelli. En su denuncia, Barreiro apuntó contra el fiscal porque no hizo nada a pesar de que se le advirtió que los estaban extorsionando. Incuso durante aquel pleito volvió a aparecer el nombre de D’Alessio, que compitió con la dupla Vila-Archimbal para hacerse de “la presa”.

En este contexto, no es de sorprender que se sumen nuevos casos que salpiquen al fiscal y también al juez federal del caso de los Cuadernos, Claudio Bonadio, cuyo nombre también figura en los audios que Etchebest presentó como prueba de la extorsión ante Ramos Padilla. Así lo afirmó su abogada a este medio.

Fariña, en la mira

El 18 de febrero, cuando amplió su indagatoria, D’Alesiso apuntó contra Leonardo Fariña, quien lo había tratado de “delirante mental”: “ Yo sé para quién trabaja Fariña y quién le paga, es una operación todos los días”.

Ya en los audios que lo catapultaron a la cárcel había mencionado que desde el ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich se le giraba dinero al arrepentido. En su declaración no fue tan lejos. Al menos por ahora.

En sintonía con Fariña, ante la consulta de la prensa, la funcionaria trató al operador, que era presentado como un especialista en Seguridad y Narcotráfico en medios como Clarín, Infobae y América antes de su caída en desgracia, como “una persona que tiene algún tipo de problema”. Y se preocupó por aclarar que “nunca trabajó en el Ministerio de Seguridad”.

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“Desesperado”

Este miércoles, luego de que se levantara el secreto de sumario y se publicara una nota en Clarín que sembró dudas sobre su pasado, el empresario Pedro Etchebest brindó un reportaje radial y dijo que está «desesperado» frente a la «persecución» y «difamación» de la que dijo ser víctima.

El ruralista aseguró que «está en guardia» y teme por la seguridad de su familia luego de que una foto suya que estaba en poder de la Dirección Nacional de Migraciones se publicara en los medios. «Hay alguien detrás de esto», dijo en referencia a quien filtró la imagen. Y alertó: «Si el mismo Estado que me tiene que cuidar me saca una foto y se la entrega a un periodista, soy una persona totalmente endeble».

Disputa de competencia

Apenas el juez de Dolores le pidió a su par de Comodoro Py, Julián Ercolini, los chats que figuren en el celular de Stornelli, el magistrado con asiento en los Tribunales de Retiro le exigió el expediente y que deje de investigar, algo que por las medidas que tomó Ramos Padilla, se descuenta que no sucederá.

Ercolini esgrime que el caso debe tramitarse en la Ciudad porque los pagos (Etchebest abonó 14.700 dólares, finalmente, en dos partes) se efectuaron en la Capital Federal. La abogada Natalia Salvo argumenta que la causa debe tramitar en Dolores porque la extorsión se ejecutó en Pinamar y el pago es sólo el final de una maniobra mucho más amplia. Es clara la estrategia de Stornelli de llevar el caso a los tribunales que habita hace años y donde se siente contenido.

La cuestión de competencia será un nuevo capítulo en esta novela. Se estima que la instancia superior que resolvería la puja sería la Cámara Federal de Mar del Plata, aunque no puede descartarse que Stornelli pulsee para que la que intervenga sea la porteña.

No obstante, la última instancia penal para definir el diferendo -nada menor- será la Cámara Federal de Casación Penal, que el macrismo terminó de poblar desde que asumió en la Casa Rosada. De las cuatro salas que la componen al menos tres suelen fallar en sintonía con los intereses del oficialismo. Según lo que allí suceda, podría intervenir la Corte Suprema de Justicia.

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Franco Mizrahi

Franco Mizrahi

Especialista en periodismo de investigación. Trabajó en la revista Veintitrés, Tiempo Argentino, Infojus y El Cohete a la Luna. Actualmente escribe en los portales Nuestras Voces y El Destape y en las revistas Acción y Contraeditorial. Editó los libros “Macri el año perdido”, de Roberto Caballero (Planeta); y “Radiografía de la corrupción PRO” (Planeta).

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