El sector audiovisual peor que en 2001

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La industria audiovisual se encuentra atravesando una crisis sin precedentes. Muchas de las productoras que creaban contenidos para exportar o para la televisión local dejaron de existir. Otras subsisten con la publicidad o trabajos institucionales. Los trabajadores tuvieron que reinventarse laboralmente para sobrevivir. El sector público ya no garantiza oportunidades y el Estado no fomenta las producciones nacionales. El INCAA sólo favorece grandes proyectos, masivos y comerciales. Un desastre en una industria sin chimeneas.

Fotos: Joaquín Salguero

Cuando se habla de las personas que trabajan en el sector audiovisual cuesta imaginar que se trata de una industria. Tal vez porque no tiene fábricas ni chimeneas pero sí obreros y obreras que trabajan pensando, escribiendo, produciendo y rodando contenidos para el cine y la televisión.

Hace exactamente una década atrás Argentina era el cuarto exportador mundial de formatos audiovisuales para televisión detrás de Inglaterra, Estados Unidos y Holanda según la Asociación de Reconocimiento y Protección de Formatos (FRAPA, por sus siglas en inglés).

Una de las cualidades del sector audiovisual en nuestro país es la creatividad: tanto en las historias como en los modos de comercializarlos, que le permitieron alcanzar en relativamente poco tiempo una buena ubicación en el mercado internacional.

Hoy la realidad que vive el sector es totalmente la contraria. Muchas de las productoras que creaban contenidos para exportar o para la televisión local -como GP de Gastón Portal- dejaron de existir. Otras subsisten con la publicidad o trabajos institucionales y las y los trabajadores han tenido que reinventarse laboralmente para sobrevivir.

Otro caso a remarcar es la falta de producción en las distintas pantallas que pertenecen al sector público como son los casos de Canal Encuentro, Paka Paka, DeporTV que hoy funcionan más que nada con enlatados del exterior o producciones realizadas durante la gestión kirchnerista.

Sin olvidar la desaparición de Aqua Mayor y Aqua Federal. Lo que quiere decir que no solamente no surgen nuevas pantallas sino que las que existían se van apagando.

Días atrás la autora y guionista Flora Alkorta tuiteó: “llevo 23 años y medio de guionista de televisión. Nunca jamás vi la industria parada como ahora. La mayoría de mis colegas están sin trabajo. Nunca viví algo así en las 2 décadas y media que llevo en esta profesión. Atravesé mi carrera con Carlos Saúl, De La Rúa, Duhalde, Kirchner y CFK x 2. Nunca vi algo tan desesperante como lo que vive hoy en la industria audiovisual. Y eso que en el medio pasó el 2001. Nunca estuvo todo parado como ahora. Jamás estuvimos así de mal. Ni por aproximación”.

Por supuesto que los trolls de Cambiemos salieron a atenderla pero Alkorta dejó un dato del que muchos se hicieron eco y es que con la gran crisis del 2001 se producía más que durante el macrismo. “Si bien en ese entonces era grave, la industria audiovisual estaba en otra etapa. Hoy no hay acompañamiento del Estado ni de los empresarios”, dice el guionista de cine y televisión Iván Tokman a Nuestras Voces.

Tokman sostuvo en Twitter que durante “el kirchnerismo se hicieron muchas cosas de manera improvisada y hubo corrupción, sí. Pero también se hicieron productos hermosos, que se vendieron, que fueron importantes en distintos niveles. El gran error fue no sentar las bases de una industria competitiva. (Si les preocupa la corrupción les cuento que muchos de los corruptos de entonces hoy son funcionarios de Cambiemos, así que sigan preocupándose)”. Para Tokman, que forma parte de la Asociación de Guionistas de la Argentina (Gui.ar) “quejarse de la situación laboral no es lamentar la falta de laburo inmediata sencillamente. Es sobre todo cuestionar una política que socava bases culturales. Estamos dejando un vacío que va a ser muy difícil de llenar. Estas cosas no son gratuitas”, publicó.

Canal Desencuentro

Un Puente para subsistir 

Martín Turnés es director de cine y uno de los socios de la productora Puente Films que ha realizado la películas ¿Quién mató a Mariano Ferreyra? Y los documentales Pichuco –sobre Aníbal Troilo–, Carne propia. Todas producciones premiadas en Argentina y en el exterior.

“En este contexto no se puede vivir del cine, por eso nuestra salida es la publicidad o las coberturas institucionales de organismos públicos o empresas privadas. Cada año que fue pasando, sobre todo cuando cambiaron el plan de fomento en el INCAA, fuimos viendo que nos ponían cada vez más trabas para presentar proyectos”, explica Turnés a Nuestras Voces.

El nuevo Plan de Fomento del INCAA de la gestión de Cambiemos divide a las producciones según sean de “Audiencia masiva” o “Media” y cuyos principios tienen a favorecer a las grandes producciones.

Este mes se cumplieron 3 años desde que se creó el Colectivo de Cineastas que surgió a partir de la crisis del sector con el INCAA. “Notamos que estábamos creciendo profesionalmente, con la calidad de los proyectos pero, al mismo tiempo, se nos reducían cada vez más las posibilidades de presentar proyectos”, dice el director que acaba de estrenar su cortometraje Una noche solos en el Historias Breves.

Otra de los reclamos de los sectores es que el dinero de financiación de proyectos del INCAA no alcanza porque fueron reduciendo los montos o no se actualizaron respecto de las subas del dólar.

“Este año se nos rompieron dos cámaras. A ambas se les averió el sensor y en Argentina no hay nadie que las pueda arreglar. Por los costos tuvimos que esperar que un amigo viaje afuera, pasaron cuatro meses hasta que pudimos hacerlo. Como en todo es dólares y con la devaluación que hubo todo nos cuesta el doble”, cuenta Turnés.

El camino del INCAA

Producir fuera de Buenos Aires

Creado en San Salvador de Jujuy en el año 1994, Wayruro es un colectivo de comunicación popular fundada por estudiantes universitarios que sentían la necesidad de acompañar la lucha de los trabajadores estatales en los años 90. Sus áreas de trabajo son la producción audiovisual, las capacitaciones en comunicación popular audiovisual, la creación del Archivo Audiovisual Jujuy y la difusión a través de la “Muestra Internacional de Cortometrajes Jujuy/Cortos”.

“Hay un achicamiento de los recursos destinados al fomento en general que tiene que ver, por un lado, con FOMECA (una de las líneas para pequeñas productoras o comunitarias) que no se está cumpliendo con los fondos que por ley se tienen que asignar a este sector; por otro lado el INCAA que dilata los tiempos con los desembolsos o los no desembolsos directamente al no cumplir con los concursos que fueron ganados”, dice a Nuestras Voces Ariel Ogando uno de los fundadores de Wayruro que este año está cumpliendo 25 años de existencia.

En términos de planes de fomento, años atrás existían recursos para capacitación y comunicación audiovisual desde el Ministerio de Desarrollo Social que ya no existen; también el (ex) Ministerio de Trabajo tenía un área de capacitación que tampoco existe más.

“Nosotros ganamos un FOMECA y el presupuesto con el que concursamos un año atrás quedó totalmente desactualizado, lo cual es el doble de esfuerzo para llevar adelante las producciones porque hay dificultades de todo tipo”, explica el documentalista jujeño.

Santiago Álvarez es productor independiente de Salta y formaba parte de la productora Cayote Audiovisual y de la Cooperativa Coyuyo. En la actualidad su principal sustento es con la docencia y como editor. Hace tres años le robaron todos sus equipos de trabajo y nunca pudo volver a comprarlos.

“El INCAA está subejecutando y están apuntando la financiación hacia productos masivos y comerciales dejando de lado narrativas como las del interior del país y formas de narrar que están siendo muy difíciles de mostrar”, dice Álvarez a Nuestras Voces.

Tal vez para entender que la crisis del sector abarca hasta los exitosos basta con las declaraciones del productor de El Marginal, Sebastián Ortega, que días atrás dijo al diario La Nación: “la verdad que llegamos a fin de mes con lo justo; la gente cree que porque somos Underground estamos nadando en plata, pero estamos muy lejos de esa imagen”.

Si un gran productor como Ortega, con una serie que mide alto en el rating, se exporta a distintos países se queja de la situación económica del sector cómo será para las pequeñas productoras audiovisuales que buscan sobrevivir y no desaparecer del mapa.

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Ulises Rodríguez

Ulises Rodríguez

Periodista y locutor. Especializado en temáticas culturales, escribió en Anfibia, Infobae y la Revista Acción. Formó parte de Infonews y realizó publicaciones en Escribiendocine.

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