El desempoderamiento adquisitivo de Cambiemos

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En tres años de la gestión Cambiemos la situación social empeoró, hubo pérdida de poder adquisitivo de salarios, jubilaciones y programas sociales, con particular intensidad en 2018. Alta inflación, reforma previsional y paritarias a la baja deterioraron la capacidad de compra. Hubo una fuerte caída del consumo y el ahorro. El gobierno de Macri, lejos de tener un rol contra-cíclico, recrudece el ajuste en sintonía con el FMI, favoreciendo la recesión y el deterioro de la calidad de vida. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), analiza la evolución del poder adquisitivo entre 2015 y 2018: el salario mínimo y la jubilación mínima perdieron 20% de poder adquisitivo.

Como balance de 2018 la pérdida de poder adquisitivo fue una constante para aquellos que perciben ingresos fijos. El panorama 2019 no es más alentador cuando se observan los primeros tres años de gestión. La merma en la capacidad de compra no responde a ningún fenómeno fugaz, excepcional o exógeno a la política económica. El modelo actual concibe al salario real y el gasto público como variables de ajuste y disciplinadoras del conflicto social.

Las jubilaciones y pensiones manifestaron una importante pérdida de poder adquisitivo. Comenzó ya desde 2016, continuó con la reforma previsional aprobada en 2017 y se profundizó a partir de la modificación del índice de actualización de los haberes. El cambio en la fórmula de movilidad jubilatoria consiste en un ajuste trimestral que promedia en un 70% la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y en un 30% el Coeficiente de Variación Salarial (CVS). Según las estimaciones de CEPA, la pérdida de poder adquisitivo de la jubilación mínima es de 19,5% si se compara el promedio de 2015 con el diciembre de 2018, lo que representa $21.768 en todo 2018. Las proyecciones a 2019, a contramano de lo indicado por el gobierno, muestran una profundización del proceso, alanzando una caída del 21% en el promedio de los primeros cinco meses de 2019 respecto del promedio de 2015.

El caso de la AUH es similar, dado que su poder adquisitivo se retrajo 19,7% si se compara el promedio de 2015 con diciembre de 2018, representando $360 mensuales. Las proyecciones a 2019, también muestran una profundización en este sentido, llegando a perder 20,2% en el promedio de los primeros cinco meses de 2019 respecto del promedio de 2015.

La situación del salario en cuanto a poder adquisitivo no es más alentadora. El informe de CEPA considera la evolución del salario mínimo vital y móvil, cuya caída es del 24% en diciembre de 2018 con respecto al promedio de 2014/2015. Algo más de $2.700 mensuales, a pesar de haber sido aumentado por Decreto en un 25% luego de que trabajadores y empresarios no llegaran a un acuerdo.

El mismo derrotero asume el poder adquisitivo en trabajadores de la economía popular, o cooperativistas de los programas Ellas Hacen, Argentina Trabaja y Hacemos Futuro. En estos casos, el poder de compra además de haber disminuido desde noviembre de 2015, apenas cubre poco más de la mitad de la canasta alimentaria. Es decir, que los trabajadores que sólo cuenten con dicho ingreso son indigentes.

Si se mide en dólares para establecer comparaciones con otros momentos históricos, la evolución del salario real y jubilaciones, también demuestra una pérdida contundente de poder adquisitivo. El valor de la Jubilación Mínima cayó a niveles similares a los de 2001. Si a septiembre de 2001, por ejemplo, la jubilación mínima se ubicaba en torno a los 194 dólares, esa cifra se encuentra muy cercana a los 207 dólares de diciembre de 2018. Si se considera el valor a noviembre de 2015, este ascendía a 397 dólares, alcanzando un nivel sensiblemente superior al actual. El promedio de 2015 alcanzó los 373 dólares. Retrospectivamente, la jubilación mínima medida en dólares se encuentra en su punto más bajo de los últimos diez años, comparable a los 201 dólares de diciembre de 2008.

En relación al salario mínimo vital y móvil, su valor cayó por debajo de los niveles de 2001. Si a septiembre de 2001, el SMVM se ubicaba en torno a los 259 dólares, el valor a diciembre de 2018 no alcanza los 251 dólares. Si se considera el valor a noviembre de 2015, este ascendía a 516 dólares, alanzando un nivel sensiblemente superior al actual. El promedio de 2015 alcanza los 488 dólares. En síntesis, el SMVM medido en dólares se encuentra en su punto más bajo de los últimos doce años.

Por último, para describir la magnitud de la pérdida de poder adquisitivo, el informe de CEPA compara la capacidad de compra del salario mínimo vital y móvil, jubilaciones y programas sociales en tres momentos históricos (2001, 2015 y 2018), contrastándolo con una canasta básica de alimentos de consumo popular. Esta medición es relevante en la medida que los ingresos analizados afectan a poblaciones de bajos ingresos donde la mayor parte de sus consumos se vuelcan a bienes y servicios de primera necesidad, como son los alimentos y los servicios públicos. Vale aclarar que estos últimos tuvieron incrementos exorbitantes que también contribuyeron al deterioro de los ingresos en los deciles de más bajos ingresos.

Con respecto a los programas sociales, en 2001 el monto del Plan Trabajar se ubicaba entre $120 y $160 (en promedio $140 lo que equivalía a U$140), mientras que en diciembre de 2018 el monto en pesos de Argentina Trabaja y Ellas Hacen debería alcanzar los $5.006, lo cual equivale en dólares U$ 132 con un tipo de cambio de $38. En 2015, el valor de los Programas Sociales alcanzaba los $2.600, es decir U$ 260 dólares. El poder adquisitivo medido en la canasta seleccionada muestra una sensible caída en el caso de los ingresos de Programas Sociales: mientras que en 2001 se podrían adquirir 5,28 canastas con un Plan Trabajar, en 2018 se podrían adquirir 3,99. Con relación al salario mínimo se podrían adquirir 7,55 canastas en 2001 y 9,01 en 2018 y con relación a la jubilación mínima 5,66 y 7,42. Si en cambio, si se utiliza el 2015 como punto de referencia la caída es aún mayor dado que se podía adquirir 15,83 canastas con el salario mínimo, 12,18 con la jubilación mínima y 7,37 con los ingresos de Programas Sociales.

Recuperar el poder adquisitivo depende de la implementación de otro modelo económico en la Argentina, donde el salario y el gasto del Estado no sean concebidos como un costo, sino como dinamizadores del consumo y reactivadores de la economía.

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Débora Ascencio

Débora Ascencio

Periodista especializada en economía. Integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), becaria doctoral de CONICET y docente de la Universidad de Buenos Aires. Es licenciada en Sociología y maestranda en Sociología Económica.

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