Explosión en Moreno: el ajuste y la desidia de Vidal continúan

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El 2 de agosto de 2018 Sandra y Rubén murieron por una explosión de gas en una escuela de Moreno. Luego se supo que había pérdidas de gas en más del 85% de los edificios del distrito. Un informe exclusivo de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) muestra que nada cambió. Las escuelas bonaerenses siguen abandonadas por la gobernadora María Eugenia Vidal: en el 75,3% de los casos relevados no se realizan mantenimientos edilicios; casi la mitad tiene la instalación eléctrica en malas condiciones y más de la cuarta parte de las escuelas no cuenta con provisión de agua potable. Además, el 14% de las escuelas no tienen gas y un 7,8% lo tiene parcialmente. 

Fotos: Joaquín Salguero

A un año de la explosión de gas que se cobró las vidas de Sandra Calamano, vicedirectora de la escuela primaria 49 “Nicolás Avellaneda” en Moreno, y la del auxiliar Rubén Rodríguez, un informe que la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) publicará en las próximas semanas y al que accedió Nuestras Voces da cuenta de la grave situación en la que aún permanecen las escuelas en la provincia de Buenos Aires.

Otro trabajo realizado por la entidad gremial, sostiene que el 14% de las escuelas no tienen gas y un 7,8% lo tiene parcialmente. Sólo en Moreno, aún hay 40 escuelas de un total de 272 sin ese servicio. “Esto no sólo impide a los niños y docentes calefaccionarse sino que también deja a miles de pibes y pibas que necesitan alimentarse sin un plato de comida caliente”, sostuvo Walter Correa, diputado nacional y candidato a intendente en ese distrito.

Ineficacia y desidia

Silvia Almazán, secretaria General Adjunta del Sindicato Unificado de los Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires (SUTEBA) aseguró que “lo que llevó a la explosión de la escuela es una política de desinversión en la educación pública en la provincia de Buenos Aires y también a nivel nacional. Con la gestión de Macri y Vidal empezó una política de ajuste, pero también de ineficacia y desidia”. El gremio docente, en el primer semestre de 2018 realizó dos relevamientos sobre la situación de infraestructura en las escuelas. Entregaron los informes en la Casa de la Provincia de Buenos Aires, en el Ministerio de Trabajo y en el de Educación. “Ninguno de esos documentos tuvo una respuesta concreta en relación a convocarnos o a realizar algún abordaje para dar una solución. En uno de esos relevamientos estuvo incorporada la Escuela 49, que en su momento no era de las que más dificultades traía, pero puntualmente el tema del gas había sido reclamado en los días previos a la explosión por parte de Sandra”, aseguró Almazán.

Además de las encuestas que realiza SUTEBA a través de los directores y delegados, la provincia de Buenos Aires también hace sus propios relevamientos. “Todo el tiempo piden informes de infraestructura a las escuelas. El tema es qué se hace con esos informes. Hay escuelas que desde hacía dos años esperaban soluciones de distintas problemáticas y hasta que no se hicieron visibles a partir del 2 de agosto, no tuvieron ni una respuesta”, sostuvo la secretaria General Adjunta de SUTEBA.

Desde que llegó María Eugenia Vidal a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, en Moreno según denunciaron los docentes, las obras se paralizaron por completo. Esto llevó a que escuelas cuya construcción debía finalizar a mediados de 2016 aún siguen sin terminar; que los edificios que estaban en buen estado, producto de la falta de mantenimiento, comenzaron a deteriorarse y  las que tenían problemas, los vieron agravados. Esta semana, el candidato a gobernador del Frente de Todos, Axel Kicillof, denunció que el de Vidal “va a ser el primer gobierno de la provincia que termina su mandato con menos escuelas. Van a ser 226 escuelas menos que las que había cuando llegó. Es increíble, sobre todo para alguien que prometió hacer 1400 jardines. El Gobierno provincial no tiene a la educación pública como prioridad”.

La secretaria General de SUTEBA en Moreno, Mariana Cattáneo, recordó que tras la explosión de la Escuela 49, iniciaron un proceso de pelea y organización que llevó a exigirle al gobierno de la provincia de Buenos Aires que inspeccione todos los edificios escolares del distrito y realizara las obras correspondientes. “De la resultante de esa discusión que se inició entre septiembre y el pasado martes, porque tenemos un comité de seguimiento e infraestructura escolar, se intervino en la cuestión del techo, electricidad y gas. Puntualmente en relación a las conexiones de gas aún quedan unas 40 obras pendientes. Después de la explosión la provincia envió inspectores de infraestructura a todos los edificios y comprobaron que había pérdidas de gas en más del 85% de los edificios del distrito. Son 272 escuelas, 198 edificios. Con esto quedó demostrado que podían inspeccionar las escuelas, que plata había, pero que lo que no había era decisión política de invertirla, por ejemplo, en la educación pública. También quedó demostrado, lamentablemente, que teníamos razón. Veníamos denunciando los problemas de infraestructura, habíamos marchado varias veces al Consejo Escolar, incluso a hablar con el que era el interventor que tuvo que renunciar, Sebastián Nasif, que está imputado en la causa, para plantearle que era necesario que hubiera inspectores de infraestructura, que vinieran a ver nuestras escuelas, que nos escucharan. También lo planteamos en la Dirección Provincial de Infraestructura Escolar. Incluso le entregamos en mano una carpeta a Sergio Siciliano, subsecretario de Educación de la provincia, en la que le planteamos que había una situación delicada en el distrito, que necesitábamos que la provincia escuchara y viera los problemas que existían. Le dimos un informe a Gabriel Sánchez Zinny, director General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. Cada vez que una obra se termina, nos acordamos de Sandra y de Rubén, porque si no hubieran muerto nada se hubiera hecho en infraestructura escolar”, sostuvo Cattáneo.

“Había tanto olor a gas que asfixiaba”

“Lo que quedó al descubierto con lo que sucedió hace un año es la desinversión fenomenal en la provincia de Buenos Aires en términos de infraestructura escolar. Las pocas cosas que se hicieron a partir del 2 de agosto del año pasado tuvieron que ver con esfuerzos de los municipios para corregir algunas cuestiones. En el distrito de Moreno no quedó otra más que invertir por lo que implicó mediáticamente la situación. Pero todos los días hay una información nueva de un cielorraso que se cae en una escuela, de una pared que tiene riesgo de derrumbe. Esto está directamente relacionado con la desinversión de los últimos años”, explicó a Nuestras Voces Mariana Montelni, secretaria de Salud de SUTEBA.

Recién este año, a partir de lo que sucedió en Moreno y gracias a la persistencia del gremio docente que desde que asumió el gobierno de Cambiemos fue sistemáticamente demonizado, lograron incorporar en la paritaria del sector doce puntos relacionados con la infraestructura escolar que habían conseguido incluir en un acuerdo nacional en 2011 pero que no había sido homologado en la provincia de Buenos Aires. Se trata de recomendaciones básicas de prevención que el gobierno debe garantizar: agua corriente y potable segura, sin ningún tipo de contaminación; instalaciones eléctricas legalizadas con planos de aprobación; instalación de gas legalizada, con planos de aprobación y control sistematizado de las mismas; construcción edilicia segura, sin riesgo en la estabilidad de su estructura total y/o parcial, entre muchas otras. El seguimiento y el reclamo de la comunidad educativa es central para que estos puntos no queden en letra muerta y el gobierno efectivamente impulse las medidas necesarias para implementarlo.

Los números del informe

Para la encuesta nacional que realizó CTERA y que se publicará en las próximas semanas, solo en la provincia de Buenos Aires, se relevaron 900 escuelas en 35 distritos. Según aseguraron a este medio, se trata de una muestra representativa que respeta niveles, modalidades, interior y conurbano. Según ese relevamiento que se realizó en mayo de este año, las instalaciones eléctricas no soportan la demanda de los artefactos para calefaccionar en casi la mitad de las escuelas; en el 75,31% de los edificios, la Dirección General de Cultura y Educación no realiza el mantenimiento edilicio necesario, que incluye las instalaciones eléctricas y de gas, la limpieza de los tanques, los techos y la estructura edilicia. El trabajo también sostiene que la DGCyE no garantiza el agua potable y segura en el 27,02% de los establecimientos. El 46,18% de las escuelas tienen la instalación eléctrica en malas condiciones y la DGCyE no garantiza la comprobación preventiva de las instalaciones eléctricas en forma periódica. Otro dato relevado por la encuesta sostiene que el 44% de las escuelas no cuenta con equipamiento tecnológico para el aprendizaje del alumnado. Esto afecta directamente la equidad en el acceso al conocimiento. “Los problemas de infraestructura y mantenimiento de los edificios escolares implican que el trabajo se desarrolle en espacios en los que las condiciones y medioambiente son inadecuados, provocando consecuencias fatales como el caso de la escuela 49 de Moreno, donde fallecieron dos trabajadores de la educación”, sostienen en el informe.

En relación con el gas, el otro relevamiento realizado por la entidad gremial en junio de este año, sostiene que de las 1440 escuelas consultadas, que representan el 10% del total provincial, 207 no tenían gas y 113 sólo lo tienen parcialmente. Del porcentaje de escuelas sin conexión, el 49,7% se encuentra en esa situación desde hace más de 6 meses y en un 27,8% afecta el servicio del comedor.

“Para nosotros el tema del gas tuvo un impacto este invierno muy fuerte, incluso hubo suspensión de clase en muchas escuelas. En un momento hubieron más de 200 mil chicos sin clases porque por las bajas temperaturas y la imposibilidad de calefaccionar las escuelas no se podía permanecer. Esto es algo inédito. Pudo haber pasado alguna vez una situación puntual y aislada pero no esto tan extendido en el territorio provincial de escuelas que no se pudieron mantener abiertas por la falta de calefacción y lo que implica esto en función del comedor”, señaló Montelni. Pocas semanas atrás fue noticia la escuela 33 de Mar del Plata. El edificio no posee vidrios ni calefactores que funcionen. Los chicos estudian envueltos en una frazada y colocan cartones en las ventanas. Desde el 2015 reclaman soluciones que nunca llegan.

Pero otro tema que preocupa es el de los comedores. “Una cosa es con 24 pesos por chicos poder cocinar algo y otra comprar una vianda por ese valor. Es así como se ha deteriorado la calidad de los alimentos que están recibiendo los alumnos”, sostuvo la secretaria de salud de SUTEBA. En el mismo sentido, Cattáneo señaló: “Desde agosto del año pasado a abril de este año no hubo servicio alimentario escolar en el distrito de Moreno porque no se podía cocinar, todos los artefactos son a gas y eso significó que un distrito que tiene declarada la emergencia alimentaria por segundo año consecutivo los pibes que van a la escuela que necesitan del comedor escolar no recibieran la comida. Recibieron sándwiches de fiambre de mala calidad, a veces fruta. Para los que no reciben la comida del comedor y reciben desayuno y merienda, paquetes de galletitas de 18 gramos”.

Infraestructura escolar, a marzo

 

Esta semana, en la legislatura provincial, el diputado Miguel Funes presentó un proyecto para declarar el 2 de agosto como “Día en Defensa de la Escuela digna y segura”, en recordatorio de Sandra y Rubén y para que el Poder Ejecutivo promueva en esa fecha cada año una jornada en defensa de la educación pública con la participación de la comunidad educativa en todo el territorio provincial. “El gobierno de Vidal no solo ha terminado con los sueños de un montón de hombres y mujeres de mujeres de la provincia sino que literalmente también ha terminado con sus vidas y me refiero a Sandra y Rubén, pero también a Trapito Fernández, trabajador de Ferrobaires que fue echado de la empresa estatal ferroviaria en cuestión y a las horas de anoticiarse y con 60 años de edad y pronto a jubilarse, una descompensación le quitó la vida. Pero también Yolanda Fernández trabajadora de Soeme en Mar del Plata, que por un quite compulsivo de su salario por decisión de Vidal por una medida de fuerza que estaban haciendo los trabajadores, la compañera fue al cajero y se encontró que no tenía dinero y al darse cuenta que le habían quitado compulsivamente gran parte de su salario la compañera se descompuso y falleció”, sostuvo el legislador.

María Gabriela Urrutia, agente fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 8, presentó ante el juzgado de Garantías N° 2 la elevación a juicio de la causa que investiga la explosión. El principal imputado es el gasista Cristian Ricobene, que no tenía matrícula y para quien solicitaron cinco años de prisión. También fueron imputados Sebastián Nasif, interventor del Consejo Escolar; Mónica Berzoni, presidenta del Consejo Escolar; Pablo Daniel Perazzo, Secretario Técnico del Consejo Escolar y Joge Galian; consejero escolar área de Infraestructura. En estos casos, el pedido de pena es de entre 2 a 4 años de prisión en suspenso por el delito de incumplimiento a los deberes de funcionario público. En este contexto, Cattáneo reclamó: “Nada se dice de la responsabilidad política que es muy clara porque no hay muchos consejos escolares intervenidos en la provincia de Buenos Aires. Al intervenir un Consejo Escolar la provincia firma un decreto y designa una autoridad que es la provincia en el distrito. Por lo tanto la provincia, porque tenía un interventor sabía como estaba el distrito porque es imposible que no lo supiera. De ahí que nosotros planteamos que es necesario y vamos a seguir denunciando la responsabilidad política de Vidal, de Gabriel Sánchez Zinni y del director de consejo escolares Marcelo Di Mario”.

Desde el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales también se sumaron a la campaña para invisibilizar la responsabilidad de María Eugenia Vidal en la tragedia. Esta semana, desde la gerencia del organismo informaron a los realizadores que quitaban de la pantalla a dos días de su estreno el documental  “Escuela bomba, dolor y lucha en Moreno”, de Juan Mascaró. Sin embargo, los cineastas proyectaron la película en la puerta del Gaumont.

Este viernes, a las 8.06 de la mañana, momento exacto en el que hace un año atrás se produjo la explosión, se realizará una celebración ecuménica y luego una movilización que llegará hasta el Consejo Escolar de Moreno.

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Sabrina Roth

Sabrina Roth

Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA). Es corresponsal de Telesur en Argentina y escribe colaboraciones en Página/12 y #LaGarcia.

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