Dujovne, un superministro off shore

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El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tendrá bajo su cargo la coordinación económica de los nueve ministerios del Gobierno. En los hechos, significa un mayor poder de ajuste de cara a las negociaciones abiertas con el FMI, al que auguraba un pronto regreso desde sus columnas en TN y La Nación. Quién es este funcionario de familia radical que pasó por el menemismo, la Alianza, el sector privado y actualmente tiene 8 de cada 10 pesos de su fortuna fuera de Argentina.

Son las 23:39 del 14 de marzo de 2016, la temperatura es de 22.6 grados y el periodista Carlos Pagni regresa de la tanda comercial en su programa Odisea Argentina en TN con un plano que muestran dos manos sosteniendo una hoja A4 con letras negras. El plano se aleja: las manos son del co-conductor del programa, Nicolás Dujovne.

La hoja dice: «No volvamos al Fondo».

Eran los tiempos en que el gobierno de la alianza Cambiemos, que había asumido hacía tan solo tres meses, negociaba un acuerdo con los fondos buitre en Nueva York. El entonces co-conductor Dujovne, con una sonrisa, cuenta entonces porqué sostiene esa hoja. “Hay una campaña extrañísima, organizada por el ex oficialismo, donde asocia el arreglo con los hold outs con volver al Fondo. Justamente me parece que es casi casi una contrapropuesta del Gobierno: salir del default, poder financiarse de los mercados internacionales, para no tener que ir al Fondo”.

El co-conductor afirma que “no estaría mal” si el Gobierno tiene que acudir al FMI: según Dujovne, la decisión “tendría lógica” ya que sólo “te piden políticas de monitoreo que no son tan distintas a las que está aplicando el Gobierno”.

Pero subraya un problema: “Tiene un costo político”.

Aún faltaban nueve meses para que el Presidente Mauricio Macri le tomara juramento a Dujovne como ministro de Hacienda.

Y dos años y dos meses para que, ya como responsable de su cartera y como flamante coordinador del gabinete económico con sus nueve ministros, sea el funcionario a cargo de llevar las negociaciones con Christine Lagarde, otro de los incumplimientos notorios de la campaña de la alianza Cambiemos: la vuelta al FMI.

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El equilibrio del ajuste 

La misión, desde el punto de vista de los aliados al oficialismo, requería un “ministro de Economía fuerte”. Con la nueva resolución -anticipada por Clarín y confirmada luego en Página/12-, Dujovne quedó como coordinador económico de los ministerios de Finanzas, Producción, Agroindustria, Interior, Trabajo, Energía, Transporte, Modernización y Turismo. Aunque en los hechos no cambia su cargo en Hacienda, la decisión implica mayor poder. “No será un superministro”, aclaró desde la Cámara de Comercio de los Estados Unidos el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y buscó despejar sospechas sobre lo que significa este cambio, ya que la coordinación económica estaba bajo la supervisión de los vicejefes Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, dos hombres fuertes de su ala estrecha. Sin embargo, Peña afirmó: “No creemos en derrotas a nivel interno, los vicejefes siguen estando a cargo de la coordinación del Gobierno”.

De todas maneras, el jefe de Gabinete no negó que la tarea de Dujovne será la de reducir el déficit fiscal en línea con las negociaciones con el FMI. “Hay que entender que el equilibrio fiscal, la baja de la carga tributaria, lograr desterrar la inflación, romper con la vulnerabilidad que nos genera el déficit, tiene que ser algo en lo que trabajemos todos los días para llegar al tercer eje, que es organizarnos para generar empleo privado de calidad en todo el país”

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El clima de angustia

“Creo que se armó un clima de angustia en la sociedad porque ir al Fondo trae el recuerdo de otras épocas en las que se acudía en otras condiciones”, afirmó el ministro Dujovne en una entrevista a La Nación. “Ahora estamos iniciando conversaciones en un programa en el cual ya tenemos un camino hacia la convergencia fiscal, con tipo de cambio flotante, un proceso gradual de integración al mundo y un plan de reformas estructurales. Vamos con el mismo programa que estamos implementando, no para destapar una olla a presión”. 

Dujovne encabezó la comitiva argentina que llegó a Washington en una camioneta con patente diplomática de la embajada y esquivando periodistas el 9 de mayo al mediodía. La delegación estuvo integrada también por los secretarios de Política Económica, Sebastián Galiani, y de Hacienda, Rodrigo Pena, junto al jefe de Gabinete, Ariel Sigal, y el jefe de asesores, Guido Sandleris. Previo al encuentro con Lagarde, se reunieron con el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, Alejandro Werner, y el jefe de la Misión en Argentina del FMI, Roberto Cardarelli.

Lagarde los recibió dos días después. “El FMI nos ayudará a preservar lo que hemos logrado”, afirmó Dujovne, aunque evitó precisar el monto del préstamo: los parámetros establecidos por el FMI habilitan al país a acceder a créditos stand-by por hasta 27 mil millones de dólares en tres años. “No hemos negociado aún”, aclaró el ministro a LN, quien apuntó que eso sucederá cuando aprueben el inicio de las negociaciones, y que hasta el momento sólo habían sido “conversaciones informales”.

Los periodistas le preguntaron por dónde pasaría el “nuevo ajuste”, suponiendo que el Fondo pidiera más recorte. La respuesta del ministro: “No nos podemos anticipar”.

Otro ministro offshore 

Dujovne dijo en una entrevista radial que un funcionario tiene “todo el derecho del mundo” a tener su dinero en el exterior. No lo decía al azar: el funcionario tiene más del 82 por ciento de su patrimonio fuera del país. Dujovne informó a la Oficina Anticorrupción (OA) que de un patrimonio de 96,9 millones de pesos tenía 79,6 millones invertidos en el exterior, y durante una entrevista radial prometió que su siguiente declaración “va a ser distinta”, ya que era su declaración previa a asumir. Sin embargo, cuando le consultaron por Florentine Global, la empresa que administra más del 20 por ciento de esa fortuna, se negó a precisar dónde estaba radicada.

Dujovne está debajo del ministro de Energía, Juan José Aranguren, en el ranking de funcionarios con dinero en el exterior: el expresidente de Shell tiene el 83,9 por ciento de sus 104 millones de pesos fuera del país.

Ambos tienen 8 de cada 10 pesos fuera de Argentina.

“¿Cómo espera que vayan inversiones a la Argentina si usted mantiene su patrimonio offshore?”, le preguntó el docente de la Universidad Complutense de Madrid, Jorge Fonseca, en una conferencia que Dujovjne dio en España para buscar inversores y la promición del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur.

“Mi patrimonio está correctamente declarado, a diferencia de lo que sucedía con el gobierno anterior”, contestó el ministro. Fonseca replicó: “Usted está mintiendo”.

En el Fondo son hinchas de Macri, del ajuste y de River

Luego, Dujovne quitó importancia al escándalo que había estallado esos días con el desplazado subsecretario de la Presidencia, Valentín Díaz Gilligan, luego que El País revelara que tenía una cuenta no declarada con 1,2 millón de dólares en Andorra. “Es una excepción a la regla”, dijo el ministro, que tuvo una peculiar interpretación. “Es una omisión vinculada a su actividad privada previa a la actividad pública. No es un caso de corrupción, sino de omisión en su declaración de impuestos”.

Dime lo que escribes

Dujovne recibió las buenas nuevas como un regalo de feliz cumpleaños. Nacido el 18 de mayo de 1967, el flamante superministro se recibió de economista en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y, luego, hizo un posgrado en la Torcuarto Di Tella. De familia de estirpe radical, su papá, Bernardo Dujovne, fue decano de la Facultad de Arquitectura y tiene en su currículum un peculiar diploma: fue el constructor de la Torre Trump en Punta del Este. La relación no concluye allí: el ministro está casado con Carolina Yaryura, hermana de Felipe, quien junto a su socio Moisés Yellati son los dueños de YY Development, la empresa que maneja el negocio.

A los 32 años, Dujovne fue delegado ante el Banco Central del Ministerio de Economía dirigido por José Luis Machinea en el gobierno de Fernando De la Rua. Años atrás, entre 1997 y 1998, fue jefe de asesores del secretario de Hacienda y viceministro de Economía menemista, Pablo Guidotti, en el equipo comandado por el ministro Roque Fernández. Dujovne tiene un CV apretado para una trayectoria joven: fue consultor del Banco Mundial en Buenos Aires y en Washington. También de las firmas Alpha, Macroeconómica y Citibank. Pero la crisis del 2001 lo encontró en el sector privado como economista jefe del Banco Galicia, cargo que mantuvo por una década.

Macri le tomó juramento a Dujovne y a Caputo el 10 de enero de 2017, pero la decisión de desplazar al entonces ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, fue el 26 de diciembre de 2016. Un mes antes Dujovne escribía en La Nación sobre la importancia de congelar y bajar el gasto para “eliminar todo el deficit fiscal”, ya que, en su visión, el riesgo era “quedarse a mitad de camino entre ofrecer una macroeconomía ordenada que baje la inflación y atraiga inversiones y otra que curaba todo con estímulos artificiales al consumo”.

Y agregó: “Si la sequía de fondos externos se prolongase, si lo quisiera el Gobierno podría recurrir al FMI. Un programa en el que el Fondo desembolsara 25 mil millones de dólares sería fácilmente obtenible y las condiciones que impondría el organismo serían pasablemente laxas para el Gobierno. Todos los gobiernos rechazan la alternativa del fondo hasta el día en que la usan. Pero si el financiamiento se complica, allí estaremos”.

Y allí estamos.

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Lucas Pedulla

Periodista. Además de escribir para Nuestras Voces, forma parte de La Vaca y de sus publicaciones como revista Mu y Mu Trinchera Boutique, entre otros. Es docente en la Escuela de Comunicación ETER.

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