El fiscal Iglesias y los aprietes de la DEA en Argentina

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Una investigación del juez federal Alejo Ramos Padilla revela cómo el fiscal Diego Iglesias, ahora designado en la Cámara de Apelaciones de La Plata, articuló una operación con la agencia para el narcotráfico norteamericana. La DEA protegía a un informante colombiano e involucró al empresario Corvo Dolcet. Para hacerlo, junto a la ex ministra Patricia Bullrich, manipuló a la justicia, la AFI, la Procunar y la UIF . Otra secuela de las andanzas de D’Alessio y Stornelli.

La pesadilla del empresario inmobiliario y abogado penalista Mateo Corvo Dolcet comenzó con un acuerdo de la DEA (organismo del Gobierno de Estados Unidos para el Control de Drogas), con la AFI, el Ministerio de Seguridad de la Nación a cargo de Patricia Bullrich, la UIF y la PROCUNAR –dirigida por el fiscal Diego Iglesias que ahora fue designado por el procurador interino eterno Eduardo Casal en la Cámara de Apelaciones de La Plata-, que tuvo como principal objetivo saldar la situación del narco y mega-empresario ganadero José Bayron Piedrahíta Ceballos –informante de la DEA- ante la Justicia de Estados Unidos y Colombia. 

Es decir que para lograr una meta que respondía a los intereses  estadounidenses en la región –no a la Argentina-, las autoridades judiciales y políticas de la gestión de Mauricio Macri se sometieron a una operación de la DEA y encima lo dejaron por escrito en sendos documentos entre organismos del Estado Nacional con firmas, sellos, y objetivos en común.  

Todo ese material de la más aberrante  lapidación pública (Corvo Dolcet y su esposa estuvieron presos durante 133 días en 2017 y fueron acusados lavado dinero del narcotráfico) forma parte de la causa de espionaje ilegal de una banda paraestatal que instruye el juez federal Alejo Ramos Padilla en el Juzgado Federal de Dolores. 

Los principales imputados son del grupo del falso abogado y presunto agente de la DEA, Marcelo Sebastián D’Alessio como uno de los líderes junto a los fiscales Juan Ignacio Bidone y Carlos Stornelli; además de los espías de la AFI Ricardo Bogoliuk, Aníbal Degastaldi y Hugo Rolando “Rolo” Barreiro; pasando por el periodista alquimista Daniel Santoro. 

La Cámara Federal de Mar del Plata está siendo presionada por el poder fáctico nucleado en AEA para que Santoro y Stornelli puedan pasar el desafío de la blancura. Veremos que sucede en estas horas de pandemia y auge de la enfermedad global.  

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Mientras tanto, Santoro pierde las horas  escribiendo sobre Antonio Horacio “Jaime” Stiuso lo que podría ser un boomerang. Stiuso tenía tantos voceros en Clarín que podría comenzar a describir sus identikits. Y eso, digamos, no ayudaría demasiado a la salud del “periodismo independiente”. 

En Dolores, Stiuso se presentó bastante molesto con D’Alessio y su incontinencia verbal. Y eso abarca a toda su troupe de alcahuetes dentro y fuera de la tevé. 

La característica del psicótico es la negación. Son tiempos de negación en la prensa comercial hegemónica que anhela destruir a CFK para condicionar al Presidente Alberto Fernández. El clima podría espesarse si los cortes de energía siguen dejando sin luz y calefacción a miles de familias del Sur de la provincia de Buenos Aires, víctimas de la rapiña de Marcelo Midlin y el fugado Nicolás Caputo . El hermano de la vida de Macri  escapó a EE UU y desconoce la tierra pampa de Florencio Varela y la pobreza. Un sesgo de su impunidad.    

El pasado jueves 23, Corvo Dolcet testificó ante Ramos Padilla y aportó una serie de documentos lapidarios contra importantes  funcionarios del Ministerio Público Fiscal, la PROCUNAR, la Justicia Federal, la Gendarmería, el Ministerio de Seguridad, la AFI, la UIF y la DEA. 

Al mismo tiempo, la defensa de Corvo Dolcet a cargo del abogado José Manuel Ubeira realizó serias denuncias ante la intervención de la AFI y la UIF, presentó un escrito ante la Bicameral de Control y Fiscalización de los Organismos de Inteligencia del Congreso de la Nación, y apuntó a los manejos de Casal, Iglesias y el juez Néstor Pablo Barral, quienes habrían avalado la operación de la DEA poniendo a su servicio los organismos del Estado Argentino en un acto vergonzoso. 

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En la foja 4953 de la causa que aún padece Corvo Dolcet, que continúa con la inhibición de sus bienes, consta una reunión en la PROCUNAR de la que participaron la AFI, la UIF y la DEA. ¿El objetivo? Ir tras Corvo Dolcet que pese a que ya había sido procesado, su defensa no fue notifica de semejante velada que incluyó la visita de una fiscal colombiana por el asunto de Piedrahíta Ceballos y la extinción de dominio.

¿Por qué? Porque Corvo Dolcet recibió dinero en blanco de Piedrahíta a través de cuentas declaradas para la compra de acciones que lo conectaron con Corvo para construir más de 500 cocheras y la realización de un tren que uniría Pilar con Retiro, compitiendo con las Autopistas controladas por el clan Macri y su séquito que fue procesado por el juez Rodolfo Canicoba Corral por la estafa de Vialidad. 

En la foja 4485 de la misma causa contra Corvo Dolcet, las autoridades de Gendarmería Nacional, que dependían de Patricia Bullrich, dejaron estampada un “acta de constancia.” A saber: 

“En Retiro, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina, a los 2 días del mes de enero de 2018, siendo las 11:50 minutos, siendo la funcionaria que suscribe Diana Belén Mareco, perteneciente a la Unidad Antidrogas de la Gendarmería Nacional en presencia del primer alférez Williams Ismael Alfaro de la División Ciberdelito de la Gendarmería y el señor Michael Shane Tooley perteneciente a la DEA, a los afectos de dar cumplimiento al oficio judicial del fiscal Diego Iglesias en relación a la causa a cargo del doctor Néstor Pablo Barral a los efectos de dar actividad a las actividades periciales consistentes en ‘(…) contar con la información resguardada en el aparato telefónico secuestrado en poder del imputado Mateo Corvo Dolcet”. 

Como si fuese poco, los gendarmes dejaron escrito en el último párrafo: “(…) la DEA procedió a la extracción del equipo de telefonía celular y la tarjeta SIM mediante la herramienta forense UFED 4 PC versión 6.5.0.702 de la empresa CELEBRITE”. 

El acta fue firmada por el agente de la DEA en Argentina, Michael Shane Tooley, y los gendarmes Williams Ismael Alfaro y Daina Belén Mareco.  

¿Qué significó ese acto? Que la DEA –una fuerza extranjera- peritó un teléfono celular de un ciudadano argentino en el marco de una causa penal desarrollada aquí y no en Estados Unidos. Y para ello contó con la autorización del juez Barral, la PROCUNAR, la Gendarmería y el Ministerio de Seguridad en confabulación con la AFI y la UIF. Pero hay más. 

Cinco meses después, tal como adelantamos, en la sede de la PROCUNAR se juntaron algunos personajes de esta saga. ¿Para qué? Para coordinar tareas –dijeron- en busca de “la verdad”. 

¿Qué hechos buscaban enmascarar con la persecución a Corvo Dolcet? 

El acuerdo entre Piedrahíta Ceballos con la DEA para pasar una temporada detenido por pedido de una coima en Estados Unidos y la entrega de criminal colombiano llamado Carlos María Aguilar –cuya defensa en EE UU fue costeada por un giro en dólares del propio Piedrahíta Ceballos que supo viajar con él a Panamá sin que ello fuese considerado lavado de dinero en ninguna parte del planeta-. 

¿El resultado? Piedrahíta Ceballos está libre en Colombia y el criminal alias “Rogelio” también. Total normalidad.

Sin embargo, aquí Corvo Dolcet sigue perseguido y sus bienes inhibidos por Casal, Iglesias, el juez Barral y el aparato judicial macrista. Ver mi nota de octubre del año pasado como antecedente.

El acta

 “A los 11 días del mes de junio de 2018, en el marco de la labor de cooperación a nivel internacional que se viene desplegando en el marco de la causa, se llevó adelante en el asiento de la Procuraduría de Narcocriminalidad de la Procuración General de la Nación, una reunión de trabajo en la cual participaron el doctor Sebastián Lorenzo Basso, fiscal federal titular de la Fiscalía 1 de Morón, provincia de Buenos Aires, la doctora Mónica Valencia, fiscal especializada en extinción de dominio en Medellín, Colombia, con el señor Ricardo Patiño, policía judicial de dicha Fiscalía, personal de la Agencia Federal de Inteligencia de la Presidencia de la Nación (AFI), doctor Agustín Blancardi de la UIF, doctora María del Carmen Chena a cargo de la Dirección General de la Recuperación de Activos y Decomisos de Bienes, Steven Genevish, Michel Tooley y Bill Neff, personal de la DEA en Argentina y en Colombia respectivamente, y esa dependencia por la que se coordinó la forma de trabajo que se va a seguir implementando, quedando todos los presentes a disposición para desarrollar una desarrollada investigación en pos de la averiguación de la verdad”. 

¿Qué verdad? La verdad de la DEA. 

¿Cuándo empezó la intromisión absoluta de la DEA en Argentina? Podría decirse que en los años ’90. El 29 de junio de 2019 la embajada estadounidense se vistió de fiesta para recibir a sus huéspedes y asociados regionales.

Pero la sumisión comenzó antes  y quedó explicitada en los grandes medios vinculados a los fondos buitres, el capital trasnacional y la agroindustria. 

El 12 de noviembre de 2017, el programa PPT de Grupo Clarín puso al aire un informe sobre “el imperio del colombiano José Piedrahíta”. 

No fue el único. 

Cada uno de los detalles fue suministrado a los medios de comunicación comerciales por los agentes de la DEA en Argentina que operaron con el fiscal Iglesias, Bullrich, la AFI, la UIF y la PROCUNAR.

 ¿Quiénes son los agentes norteamericanos de la DEA? 

Según la Revista Crisis la nómina de la DEA en el país está encabezada por “el agregado Genevish. Pero el trabajo sucio lo hacen dos agentes que manejan los hilos operativos en el territorio y en las oficinas: Rodolfo Cesario y Charles Mannick. Para la Cancillería, ambos son ‘agregados diplomáticos’; al igual que los otros seis efectivos que componen el plantel estable de la agencia en la ‘Oficina Residente’ radicada en el país. Entre todos, destaca el teniente de la Armada de los Estados Unidos, Gabriel Gómez, ex candidato republicano al Senado por Massachusetts, quien durante la década del noventa entrenó unidades antidroga en Bolivia y Perú. En el país cocalero, Gómez supervisó la traducción de un conjunto de guías de capacitación para programas contra narcóticos que son utilizadas en toda América Latina”. 

Epílogo

Mateo Corvo Dolcet tenía el mismo psiquiatra que Roberto Baratta, acusado en la causa “Cuadernos”. Una pegatina de mucosa ideada por resabios adquiridos del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército con conexiones en la embajada de EE UU. 

A tal punto llegó la Mafia de la DEA, la AFI, la PROCUNAR, y la UIF que alguien amenazó con algo fatal al psiquiatra de Corvo Dolcet y Baratta. ¿Para qué? Para quebrarlos anímicamente y que no puedan defenderse. Pero algo falló y el miedo avanza desde la orilla de la nada.

El perito trucho David Cohen no quiere ser juzgado por Alejo Ramos Padilla. Su defensa presentó un desesperado pedido de incompetencia. Lo curioso de este suceso es que el espía millonario y panelista de tevé, Marcelo D’Alessio aportó con Stornelli y el fenecido juez Claudio Bonadío el esperpento de la causa GNL y ahora Cohen tiene problemitas para conciliar el sueño. 

La Justicia Federal porteña remitió las actuaciones a Dolores y Cohen deberá dar explicaciones sobre sus extensas conversaciones con el grupo de la AFI del fiscal jubilado Eduardo Miragaya y la abogada cercana al número 601, doctora Claudia Balbín. Eso lo sabe Ramos Padilla que analiza la situación procesal de los partícipes de la banda de D’Alessio que concretó más de 50 operaciones de inteligencia ilegal con escala mediática y complicidad de no pocas empresas de medios y periodistas. Además de lavado de millones de euros en medio planeta.  

En estas horas de normalización de la enfermedad y la muerte por Covid-19, los gendarmes que actuaron en la desaparición y muerte de Santiago Maldonado en 2017 y que espiaron con la AFI a la comunidad mapuche de Chubut también pasarán momentos de zozobra. Algunos uniformados señalan al aún impune ex jefe de Gabinete de Bullrich, Pablo Nocetti y a la AFI. 

El karma escala al área de Jurídicos de la AFI de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, que controló Juan Sebastián De Stéfano, Pablo Pinamonti, los abogados Martiré, Ruda Bart, y el agente orgánico “El Polaco” cercano al fiscal Iglesias. 

Los funcionarios de la Procuración Juan Manuel Ugarte, Juan Manuel Casanovas y Juan Manuel Olima cuentan las horas como los rabanitos orgánicos. Casanova tiene una probation  por violencia de género. Ugarte –en Vicente López su apellido posee una calle hasta el río- supo abjurar de Alejandra Gils Carbó como Judas antes de que cante el gallo. Y Olima pasa los minutos con Iglesias el protegido de la DEA.   

“No hagáis el mal y no existirá”, dijo León Tolstoi. 

A los 80 años, Borges estaba cansado de ser Borges y pensaba en Spinoza y “la ética de las pasiones”. 

Borges podía ser un doble que escribía sobre cuchilleros y hampones. Su madre lo reprendía y soltaba que aquellos hombres “eran flojos”.

Hoy la virtualidad convierte a cualquier papagayo en celebridad. Borges era modesto en su genialidad. 

El mal del que hablaba Tolstoi avanza desde el Norte y su sombra no es un abrazo. Es una amenaza para la democracia argentina. 

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Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista, escritor y docente. Columnista con Roberto Caballero en Radio Colonia y del programa ADN en C5N. Distinguido con el Premio Walsh de la Facultad de Periodismo de La Plata en 2017. Fue editor de Policiales de Tiempo Argentino.

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