El espía “Rolo” Barreiro pone en jaque al Gobierno, la AFI y Comodoro Py

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El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla citó al agente de inteligencia Hugo Rolando “Rolo” Barreiro para este martes 14 en la Fiscalía a cargo de Juan Pablo Curi. Ese día podría convertirse en un imputado colaborador. Tiemblan los presuntos benefactores de D’Alessio. Entre ellas Elisa Carrió, Patricia Bullrich y Paula Oliveto. Además de los fiscales imputados Carlos Stornelli y Juan José Bidone. La Cámara Federal de Mar del Plata podría resolver la competencia del juez esta semana. Un columnista de Feinmann testimonió que D’Alessio le entregó escuchas del juez Carzoglio. El enigma  de la Corte.

El agente de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Hugo Rolando “Rolo” Barreiro, desocupado y detenido como acusado de ser parte de una asociación ilícita dedicada al espionaje ilegal, la  extorsión, y la coacción de testigos y empresarios para el armado de causas federales, planearía convertirse en el primer espía culposo de la era macrista. El juez federal Ramos Padilla autorizó una audiencia a pedido del fiscal Juan Pablo Curi que se realizará este martes 14 en la Fiscalía de Dolores. El temario es amplio y preocupa a la AFI, al Gobierno, sus aliadas libertadoras, Elisa Carrió, Paula Oliveto y Mariana Zuvic, quienes le habrían dado rienda suelta a los informes de inteligencia y a la propagación de escuchas telefónicas desparramadas como el mal olor por el falso abogado D’Alessio y su red de jueces, fiscales, policías, agentes de inteligencia y periodistas.

Los dichos de Barreiro inquietarían también a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. El espía reveló que D’Alessio se jactaba diciendo que habría operado para ella, la DEA y el Ministerio. “Me pagan 200 mil pesos por mes para cuidar a Fariña”, repitió D’Alessio ante Barreiro. Lo propio soltó en un audio que el denunciante exiliado en Estados Unidos, Pedro Etchebest aportó al expediente.

Con todo, la señora ministra está pasando por una situación problemática. Denunció “una mafia de gitanos” por el asesinato del asesor legislativo Miguel Yadón en la Plaza de los Dos Congresos a cien metros del Congreso y a cuatro cuadras del Departamento Central de la Policía Federal en un territorio que debería haber sido controlado por la Policía de la Ciudad. Pero algo falló. Y al cierre de esta edición el diputado radical Héctor Olivares luchaba por su vida malherido.

Lo que la ministra y el jurista Ricardo Rodolfo Gil Lavedra calificaron como “un atentado”, habría sido el accionar delirante de dos hombres alcoholizados dentro de un auto que estuvo media hora en el lugar del hecho, sin ser registrado por la Policía de la Ciudad.

Al no haber prevención se produjo un homicidio brutal y la sensación es que sería demasiado fácil matar en la Buenos Aires gobernada por el alcalde Horacio Rodríguez Larreta. Lo peor fue que hasta al presidente Mauricio Macri lo hicieron hablar del asunto en cadena nacional.

En el rencor de Bullrich se macera la despedida definitiva de su función pública a cinco meses de las elecciones nacionales con todas las encuestas dando primera a CFK, que convirtió La Rural en un estadio popular y reactivó la economía con un solo libro y 300 mil ejemplares vendidos en dos semanas.

El aire se espesa y el ala dura de la Alianza Pro con el radicalismo huyendo por los tirantes está más desconcertada que “la señora 8” de la AFI, Silvia Majdalani. La dama de hierro del espionaje nativo no puede ocultar el tono profundamente oscuro de sus ojos, que precipitan el desamparo del país que su Gobierno fundió en menos de cuatro años de gestión para el psiquiátrico.

¿Qué haría Majdalani si a Barreiro se le ocurriese narrar al Poder Judicial la operatoria cotidiana del agente especializado en Asuntos Jurídicos y escuchas, Juan Sebastián “El Enano” De Stéfano y su aliado interno Pablo Pinamonti? ¿De qué se disfrazarían los expertos de la nada y el todo de la AFI si Barreiro comenzase a desgranar el antiguo rol del agente fallecido Raúl Copes, cuyo último destino fue la delegación en Venezuela? ¿Qué pasaría si saliese a la luz la excursión por la pampa indómita bonaerense de la mano de la gobernadora, María Eugenia Vidal y las bases de  la AFI cerradas, luego de un fracaso escénico?

El agente Copes fue mencionado por la abogada imputada Florencia Guijo. “El que me contrató fue un hombre que se sabía era de la AFI, el doctor Raúl Copes, un hombre originario del radicalismo que hacía años estaba en la SIDE”, le dijo a Página/12 el 28 de abril y lo ratificó ante Ramos Padilla.

En su testimonial que duró 12 horas, la abogada Giselle Robles recordó que Fariña le hablaba de otros dos espías de la AFI, Eduardo Miragaya y el ex director operacional de Antiterrorismo hasta fines de agosto de 2016, comisario Julián Sidrás. Curiosamente desplazado casi al mismo tiempo que Robles renunció a la defensa de Fariña. Copes salió eyectado por el escándalo de la entrega de Ibar Pérez Corradi, acto en el que según su abogado, Carlos Broitman habrían participado “paramilitares” de la Gendarmería y el propio D’Alessio en la Triple Frontera.

Ver la nota que publiqué el 3 de abril:

Vinculan a Carrió con la banda de espías de D’Alessio y «Rolo» Barreiro

En estas horas los expertos de la AFI se entretuvieron con la saga de gitanos presuntamente malhechores, promovida por la ministra del área. El sector de “los profesionales” de La Casa podría dar una estocada en sintonía con el viento que arrastra la estela de Antonio Horacio “Jaime” Stiuso. ¿Entonces? La Inteligencia de la Argentina tambalea con el testimonio arrepentido de un agente que entró con Miguel Ángel Toma y se fue con Gustavo Arribas en 2016. ¿El móvil? Explotó la tercerización del espionaje operativo y el devenir de Barreiro cotiza como la astrología en el living de Lacan.

¿Qué dijo en la causa? Barreiro afirmó que  Marcelo Sebastián D’Alessio se reunió con la diputada Carrió en su residencia de Exaltación de la Cruz y que ella se habría quedada dormida en el sillón, mientras D’Alessio le contaba historias de narcotráfico. Quizá se refirió a esta nota de Clarín de 2018. “El ranking de los negocios ilegales del mundo. Lideran las falsificaciones y los estupefacientes. China produce el 74% de las primeras marcas a nivel mundial con productos que van desde ropa y tecnológicos hasta farmacológicos. En el tercer lugar: el triste negocio con los inmigrantes y refugiados”:

Ranking negocios ilegales

O esta perla analítica de una inteligencia superior sobre “la inseguridad”, un mes antes de ser apresado por la causa que investiga Ramos Padilla. En todas las columnas, Clarín trató a D’Alessio como “abogado, especialista en lucha contra el narcotráfico”.

Nota Clarín D’Alessio especialista

La gestión de semejante cumbre la habría realizado la legisladora Oliveto, a quien D’Alessio llamaba “Pau” en sus chats peritados por Ramos Padilla. Según Barreiro, Oliveto y Carrió habrían utilizado los informes que D’Alessio les acercó sobre la oposición. El periodista empleado de Clarín bajo la medicación del silencio, Daniel Santoro, no sólo era amigo íntimo del supuesto agente de la DEA en desgracia, sino que habría articulado algunas de sus notas exclusivas con información obtenida por D’Alessio y su máquina de espionaje y contraespionaje ilegal. En la carpeta “Operación Fantino”, Marcelo Sebastián D’Alessio aseguró que Santoro sería un operador de Elisa Carrió y del ARI. Fue antes de que el periodista de cabello negro azabache fuese invitado a retirarse del programa “Animales sueltos”, haciendo honor al significado del título.

En la nota del pasado 3 de abril conté el presunto nexo del ARI con Marcelo D’Alessio y su banda.

La AFI respondió con una torpeza inusitada. Denunció a la abogada de Planificación que fue coguionista de Leonardo Fariña junto con esa Agencia durante el cambio de testimonio tras la entrevista en 2016, que concretó su antigua defensora legal, Giselle Robles, con el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano.

Aquí la denuncia que la AFI le realizó a Guijo según el prisma de los medios oficialistas:

Denuncia publicada en Infobae

¿La meta? Convertir otra vez a Fariña en estrella televisada y en un alfil de la campaña sucia de Cambiemos que lo abandona al borde de un potencial procesamiento por falso testimonio. Así debe entenderse su regreso inerte a los programas de la corporación del relato unificado. Ahora dicen que el falso autor de la frase “se robaron un PBI” no quiere cobrar derechos.

Sin olvidar que las abogadas Robles y Guijo dieron un vuelco jurídico impuesto desde el Juzgado Federal de Dolores. El juez Ramos Padilla las imputó al igual que al letrado Franco Bindi por las supuestas maniobras para direccionar las declaraciones de Fariña y su zigzagueo verbal.

Robles será indagada mañana al mediodía y Bindi el martes a las 10. Poco antes de que Barreiro se convierta, presuntamente, en arrepentido.

“Surge, en primer término, que tanto Robles como Bindi –al igual que Guijo– habrían efectuado aportes materiales en la maniobra de espionaje político-judicial ilegal con posible participación de funcionarios de la Agencia Federal de Inteligencia y otros funcionarios públicos dirigida a orientar las declaraciones de Jorge Leonardo Fariña con el objetivo de involucrar a diversos funcionarios o ex funcionarios en causas penales, y afectar de ese modo la situación institucional y política del país. Surge además que las tres personas mencionadas se conocían al menos dos años antes de que se efectuaran concretamente esos aportes y que muchas de sus comunicaciones posteriores se encuentran estrechamente vinculadas a estas cuestiones”, dijo el juez Ramos Padilla en la resolución de indagatorias.

En ese mismo escrito fundamentado, Ramos Padilla dejó sin efecto la condición de parte querellante que le había otorgado a la abogada Robles en la causa. Si bien aclaró que ella fue una de las víctimas del grupo de espionaje, seguimientos y amenazas de D’Alessio, luego de su renuncia a la defensa de Fariña –a fines de agosto de 2016–, dejó en claro que la considera sospechosa de haber participado junto a los otros dos letrados y la AFI de una presunta maniobra para imputar a funcionarios del gobierno anterior y posicionar a Fariña como colaborador arrepentido.

Eso no desmerece la prueba aportada por la abogada Robles a la causa que todavía está siendo evaluada por el Juzgado Federal de Dolores.

Ver la entrevista que le realicé a Robles el 15 de abril:

La operación de Garavano con Fariña revelada por su ex abogada

El columnista

¿Qué llamaría la atención de Ramos Padilla? Probablemente la facilidad con que algunos periodistas y abogados -el caso de Gabriel Roque Iezzi, 55 años, columnista del programa televisivo de Eduardo Feinmann en A24– sueltan declaraciones a destajo.

El 8 de mayo Iezzi dijo que conoció a D’Alessio el 3 de junio de 2017 en el programa de Feinmann y que luego intercambiaron los teléfonos y almorzaron juntos. Eso no significaría nada. El abogado admitió que el 26 de octubre de 2018 D’Alessio le envió “las escuchas telefónicas del juez Luis Carzoglio”. Veamos: “Prosigue el declarante y refiere que el 26 de octubre de 2018,  D’Alessio le envía las escuchas telefónicas del juez Carzoglio, y le aclara “me pidieron que lo lleve puesto”. Exhibe en el acto fotografías de lo que parecería ser un expediente judicial. Allí aparecen, según se observa, escuchas de Javier Belizan Marina Laura Rodríguez, Nadia María Antúnez Morales, Carzogolio. Refiere el testigo que esos audios circularon en los medios de comunicación”.

Si bien el columnista Iezzi aclaró que no utilizó la información (escuchas ilegales) entregada por D’Alessio, los chats entre ambos continuaron. “(…) Prosigue el testigo diciendo que ese mismo día D’Alessio le envió una nota de Daniel Santoro del 29 de octubre de 2018 titulada “Coimas, peleas y sobreprecios en la importación de 500 buques con GNL”. Se lee parcialmente la nota en el acto. Luego se reproduce un audio, lo que queda grabado. Refiere el testigo que el 8 de noviembre de 2018 D’Alessio le envía un video de Youtube que dice “Parlamentario alemán ridiculiza la ideología de género”. Que nada tiene para decir al respecto. Refiere que el 12 de noviembre de 2018, a las 9am, le envía una serie de chats y unas fotos, y le dice que está relacionado con un choque que sufrió el diputado Olmedo. Exhibe las fotografías. También aclara que D’Alessio le envió un resumen de lo ocurrido, que es leído y queda grabado. Aclara que D’Alessio le dice “yo fui a asistirlo” a Olmedo. Además le pasa el contacto de Rodrigo González y le dice que el nombrado está a disposición del testigo para cualquier cosa. También refiere que D’Alessio le aclaró que ‘las fotos son de mi celu”.

En la página 15 de su testimonial, Iezzi dijo: “Asimismo, D’Alessio le envía unos audios de unos comandantes retirados, los que se reproducen. Aclara que es muy común que este tipo de audios circulen, vinculados a los partes policiales. Refiere que son chats que circulan comúnmente en forma privada entre policías. También D’Alessio le envió las fotos de los detenidos. Prosigue y dice que el 9 de enero D’Alessio le envió un video de un supuesto velatorio en el que hubo un tiroteo en Fuerte Apache. Aclara que luego se enteró que esa era una escena cinematográfica que había sido filmada. También le envió D’Alessio, luego, un parte de la Policía de la Provincia donde se informa que se trataba de una filmación respecto de la vida de Carlos Tévez”.

Como se ve, las escuchas ilegales a un ex juez que no quiso encarcelar a Pablo Moyano y denunció que recibió presiones de dos agentes de la AFI denunciados por el abogado Daniel Llermanos y el dirigente Hugo Moyano, las filmaciones de balazos y hasta los asuntos de la vida de un futbolista, son cuestiones consideradas “normales” en el intercambio con D’Alessio. El ex juez Carzoglio vive una auténtica pesadilla desde entonces, su esposa se enfermó gravemente y él fue apartado de su Juzgado.

Así es la normalidad. Según el abogado Llermamos sería “el amor por la vulgaridad”.

DECLARACION IEZZI
Competencia

Son horas decisivas para la Cámara Federal de Mar del Plata que debe resolver la competencia del juez Ramos Padilla en la causa que pone en vilo el sistema democrático y revela el auténtico mecanismo de espionaje paraestatal (¿o estatal?) para el diseño de causas penales en contra del principal partido de la oposición, con empresarios presos por el fiscal Carlos Stornelli, que lleva el récord del estado de rebeldía, pero nadie lo fue a buscar -por ahora- con las esposas, el chaleco, el casco y las cámaras de tevé.

Las presentaciones del abogado de una de las querellas, Maximiliano Rusconi, provocaron la entendible demora de los jueces Eduardo Jiménez y Alejandro Tazza.

Fuentes cercanas al tribunal, deslizaron un pedido de “prudencia”, porque aún están en pleno debate los argumentos, que generan una expectativa de trascendencia inusitada. Se espera que el 16 de mayo se conozca el dictamen, luego de que Rusconi recusó al fiscal de Cámara, Juan Manuel Pattigiani –quien se manifestó a favor de Comodoro Py con un escrito raquítico–, pidiese la intervención de la Comisión Provincial de la Memoria (CPM) para el resguardo total del expediente, que tiene más de cinco mil fojas en dos meses, y el pedido de que el fallo fuese dado a conocer en audiencia oral y pública por la gravedad de los hechos investigados que incluyen la presunta participación de dos fiscales federales, jueces, policías, agentes de inteligencia y periodistas.

En este aspecto había dos versiones contrapuestas: a) que el fallo sería favorable a la competencia de Ramos Padilla en la continuidad de la instrucción de la causa; b) que habría un empate en los votos. La duda sería el accionar del juez Tazza. Hubo fuertes versiones sobre supuestas presiones del Poder Ejecutivo, aunque las fuentes estiman que la conclusión podría ser favorable a Ramos Padilla.

Si la Cámara resolviese quitar la competencia a Ramos Padilla debería argumentar los motivos y la causa pasaría a la Sala de Casación Penal. Algo difícil de sostener aunque no imposible. El juez investiga una red que completó delitos graves de extorsión, espionaje y coacciones en Pinamar, Mercedes, Quequén, Esteban Echeverría, C.A.B.A., Corrientes, Rosario, Ezeiza y una docena de países donde la organización de Marcelo  D’Alessio habría blanqueado 100 millones de euros a través de guaridas fiscales.

¿Cuál es el Juzgado del fuero federal de la Capital que tendría jurisdicción en todos esos sitios a la vez como pretenden los fiscales Curi y Pettigiani, y el defensor de Stornelli, Roberto Ribas? Ninguno.

Pese a ello, el asunto generó inquietud dentro de la Corte. “No queremos un Watergate en tiempos electorales y con un Gobierno en declive”, aducen desde la calle Talcahuano.

Para el caso de que la causa llegase a la Corte –ni siquiera fue a Casación– hay dos magistrados que deberían excusarse de votar, porque son presuntas víctimas del grupo de D’Alessio, integrado por los comisarios bonaerenses, Aníbal Degastaldi y Ricardo Bogoliuk, entre otros.

Se trata de los jueces Horacio Rosatti y el presidente del máximo tribunal, Carlos Rosenkrantz. ¿En verdad se excusarían? ¿Por qué Rosatti habría desistido de actuar como querellante en la causa D’Alessio? ¿Qué harán el resto de los jueces de la Corte?

Una fuente inobjetable adelantó que habría dos magistrados con intenciones de derivar el expediente al reino de Comodoro Py. ¿Los argumentos? A saber: “La doctrina afirma que la causa excede el rol del Juzgado Federal de Dolores. Si bien la presunta extorsión a Pedro Etchebest se realizó en Pinamar, los pagos se habrían hecho en la Capital. Por lo que Comodoro Py sería competente y no es válido que Ramos Padilla avance más en el expediente”.

Desmembrar la causa en varias partes sería aconsejable si se tratase de una vaca para alimentar a un grupo de familias con la pobreza en el abismo del 35 por ciento. Pero esta causa de gravedad institucional no es una vaca. ¿O hay jueces que la analizan así?

En la Argentina todo es posible. Por eso quienes conocen bien al juez Alejo Ramos Padilla cuentan que sigue la decisión de la Cámara de Mar del Plata “muy tranquilo”.

No habría que descartar que Ramos Padilla pudiese procesar a algunos abogados penalistas presumiblemente ligados al modus operandi de Marcelo Sebastián D’Alessio. Menos aún que esa misma medida lograse alcanzar luego de las respectivas indagatorias a ciertos periodistas que ya no quieren preguntar y hasta 2015 eran los paladines de la verdad y el apostolado de los inmaculados. La verdad tiene un significado filosófico profundo que excede el ejercicio del derecho y la prensa comercial. Sobre estos escenarios complejos estaría cavilando Ramos Padilla, mientras el ciclo interminable del tiempo mueve el reloj con su aguja inexorable.

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Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista y escritor. Columnista con Roberto Caballero en Radio del Plata. Distinguido con el premio Rodolfo Walsh que entrega la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata (2017). Fue editor de policiales en Tiempo Argentino.

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