Estudiantes y docentes sin vacaciones por ajuste

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El Programa Nacional de Turismo Educativo, que habilitó el derecho al intercambio cultural de 150.000 alumnos de escuelas públicas de todo el país, se sumó a la lista de recortes y el desfinanciamiento de la educación pública. Desde que asumió Cambiemos se quitaron los viajes de verano, el acceso dejó de ser gratuito y la cantidad de hoteles se redujo en un 40%. Además, se despidieron a más de 150 profesionales, reemplazados por jóvenes precarizados sin experiencia en la contención del alumnado.

Es el tiro de gracia. Como con cientos de programas nacionales, Cambiemos recurre a la metodología perversa del ahogo presupuestario. El programa continúa figurando, pero su desfinanciamiento llega a límites extremos. Sucedió con Conectar Igualdad, con las orquestas juveniles, con Progresar. La educación pública se desarticula y, con ella, se desvanecen programas federales que se llevaban a cabo desde hace más de diez años.

Esta vez, le tocó al Programa Nacional de Turismo Educativo: un convenio entre los ministerios de Educación y Turismo que desde 2004 permitía que alumnos de escuelas públicas de todo el país realicen viajes educativos en los Complejos Turísticos de Embalse, en la provincia de Córdoba, y de Chapadmalal, en la provincia de Buenos Aires. Los encuentros, planificados para los recesos de invierno, de verano y como viajes de egresados, no sólo eran espacios recreativos sino que, además, articulaban jornadas educativas centradas en la integración, la convivencia y el intercambio cultural entre alumnos.

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Desde que asumió Cambiemos, los viajes de verano a los que solían concurrir más de cuatro mil niños anualmente fueron suprimidos. La decisión la ejecutó el nuevo Coordinador Nacional del Programa, Nicolás Rosenberg, quien dejó su cargo como responsable de las importaciones / exportaciones de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) para pertenecer al Ministerio de Educación como autoridad del programa sin ningún tipo de experiencia en el sector educativo.

El ajuste en la educación.

Además de haber suprimido las excursiones de verano, el viaje de receso invernal realizado el año pasado contó con la participación de mil cuatrocientos chicos, un 52 por ciento menos que años anteriores, y una desarticulación absoluta de la propuesta pedagógica. “Hoy nuestra preocupación son los pibes”, dijo Juan Manuel Pacheco en La mañana con Victor Hugo por AM750. Pacheco era uno de los tantos profesores que formaba parte de la propuesta y que este año dejó de ser contratado. Como él se encuentran otros 150 trabajadores que, más allá de sus puestos de trabajo, se preocupan por los derechos y la integridad de los alumnos.

La organización de los viajes se realizaba con la centralidad de la escuela pública e implicaba comenzar con las tareas administrativas al menos tres meses antes y continuar semanas posteriores al evento para realizar las correspondientes evaluaciones. Su desarrollo se estructuraba en distintas áreas como el seguimiento y apoyo a las instituciones escolares (que implicaba también la comunicación con los referentes locales, la recepción de la documentación necesaria, fichas médicas y autorizaciones de viaje); la coordinación de las diversas tareas de movilidad (como trasladar los materiales pedagógicos, obtener los alimentos y el transporte requerido para todos los chicos) y tareas referidas al área de recursos humanos y logística (como la contratación de los propios trabajadores y las compras del material necesario).

Además, existía una unidad pedagógica encargada de formular y monitorear los lineamientos pedagógicos, las propuestas dentro de cada eje temático, el desarrollo del material y la capacitación de los propios docentes. Toda esta estructura preparada para contener a chicos en situación de vulnerabilidad enfrentados a una nueva experiencia de viaje, la mayoría por primera vez, fue desarticulada y los 150 trabajadores que la componían dejaron de ser convocados.

En su lugar, el gobierno nacional decidió realizar pasantías con jóvenes sin experiencia a cargo del cuidado de los grupos: en vez de profesores y licenciados en educación, los chicos viajan con personas que carecen de formación y de la consciencia sobre los riesgos que implica trasladar a un contingente de chicos. La semana entrante, este nuevo equipo llevará a un grupo de chicos al Complejo Turístico Embalse.

De política pública a negocio rentable

Una de las características primordiales del Programa de Turismo Educativo era la de asegurar la gratuidad para todos los alumnos que participaran.  Sin embargo, la resolución 66/2017 emitida en febrero de este año estructura una “reformulación tarifaria” que permitirá “actualizar los costos de alojamiento para los usuarios de los servicios” En la nueva documentación no se menciona ni el desarrollo de políticas públicas, ni la necesidad de garantizar el acceso. Los alumnos se convirtieron en usuarios, porque tal vez utilizar la palabra clientes era demasiado. La cuestión es que, a partir de este año, las familias que deseen acceder al Programa deberán abonar 160 pesos por día, un total de 960 pesos por alumno.

“El Estado está manteniendo precios módicos”, informaron fuentes oficiales. La pregunta que resuena, en un contexto de ajuste y recesión,  es ¿Módica para quién?.  Integrantes del Programa que prefirieron resguardar su identidad a raíz de la persecusión ideológica sufrida dentro de los ministerios, aseguraron a Nuestras Voces que luego de trabajar durante más de diez años con las escuelas, el cobro de las instalaciones volvería inviable el proyecto para la mayoría del alumnado. Tarifar el acceso finaliza no sólo con la garantía de un derecho sino que vuelve al proyecto excluyente para aquellos chicos que participan del programa como única posibilidad de desarrollo de viajes y experiencias de intercambio cultural.

La resolución firmada por el ministro de Turismo Gustavo Santos define un costo diario por alumno a partir de diciembre de 2015, es decir, con dos meses de retroactivo.

Un hotel fantasma que Cambiemos dejó morir

El Hotel Nº1 del Complejo Turístico que se encuentra a orillas del embalse Ministro Pistarini se llama Los Pinos, tiene capacidad para alojar a 576 personas y se encuentra completamente abandonado: escombros dispersos, persianas caídas y amplios ambientes derrumbados.

Los ministerios de Educación y Turismo, en conjunto con la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), habían firmado un convenio en el que el hotel, dependiente del Ministerio de Turismo, sería entregado en comodato al Ministerio de Educación para su utilización como parte del programa. El convenio contemplaba la reforma arquitectónica, la puesta en valor y equipamiento del espacio, tareas que la UNC se encargaría de controlar. Sin embargo, Cambiemos dejó vencer el acuerdo.

Las partes convienen que el comodato cesará por el mero transcurso del tiempo, por concluir el Programa o por incumplimiento de cualquiera de las partes en el plazo de ejecución de la obra, el que se establece en treinta meses contados a partir de la aprobación del presente”, expresa el acuerdo. Hasta diciembre de 2015, los avances en el convenio tuvieron que ver con tareas netamente administrativas, necesarias para comenzar la obra. La elaboración del proyecto ejecutivo, la revisión de documentación técnica y la confección de planos, son algunas de las tareas exigidas por el convenio firmado que fueron realizadas durante la gestión anterior.

Sin embargo, de diciembre de 2015 a esta parte el gobierno nacional paralizó el proyecto y permitió que el pasado febrero venciera el acuerdo entre las partes. De esta manera, el hotel volvió a manos del Ministerio de Turismo y el gobierno nacional evitó la carga presupuestaria que implicaría realizar una obra que permitiría que el programa disponga de más plazas para contener a los alumnos que participen.

Mientras se trabajaba en la reconstrucción del Hotel Nº1, el Programa utilizaba cinco hoteles. Actualmente, no sólo se frenó el convenio sino que además se utilizan tres de los cinco hoteles habilitados.

El programa

En agosto de 2004 el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Turismo firmaron un convenio a través del cual se creó el Programa Federal de Turismo Educativo. El objetivo central era “garantizar el derecho de los pibes y pibas de las distintas provincias a participar de una situación de viaje”, dijeron sus trabajadores. Las jornadas apuntaban a trabajar sobre la integración, la convivencia y el intercambio cultural entre chicos de diversas zonas geográficas del país.

Tanto en el Complejo Turístico de Embalse Río Tercero, provincia de Córdoba, como en el Complejo Turístico Chapadmalal, a sólo metros de la villa presidencial en la provincia de Buenos Aires, se conocían chicos de todo el país. Compartían seis días y cinco noches con compañeros, docentes y equipos pedagógicos formados específicamente para el desarrollo de jornadas que dejaban como resultado un fuerte vínculo de cooperación y solidaridad entre la escuela y la comunidad.

El programa también se había articulado con los ministerios de Educación provinciales y con todas las escuelas públicas del país. En una primera instancia, desde su creación y hasta 2012, participaban las provincias que podían costear el transporte de los chicos. “A partir de 2012 se logró realizar una licitación por determinada cantidad de kilómetros en donde el ministerio de Educación nacional pasó a garantizar la gratuidad del transporte”, comentaron sus trabajadores a Nuestras Voces. Aquella medida permitió federalizar por completo el programa e integrar a aquellas provincias que por limitaciones presupuestarias quedaban fuera del proyecto. Por su parte, el ministerio de Turismo asumía los costos de alojamiento y pensión completa para los equipos, permitiendo que los alumnos, generalmente en situación de vulnerabilidad económica, pudieran acceder a los viajes educativos.

Desde 2004 y hasta 2015 participaron del programa alrededor de 150 mil chicos de más de 4 mil escuelas de todas las provincias, acompañados por 15 mil docentes encargados de la formación, el acompañamiento y la seguridad de los jóvenes.

@malaumanfre

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